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006.
Apicultura Yateí - Un Tesoro Escondido.
Natalia Castorino
Vida Rural - Revista Chacra
Desconocida para el gran público, la miel de estas
abejas tiene notables propiedades antisépticas y cicatrizantes; además, cotiza
a valor oro.

La gente en el norte convive con ellas y aprecia
su mansedumbre y las propiedades curativas de su miel. Todo el mundo tiene en
su casa el producto del yateí como re aseguro ante lastimaduras e infecciones
diversas. Para también comienza a llamar la atención de los apicultores
tradicionales debido a su alto valor comercial.
Mientras que la miel tradicional se comercializa a
cerca de un dólar el kilo, la de las abejas meliponas o yateí se vende entre
30 y 40 dólares. No obstante, hay que aclarar que producen alrededor de un
kilo al año por colmena. Se considera que la unidad productiva mínima ronda
las 50 colmenas, con una rentabilidad cercana a los $ 5.000 anuales. El punto
pasa por incrementar el número de colmenas (si se dispone de espacio), dado
que la atención que requieren estas abejas es mínima.
Una vez hecha la inversión en la colmena de
madera, y realizado el trasiego, ras yateí no precisan un manejo intensivo
como sí lo demandan las abejas comunes. No hay que cambiar cera, ni renovar
trajes, ni comparar ahumadores. Además, se puede tener el meliponario cerca de
la casa, en zonas urbanas, por lo cual no en todos los casos requiere gastos
de combustible. De ahí que el costo de producción sea muy bajo.
Según indica Jorge Luis Kruk (E-mail:
jorgekruk@hotrnail.com),
apicultor y especialista en meliponicultura, hoy se detecta una demanda
insatisfecha de este producto, y la producción de miel de meliponas en el país
se encuentra en pañales, dado que no existe un mercado formal, con lo cual no
hay patrones que regulen la forma de llevar adelante una explotación. Esto no
impide que algunos apicultores ya hayan realizado con éxito exportaciones a
Japón y Alemania, aunque todavía en escala pequeña.
Propiedades sorprendentes
Como primer paso, recuerde que no debe consumir
ningún medicamento, natural o no, sin, una previa consulta a su médico. La
abeja melipona produce miel, polen, cera y propóleos. Entre los usos de estos
productos, se citan formulaciones basadas en miel de meliponas, propóleos y
eucaliptos para combatir infecciones oculares. También para la inflamación de
párpados, cataratas (se debe aplicar 1 gota en cada ojo tres veces al día),
orzuelos, etc.
La bibliografía disponible indica que es apta para
el consumo par parte de mujeres embarazadas, ya que tiene propiedades muy
energéticas, es rica en múltiples oligoelementos y rápidamente asimilable.
Tradicional entre los mayas, que usaban la miel de meliponas como edulcorante
y medicina, actualmente las mujeres de esta etnia han aprendido a producir
cremas para la piel, que cuentan con notables propiedades dermatológicas.
En Cuba se refieren efectos positivos contra las
afecciones respiratorias y como expectorante; también es buena para las
afecciones gástricas y hemorroides. En Costa Rica se la usa para prevenir
hemorragias vaginales y várices, y se considera que purifica fa sangre y
limpia los órganos digestivos y reproductivos. En México, se la emplea para el
tratamiento de afecciones bucofaríngeas, erupciones en la piel y problemas
urinarios.
Kruk advierte que una de las primeras acciones
pasa por registrar esta miel diferenciada como producto alimenticio, o bien
como suplemento dietario. El desafío es generar un mercado formal para un
producto de alto valor como éste. Ya está trabajando en elLo el Comité
Ejecutivo de Desarrollo e Innovación Tecnológica de la provincia de Misiones,
que organizó un encuentro en el cual se ex puso tecnología innovadora en
producción de miel yateí, se intercambiaron experiencias y se apuntó a armar
toda la cadena comercial y certificar el producto.
Es sabido que los guaraníes criaban estas abejas
desde tiempos remotos porque conocían sus bondades medicinales, y utilizaban
este tipo de miel para curar afecciones respiratorias, sobre todo en niños,
debido a sus propiedades vasodilatadoras. Según explica Kruk, en la actualidad
también se la destina a curar afecciones oculares, como, por ejemplo, en el
tratamiento de cataratas. En cualquier caso, es muy requerida porque contaría
con propiedades antisépticas, antibióticas y cicatrizantes que serian muy
superiores a las de la miel común, de por si notables.
Reproducción
El proceso reproductivo y de cruzamiento de
zánganos y reinas vírgenes difiere del utilizado por la abeja común, aunque la
regulación del tiempo es similar. Antes de enjambrar, las obreras hacen nuevas
reinas y seleccionan un lugar para el nido de cría, llevando consigo miel,
cera, propóleos y cerumen. Algunas también optan por llevar polen mezclado con
miel. En la colonia madre, las reinas vírgenes son tratadas como reinas por
las obreras, y esta conducta es tolerada por la reina líder. Luego de
enjambrar, arriban aun nuevo nido de cría, no necesariamente en vuelo, como la
Apis mellifera. De inmediato, comienzan a poner huevos en las celdas que ya
han sido construidas.
Hoy la cría de estas abejas se lleva a cabo en
pequeña escala, y es reciente el interés por incorporar la como actividad
complementaria en las chacras del norte.

Amigables
Las abejas yateí se caracterizan por no poseer
aguijón, viven en colonias y producen miel en forma similar a la abeja común (Apis
mellifera), aunque con ciertas particularidades. Son abejas sociales, se las
encuentra en regiones tropicales o subtropicales y su presencia disminuye
sensiblemente hacia el sur. En América, cuenta Kruk, hay alrededor de 180
variedades de meliponas, una de ellas es la yateí (Tetragonisca angustula
febrigi). En nuestro país viven en las provincias de Misiones, Chaco, Formosa
y, en menor medida en Corrientes, y pueden verse en eL monte, en troncos de
árboles o en cavidades, o entre piedras.
La densidad que existe natural mente en Misiones,
de donde es oriundo Kruk, es de un nido por hectárea, una cantidad ‘bastante
importante”, según destaca el entrevistado. A raíz de ello, para los lugareños
son casi como una mas cota en sus casas”. Jorge Luis Kruk vive en Leandro N.
Alem, a ochenta kilómetros de Posadas, Misiones. Hace sólo cinco años que se
dedica a la apicultura y tres que empezó a criar la yateí. Tal fue la
atracción que sintió por este pequeño insecto, que se transformó en todo un
experto en la especie. “Me crié con ellas—reflexiona—. Vivían en el patio de
mi casa.” Actualmente, cuenta con dieciocho colmenas.
Otra composición
Kruk nos explicó que la composición química de la
miel de yateí dista mucho de parecerse a la producida por cualquier otro tipo
de abeja. ‘Es menos viscosa que la de la abeja común y contiene mayor
porcentaje de agua, razón por la cual hay que tener mucho cuidado en su
conservación,” Lo recomendable para que no fermente es guardarla en la
heladera. Otras de las características que la diferencia son su disímil
composición de azúcares simples y la ausencia de sacarosa.
No todas son bondades curativas, desde luego las
abejas meliponas también cumplen invalorables funciones corno polinizadoras de
di versas especies vegetales.
Armas de defensa
Dado que no pican porque no poseen aguijones,
disponen de otros mecanismos de defensa, que incluyen mordiscos y la expulsión
de un líquido irritante para los ojos. Además, una población de meliponas
cuenta con abejas guardianes. Cuando se sienten agredidas por algún atacante,
se ponen en alerta y vuelan en derredor del intruso; luego, aprovechando su
diminuto tamaño, se introducen en sus ojos, orejas o nariz en el momento que
consideran oportuno.
Para los depredadores chicos u otros insectos,
cuentan con otra artillería: construyen bolitas de propóleos que luego Lanzan
para inmovilizarlos. También es común verlas cortando o eliminando con sus
mandíbulas las alas de los insectos que se aprestan a dañarlas.
Mucho por hacer
Como se observa, hay un enorme terreno virgen y
fértil con respecto a la cría comercial de yateí en e norte del país. Si desea
iniciarse en la actividad, la mayor inversión corresponde a la colmena, que,
según el modelo, cuesta de 35 a 80 pesos por unidad, en el caso de que tenga
una chacra con abejas meliponas que vivan en ella y que sólo deba comenzar a
criarlas.
Fuente: Tomado con autorización de
SisAgro.com.ar
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