008.
Sustentabilidad.
Graciela Cufre, Claudia Rodríguez y Héctor
Pagliaricci. 2002.
Cursos Introducción a la Producción Animal y
Producción Animal I, FAV UNRC.
Introducción
Desde una perspectiva global, la mayor
preocupación actual es conocer hasta donde la tierra va a ser capaz de soportar
una población, que se estima, se duplicará para el 2050, si este recurso
fundamental que es la tierra no se usa en forma efectiva y sustentable, habrá
muy pocas esperanzas de alcanzar estabilidad política internacional en el largo
plazo.
Las estadísticas demuestran que las
tierras de cultivo en el mundo declinan tanto por degradación y agotamiento de
su capacidad productiva como por procesos crecientes de urbanización. La
producción de cereales per cápita tiende a partir del año 1980 a disminuir,
debido a la tasa mundial de crecimiento demográfico que supera a la tasa de
rendimiento en grano.
Aunque en los diferentes países estos
rendimientos han sido crecientes, el aumento de los rindes se logró en base a
la agricultura moderna con el uso de combustibles fósiles no renovables como
principal recurso energético. El déficit proyectado en el año 2025 sería de 190
millones de toneladas de grano.
El consumo de alimentos será en el futuro
una función de la demanda efectiva y no de las necesidades alimentarias. En este
contexto, corresponde distinguir dos grandes grupos de países:
-
Los países desarrollados (PD) que
no tienen serias restricciones de demanda efectiva, los ya elevados niveles de
satisfacción del consumo, son acompañados por un lento crecimiento de la
población, lo que determina un moderado incremento del consumo de alimento per
cápita
-
En el caso de los países en vías
de desarrollo (PSD), aunque hay enormes necesidades de alimentación
insatisfechas, la falta de demanda efectiva por razones económicas es una
limitante para un aumento significativo del consumo per cápita, que aunado a
altas tasas de crecimiento de la población compromete aún más la situación de
los países involucrados.
En medio de una conciencia ambiental que
crece, dar mayor sustentabilidad a la agricultura aparece como un desafío vital
para quienes habiten esta aldea global en el siglo XXI (Viglizzo y Verde, 1995)
Uso de la tierra
Es necesario marcar una diferencia
conceptual entre lo que es uso del suelo y lo que se entiende como uso de la
tierra. El primero está restringido a la utilización y manejo de los horizontes
del suelo con mayor aptitud agrícola; el uso de la tierra es un concepto más
integral, que incorpora no solo el manejo del suelo sino también de la
vegetación, los cultivos, el ganado, la flora y la fauna y los insumos
productivos, todo ello dentro de un marco de restricciones ambientales,
socio-económico y culturales.
La posibilidad de uso presenta
diferencias muy notables entre países en términos de capacidad de uso del suelo.
Mientras Argentina, Paraguay y Uruguay presentan porcentajes del 47, 27 y 35 %,
de tierras sin limitaciones físicas y químicas del suelo respectivamente los
otros países poseen más del 90% de sus tierras con limitaciones.
Figura1-1.- Limitaciones físicas y químicas
del suelo para la producción agropecuaria,
según países como porcentaje de su superficie
(Adapt. de FAO, 1989).

Estas características determinan patrones
muy diferenciados en el uso de la tierras (Cuadro 1-1).
Cuadro 1-1.- Área territorial y distribución
porcentual en Argentina y otros países
(Adapt. de FAO 1989).

En Argentina, tomando provincias que
representan áreas agroecológicas (cuadro 1-2) es posible apreciar una gran
diferencia en cuanto a posibilidades de uso de la tierra entre la denominada
región pampeana húmeda, subhúmeda y semiárida con respecto al resto del país.
Cuadro 1-2.- Patrones de uso de la tierra en
regiones agro-ecológicas argentinas (Adapt.
de INDEC, 1991).

La ganadería y la agricultura de cosecha
son los principales rubros económicos de la región pampeana, que juega un rol
muy relevante con respecto al resto del territorio, si se tiene en cuenta que el
75% de la superficie total presenta condiciones que oscilan entre aridez y semi
aridez. En estas condiciones son posibles distintas variantes de ganadería
extensiva. En las áreas cultivadas extra pampeanas es posible encontrar una gran
diversidad de productos y sistemas regionales de producción, tales como áreas
hortícolas, frutícolas, forestales y cultivos industriales.
Uso de la tierra y sustentabilidad
El aprovechamiento del recurso tierra por
parte del hombre ha tenido y tiene como consecuencia inevitable la alteración o
destrucción del hábitat natural, pues su intervención modifica el ecosistema
natural.
El desarrollo de la agricultura en los
últimos 50 años ha sido rápido y ha habido un alejamiento progresivo de los
sistemas tradicionales, ambientalmente benignos, de bajos insumos y baja
producción, tales como los sistemas pastoriles u orgánicos, hacia sistemas
modernos de altos insumos con alta producción, los cuales se perciben como
sistemas dañinos para el ambiente.
Con el desarrollo del método de fijación
sintética y la obtención de fertilizantes nitrogenados a partir del gas natural,
se inaugura una era de sustitución de las leguminosas como fuente principal de
nitrógeno para los sistemas de producción que son reemplazados por compuestos
nitrogenados sintetizados a escala industrial.
Los fertilizantes nitrogenados
incorporados artificialmente al sistema, dan a la agricultura de las cuatro
últimas décadas un perfil drásticamente diferenciado: monocultivo, uso intensivo
de fertilizantes, insecticidas, fungicidas, herbicidas, diseño de nuevas
maquinarias, semillas de alto rendimiento y uniformidad, riego, etc. que
cambiaron de manera dramática el paisaje agrícola de las décadas anteriores
(Cuadro 1-3).
Cuadro 1-3.- Algunos indicadores comparados
de sustentabilidad en tres países agrícolas, período 1968-88 (Adapt. de FAO, 1980; Prego, 1988; Unido, 1988;
World Resource Institute, 1990-91).

Consecuencias inevitables del cambio
fueron: fuerte erosión de tierras (hídrica y eólica), la contaminación del agua,
el suelo y el aire, deforestación, la destrucción de hábitats, la excesiva
dependencia de los combustibles fósiles, pérdida de la biodiversidad, desarrollo
de resistencia en las plagas (Viglizzo, 1982).
El 15% del total de la superficie del
globo esta afectada por procesos de degradación de suelos inducidos por el
hombre. Un 30% de la superficie regada esta sujeta a problemas de salinización
secundaria. Se estima que 6 a 7 millones de ha de tierra agrícola se tornan
improductivas cada año debido a la erosión. El sobrepastoreo está ampliamente
difundido. En África un 49 % del suelo esta degradado y en Australia el 80 %.
Todos estos factores y otros, combinados con el incesante incremento de la
población, reducirán el suelo potencialmente cultivable. En Argentina las
secuelas mas graves del uso de la tierra con fines agropecuarios se dan en dos
grandes frentes: erosión de los suelos y desestabilización del ecosistema.
La erosión de los suelos en la Argentina es un
tema preocupante en distintas regiones que sufren procesos que oscilan entre
moderados a graves, donde la erosión eólica como la hídrica, tienen igual
incidencia..
La población del mundo va a crecer de 6 a
8 mil millones para el año 2030. La alimentación de esta población va a requerir
de avances en la tecnología de producción que incrementen el suministro de
alimentos sin dañar el medioambiente. La biotecnología en la agricultura es una
herramienta que presenta un gran potencial para aliviar el hambre y la pobreza.
Sin embargo persiste aún la preocupación por el uso organismos genéticamente
modificados (OGM).
La Argentina es el país con más
disponibilidad de alimentos per cápita del planeta. Este año producirá 70
millones de tn para una población de 35 millones de habitantes, de las cuales
corresponden 2 tn/habitante; ocho veces más que la media mundial, que es de 250
kg/habitante. Estados Unidos y la Unión Europea están por encima de los mil kg (Huergo,
2002).
Existe actualmente un profundo debate por
el uso de biotecnología en Africa, pero en el contexto de ese continente que
tiene la tasa mas alta de crecimiento del mundo, se requiere mas alimento para
la subsistencia de sus habitantes siendo un desafío la provisión de un
suministro adecuado. En Kenia los experimentos sobre biotecnología han conducido
al aumento de producción de bananas, papas, caña de azúcar, etc.
Norman Borlaug, mejorador vegetal premio
nobel en 1970 que trabajó en el Centro Mundial de Mejoramiento de Maíz y de
Trigo de México (CIMMYT) realizó trabajos en genética y mejoramiento que
aumentaron los rendimientos de trigo en muchos lugares del mundo, salvando a
millones de personas de hambre, particularmente la India y Pakistán.
Consultado al respecto por sus trabajos
pilares de la llamada revolución verde que hoy en día alimenta parte de
la humanidad opinó “Cuando yo nací en el año 1914, la población mundial era de
1600 millones de habitantes en el año 99 estaba cercana a 6.200 millones y nacen
85 millones más cada año, si no continuamos incrementando los rendimientos con
nuevas tecnologías, tendremos que aumentar la producción utilizando tierras
marginales, talando bosques y destruyendo el hábitat de la vida salvaje. Con la
superficie actual y produciendo en forma orgánica se podría producir alimento
sólo para una población de 4000 millones (Agrodigital, 2001) .
En la misma edición se citan también las
declaraciones de la Dra. Wambungu del Centro Regional de Africa en Kenia, sobre
la histeria alimentaria del mundo desarrollado y su oposición a la
biotecnología, refiriéndose a ello expresa :“ Pueden comprar en supermercados,
comida rápida, elaborada o comer en restaurante, pueden escoger alimentos
orgánicos más costosos, en conserva, frescos, congelados. Desde su mundo de
abundancia Uds. nos dicen que no podemos alimentar a nuestros hijos ”
Hoy en día mas de 39 millones de ha en el
mundo son sembradas con cultivos mejorados en forma genética. Al presente no
existe evidencia de problemas de salud asociados específicamente con la
ingestión de alimentos procedentes de esos cultivos.
Existe sin embargo preocupación sobre los
alimentos transgénicos por su posible efecto en causar reacciones alérgicas o
producir compuestos tóxicos. Además al momento se cuenta con escasa información
sobre los efectos de las plantas transgénicas sobre el medioambiente y la
biodiversidad.
El mayor desafío del desarrollo
sustentable será encontrar vías de innovación que vinculen la conservación y la
biotecnología , preservando la salud humana y el medioambiente ( Academia
Nacional de Ciencias EEUU)(Agrodigital, 2002).
Concepto de sustentabilidad en producción animal
Recordar la noción de ecosistema, conocer
su funcionamiento y definir el concepto de agricultura es fundamental para
definir la sustentabilidad del agroecosistema.
La agricultura, en todas sus formas, es la
actividad que tiene por objetivo la producción de alimento y fibra para el
humano, y por extensión abarca no solo los productos vegetales sino también los
de origen animal (Heitschmdt et al, 1995). Puede ser definida también, como el
proceso de manejar los recursos para capturar la energía solar y transferirla a
las personas para su uso.
De esta forma se concluye que el éxito
esta ligado al empleo de tácticas que aumenten:
1) La eficiencia de captura de la energía solar.
2) La eficiencia con la que la energía solar se cosecha.
3) La eficiencia con la que la energía solar es asimilada.
Ejemplos de prácticas que aumentan esta
eficiencia de captura de energía solar son: riego, fertilización, uso de
híbridos, etc.
La eficiencia de cosecha de forraje se
puede aumentar disminuyendo las pérdidas que se producen en el pastoreo directo
o disminuyendo las pérdidas asociadas a la cosecha mecánica, como por ej., en la
henificación.
De la misma forma, hay tácticas para
mejorar la eficiencia con la que la energía solar es asimilada, como por
ejemplo, la suplementación con urea a vacas de cría pastoreando una pastura de
baja calidad, o el establecimiento de un plan sanitario, prácticas que
drásticamente mejoran la perfomance animal.
¿A que llamamos Agricultura sustentable?
A la que puede ser practicada para siempre, y que no necesita energía exógena
para funcionar. Ej.: el pastoreo racional del pastizal natural es la forma más
sustentable de agricultura que se conoce.
Pero esta idea precedente es utópica, pues
sin el uso de combustibles fósiles actualmente no es posible la producción de
alimentos y fibras que demanda la creciente población mundial..
Por lo tanto reformulamos la premisa
diciendo que la agricultura sustentable debe tender a altas producciones,
considerando prácticas que aumenten la eficiencia ecológica, pero que garanticen
la misma oportunidad del uso de los recursos por las generaciones futuras.
Cualquier concepto de sustentabilidad a
largo plazo va a ser incompleto sin el conocimiento de la relación entre la
demanda de alimento, población humana y los sistemas de producción.
La organización estructural de un
ecosistema puede ser descripta en base a 4 componentes, uno abiótico y tres
bióticos. El primero representa el medio ambiente físico y químico y los
componentes bióticos son los organismos vivos que en él se encuentran,
denominados: productores, consumidores y descomponedores.
La integridad del ecosistema depende del
eficiente flujo de energía a través del mismo y las cadenas alimentarias son las
vías posibles que determinan el modo en que fluye la energía a través del
ecosistema.
El hombre puede ocupar el segundo nivel en
la cadena trófica (herbívoros), el tercero (carnívoros) y también ambos niveles
en forma conjunta (omnívoros). Esta situación de ocupación de un nivel trófico
mayor es un lujo que sólo pueden realizar sectores de la población, cuyas
demandas de alimento están por debajo del suministro (los países desarrollados
con excedentes de producción o recursos adecuados para adquirirlos).
Sin embargo cuando las demandas exceden el
suministro, el ser humano ocupa el segundo nivel trófico al máximo grado posible
y en ese caso el animal es relegado a convertir alimentos de baja calidad en
alimentos de alta calidad. Ej.: Empleo de altos niveles de granos en la
alimentación de los habitantes, en algunos países de África.
Por lo que el desafío para la producción
animal en un mundo con población creciente será desarrollar estrategias que
aumenten la eficiencia de conversión de alimentos de alta y baja calidad, en
productos de alta calidad para cumplir con la demanda de los países
desarrollados y los en vía de desarrollo.
Rol del rumiante
Tiene un papel muy importante en
agricultura sustentable, tienen un modo de digestión altamente desarrollado y
especializado que se caracteriza por una fermentación a través de
microorganismos simbióticos que producen la enzima celulasa, única capaz de
digerir la fracción celulosa (Van Soest, 1994)
Los vacunos, ovinos y caprinos son útiles
en convertir una gran cantidad de recursos renovables provenientes del pastizal
natural, pasturas y residuos de cosecha u otros subproductos en alimentos,
recursos que no pueden ser usados en forma directa por el hombre.
Los subproductos y excreciones de otros
animales son utilizados en la alimentación animal, evitando de esta forma su
acumulación en el medio ambiente. Ej.: un caso zonal es el empleo en raciones de
rumiantes de la cáscara de maní, cama de pollo, excreciones de cerdo, etc.
Los recursos alimenticios para rumiantes
son enormes y provienen del 55 % de las tierras del mundo. Además también
aprovechan un 25% de las tierras potencialmente arables incluidas en rotación,
para minimizar la erosión eólica e hídrica.
Los cereales no son necesarios en la
alimentación del rumiante, aunque en los sistema que se incorpora la
suplementación con granos y concentrados se aumenta la eficiencia y la
productividad (feedlot), pero en ese caso el animal entra en competencia, al
utilizar alimentos que pueden ser consumidos en forma directa por el hombre.
Muchas discusiones se han realizado sobre
la capacidad de producción de la tierra en una unidad de suelo cultivable,
mediante el animal o suministrando un cereal en forma directa al humano La
conclusión es que existen distintas alternativas posibles que se ilustran con
el siguiente ejemplo.
En California la alfalfa produce 15 ton de
MS/ha mientras el trigo 5,4 ton de MS. La alfalfa tiene 20 % de proteína y el
trigo 12 %; por lo tanto la alfalfa produce 3.000 kg de proteína y 647 kg el
trigo.
Las vacas lecheras convierten la proteína
de la alfalfa en proteína de la leche con un 25% de eficiencia, dando 753 kg de
proteína del alimento comparado con 647 kg del trigo. Además la proteína de la
leche es de más alta calidad y valor biológico que la del trigo. El cultivo de
trigo consumirá menos agua, pero necesitará mas fertilizante para la producción
considerada. La alfalfa da fertilidad al suelo, que es usado por el trigo en la
rotación. El trigo produce rastrojo que puede ser convertido en alimento por los
rumiantes como parte del sistema de producción (Oltjen et al., 1996)
Situación Argentina
La Argentina tiene casi 4 millones de km2 y se extiende 3700 km de norte a sur, limitada al el Oeste por la
cordillera de los Andes, la mayor parte de su territorio constituye una gran
planicie (menos de 500 msnm). Unas 0.5 millones de km2 corresponden a zonas
húmedas templadas y subtropicales con altas precipitaciones y clima templado (Deregibus,
2000).
El pastoreo constituye la técnica de
explotación más natural y expandida por todo el mundo. Comenzó como un sistema
primitivo practicado por los animales en su estado salvaje, previo a la
domesticación, y se ha ido perfeccionando y adaptando a las circunstancias y
condiciones locales de cada región
En la pampa húmeda se ha desarrollado un
sistema de producción en pastoreo, con el que se aprovecha el clima
predominantemente templado, sin temperaturas extremas y ausencia de nieve y
hielo de la región y de otras regiones colindantes (Molinuevo, 1998), con
lluvias regularmente distribuidas. Este clima, sumado a las características de
los suelos, permite disponer de pasturas de buena calidad a lo largo de todo el
año. Sobre esta base se ha vertebrado un sistema de producción ganadero
sumamente eficiente que permite prescindir de la estabulación transitoria o
permanente (Deregibus, 2000; Molinuevo, 1998).
Esta naturaleza pastoril de los planteos
ganaderos explican por que el forraje ha sido y sigue siendo, en términos
generales, el recurso mas económico que se dispone para la producción vacuna. La
mayoría de los sistemas pastoriles de producción de carne y leche en Argentina
se basan en praderas de leguminosas y gramíneas (Pordomingo, 1995; Viglizzo,
1995).
Con la utilización de cultivos forrajeros
se abre la posibilidad de la explotación mediante corte, pero también con el
perfeccionamiento de los sistemas de pastoreo se puede conseguir una eficiente
utilización de la producción primaria. Desde el punto de vista económico el
pastoreo tiene una consecuencia directa en la reducción de gastos de maquinaria
y mano de obra, actividad de siega, recolección, transporte y distribución.
Se le asigna a la introducción de praderas
y/o cultivos forrajeros en las rotaciones agrícolas, al menos cuatro efectos
mejoradores: a) mejora la estructura del suelo, b) enriquece el mismo en materia
orgánica, c) incrementa las concentraciones de nitrógeno y e) protege los suelos
contra la erosión eólica e hídrica.
Agricultura vs ganadería
Borlaug y Doswell (1994) destacan la
importancia de la agricultura señalando que existe una realidad incontrastable.
Del total de la producción de alimentos, el 98% se obtiene sobre el suelo y a su
vez el 92% de la dieta de la humanidad se basa en productos derivados de los
vegetales. Sin embargo, la agricultura enfrenta una serie de problemas no
fáciles de solucionar. Hasta fines de la década del 50, las reservas de
nutrientes del suelo y la alternancia de las tierras cultivadas con praderas
plurianuales dominadas por alfalfa fueron aparentemente suficientes para
mantener un flujo adecuado de nutrientes para los cultivos agrícolas.
Paulatinamente esa situación fue cambiando, el uso agrícola de los suelos se fue
incrementando, la superficie con praderas disminuyeron drásticamente hasta
desaparecer al suprimirse los ciclos pastoriles, a tal punto que la
infraestructura ganadera (alambrados, aguadas, corrales, etc.) en muchos
establecimientos también han desaparecido por el deterioro progresivo de las
mismas y la falta de mantenimiento. Esto es lo que ha sido llamado
agriculturización.
Sistemas mixtos
En el largo plazo, la principal
alternativa para la sustentabilidad de los sistemas parecería recaer en la
diversificación, agricultura y ganadería. En general existe consenso de que los
sistemas diversificados contribuyen a preservar el medio ambiente y el suelo mas
que los sistemas especializados. La productividad de un sistema integrado puede
ser mayor que la que surge de la suma de los productos individuales del
sistema. Este fenómeno es conocido como sinergismo, un ejemplo un tanto obvio se
presenta en la rotación de la ganadería y los cultivos agrícolas en la cual se
introducen una o más leguminosas. Al valor comercializable de los productos hay
que agregarle el valor por aumento de la fertilidad del suelo por la acción de
las forrajeras y otros nutrientes que se reciclan, como así también la
interrupción del ciclo de algunas plagas.
Los sistemas mixtos agroganaderos, que
reciclan nutrientes sobre la base de un esquema de rotación de cultivos con
leguminosas forrajeras y por vía de las excreciones animales, permiten conservar
la fertilidad de sus suelos manteniendo niveles de producción razonablemente
elevados. La ausencia de fertilizantes en sus procesos productivos explica la
elevada eficiencia de utilización de la energía fósil en los sistemas mixtos
(casi 4 veces mayor). Por otra parte, el menor gasto de combustible utilizado en
labores culturales y el potencial de los rumiantes para aprovechar los
subproductos agrícolas (ejemplo: residuos de cosecha), contribuyen a incrementar
la eficiencia de estos sistemas. Se concluye que la ganadería puede jugar aún un
papel importante en zonas con definida aptitud agrícola y parecería razonable
revisar la postura que sostiene el desplazamiento del rumiante hacia regiones
marginales con el fin de liberar las tierras más aptas a los procesos agrícolas.
En este sentido la ganadería, en una asociación equilibrada con la agricultura,
puede dar lugar a sistemas alternativos de producción eficientes en el uso de la
energía solar e independiente del empleo de energía fósil extra. Por otra parte,
recientes estudios muestran que la rentabilidad de los sistemas de producción
diversificados en la región centro sur de Córdoba superan a los agrícolas y con
mayor margen a los ganaderos puros (Peretti et al, 1995 y 1996). Dentro de las
opciones el sistema mixto con rotación de cultivos y procesos pastoriles, se
identifica como un modelo aceptable de compromiso entre aprovechamiento e
impacto ambiental (Viglizzo, 1995).
INTENSIFICACIóN DE LOS SISTEMAS PRODUCTIVOS
Aún siendo una meta deseable por muchos
países que sufren las consecuencias ambientales de una producción agropecuaria
intensiva, la intensificación no deja de ser un mal necesario para cubrir una
demanda creciente de alimentos en el mundo, y aún para permitir una mayor
rentabilidad en el negocio agropecuario. Hoy a la comunidad científica y
tecnológica se le exige encontrar modelos de alta producción que sean, al mismo
tiempo, compatibles con la preservación del ambiente y los recursos naturales.
Un sistema productivo sólo puede
aprovechar una parte de la energía que le quita al entorno, siendo su
metabolismo nunca 100% eficaz, ya que una porción de energía la utiliza para
sobrevivir y otra la elimina como calor y residuos que se vuelcan al ambiente.
La pérdida de calor y la acumulación de residuos son indicadores medibles de
entropía o desequilibrio en la naturaleza. Cuando más activo es un sistema, más
energía extrae del entorno y más residuos produce. La acumulación incontrolada
de estos produce los clásicos episodios de contaminación ambiental. La
acumulación de gases invernadero, y la contaminación de aguas, suelos y aire por
la actividad humana, son ejemplos típicos de un sistema económico que consume
altas cantidades de energía y tiene una alta producción de entropía (Viglizzo
y Roberto, 1997). Por lo tanto, la entropía puede ser considerada coma una
expresión de la insustentabilidad de los sistemas biológicos.
La real dimensión del problema ambiental
por efecto de la intensificación ganadera y sus posibles soluciones, sólo se
logran cuando el animal se inserta como un componente más dentro de un sistema
mayor que posee, en materia de nutrientes, sus propios flujos y balances. Por
las vías múltiples de pérdida que manifiesta, el nitrógeno parece ser el
nutriente más crítico desde un punto de vista ambiental. Sin embargo, también el
fósforo se transforma en un elemento crítico en áreas lacustres o con abundantes
corrientes de agua debido a que, por escurrimiento superficial, se acumula en el
medio líquido y produce un crecimiento desmedido de algas alterando el
equilibrio de los ecosistemas acuáticos.
El abordaje de estos problemas puede
hacerse a distintos niveles de resolución. En una región o un ecosistema,
nuestro estudio debería incluir el análisis del ciclo de nutrientes críticos,
con sus vías de ganancia, de pérdida y de reciclado. Si consideramos un predio,
el estudio del ciclo pierde consistencia por lo reducido de la superficie, pero
crece en importancia el análisis del balance de esos nutrientes en la unidad
estudiada. Si analizamos al predio como un sistema, el balance puede ser
estimado considerando (Viglizzo y Roberto, 1997):
-
Los nutrientes que ingresan al
sistema por alimentos y fertilizantes
-
La utilización potencial por parte
de los animales y los cultivos de los nutrientes generados internamente y de los
externos que ingresan al sistema
-
Las pérdidas que ocurren durante
su utilización
-
El egreso de nutrientes fuera del
predio por vía de productos (carne, leche, etc.), pérdidas (escurrimiento,
volatilización, etc.) o desechos (estiércol).
Cuadro 1-5.- Balance de nutrientes en una granja
(Breembroek et al, 1996, en Viglizzo,
1997).
|
|
Nitrógeno (kg/año) |
Fósforo (kg/año) |
Potasio (kg/año) |
|
Ingreso de nutrientes |
77.911 |
12.899 |
23.592 |
|
Salida de nutrientes |
58.029 |
11.413 |
20.258 |
|
Balance:
Total
Por ha |
+ 19.882
+ 361 |
+ 1.486
+ 27 |
+ 3.334
+ 61 |
|
Granja de 55 has: 35
arables, 20 de praderas; 50 vientres lecheros, 100 cerdas, 1000 cerdos en
engorde, 50000 pollos parrilleros. |
Uno de los factores que mas incide en la
reducción de la polución debida a las explotaciones ganaderas, esta relacionado
a la alimentación animal (Basso, 1998). Actuando sobre la composición de las
raciones se puede disminuir la producción de metano en los rumiantes y la
excreción de nitrógeno y fósforo en la deyecciones de todas las especies (Basso,
1998).
Por ej., para disminuir la excreción de N
hay que actuar sobre la alimentación, optimizando la retención de este nutriente
por el animal.
Bywater y Baldwin (1980), llegaron a la
conclusión que los rumiantes tendrían ventajas comparativas con respecto a las
aves en el uso de concentrados por un mayor retorno de energía y proteínas
disponibles para el hombre, como puede verse en el cuadro 1-6:
Cuadro 1-6.- Retorno de energía y proteína
disponibles para el hombre según sistema
|
|
Retorno según sistema (%) |
|
Vacuno |
Aviar |
|
Energía |
57 |
31 |
|
Proteína |
109 |
75 |
En los rumiantes
En bovinos lecheros, un 78% del N ingerido
se pierde por vías urinarias y fecal, un 19% queda retenido en leche, y un 3% en
tejidos para cubrir gastos de mantenimiento y crecimiento del animal. Para
reducir la contaminación existen las siguientes alternativas:
-
Evitar los excedentes de proteína,
ajustando los aportes a los requerimientos.
-
Mejorar la calidad del aporte
nitrogenado, a través del empleo de aa sintéticos.
-
Optimizar la tasa de retención de
los microorganismos ruminales, equilibrando el aporte de energía y N a nivel
ruminal, favoreciendo la simultaneidad de los procesos.
-
Reducir el uso de concentrados en
la alimentación.
En los cerdos
En condiciones normales de alimentación,
la excreción media por vía fecal es del 15-20 % y por vía urinaria del 40-45 %
del N ingerido.
Para reducir la contaminación existen
diversas alternativas, tales como:
-
Disminuir la cantidad de proteína
ingerida, equilibrando los aportes alimenticios con los requerimientos. La
cantidad diaria de proteína fijada aumenta ligeramente entre los 25-50 kg de
peso, estabilizándose posteriormente. El nivel máximo de retención depende del
potencial genético del animal y del sexo.
-
Maximizar la digestibilidad de
proteínas de la ración, a través de un mejor equilibrio de los aa de la dieta.
Es decir los niveles de proteína se deben formular en base a aa digestibles.
-
Mejorar la perfomance de los
cerdos, en particular reduciendo el índice de CA (conversión alimenticia). Un
aumento del 0.1 sobre dicho índice, para una valor medio de 3.2 produce un
incremento relativo de N excretado del 3%. La presentación del alimento es otro
factor que incide sobre la CA, mejorándola para las raciones granuladas o
húmedas.
En las aves:
El 75% del N ingerido por la aves es
excretado al medio. Los factores para disminuir su excreción son:
-
Elegir correctamente las materias
primas de la ración, considerando su digestibilidad.
-
Eliminar factores
antinutricionales de algunas materias primas.
-
Utilizar ciertos factores de
crecimiento (probióticos, antibióticos).
-
Emplear líneas genéticas de alto
potencial de crecimiento.
EVALUACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL (IA) EN LA PRODUCCIóN ANIMAL
Impacto ambiental
La producción ganadera necesita un soporte
físico que ocupa y transforma. En realidad, toda actividad implica un uso del
suelo y éste no es otra cosa que la adaptación de un espacio para las funciones
de la actividad que sobre él se realizan. Una explotación ganadera es un
espacio adaptado para la cría del ganado y una agrícola es un espacio adaptado
para la producción primaria. Por su parte el territorio no es homogéneo, sino
que se organiza en “unidades ambientales” o espacios relativamente homogéneos, y
está afectado por todo tipo de procesos y riesgos, algunos de los cuales
determinan la localización de las actividades (inundación, erosión, etc.). Las
unidades ambientales y los procesos activos definen el concepto de
capacidad de acogida del territorio, que define la relación entre los
ecosistemas y las actividades expresada en términos de capacidad, compatibilidad
o incompatibilidad y que tiene interrelación con la expresión
"conservación-desarrollo". En definitiva, el impacto ambiental se produce cuando no se respeta la capacidad de acogida del territorio.
El término impacto
se aplica a la alteración que introduce
una actividad humana en su "entorno". Este
último concepto identifica la parte del medio ambiente afectada por la
actividad, o más ampliamente, que interacciona con ella. Por lo tanto el impacto ambiental se origina
en una acción humana y se manifiesta según tres facetas sucesivas:
-
La
modificación de alguno de los factores ambientales en cantidad y calidad (agua,
aire, suelo) o de su conjunto.
-
La
interpretación o significado ambiental de dichas modificaciones, y en último
término, para la salud y bienestar humano: contaminación, polución.
El impacto puede ser actual y ocasionado
por una actividad en funcionamiento, o potencial, y referirse al riesgo de
impacto de una actividad en marcha o a los impactos que se derivarían de una
acción en proyecto, en caso de ser ejecutado. No se suele aplicar el término
impacto a las alteraciones ambientales producidas por fenómenos naturales.
Las causas de impacto
ambiental. El caso de la producción ganadera
El impacto de
la producción animal, como de cualquier
otra actividad, se produce en términos de:
-
Los
insumos o influentes que utiliza: agua, energía, fertilizantes, mano
de obra, etc.
-
Los
elementos físicos que la forman, los cuales ocupan y transforman un espacio:
deforestaciones, roturaciones y acondicionamiento de terrenos, edificios,
infraestructuras, instalaciones y equipos de todo tipo.
-
Los
efluentes que emite en forma de materiales: emisiones, vertidos, residuos, y
energía.
Esta interpretación de las actividades, de
la producción animal en este caso, requiere que el entorno en que se
ubica, cumpla tres funciones indispensables:
-
Fuente de recursos
naturales y materias primas que utilizará la actividad ganadera.
-
Soporte
de los elementos físicos que la forman.
-
Receptor
de los efluentes que emite.
La producción ganadera produce productos
deseados, subproductos y efluentes; los efluentes se denominan emisiones cuando
son gaseosos (olores, CO2, amoníaco, etc.), vertidos a los líquidos
(deyecciones líquidas, aguas de limpieza, sobrantes de riego, etc.) y residuos a
los sólidos (deyecciones sólidas, envases, etc.); la función receptora del
entorno se produce a través de los denominados vectores ambientales: que son el
aire, el agua y el suelo. Estos tienen una propiedad común: la capacidad de
asimilación o medida en que pueden admitir vertidos sin consecuencias
ambientales significativas; el impacto aquí vendrá marcado por el respeto a
dicha propiedad. Entra así en juego el complejo fenómeno de la contaminación,
que, más allá de la simple emisión, implica, al menos, cuatro procesos:
-
Emisión
o incorporación de un efluente al agua, aire y/o suelo
-
Dispersión/dilución y transformación
del efluente en el agua, aire y/o suelo.
-
Inmisión
o nivel que queda en el agua, aire y/o suelo. El concepto de carga crítica
se aplica a la inmisión, entendiéndose por tal el umbral de concentración de un
contaminante a partir del cual se producen efectos indeseables sobre el biotipo,
la biocenosis y los bienes materiales.
-
Consecuencias
ambientales
En el caso del agua la capacidad de
asimilación se asocia a la capacidad de autodepuración o capacidad del
agua en cualquiera de las formas en que se encuentre: ríos, embalses, etc.; uso,
tipo de vertidos, etc. El suelo es un medio con microorganismos y flujos que le
confieren un elevado papel de filtrado y de procesado para los elementos que se
le incorporan; el suelo hace suyos dichos elementos y se beneficia de ellos
hasta un cierto nivel; incorporar estiércol líquido al suelo, por ejemplo,
debería ser interpretado como beneficioso, en términos generales, pero sin
embargo se conoce la existencia de concentraciones de nitratos, nitritos,
fosfatos e, incluso, metales pesados, por encima de las cargas críticas en zonas
de concentración de actividades ganaderas intensivas, que ponen de manifiesto
cómo una mala gestión de ese subproducto ha superado la capacidad de asimilación
del mismo.
La clave para que
un impacto adquiera la condición de significativo, reside en los criterios
expuestos.
El reparto de
purines (estiércol y orina) procedentes de granjas intensivas de cerdos, por
ejemplo, en una superficie de terreno, no produce necesariamente un impacto
significativo sobre el suelo, habrá una cierta modificación de sus
características edáficas desde el momento en que se incorporan al suelo
elementos que no existían antes, que puede entenderse como las lógicas labores
de manejo del suelo y en la asociación tradicional de agricultura y ganadería;
en todo caso, si la operación se realiza de forma controlada, el impacto será
positivo en cuanto incrementa los fertilizantes y la materia orgánica presente
en el suelo y, en consecuencia, la estructura de éste. Un impacto negativo son
los olores indeseables, moscas, etc., originados de la producción intensiva y
que afectan a la comunidad circundante. La clave del impacto reside en la
capacidad de asimilación, sólo si se supera ésta, habrá un impacto negativo que
se manifestará en contaminación de las aguas, acumulación de metales pesados o
alteración de la estructura del suelo. Un razonamiento análogo se puede hacer
para las otras causas de impacto.
Es necesario marcar una diferencia entre
las ganaderías intensivas y extensivas. Debido al tipo de alimentos concentrados
que utiliza, la ganadería intensiva consume mucha más energía fósil que la
extensiva, lo que contribuye significativamente a la producción de gases
invernadero. Del total mundial de CH4 producido anualmente, se estima
que los animales (domésticos y salvajes) contribuyen entre 15-25 %, y se
considera que al ganado bovino le corresponde un 75 % de esa cantidad (Viglizzo
y Roberto, 1997). Basso (1998), señala una producción de 80 kg/cab/año para los
bovinos (110 en lechero y 90 en vacunos de carne), 8 kg/cab/año para los ovinos,
15 kg/cab/año para los equinos y solo 1 kg/cab/año para los cerdos.
Clases de impacto
El razonamiento expuesto que describe las
interacciones entre el tipo y localización de las actividades causantes y las
funciones del entorno en que se ubican, sugiere una interesante clasificación de
los impactos basada, precisamente, en la naturaleza de tales interacciones y
organiza los impactos de la siguiente manera (Gómez Orea, 1998):
-
Impactos de sobreexplotación.
-
Impactos de
ocupación/transformación del espacio y/o cambio en los usos del suelo.
-
Impactos de contaminación.
-
Impacto derivado de la disminución
o ausencia de actividad: subexplotación de recursos o ecosistemas.
-
Impactos positivos.
Ley 8/1994. castilla y leon. España. Evaluación de impacto ambiental y
auditorias ambientales
ANEXO I:
En el presente Anexo se establecen las obras,
instalaciones o actividades que deben ser sometidas a evaluación de Impacto
Ambiental:
-
Cría intensiva de más de 500 UGM
(Unidad de ganado mayor), cuando la densidad exceda de 3 UGM/ha
-
Mataderos municipales o
industriales con capacidad de sacrificio igual o superior a 500 UGM/día
En el cuadro 1-7 puede observarse la
conversión de ganado en UGM según especies.
Cuadro 1-7.- Conversión de ganado según especie
en UGM.
|
EQUINOS |
|
Mayor
de 6 m |
1 UGM |
|
Hasta
6 m |
0.4 UGM |
|
VACUNOS |
|
Toros, vacas y otros
vacunos de más de 2 años |
1 UGM |
|
Vacunos de más de 6 m
hasta 2 años |
0.6 UGM |
|
Vacunos de hasta 6 m |
0.3 UGM |
|
OVINO-CAPRINO |
|
Cualquier edad |
0.15 UGM |
|
PORCINOS |
|
Cerdas de cría a partir de
50 kg |
0.5 UGM |
|
Cerdos de menos de 20 kg |
0.027 UGM |
|
Otros cerdos |
0.3 UGM |
|
AVES DE CORRAL |
|
Pollos de carne |
0.007 UGM |
|
Ponedoras |
0.014 UGM |
Están sometidas a una Evaluación
simplificada de IA las siguientes explotaciones:
Bibliografía
Basso, L.R.
1998. Alimentación animal e impacto animal. Rev. Arg. Prod. Anim.
Bywater, A.C. y Baldwin R.L. 1980. Alternative strategies in food-animal
production. In. Baldwin, , R.L. ed. Animals, feed, food and people. An analysis
of the role of ruminants in food production. West Press inc. Boulder, Colorado. 1-30 p.
Desarrollo
Agropecuario sustentable. 1995. II Seminario Internacional. INTA. Editores. E.
Viglizzo y L. Verde
Gómez Orea, 1998.
Evaluación del Impacto Ambiental. Univ.
Politécnica de Madrid. 29 p.
Heitschmidt, R.E. Short, R.E., and Grings, E.E. 1996. Ecosystem Sustainability
and Animal Agriculture. J An. Sci 74(6):
1395.
Viglizzo, E.F y Roberto Z.E. 1997. El componente ambiental en la intensificación
ganadera. Rev. Arg. Prod. Anim. 17(3): 271-292.
Fuente: Produccionbovina.com
|