Introducción
Los campos magnéticos pulsátiles (CMP) con fines
terapéuticos están siendo utilizados en diferentes especialidades médicas. Es
de vital importancia conocer de qué modo influye el campo magnético y
electromagnético sobre los seres vivos, pero también cómo el hombre puede
manipularlo y obtener beneficios de sus propiedades.
Los investigadores han
podido concluir que generan diversos efectos biológicos, y nuevas
investigaciones sugieren que producen otro tipo de efectos a nivel molecular.
De manera de poder agrupar y dar una visión global sobre el efecto de los CMP,
este trabajo pretende recopilar información acerca de esta herramienta
terapéutica.
Antecedentes Históricos
El naturalista romano Plinio el Viejo (23-79 d.C.)
trasmitió la interpretación de Nicanor de Colofón (siglo II a.C.), según la
cual, el nombre de magnetita procedería de un cierto pastor llamado Magnes que
llevando su rebaño a pastar, observó la atracción que el suelo rico en este
mineral ejercía sobre las partes de hierro de sus botas y bastón. Al remover
la tierra para encontrar la causa del fenómeno, descubrió una piedra con la
muy extraña propiedad de atraer el hierro.
Aristóteles escribe que el filósofo, matemático y
científico Tales de Mileto (624-548 a.C.), uno de los "siete sabios de Grecia"
mencionó una piedra mineral que tenía la propiedad de atraer el hierro. Platón
dijo que Sócrates afirmaba ya las propiedades de los anillos magnéticos.
También se dice que en aquella época Cleopatra solía llevar una tiara de
imanes sobre la frente para conservar su belleza.
Cuando muchos siglos después, a comienzos de la
Edad Media, la magnetita fue conocida por los alquimistas europeos, la
llamaron "piedra imán" (en francés pierre aimant) y al igual que en la
antigüedad se le atribuían muchas propiedades curiosas, se suponía que
proporcionaba vigor, alivio del dolor, salud y que detenía los procesos de
envejecimientos, entre otras.
Hasta después de los estudios y observaciones de
Galileo Galilei y su confirmación experimental con el viaje de Fernando de
Magallanes alrededor del mundo, terminado por Juan Sebastián Elcano en 1522,
no se admitió generalmente que la Tierra fuera redonda, que girara en el
espacio y que, por lo tanto, tuviera un eje de rotación cuyos extremos son los
polos terrestres.
Esta nueva concepción de la Tierra y los progresos
científicos que se produjeron en los cuatro siglos siguientes, sobre todo en
el campo de la física, ya indujeron a los científicos a considerarla como un
gigantesco imán con sus respectivos polos magnéticos, en el norte y en el sur.
Mientras tanto, los estudios sobre las propiedades de los imanes continuaban y
en el siglo XVI, Philippus Aureolus Paracelso (1493-1541) utilizó los imanes
en múltiples procesos inflamatorios del soma y otras regiones del cuerpo.
El estudio experimental del magnetismo fue
conocido en el mundo por la publicación en 1600 del libro "De Magnete" de
William Gilbert, médico de la Reina Isabel I. En el libro se describía el
descubrimiento experimental en que se basaba, la declinación de la aguja
imantada, que había sido advertido ya por Hartmann en 1544 y estudiada en
detalle por Roberto Norman (1590), marinero, constructor de brújulas y uno de
los primeros científicos que no pertenecía a la nobleza y carecía de cultura.
"De Magnete" es por sí mismo un gran libro y una exposición de la nueva
actitud científica; Gilbert no se limitó a los experimentos, esbozó a partir
de ellos, nuevas ideas generales.
La que sorprendió más a la imaginación de su época
fue la de que los planetas se mantenían en sus órbitas gracias a la virtud
magnética de atracción. Se trataba de la primera aplicación plausible física y
completamente desmitificada de la ordenación de los cielos. Ello facilitó a
Newton su argumentación contra los científicos de mentalidad mecanicista que
sólo podían concebir la fuerza como impulso de cuerpos materiales en contacto
(Bassett, 1962).
El físico inglés Michael Faraday , en el siglo XIX
demostró el comportamiento de un imán alrededor de una corriente. Fue el
fundador del biomagnetismo y la magnetoquímica. Confirmó que toda la materia
es magnética, es decir, la materia es atraída o repelida por un campo
magnético. El médico alemán, Frederik Franz Antón Mesmer (1734-1815) afirmó
que las propiedades del imán natural era un remedio para todas las
enfermedades y creía que todos los seres animados estaban dotados de una
fuerza semejante, que él llamó magnetismo animal, capaz de producir curaciones
en los órganos a los que se aplicara. A esta teoría terapéutica se le llamó
"mesmerismo" en su honor.
Mollet en Francia (1753), en su libro "Essalsur
Electrifico de Corps" intentó la primera explicación objetiva de los efectos
biológicos de la electricidad. En 1785, Carlos Agustín Coulomb estableció con
gran precisión la ley que lleva su nombre: "La atracción o la repulsión entre
dos polos magnéticos con cargas diferentes o iguales, es inversamente
proporcional al cuadrado de la distancia que los separa" (Boorstin, 1948).
Ampere y su colaborador Dominique Arago (1786-1853) demostraron que las agujas
de acero se magnetizan si se colocan dentro de un alambre circular que lleve
corriente eléctrica.
Este fue el preludio para que se construyera en
1825 el primer "electromagneto", así llamado por William Sturgeon (1783-1850).
No obstante, se requería la formalización lógica y matemática de todos los
experimentos anteriores para alcanzar un modelo científico, lo que se debió al
magistral trabajo de James Clerk Maxwell publicado en 1873 en que establecía
el concepto de "los campos eléctricos y magnéticos".
Las bien conocidas ecuaciones de Maxwell señalan
que los campos eléctricos magnéticos al variar en el tiempo, generan ondas de
energía que se propagan en el entorno espacial con la velocidad de la luz.
Este conocimiento demostró que la luz es un fenómeno electromagnético. Los
trabajos de Maxwell fueron fuente de inspiración para muchos sabios en los
años que siguieron: Röentgen , Curie , Rutherford , Plank y Einstein , entre
otros (Zayas, 2002).
"La Tierra es un gigantesco imán natural de 0,5
Gauss promedio, por ende, transmite energía magnética a todos los organismos
vivientes humanos, animales y vegetales. El desarrollo de la vida está
indisolublemente ligado a las radiaciones magnéticas, para bien o para mal, es
inevitable". R.W. Lente en 1850 publicó en el "New York Journal of Medicine"
tres casos de retardo de consolidación de fractura curados con corriente
eléctrica.
Usó un instrumento galvánico y enfatizó la
necesidad de aplicar electrodos en ambos sitios de la fractura en contacto
cercano al hueso. Garrant en 1860 reportó el uso de la corriente galvánica en
pacientes con retardo de consolidación y seudoartrosis (Zayas, 2002).Los
japoneses Fukada y Yasuda, físico y ortopédico, en 1953 fueron los primeros en
demostrar en conejos, los efectos piezoeléctricos del hueso y la colágena,
cuando estos son sometidos a una compresión mecánica o a una corriente
eléctrica (Fukada, 1957).
En 1962, Bassett, Becker, Shamos y otros
confirmaron las propiedades piezoeléctricas en el hueso viviente y subrayaron
que los potenciales son negativos en el área de la compresión y positivos en
el área de distracción. Anderson y Ericsson en 1968 agregaron los potenciales
de corriente de flujo, llamados también electroquinéticos, presentes en los
huesos vivos y húmedos.
Esta corriente provoca una diferencia de
potenciales en la dirección del flujo de los distintos fluidos que contienen
iones (Cevallos, 1991). Muchos investigadores en los últimos 30 años vienen
trabajando sobre problemas de investigación básica y aplicada de los campos
magnéticos, los imanes y sus efectos sobre los organismos vivos; se han
publicado miles de artículos en diferentes revistas y se trabaja intensamente
en muchas instituciones científicas sobre este tema (Warnke, 1996).
Actualmente se utiliza como un innovador procedimiento no invasivo para
disminuir la inflamación, como destaca Jhonson y cols.
Efectos Biológicos De Los CMP
Los efectos biológicos de los campos magnéticos
pulsátiles explican los resultados terapéuticos (Sayas, 2002):
Clasificación de los efectos biológicos de los
campos magnéticos:
1. Efecto de magnetización (efecto primario).
-
"Responsable de la orientación de moléculas y
átomos dipolares.
-
"Se produce sobre elementos con momentos
magnéticos "no nulos".
-
Comprende las siguientes acciones:
-
"Modificación de la permeabilidad de membranas.
-
"Estabilización de la bomba de Na+.
-
"Favorece los procesos de enlace.
-
"Estimulación de la reproducción celular.
-
Activación de los sistemas REDOX.
2. Efecto piezoeléctrico (efecto secundario).
-
"Efecto directo:
-
Produce la polarización eléctrica de la masa de
un cuerpo o la creación de cargas eléctricas en su superficie, cuando se
somete a fuerzas mecánicas.
-
"Efecto inverso:
-
Deformación de un cuerpo cuando se le somete a
un campo eléctrico.
-
Orientación arquitectónica de las trabéculas
óseas en zonas dañadas.
3. Efecto metabólico.
"Efecto metabólico.
Responsable de todos los procesos
troficoestimulantes y de reparación tisular, mediante: Control local del riego
sanguíneo de cada tejido, control nervioso del riego sanguíneo de grandes
segmentos de la circulación, control humoral de determinadas sustancias que
aumentan o disminuyen el riego sanguíneo.
Descripción de los efectos biológicos de los
campos magnéticos
1. Restablecimiento del potencial de transmembrana,
repolarización de células dañadas (Somoza, R y cols, 2003). Demostraron con el
uso de cultivos celulares el trasporte de iones a través de la bomba Na+/K+,
de estos iones y de Cl-, y por medio de estudios de cinética proponen modelos
de unión de iones en las vías de transporte. (Ikehara, T y cols, 1998).
2. Incremento de la disponibilidad de oxígeno en
los territorios sometidos al tratamiento, de gran ayuda en las patologías que
llevan a isquemia tisular promoviendo la vasodilatación local (Somoza, R y
cols, 2003). Moviliza el oxígeno disuelto y produce un aumento de su
concentración. Este aumento de la presión parcial de oxígeno mejora a
"ventilación" de los diferentes tejidos y órganos internos (Sciusco, L. 2003).
3. Orientación molecular: los CMP ejercen una
tracción sobre las proteínas de la membrana plasmática, que son obligadas a
orientarse en paralelo al campo magnético, facilitando el transporte iónico de
sustancias a través de ella (Somoza, R y cols, 2003).
4. Reacción enzimática e inhibición de los
Radicales libres: según Somoza, aumenta la actividad de enzimas como la
tripsina y la desoxirribonucleasa. Además activa la Pirofosfatasa y lisozima
que actúan sobre la mineralización ósea; así como también de las enzima que
disminuyen la actividad de los radicales libres como la Superóxidodismutasa,
la Catalasa y la Glutatión peroxidasa. Controla la producción de AMPc al
activar la Adenilatociclasa (Sciusco, L. 2003). Por el contrario, en un
estudio realizado por Ravera en retina bovina, concluye que los CMP de baja
frecuencia generan a 75 Hz, una disminución del 54% del ATP, debido a la
acción que ejerce en en la Adenilato Ciclasa.
5. Aumento de la síntesis de colágeno y un
incremento en la conversión de prolina en hidroxiprolina, siendo así de
utilidad en la regeneración de tejidos con alta cantidad de colágeno (hueso,
cartílago articular, ligamentos, fascias y membrana sinovial) (Somoza, R y
cols, 2003). Según Sciusco produce un aumento en la producción de fibroblastos
y de la síntesis de colágeno.
De Mattei M. Y cols, observaron que los pulsos
electromagnéticos inducían proliferación de condrocitos en cultivos de baja
densidad de largo tiempo (6 días), cuando se les agregaba suero fresco al
medio. En estas mismas circunstancias, en los cultivos de alta densidad, estos
pulsos generaban aumento de la proliferación celular solo en los primeros tres
días de exposición. Por lo que, sugiere y demuestra que la disponibilidad de
factores de crecimiento y las condiciones del ambiente condicionan la
respuesta proliferativa celular producida por los pulsos electromagnéticos a
75 Hz.
Los modelos celulares y animales sugieren que los
CMP generan un aumento de la osificación endocondral producida por aumento del
cartílago y la producción de factor de crecimiento -1 (FC- 1); Guerkow H. y
cols, comprobaron que no hay efectos en la cantidad o el número de células, en
la incorporación de (3H)-Timidina, en la activación de Fosfatasa Alcalina, en
la síntesis de colágeno o de prostaglandina E2 y osteocalcina. Lo cual indica
que las células "no unidas" responden a los CMP en cultivo y que la formación
de FC -1 es inicial promovido por una cascada de eventos regulatorios, que
termina en su síntesis y liberación.
6. Incremento de los procesos de regeneración y
reinervación tisular. Aumento de la síntesis de proteínas por el incremento de
la incorporación por parte del tejido estimulado de aminoácidos (Somoza, R y
cols, 2003). Además los CMP regulan la expresión de genes de proteínas de
matriz extracelular en el tejido conectivo, lo que resulta en un aumento de la
producción de cartílago y hueso. En los modelos in vivo esto aumenta la
reparación y las propiedades mecánicas de recuperación de los tejidos. Esta
estimulación génica de factores de crecimiento, determina la activación de
actividad autocrina y paracrina en los tejidos dañados, sin producir
desorganización endocondral (Aarón, RK y cols. 2004). Bodamyali y cols
trabajaron con CMP y determinaron el aumento de la transcripción de proteínas
morfogénicas 2 y 4 (PM-2 y PM-4) en los osteoblastos de rata, in vitro;
llegando a la conclusión mediante el uso de técnicas de biología molecular,
que hay un aumento de ARNm para la síntesis de estas proteínas.
7. Mayor actividad de la bomba de Na+/K+ con
acción sobre el transporte de membrana celular (corrige la polarización de la
membrana plasmática), además aumenta el eflujo de Ca++ iónico (Somoza, R y
cols, 2003); esto también fue demostrado por Ikehara y cols.
8. Acción orgánica generalizada: Según Sciusco
posee un efecto de relajación y sedación, debido a que aumenta la producción
de endorfinas.
9. Los CMP estimulan la producción de
prostaglandinas citoprotectoras (Sciusco, L. 2003).
10. Estimula la Angiogénesis (Sciusco, L. 2003).
El estímulo electromagnético genera un aumento de la angiogénesis in vivo e in
vitro por la liberación del factor endotelial FGF-2 (Tepper, OM. 2004).
Efectos Terapéutico De Los CMP
Dentro de los efectos terapéuticos que podemos
observar están:
1. Reducción del dolor:
El dolor es transmitido a lo largo de la células
nerviosas como una señal eléctrica, que es transformado a señal química y esta
transmitida a través de la sinapsis a otra neurona postsináptica. En reposo
las neuronas poseen un potencial transmembrana de -70mV entre el interior y el
exterior de la membrana celular. Y cuando se despolariza sube a +30mV, lo cual
genera la liberación de neurotransmisores a la hendidura sináptica y la
propagación del impulso (Somoza, R y cols, 2003). Los CMP generan una
hiperpolarización de la membrana a -90 mV, por lo que, cuando la señal
dolorosa es recibida no hay liberación de neurotransmisores a la hendidura
sináptica y el dolor es "bloqueado" (Warnke, U. 1983).
2. Reducción de la Inflamación y Reducción del
Edema:
El potencial de membrana fisiológico celular
determina que haya un flujo constante de iones a través de los poros de la
membrana. Cuando la célula es dañada el potencial aumenta y también lo hace el
flujo de Na+ , el efecto final es que el líquido insterticial es atraído hacia
la zona dañada y aparece el edema inflamatorio. Los CMP ayudan a restablecer
el potencial de membrana, reduciendo el edema (Somoza, R y cols, 2003).
3. Vasodilatación e incremento de la
disponibilidad de O2 en los tejidos isquémicos:
Los CM causan Vasodilatación con lo cual
contribuyen a la formación del callo óseo (Somoza, R y cols, 2003). Smith y
cols, concluyeron que los CMP producen una importante vasodilatación en
arteriolas cremastéricas de ratas anestesiadas, luego de dos minutos de
estimulación. Somoza y cols mediante técnica Doppler verificaron que los CMP
producían un incremento de la presión parcial de oxígeno, que se eleva desde
los 3 a 4 minutos de exposición y el efecto dura 4 a 6 horas postaplicación.
El efecto se observa con valores de 50 Hz (con valores bajos de 3 a 5 Hz se
observa el efecto contrario, vasoconstricción).
4. Regeneración de tejido que ha sufrido un
trauma:
Sobre el hueso los CMP aumentan la densidad y
favorecen la correcta disposición de los cristales de calcio en el medio
intercelular. El hueso es una estructura cálcica con trazas de otros
elementos, uno de estos últimos en particular es el "alpha quartz". Cuando
este material es comprimido desarrolla un voltaje, este fenómeno es conocido
como "Efecto Piezoeléctrico". En el hueso las áreas que sufren un estrés
generan pequeñas cargas eléctricas, produciendo una corriente de atracción de
osteoblastos desde las áreas no comprometidas por el estrés, contribuyendo a
la formación de nuevo hueso para reparar el dañado. En la lesión ósea el
sangrado favorece la formación de un hematoma dentro del cual los capilares
rápidamente transportan sangre enriquecida en calcio hacia el sitios de la
lesión. Los CMP ayudan a mejorar la estructura del cristal atrayendo por
cambios de voltaje, células óseas hacia el lugar del tratamiento. Los
ligamentos y tendones son afectados de manera semejante. De la misma manera
induce regeneración del tejido nervioso periférico (migración axonal y aumento
de la síntesis proteica) (Somoza, R y cols, 2003). Musaev y cols, realizaron
un estudio en pacientes con polineuropatía periférica diabética , la
aplicación de CMP a 10 Hz demostró tener una eficacia terapéutica,
especialmente en los estados iniciales de la manifestación y en pacientes con
diabetes mellitus por más de 10 años.
Se ha determinado que los pulsos electromagnéticos
aumentan la tasa de formación y maduración del callo óseo en las fases más
tardías de la modelación del hueso (Inoue, N. y cols, 2002). Incluso
Fredericks D. y cols concluyeron utilizando un modelo de osteotomía tibial en
conejos, que los CMP a baja frecuencia y baja amplitud aceleran la formación
de callo de manera "dosis dependiente". Un estudio reciente realizado por
Dhawan y cols, en pacientes humanos con artrodesis de tarso en los cuales
utilizaron CMP, sugiere que este procedimiento aumenta la tasa y velocidad de
unión de las articulaciones a la vista radiográfica. Otro estudio hecho por
Peroz y cols, demuestra su eficacia en el uso en el tratamiento de desórdenes
temporomandibulares. Resultados similares a los de Dhawan obtuvieron Simmons y
cols al estudiar pacientes con pseudoartrosis luego de fusión espinal lumbar.
5. Otros efectos:
Los CMP genera reducción del 50% de los temblores
y un 90% en la resistencia de la terapia con drogas en pacientes humanos
enfermos de Parkinson (Somoza, R y cols, 2003).
Disminución de las convulsiones en perros con
Epilepsia Idiopática (Somoza, R y cols, 2003).
Se ha utilizado en el tratamiento complementario
de gatitos y cachorros desnutridos con cuadros graves de desmineralización
ósea (Somoza, R y cols, 2003).
Contraindicaciones De Los CMP
No se aconseja utilizar donde existan implantes
metálicos, aunque otros autores difieren.
Cuando hay micosis, Tuberculosis, Infecciones o
Cáncer
Las contraindicaciones de los campos magnéticos
están relacionadas directamente con sus efectos terapéuticos en zonas o
situaciones en que se debe limitar la proliferación (por ejemplo). El uso en
la gestación se contraindica pues nada de lo que no se ha demostrado inocuo,
es inocuo.
Conclusión
La aplicación de los campos magnéticos y los
imanes permanentes en diversas afecciones médicas y médico veterinarias, con
resultados satisfactorios, se realizan desde hace muchos años en diversas
regiones del mundo. Pudiendo identificar los beneficios y utilidades del uso
de CMP, se puede concluir que debiera ser un apoyo terapéutico básico en la
rehabilitación de pacientes en los cuales no existan contraindicaciones. Cabe
destacar que es un instrumento terapéutico bien tolerado por los animales,
produce relajación, no es doloroso ni invasivo, no requiere de sedación, ni de
métodos de contención, que pueden generar mayor estrés del paciente.
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Fuente: MEVEPA
www.mevepa.cl
Autorizada la reproducción por
Gustavo Contreras