024. ¿Quiere más pastos a la salida del invierno? Fertilice con nitrógeno.
María Alejandra Marino y Mónica Agnusdei
Agosto 2005
Ha sido ampliamente
demostrado que en pasturas y pastizales naturales (sin limitaciones
en el abastecimiento de otros nutrientes como fósforo, ni agua) la
fertilización nitrogenada de fin de invierno permite aumentar la
oferta de forraje en un período crítico para los sistemas ganaderos
regionales.
En los sistemas ganaderos
de la región suelen producirse importantes desbalances entre la
demanda de nutrientes de las pasturas y la oferta de formas
asimilables de nitrógeno (N) y de fósforo (P) en el suelo. Esto
determina limitaciones en el rendimiento de forraje de las pasturas
que reducen la productividad y la sustentabilidad de los sistemas
productivos.
El momento y la magnitud
de los desequilibrios es variable y dependen, entre otros factores,
de las características del suelo, de las condiciones climáticas, del
tipo de recurso forrajero y del manejo del mismo. Sin embargo, puede
considerarse que en general las mayores deficiencias nutricionales
ocurren a la salida del invierno y en el comienzo de la primavera.
Si bien esta variación en la oferta estacional de nutrientes se
registra para diversos nutrientes, es más marcada para el N.
Por esto, ha sido
ampliamente demostrado que en pasturas y pastizales naturales (sin
limitaciones en el abastecimiento de otros nutrientes como P, ni de
agua) la fertilización nitrogenada de fin de invierno permite
aumentar la oferta de forraje en un período crítico para los
sistemas ganaderos regionales. A modo orientativo, para definir el
período crítico para el crecimiento de las gramíneas forrajeras
perennes templadas, se puede considerar que el crecimiento es
prácticamente nulo con temperaturas inferiores a 4 - 5°C y crecen
poco entre los 5 y los 8 o 9°C. Cuando se superan estos valores
térmicos las especies forrajeras templadas aumentan las tasas de
crecimiento y, consecuentemente, la demanda de nutrientes en
respuesta al gradual incremento de la temperatura.
Cuando la temperatura
disminuye la tasa de liberación (o mineralización) de nutrientes en
el suelo es baja. Contrariamente, la disponibilidad de N es máxima
durante el verano, época en la cual las principales gramíneas
templadas presentan bajas tasas de crecimiento ya sea porque se
encuentran en avanzado estado reproductivo o por deficiencias en el
abastecimiento de agua.

Efecto de las dosis de nitrógeno aplicadas a fin de
invierno (desde 50 a 250 Kg. N/ha) sobre el crecimiento de un verdeo
invernal
Impacto
productivo de la fertilización:
Los principales efectos de
la aplicación de N a la salida del invierno, cuando el
abastecimiento de otros nutrientes (como el P) y de agua no es
limitante, son:
-
Adelantamiento en la
oferta estacional de forraje: las plantas manifiestan mayores tasas
de crecimiento y permiten un aprovechamiento temprano de las
pasturas. En promedio para los experimentos realizados en el sudeste
bonaerense se ha establecido que las pasturas sin deficiencias en el
suministro de N pueden ser utilizadas aproximadamente entre 15 a 30
días antes que las no fertilizadas con N.
-
Aumento de la oferta de
forraje: la producción de forraje inverno primaveral de las pasturas
fertilizadas de suelos ganaderos (6000 - 8000 kgMS/ha) triplica a la
obtenida sin aplicación de N (2000 - 2500 kgMS/ha). Esto implica
respuestas inverno-primaverales del orden de 20 - 30 kg MS/kg de N
aplicado.
-
Incremento de la carga
animal inverno-primaveral: este sería el resultado final del aumento
en la oferta de forraje al fertilizar las pasturas al final de
invierno.

Cebadilla fertilizada con 150 Kg./ha contra cebadilla sin fertilizar
Claves
para el abastecimiento de nutrientes en recursos forrajeros
La aplicación
inconveniente de fertilizantes puede provocar perjuicios económicos
y contaminación ambiental. Por lo tanto, para obtener los mayores
beneficios de la fertilización nitrogenada a la salida de invierno,
es necesario considerar algunos aspectos relevantes que permitan
maximizar la eficiencia en el uso de este insumo (kg de forraje /kg
de N aplicado):
-
Presupuestar la demanda
estacional de forraje en el establecimiento y los requerimientos
nutricionales de cada recurso forrajero para alcanzar la producción
de forraje objetivo.
-
Evaluar la oferta de
nutrientes del ambiente considerando la disponibilidad de nutrientes
en el suelo, el manejo del suelo (tipo y época de labranzas), la
fijación simbiótica por las leguminosas, etc. En cuanto a este
último aporte, el N fijado simbióticamente estará disponible en el
suelo durante primavera y verano.
-
Asegurar un suministro
adecuado de P y de otros nutrientes para permitir que se exprese la
respuesta al N agregado.
-
Tener en cuenta las
condiciones climáticas, ya que cuando la temperatura o el agua
restringen el crecimiento de las plantas no se obtendrá la respuesta
esperada de la fertilización.
-
Aprovechar eficientemente
el forraje producido (pastoreo, reservas, etc). La acumulación
innecesaria de forraje disminuirá el beneficio económico de la
fertilización y perjudicará la calidad y la persistencia de la
pastura.
Más
información:
Ing. Agr. M. Alejandra
Marino
Correo electrónico:
mmarino@copetel.com.ar
Ing. Agr. Mónica Agnusdei
Correo electrónico:
magnusdei@balcarce.inta.gov.ar
Fuente: INTA BALCARCE
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