Introducción
La implantación de praderas permanentes es
una operación costosa y arriesgada. Costosa, porque exige muy buena preparación
de la tierra y arriesgada porque se registra cierto número de fracasos. Se
podría creer sin embargo, que una vez establecida la pradera, el agricultor
tendrá cuidado de ella. Pero en la gran mayoría de los casos se asiste a una
verdadera "masacre" de esta gallina de los huevos de oro.
La utilización de la pradera permanente
como "garage para animales" le hace perder todas sus ventajas sobre la pradera
clásica, ventajas que son:
1)
Una producción multiplicada término medio por tres.
2)
Una producción escalonada, en relación al crecimiento natural, temprano
en primavera, durante todo el verano y tarde en otoño.
3)
Una producción sostenida durante varios años.
FISIOLOGÍA DE LA PLANTA PASTOREADA
El pastoreo consiste esencialmente en una
'quita" hecha por los animales a las plantas de la pradera. Si se quiere que
esta “quita” deje posibilidad, no sólo de un rebrote, sino de una interesante
producción, debe estar racionada en su intensidad y en su frecuencia.
Para racionar el pastoreo, es
indispensable un mínimo conocimiento de la fisiología de la planta. Limitémonos
a tres nociones:
a) La existencia de zonas diferentes en la
planta.
b) La existencia del alimento base (azúcares)
bajo formas diferentes, siguiendo las zonas de la planta.
c) El semiparasitismo de los brotes hasta el
funcionamiento de sus propios sistemas de raíces.
a) Existencia de zonas
diferentes en la planta.
Toda planta comprende esquemáticamente las
partes siguientes:
Figura 1.- Zonas de la planta

Zonas de elaboración de azucares:
son las hojas; las designaremos zona 1.
Zonas de crecimiento:
son las bandas transversales b1, b2, b3,
b4, b5, b6, situadas:
1) En el tercio inferior de las hojas.
2) En el tercio inferior de las
vainas o pecíolo.
Las designaremos zona 2.
Zonas de transporte:
Son los tallos, verdaderas vías de
canalización con corriente ascendente y corriente descendente. Las designaremos
zona 3.
Zonas de acumulación de reservas:
En el caso de las plantas de praderas, es
el cuello (base de los tallos, en lo alto de las raíces). Las designaremos zona
4.
Zonas de aprovisionamiento de agua
y de sales minerales:
Son las raíces; las designaremos zona 5.
Esto es esquemático, porque habrá que
tener en cuenta las hojas jóvenes contenidas en las vainas de sus mayores y para
las cuales las zonas se encuentran a niveles diferentes de los de las hojas que
no han completado totalmente su desarrollo.
b) Existencia de azúcares bajo formas
diferentes.
Al contrario de los animales, la planta es
independiente porque, con la asimilación clorofiliana en sus partes verdes, es
capaz de fabricar azúcares partiendo del anhídrido carbónico del aire gracias a
la energía solar. Estos azúcares proporcionan la energía, base de las sustancias
más complejas (en asociación con las sales minerales) así como también las
sustancias para las reservas.
Se las encuentra en tres formas, según las
zonas: en la zona 1, donde son fabricadas, se las halla en una forma más o menos
compleja (sacarosa o almidón). En la zona 3, donde son transportadas por la
corriente descendente, se les encuentra en forma muy simple (glucosa o fructosa
en solución en la savia elaborada). En la zona 4, donde son acumuladas, se las
encuentra bajo una forma muy compleja (almidón, etc.). El pasaje de una forma a
la otra se hace con eliminación o absorción de moléculas de agua.
c) Semiparasitismo de los brotes.
El brote (yema) es el órgano de
reproducción vegetatíva de la planta. Tiene mucha similitud con la semilla
órgano de reproducción sexual (la fig. 2 aclara la analogía).
Figura 2.-

Pero en la pradera el brote tiene una
importancia mucho más grande que en el grano, pues es el que da carácter de
perenne a la planta sembrada. Su proceso de desarrollo es desconocido por muchos
agricultores, y hay pocos estudios sobre este tema. Puesta en marcha por un
mecanismo hormonal poco conocido, tendiente, ya sea a una demora del brote, a la
ablación, o a la muerte del tallo principal, el brote se comporta como el
embrión del grano y asimila en el medio que lo rodea los azúcares y materias
nitrogenadas que allí se encuentran para fabricar el talluelo (coleoptile). Una
vez formado éste, emite una radícula con raicillas y cuando éstas comienzan a
funcionar, solamente entonces es independiente. Antes era un verdadero parásito
de la planta madre.
Esta sucesión de parasitismo e
independencia del brote es una noción poco conocida que tiene para la pradera
consecuencias muy grandes. Porque si una causa cualquiera impide el desarrollo o
el funcionamiento de las raíces de los brotes, la planta hija es detenida en su
crecimiento y luego destinada a morir en un tiempo más o menos largo.
d) Oposición entre tallos y brotes.
Aumentando el corte del cuello de la fig.
2, podemos estudiar sobre la zona de la yema de crecimiento.
Figura 3.-

La parte superior contiene los esbozos del
tallo de la planta: la inferior los esbozos de sus brotes.
Se constata que la zona inferior sólo
puede ser activa, si la superior está inactiva. Tan pronto como la zona superior
se desarrolla, se observa la extensión enorme de los discos claros que pasan de
1 mm. a varios centímetros; en estas condiciones la inferior cesa toda
actividad. Se dice que hay "bloqueo".
Por el contrario, como lo hemos visto
anteriormente, toda cesación de la primera zona significa una actividad en la
segunda. Hay "desbloqueo".
ESTUDIO DE LOS FENÓMENOS QUE ACOMPAÑAN AL PASTOREO
Estas nociones son necesarias porque nos
permiten el estudio esquemático de los fenómenos que acompañan al pastoreo.
Se trata por ejemplo de una pastura "buena
para comer" de 30 cm. de altura, más o menos. Al llegar los animales al pastoreo
éstos efectuarán cierto número de pasajes arrancando su alimento.
Es esencial comprender que, a cada uno de
estos pasajes, a cada uno de estos "golpes de dientes", el nivel de corte de¡
pasto desciende y por lo tanto:
En cada pasaje, desaparece
una zona diferente de la planta.
Primer golpe de dientes:
La vaca arranca una gran parte de las
hojas. Para la planta esto corresponde a la pérdida de la zona 1 (zona de
elaboración). Los dos tercios de la longitud de las hojas han sido arrancadas.
En las pocas hojas, que no habían terminado su crecimiento, la zona 2 (de
multiplicación activa) continúa su trabajo para devolver a la hoja su longitud
normal. Las partes verdes restantes, continúan fabricando azúcares. La planta
recobra rápidamente un estado análogo al que tenía al comenzar el pastoreo.
Segundo golpe de dientes:
la vaca come casi siempre las hojas y una
parte de los tallos. Para la planta esto significa la pérdida de las zonas 2
(crecimiento).
Sólo las hojas jóvenes que estaban en gran
parte escondidas por las vainas de las otras, y en las cuales los tercios
inferiores (zona de crecimiento) se encontraban bajos, rebrotan; esperando que
las nuevas partes verdes que producen, hayan fabricado azúcares, utilizan las
reservas contenidas en la planta.
Tercer golpe de dientes (o de guadaña):
La vaca come alrededor de la mitad de los
tallos y las hojas jóvenes. Para la planta esto corresponde a la pérdida de una
parte más o menos importante de la zona 3 (transporte). Las hojas, salvo las más
jóvenes (muy cortas) no crecen más, solamente las vainas se alargan
proporcionalmente a la edad de la hoja que tenían.
Siguiendo el nivel de la guadaña, o
siguiendo la estación, o siguiendo la edad de la planta, los brotes, pequeños
botones situados en la axila de las hojas, al nivel del cuello, se sueltan y se
desarrollan, utilizando sin dificultad, para su alimento y su crecimiento, los
azúcares simples de la savia elaborada contenida en los tallos (zona 3, de
transporte).
El crecimiento de los brotes es rápido
pues el stock de azúcares (cantidad de savia elaborada) es suficiente para
permitirle hacer en forma rápida raíces y volverse autónomos sin contratiempos.
Cuarto golpe de dientes:
La vaca come las hojas restantes y una
parte importante de los tallos. Para la planta esto corresponde a la pérdida de
una gran parte de la zona 3 (transporte).
La cantidad de líquido alimenticio es
mucho menor ahora, y no es suficiente para dar a los brotes un desarrollo que
les permita la autonomía.
Su crecimiento, comenzado rápidamente, se
detiene y prosigue a ritmo muy lento. Es necesario, en efecto, que una parte de
las reservas acumuladas sea hidrolizada para poner a su disposición un conjunto
de azúcares simples. Esto requiere tiempo y agua suplementaria.
EL REBROTE ESTA CONDICIONADO AL AGUA
Quinto golpe de dientes:
La vaca come casi todos los tallos. Para
la planta esto corresponde a la desaparición de la zona 3 (transporte) sólo le
queda la zona 4 (de aprovisionamiento de agua y sales minerales).
La savia elaborada ya no existe,
prácticamente. Los brotes utilizarán lo que resta de ella lo cual les alcanzará
apenas para aparecer. Después su crecimiento continúa lentamente a medida que se
liberan los azúcares por hidrólisis de las reservas. Lentamente el coleóptilo va
a crecer, lentamente la radícula va a brotar y se va a alargar, pero,
catástrofe.... esta radícula, que ya tenía dificultad para crecer, no aporta
nada, la tierra que explora está reseca y no la beneficia para implantarse y
trabajar, tampoco se cuenta con la ayuda del microclima húmedo que la sombra del
pasto creaba alrededor de ella.
El suelo está caliente y pisoteado por los
animales, encontrándose descubierto de pasto no tiene más sombra, ni siquiera al
pie de la mata, la elevada insolación produce una evaporación total. El agua que
ya en el tercer golpe de diente era un factor limitado, desaparece a menos de 30
centímetros de profundidad.
Serán necesarios meses enteros para que la
raíz llegue a una zona más húmeda si la lluvia no viene en su auxilio y le
permite por un momento (o definitivamente si la estación se presta) asegurar la
independencia de los brotes que aún no están "destetados", y el rebrote a un
ritmo normal.
Es aquí donde más intervienen las
diferencias fundamentales entre plantas (el Dactylis y el Ray-grass, por
ejemplo).
En el caso del Dactylis, el sistema
radicular de la planta se mantiene funcionando parcialmente durante el verano.
El brote tiene grandes posibilidades de ser provisto de agua en forma continua,
y por lo tanto de alimentos de toda clase en solución. Podrá crecer lentamente
hasta que adquiera su independencia. Hay un brote de verano posibilitado.
En el caso del Ray-grass inglés, el
sistema radicular de la planta madre muere prácticamente; todo crecimiento es
imposible; el brote arrancará recién con las lluvias de otoño. No hay rebrote de
verano. Se encuentra así la explicación de la obligación fisiológica que tiene
el Ray-grass inglés de pasar por el estado de paja durante la sequía del verano.
LOS DESGASTES DEL SOBREPASTOREO
El sobrepastoreo es un modo de pastoreo
que por su intensidad (4 ó 5 golpes de dientes) o por su frecuencia (consumo de
los rebrotes en pocos días), hace imposible el máximo rendimiento de la pradera
(en igualdad de las demás condiciones restantes: lluvia, nitrógeno, etc.).
Es pues el modo de pastoreo que produce
pérdidas al productor y desgraciadamente el más extendido.
El sobrepastoreo se produce
automáticamente cuando los animales se quedan más de seis días en el mismo lugar
(potrero) y vuelven a pasar por las
partes comidas durante los primeros días (pastoreo clásico o pastoreo
racionado). Se produce también si se las hace volver más rápido sobre una
parcela ya pastoreada. Se trata entonces de sobrepastoreo de frecuencia.
Además cuando a los animales les falta la superficie necesaria e insisten
demasiado en los mismos lugares sin dejar rebrotar las plantas, se produce el
sobrepastoreo por intensidad.
La mejor manera de demostrar la
importancia de los desgastes, es anotando las pérdidas y anunciando por ejemplo:
-"El sobrepastoreo hace perder las 3/4 de producción" -o también: -"El
sobrepastoreo hace envejecer dos veces más rápido las praderas'*. Pero de hecho,
no es posible, porque estos desgastes dependen de muchos factores:
1)
Del pluviómetro
Lo
hemos visto antes en el tercer golpe de dientes; es el agua el factor más
importante del rebrote, hemos visto como en el 4º y 5º golpe de dientes las
necesidades aumentan enormemente y el agua disponible del suelo disminuye
rápidamente.
Necesidad y disponibilidad se asemejan a
dos platillos de una balanza que se inclinan. Sólo la lluvia puede frenar este
proceso antes de que sea tarde.
2)
Del tipo de
pradera:
La diferencia de volumen de producción
entre dos tipos de pradera puede relacionarse con una diferencia de tamaño
(altura) de las plantas que la componen (30 a 50 cm. para las praderas
temporarias; 15 a 20 cm. para las praderas naturales). Es fácil de comprender
que para un mismo nivel de corte, los desgastes son mucho más importantes para
la pradera temporaria que para la pradera natural, porque los tallos están
situados a diferentes alturas.
3) El porte de las plantas:
Para un mismo nivel de corte, la longitud
de los tallos restantes depende también de su inclinación. Esta inclinación
determina lo que llamamos justamente el porte.
Cuanto más erguido es el porte, cuanto más
es la longitud, mayor es la cantidad de tallos restantes. Sabemos ahora la
importancia que tiene para el rebrote la cantidad de tallos que se dejan a la
planta. Sabemos en efecto, que es en esta zona 3, en donde se encuentra la
savia elaborada, es decir los azúcares inmediatamente disponibles.
4) De la edad de la planta:
Veremos, más adelante, que a cada edad de
la planta corresponde un nivel distinto para las reservas. Es mínimo en el
momento del rebrote. Es en este momento en que el sobrepastoreo tiene sus
consecuencias más graves, ya que descienden reservas al nivel mínimo.
Habiendo visto así los principales
factores que limitan o agravan los desgastes del sobrepastoreo, vamos a estudiar
esos desgastes:
1) Sobre la producción de la pradera.
2) Sobre la vida de
la pradera.
3) Sobre la salud
de la hacienda.
1) Sobre la producción.
a) Después del 4º y del 5º golpe de
dientes, las hojas jóvenes o los brotes deben asegurar su crecimiento a partir
de las reservas acumuladas en la zona 4 y por intermedio de la hidrólisis de
éstas.
Hemos visto que hace falta no solamente el
agua sino también el tiempo. Hay que esperar que las hojas jóvenes se
desarrollen y que por su trabajo proporcionen azúcares que permitan el
desarrollo a un ritmo más rápido.
Así el sobrepastoreo por intensidad
entraña un alargamiento del período de rebrote.
Hace perder tiempo y el tiempo perdido no
se recupera porque de todas maneras el crecimiento del pasto no dura más de 7 a
8 meses. Entonces el volumen total de la producción anual baja.
b) El sobrepastoreo por frecuencia no hace
sino aumentar el lapso de rebrote precedente, a cambio de un suministro mínimo
de forraje.
Habiendo quedado el nivel de las reservas
por debajo del mínimo anterior, hay que esperar que este primer mínimo sea
recuperado. Como lo indica el esquema de evolución de las reservas (Fig. 5), la
subida de la curva es muy lenta en su primera parte. Lo cual significa que este
lapso suplementario será muy largo.

Es difícil encontrar un estudio
sistemático sobre las pérdidas de la producción producidas por los diferentes
pastoreos y sobrepastoreos.
Sólo hemos encontrado sobre
esta cuestión un estudio neozelandés. Hemos puesto sus resultados en el gráfico
Nº 4.
Figura 4.-

Las tres columnas verticales
representan las producciones de un año de una Dáctylis cortado en tres alturas
diferentes (sobrepastoreos de intensidades diferentes).
En cada una de estas
columnas las partes negras corresponden a las producciones de este Dáctylis
cortado todas las semanas. La suma de las partes blancas y las partes negras
corresponden a las producciones de este Dáctylis cortado a las mismas alturas
pero cada 15 días (pastoreos de frecuencia diferentes). La lectura de este
gráfico en todo sentido es sumamente instructiva. Esquemáticamente muestra que
si el corte de cada semana hace bajar a la mitad la producción, con relación al
corte quincenal (comparación entre blancos y negros de una misma columna
vertical) los daños no son del todo proporcionales a la altura de los cortes
(comparación de los cortes entre ellos) Mr. Voisin, en un reciente artículo,
señala los márgenes de producción siguientes:
Pastoreos:
Todas las 4 - 6 semanas: de 6.000 a
6.800 U.F. (Unidad Forrajera) aproximadamente.
Sobrepastoreos de frecuencia: Todas
las quincenas: 4.500 U.F. aproximadamente. Todas las semanas: 900 U.F.
aproximadamente. Pero nosotros ignoramos a qué nivel se manejan estas pasturas,
pero suponemos que se trata de praderas naturales en Normandía, por lo tanto hay
circunstancias atenuantes.
2) Sobre la vida de la pradera.
El pastoreo, como hemos dicho, es la
cosecha de una porción más o menos importante de las partes aéreas.
Como estamos acostumbrados a ver crecer
las plantas después del pastoreo, se piensa generalmente que la planta de
pradera no sufre un verdadero daño si no se le toca el "corazón", es decir el
cuello, la zona 4.
ES UN ERROR. Es necesario saber que todo
corte es un "golpe al corazón".
En efecto, todo rebrote de la planta
entraña una caída brusca del nivel de reservas (en materia seca y azúcares) en
las raíces. Una mirada sobre el gráfico Nº 5, en base al rebrote de primavera de
una alfalfa, lo muestra mejor que las palabras. Vemos aquí como en una semana el
contenido de las raíces en materia seca cae de un 35 % a un 20 % y el contenido
en azúcares de un 12 % a un 5 %.
Este es un fenómeno que no debe ser
subestimado. Se lo podría aclarar diciendo que el valor absoluto de las reservas
baja en una semana un 40 % para las materias secas y un 60 % para los azúcares.
Es evidente después de estos resultados
que la explotación racional debe hacerse en el momento en que la curva atraviesa
el nivel normal de reservas, y no es menos evidente que cuanto más intenso es el
pastoreo (según el número de dentelladas) mayor será el descenso de la curva, y
cuanto más grande sea la frecuencia del pastoreo, más bajarán los niveles
sucesivos de reservas. Este es el segundo caso que muestra el gráfico Nº 7.
Este nivel de reservas,
tiene finalmente una gran importancia para la vida misma de la planta.
a)
Modificación de
la flora:
El factor limitante de la velocidad del
crecimiento, a menudo arrastra a la planta, que está detenida, a encontrarse
dominada por otras plantas más favorecidas, a ser sofocada y a desaparecer.
Esta modificación termina en una
disminución de la producción.
b) El nivel de reservas está
también en relación directa con la: Sensibilidad para la helada, por la
sencilla razón de que el jugo celular del corazón, cuando es menos concentrado
es más líquido y por lo tanto más heladizo.
Los gráficos 6 y 7 aclaran la diferencia
de 1 a 5, existente en los porcentajes de materia seca a la entrada del invierno
entre dos alfalfas; una pastoreada (dos golpes de dientes: 40 % de M.S.), la
otra sobrepastoreada (9 golpes de dientes: 8 % de M.S.).
Figuras 6 y 7.-

Notemos que un sobrepastoreo de otoño, o
simplemente un pastoreo muy tardío tiene un efecto semejante, puesto que. lleva
la planta a un ligero rebrote, antes de la helada, y es en ese momento que la
planta es más sensible.
c)
Sensibilidad a la sequía:
El sobrepastoreo aumenta el desequilibrio
entre necesidades y disponibilidad de agua. Sucede a menudo que este
desequilibrio produce la muerte de la planta.
d)
Envejecimiento de la pradera:
Se aconsejaba anteriormente los aportes de
nitrógeno en superficie inmediatamente después de cada pastoreo. la
multiplicación de los pastoreos implica por lo tanto la multiplicación de
aportes de nitrógeno en superficie, de donde resulta invariablemente un repunte
rápido de las raíces, causa ésta importante del
envejecimiento y por lo mismo de una baja de rendimiento de la pradera.
A propósito del nivel de explotación:
¨
JAMÁS PONER LAS VACAS DETRÁS DE LA
GUADAÑADORA.
¨
SIEMPRE PASAR LA GUADAÑADORA
DETRÁS DE LAS VACAS.
3) Sobre la salud del ganado.
El sobrepastoreo, es decir, el pastoreo
que se practica generalmente acarrea fallas de alimentación.
El ganado, habiendo creado zonas en la
pradera, come rebrotes de gramíneas de menos de tres semanas junto con
leguminosas en dosis masivas (porque el trébol blanco aprovecha a ocupar las
zonas sobrepastoreadas). El ganado come el alimento con relación:
MND
--------- = 200 a 250
U.F.
por lo tanto es un alimento super
nitrogenado.
¿CUAL ES EL MÉTODO PARA TENER SIEMPRE ABUNDANTE PASTO?
1) Tener
especies con fechas de producción escalonadas, es el fundamento mismo de las
cadenas de pastoreo. Pero no insistiremos más porque daremos un ejemplo más
adelante. Todos los agricultores saben ahora, después que se les ha dicho y
escrito, que el Ray-grass inglés brota sobre todo en primavera, pero el Dáctylis
brota muy bien en verano, la festuca muy bien en otoño, etc.
2) Intervenir en
los tres períodos críticos de la explotación: desarrollo inicial del pasto,
merma del pasto y fin de la estación.
Por de pronto: Comenzar bien.
La fecha del comienzo de un pastoreo en
primavera, está en función de la fecha y del estado en que se lo dejó el otoño
precedente. Es sabido que se puede
adelantar esta fecha no sobrepastoreando en otoño.
Salvo en algunas regiones, en las cuales
el invierno es muy riguroso, donde la festuca alta y el centeno como
forraje son preferibles, es el Raygrass italiano el que hay que utilizar.
De hecho, si estas praderas son atacadas
15 días más tarde, darán un volumen mucho más grande de pasto y por lo tanto,
más días de pastoreo.
Al ser las plantas cortadas menos jóvenes,
su nivel de reservas es más alto y por consecuencia el rebrote es más rápido.
El rebrote de un Dáctylis o de una festuca
depende del sobrepastoreo o de la sequía. Solos, no pueden garantir un rebrote
suficientemente rápido, de verano, que permita eludir el "círculo infernal". La
alfalfa queda, desde este punto de vista, como planta milagrosa.
Para nuestro criterio, es mejor saberlo y
tenerlo en cuenta.
La floración de la alfalfa, que
corresponde a la buena época para su pastoreo tiene lugar, como la espigación
del dáctylis tardío, a principios de junio, es decir, precisamente en el momento
en que todas las praderas están endurecidas.
La floración del rebrote de la alfalfa
ocurre también, en una época que corresponde al final de la utilización de los
rebrotes de las gramíneas.
Luego es indispensable poder descansar las
praderas de Dáctylis precoces en la mitad de septiembre, para permitir su
arranque precoz en primavera cosa que provoca por supuesto, un aumento notable
del rendimiento.
Para las festucas, si se quiere sacar
provecho de la posibilidad de tener "reservas en pie", es necesario suspender el
pastoreo lo más pronto posible, el 15 de septiembre, a mas tardar.
Para las alfalfas, a excepción del sur,
como ya lo hemos dicho, vale más no comerse el tercer rebrote, y guardarla como
"reserva en pie", es decir, esperar que estén heladas, para hacerlas comer
inmediatamente.
C0NCLUSIÓN
QUEDAN CIERTOS IMPERATIVOS
1) Tener lo más posible cubierto el suelo.
Debido a la poca vegetación que queda
luego de la explotación efectuada por los animales o por la guadaña.
La razón es que se trata de conservar ese
microclima húmedo al pie de las matas, que es lo único que permite como lo hemos
dicho, la implantación rápida, es decir, la autonomía de los brotes. Esta
limitación de la pérdida de agua por insolación directa, favorece también,
evidentemente, el crecimiento de las hojas aún jóvenes.
Favorece además el aprovechamiento del
nitrógeno agregado después de la explotación, el cual aún sin lluvia será
succionado por el suelo por el fenómeno de absorción, siempre que la capa
superficial esté fresca, cosa que es posible si está suficientemente cubierta.
El problema del agregado de nitrógeno,
queda muy en controversia, pero algunos han notado que cuando se hacía un aporte
de este mineral un poco antes de que el suelo quede descubierto, ya sea por
pastoreo o por guadaña, se notaba mucho más que si hubiera sido hecho después.
Esto nos confirma la idea de la importancia de ese microclima húmedo al pie de
las plantas para la utilización rápida del nitrógeno.
Es evidente que un agregado, unos ocho
días antes del pastoreo, provocaría un efecto catastrófico en el ganado pero
antes de la guadaña, hay que encararlo y hacer el aporte de verano que a menudo
se nota muy poco. Hay que aprovechar el período en que la pradera esté en
vegetación y no esperar a que sea cortada. Si se previeran los agregados en
dosis masivas durante el crecimiento del corte para heno, este nitrógeno, una
vez en el suelo sería, sin duda, disponible para la demanda dé los meses
siguientes.
Recordemos que en materia de rebrote: el
nitrógeno propone, y la planta dispone.
Son las "intenciones” de la planta las que
cuentan en principio, y estas intenciones están en función de las estaciones, o
del nivel de reservas, del cual ya hemos hablado.
M. Coic dice "que no es el nitrógeno lo
que hace crecer, sino que en el momento del rebrote las necesidades del
nitrógeno aumentan". Esto es algo más que una simple ocurrencia.
Aquellos que agregan nitrógeno del 19 de
julio al 15 de agosto, sobre un Ray-grass, no deben esperar un rebrote
inmediato. Lo mismo para aquellos que agregan nitrógeno en febrero-marzo sobre
praderas explotadas intensamente. Pasada la estación, no deben esperar un
rebrote más precoz (es el caso más frecuente).
Esta cuestión está en estudio, pero el
punto anterior, nos parece útil de mencionar a propósito de la explotación, así
como el hecho de que no se puede considerar que se haya "explotado" una pradera
temporaria, si no se han puesto 80 ó 100 unidades de nitrógeno durante el año.
(Condiciones Europeas).
2) Estar siempre dispuesto a cortar.
El mal tiempo de estos últimos años, ha
provocado un retraso de un mes en la fecha para cortar el heno. El agricultor
estimaba preferible esperar, antes de arriesgarse a perder su corte.
Esta precaución no carece de
Inconvenientes, pues además de la rápida pérdida de calidad en el forraje
recogido, se produce un retraso, y una dificultad mayor del rebrote (al final de
la floración las reservas bajan de nivel notablemente, bruscamente).
Nos parece que el uso de aparatos para
ensilaje es aconsejable.
Su uso en común es mucho más fácil que el
de las enfardadoras, cuyo uso está reservado para los días de buen tiempo. Dan
la posibilidad de cosechar en cualquier momento, y esto permite, al mismo
tiempo, un rebrote más rápido y más precoz, una cosecha de forraje más joven y
por lo tanto mejor.
3) Prever el acceso permanente al agua y a la sombra.
El aprovisionamiento de agua de los
animales que están en la pastura, es uno de los puntos, que pone a prueba el
ingenio del agricultor. Por ejemplo: una comuna de "Haute-Marne", ha creado una
red de distribución de agua, en las pasturas, por medio de canales de material
plástico enterrados.
La falta de sombra, es más difícil de
solucionar.
Sin embargo en muchos casos, se puede
lograr una solución si de la misma forma que para el agua, los animales tienen
un corredor permanente, que les permita acercarse a la sombra en todo momento.
EXISTEN ALGUNAS SIMPLIFICACIONES
Se aconseja, para conservar la planta de
pradera, aprovecharla como heno una vez al año. Si este consejo fuera seguido,
permitiría simplificar el mantenimiento de la pradera, suprimiendo la
preocupación del corte y del desecho.
Admitimos, en efecto, que este corte
interviene sobre el segundo brote del año.
¨
Los desechos del primer brote
entran en el heno.
¨
El tercer brote se encuentra sin
desecho.
¨
En el cuarto brote se encuentran
únicamente los desechos del tercer brote, que pueden ser considerados sin
importancia.
Fuente: www.produccionbovina.com