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Gallinas Ponedoras.
Fuente: Universia.net
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Salud y manejo sanitario
de las aves de corral
Sainsbury
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Como cualquier productor, el objetivo de todo
avicultor es el de obtener buenos ingresos de su explotación. Para ello su
negocio debe ser rentable y sufragar, parcial o totalmente los gastos de su
familia, amortizar inversiones y obtener una ganancia. La rentabilidad está
determinada por factores externos, los cuales no pueden ser controlados
directamente por el avicultor; tales como: alzas en precios de alimentos
concentrados y otros insumos, o baja en precios de venta de productos.
Con una buena administración se puede reducir los
riesgos que presentan esos factores externos; así, la explotación puede ser
rentable mediante una buena planificación, organización, control y dirección
de los procesos productivos. Estos procesos a su vez pueden ser técnicos o
financieros, como conversión alimenticia, mortalidad, tensión o estrés, etc.;
o malas inversiones que afecten el flujo de caja.
Todo lo anterior para concluir que, la
administración es absolutamente necesaria en este tipo de explotación y cuando
es aplicada correctamente, le permitirá al granjero conocer en todo momento el
estado financiero de su empresa, evaluar los "pro y los contra" de la empresa
y le servirá de experiencia para sus futuras inversiones. Existen otros
factores que influyen en los resultados normales como: razas, clima, manejo y
sistemas de alojamiento
Justificación
En toda explotación avícola debe combinarse
equilibradamente dos componentes, uno administrativo y otro técnico o de
manejo. Esto asegura el éxito de las empresas. Para lograr el objetivo deseado
se debe mantener buenos registros que sirvan para evaluaciones periódicas,
para fortalecer las labores más rentables y desechar las económicamente
negativas.
Por otra parte, el programa de manejo implantado
debe ser seleccionado cuidadosamente con los mejores criterios y técnicas
modernas, para que estos animales de razas especializadas puedan manifestar
todo su potencial genético en un ambiente controlado técnicamente.
A continuación se marcan las pautas económicas y
técnicas de mayor relevancia para la producción de huevos.
Algunos factores necesarios para el buen
Funcionamiento de la actividad:
-
Galeras adecuadas para el tipo de explotación.
-
Compra de aves de buena calidad.
-
Círculos de crianza para aves de 1 día con
antibióticos en el agua por 3 días.
-
Mantener la densidad recomendada por m cuadrado.
-
Distancia de 6 a 8 m entre galeras.
-
Lotes de aves deben tener la misma edad.
-
Equipo necesario y en buen estado.
-
Agua fresca y abundante siempre.
-
Limpiar mínimo dos veces al día la fuente de
agua.
-
Evitar las fugas de agua.
-
Mantener los comederos a la altura del dorso de
las aves.
-
Mover los comederos durante el día para evitar
desperdicios.
-
Suministrar la cantidad de alimento de acuerdo a
la edad.
-
Toda la ración de alimento se suministra en la
mañana.
-
Selección de aves en fechas programadas.
-
Eliminar las corrientes de aire.
-
Mantener la cama seca, las paredes y cedazos
limpios.
-
Seguir el programa de vacunación y desinfección.
-
Controlar el canibalismo.
-
Eliminar los roedores con trampas y cebos.
-
Seguir el programa de iluminación recomendado.
-
Quemar y enterrar las gallinas muertas.
-
Suministrar calcio adicional a las ponedoras.
-
Cerrar los nidales por la noche
-
Mantener nidales limpios y ventilados.
-
Apartar las gallinas cluecas.
-
Con 4 o 5 recolectas diarias se evita cloquera y
huevos quebrados.
-
Llevar registros al día.
-
Terminado un ciclo de postura, la galera debe
descansar 2 semanas.
Situaciones que requieren Atención:
-
Baja calidad de las aves.
-
Baja calidad del alimento.
-
Desperdicio del alimento.
-
Despique defectuoso.
-
Ataque de depredadores.
-
Manejo deficiente.
-
Parasitismo.
-
Presencia de enfermedades.
-
Pocas desinfecciones.
-
Vacunaciones inadecuadas.
-
Falta de agua.
-
Humedad dentro de la galera.
-
Falta de comedero.
-
Alta densidad de población.
-
Selección frecuente.
-
Retardo en la iniciación de la postura.
-
Control de luz.
-
Nidales defectuosos o en mal estado.
-
Pocas recolecciones de huevos.
-
Falta de calcio adicional.
Ubicación
En pequeñas explotaciones, donde por la cantidad
de animales se les puede proveer de una área para pastoreo; permite a las
aves, no solamente disfrutar de un ambiente más natural, sino que parte de su
alimentación la obtendrán del forraje e insectos que logren capturar. Se
recomienda tener dos corrales o apartos para usarlos en rotación; ya que
cuando se tiene sólo uno, en muy poco tiempo se comen el pasto y hierbas,
dejando el suelo desnudo.
La gallina, como la mayoría de los animales
domésticos, necesita pasar gran parte del tiempo en un lugar seco, por tal
razón el corral de pastoreo se ubicará, de preferencia, en un terreno con una
pequeña pendiente o se deberá construir unos buenos drenajes, con el fin de
que no se acumule agua y se formen charcos.
El terreno para ubicar la granja debe estar lo más
alejado posible de casas de habitación, de otras granjas y de futuros centros
urbanísticos, turísticos, etc., debido a la regulación que existe por parte
del Ministerio de Salud; para evitar, entre otras cosas, el contagio de
enfermedades entre animales y hacia el ser humano. En todo momento es
necesario disponer de electricidad y de una buena fuente de agua potable, para
llenar las necesidades fisiológicas de las aves y de la limpieza de los
galpones y equipo.
Instalaciones
El tipo y calidad de construcción de un galpón,
depende de las condiciones climáticas del lugar, de la finalidad de la
explotación y de los medios económicos con que se cuente. Toda galera debe ser
construida en lugares secos, terrenos bien drenados, y preferiblemente en
sitios donde el sol penetre en el galpón varias horas durante el día y esté
protegida de fuertes corrientes de viento.
Para el buen funcionamiento de la granja es
necesario que los galerones tengan amplios aleros, especialmente en zonas
húmedas; buena ventilación, acondicionamiento para los bebederos, comederos,
nidos, luz eléctrica, fuente permanente de agua potable y una buena cubierta
de piso. La construcción ideal de una galera debe tener un zócalo o pared de
bloques de concreto con un mínimo de 60 a 80 cm de altura, sobre el cual se
coloca los horcones de madera o "perlings" de 1,20 m; para una altura total de
1,80 m, desde el piso hasta la solera. El espacio abierto de la pared se forra
con cedazo para gallinero o malla metálica (tipo ciclón o soldada), con huecos
de unos 2,5 cm.
Aunque es más difícil su colocación, el cedazo se
pega del lado interno de la galera, con el fin de que las aves no puedan
pararse en el zócalo y defecar sobre él, lo que ahorra mucho tiempo a la hora
del lavado. El piso de tierra se puede apelmazar y ser utilizado en esta
forma, aunque por razones sanitarias es preferible chorrear una capa con
concreto, de un espesor (5 a 6 cm) que no se quiebre con facilidad y dure
muchos años, y que además permita efectuar una buena lavada. Por su duración y
al no ser atacado por insectos como el comején, a largo plazo es más económico
fabricar las cerchas con "perlings". Este material, por sus dimensiones y
resistencia, permite también el uso de menos piezas y de mayores espacios sin
soportes intermedios.
El material más recomendable para la cubierta del
techo es el zinc corrugado, por su mayor durabilidad y facilidad de
colocación; no obstante se puede usar cualquier otro producto como tejas de
barro, fibrocemento, etc. El tipo de galera se debe ajustar a la actividad
(crianza/desarrollo o crianza/producción de huevos) y al número de animales
que se desea tener. Cuando la galera tiene más de seis m de ancho, se
recomienda el techo de dos aguas, para que no sea muy alto y porque le brinda
mayor protección al impedir la entrada de lluvia y viento. Las dimensiones de
la galera dependen básicamente del número de animales que se desee tener, de
la topografía del terreno y de los materiales disponibles.
Si no se tienen los conocimientos básicos de
construcción, es mejor consultar con algún técnico o constructor, quien le
pueda dibujar el plano del galpón y hacer el presupuesto respectivo. Lo lógico
en todo caso, es que no haya desperdicio de materiales, como cortar lo menos
posible la madera, perlings o las láminas de zinc. Hay que tratar de utilizar
la mayoría de los materiales en las mismas dimensiones en que se
comercializan. En zonas de clima caliente se deben alojar unas cinco gallinas
por m cuadrado, mientras que en clima frío se puede tener una densidad de seis
o siete aves por m cuadrado.
Para explotaciones con menos de 30 gallinas,
resulta más económico la construcción de dormideros o casetas portátiles, los
cuales tienen patas para mantenerlos a unos 60-70 cm del suelo. Estas casetas
deben tener sus respectivos nidales, debajo de los cuales se coloca el
comedero para que no se moje con la lluvia. El piso se construye con reglas,
con separaciones de unos dos cm entre una y otra, para que el excremento pase
con facilidad entre ellas y no se acumule. Estas casetas que sirven para que
las gallinas duerman y se protejan de las inclemencias del tiempo, se pueden
movilizar de un aparto a otro. Su capacidad es de unas 15 gallinas por m
cuadrado.
Equipo
El equipo mínimo para la instalación de una
granja, consta de: círculos de crianza, campanas criadoras, bombillos
infrarrojos, bebederos, comederos y nidales.
Círculos de crianza: El propósito de hacer
círculos las dos primeras semanas de vida de las aves, es para que los
animales no se dispersen por toda la galera y se mantengan más cerca de la
fuente de calor durante todo este período; además de que obtengan con mayor
facilidad el alimento y el agua. Estos círculos se pueden hacer usando láminas
de zinc liso, cartón, madera, cedazo o sacos, con una altura de 50 a 60 cm.
Para albergar 250 aves, se recomienda un círculo de dos m de diámetro, el cual
se forma con tres medias láminas de zinc liso (cortadas a lo largo), unidas en
sus extremos con tornillos o prensas.
Campanas criadoras: La fuente de calor utilizada
en este período, generalmente consta de una campana metálica con un bombillo
infrarrojo (de luz blanca) de 250 vatios. La campana mantiene por más tiempo
el calor dentro del círculo, economizando electricidad. Dependiendo de la zona
se debe utilizar dos bombillos infrarrojos, aunque uno solo es suficiente en
la mayoría de los casos. La mejor forma de determinar cuantos bombillos se
necesitan, es mediante la observación del comportamiento de las aves en el
círculo o redondel. Cuando los pollitos se alejan de la campana, como se
observa en la Figura 3A, es porque la temperatura está muy alta, y se debe
proceder a apagar el bombillo. Si por el contrario se encuentran amontonados
debajo de la campana como en la Figura 3C, es porque tienen frío; entonces
debe encenderse el bombillo. Cuando los pollos se encuentran distribuidos por
todo el círculo, como lo muestra el dibujo 3B, es porque la temperatura es la
ideal y los animales se sienten en un ambiente confortable.
Bebederos: Para aves menores de dos semanas de
edad, se utilizan bebederos plásticos de 3,785 l (un galón), a razón de un
bebedero por cada 100 animales y para aves adultas, se pueden utilizar
bebederos de canoa a razón de tres centímetros lineales por ave; pueden ser
metálicos o de tubo plástico de PVC, cortados por la mitad. La canoa ubicada
hacia el centro del galpón permite el acceso de las aves por ambos lados de la
misma. El alimento más barato que tenemos es el agua, por ello debe estar
fresca, limpia y de una fuente permanente; la carencia de ella repercutirá en
atrasos de la madurez sexual y bajos rendimientos en la producción. Deben
evitarse los derrames de agua dentro de la galera porque perjudicarán la salud
de las aves, además de proporcionar el medio óptimo para el desarrollo de
parásitos internos, como los coccidios.
Comederos: Para la alimentación de la primera
semana de edad se puede utilizar cajas de cartón de 2,5 cm de alto o cartones
de empaque para huevos, colocando cuatro por cada círculo de crianza.
Posteriormente se deben cambiar por comederos cilíndricos (uno por cada 25
aves) o de canoa, proporcionando dos cm lineales por ave. Nótese que con el
uso de canoas, se duplica el área de acceso al alimento concentrado. Cuando se
usan comederos de canoa, es preferible contar por lo menos con tres tamaños
diferentes. Al realizar el cambio por los comederos cilíndricos, se debe
sustituir inicialmente sólo el plato y luego se les coloca el cilindro y se
cuelgan, ajustando la altura del borde del plato a la altura de la espalda. El
ajuste se realiza tanto de la altura del cilindro con respecto al plato, para
evitar el desperdicio; como ajustes periódicos de los comederos a la altura de
la espalda de las aves, conforme vayan creciendo. El borde inferior del
cilindro se coloca a la mitad entre la altura del borde del plato y el fondo
del mismo, o sea a la mitad de la profundidad del plato. En los comederos de
canoa, que además deben tener una rejilla o bolillo protector para que las
aves no se metan al comedero, nunca se llenan más de una tercera parte de su
capacidad con el fin de evitar el desperdicio.
Nidales: Los nidos son una parte muy importante
del equipo, pues en ellos se deposita el producto que va a generar los
ingresos. Deben ser cómodos, atractivos y lo suficientemente oscuros para que
la gallina sienta que los huevos van a estar seguros en ese lugar, cuando los
deposite. Los nidos se deben instalar a las 16 semanas de edad de las aves,
para que ellas se acostumbren a utilizarlos desde el inicio del ciclo de
postura. Los nidos pueden ser comunales, utilizando dos m cuadrados para cada
100 gallinas; o bien nidos individuales, uno para cada cinco gallinas. Los
individuales tienen las siguientes dimensiones: 20 cm (mínimo) de frente, 30
cm de alto y 30 cm de fondo; manteniéndolos siempre limpios y con suficiente
virutas de madera. Al frente o a la entrada se coloca, en la parte inferior,
una regla de 10 cm de alto para que las gallinas no saquen las virutas.
Razas
El avicultor debe escoger la raza o línea de
animales con que desea trabajar, tomando en consideración el aspecto genético
y la preferencia del huevo en el mercado local. La producción de huevos se
puede dividir en dos tipos: las líneas livianas o aves con plumaje de color
blanco y las líneas semipesadas o con el plumaje de otros colores. La Leghorn
blanca es la gallina más conocida y la mejor productora entre las razas
livianas, las cuales producen huevos con cascarón de color blanco; mientras
que las semipesadas, que en su mayoría son híbridos, el color del cascarón de
los huevos es marrón.
En el comercio se consiguen diferentes estirpes o
líneas de gallinas, cada una tendrá su número de código y el nombre de la casa
productora. La calidad de la cáscara de los huevos rojos o marrones es
superior a la de los blancos, razón por la cual estas aves híbridas se
utilizan con más frecuencia en las granjas que recientemente han modernizado
sus instalaciones y equipos de recolección de huevos. No obstante el color que
tenga el cascarón, la calidad interna del huevo es similar en todos los casos.
No por ser de color marrón, éste será más sabroso o nutritivo.
Espacio Mínimo
Para pollitas de menos de cuatro semanas de edad
se recomienda albergar hasta 30 aves por m cuadrado y hasta las 14 semanas se
pueden albergar 15 aves por m cuadrado. Cuando las pollas se crían en galpones
para desarrollo únicamente, se recomienda trasladar las pollas a las 14
semanas de edad a las galeras para producción, colocando seis aves ponedoras
livianas (blancas) y cinco ponedoras pesadas (de color) por m². Si las aves
son criadas en galpones de piso, para luego pasarlas a jaulas, éstas se deben
trasladar a una edad temprana con el propósito de que se acostumbren a su
nuevo ambiente, siempre alrededor de las 14 semanas de edad.
Iluminación
Al recibir las pollitas de un día de nacidas, se
utilizan bombillos infrarrojos como fuente de calor permanente durante las dos
primeras semanas de vida, luego paulatinamente se les suspende hasta eliminar
la calefacción y la iluminación. La luz artificial o natural estimula el
desarrollo de las aves y la producción de huevos. Si la cantidad de luz se
aumenta gradualmente durante el desarrollo de las aves, éstas alcanzarán la
madurez sexual a una edad menor, y es por eso que generalmente en este período
se debe suspender la luz artificial y se activa nuevamente cuando las aves
alcancen las 18 semanas de edad o un 5% de la producción de huevos.
En este momento se incrementará media hora de luz
artificial por semana, hasta completar 15-16 horas de luz continua por día;
doce horas de luz natural y cuatro horas más de luz artificial. Cabe recordar
que la luz, utilizada durante el desarrollo de las aves, afecta la madurez
sexual de cualquier tipo de ave, por lo tanto ésta debe controlarse
constantemente. Al adelantar la entrada en producción, se alarga el período de
producción de huevo pequeño y se reduce el período de postura.
Esto lógicamente reduce los ingresos por venta de
huevos, al ser menos cantidad y más pequeños. El suministro de las cuatro
horas de luz artificial se recomienda hacerlo durante las horas de la
madrugada, traslapándolas con la luz natural; ya que si se realiza en la tarde
o noche, cuando se corta la luz de un solo golpe, los animales se asustan y
tratan de protegerse, amontonándose en las esquinas del galerón, lo que le
causaría la muerte por asfixia a todas aquellas que queden atrapadas abajo. El
uso de interruptores horarios (timer) es indicado porque se programan para
encender las luces a las dos a.m. y las apagan a las seis a.m. Para calcular
el número y el tamaño de los bombillos que son necesarios en cualquier
galerón, se puede observar la siguiente recomendación:
Enfermedades:
Bronquitis infecciosa
Agente causal: Esta enfermedad es causada por un
coronavirus, el cual afecta sólo a pollos y gallinas.
Síntomas: Se producen ruidos respiratorios típicos
de la enfermedad, tanto en aves jóvenes como en adultas, incluyendo jadeos,
estertores (debido a la mucosidad de la tráquea), tos, secreción nasal y ojos
llorosos. Basándose solamente en los síntomas respiratorios, es difícil
diferenciarla de la enfermedad de New Castle. A diferencia con la enfermedad
de New Castle, la bronquitis nunca presenta síntomas nerviosos y la mortalidad
es menor, la producción de huevo aunque también se afecta, nunca baja hasta
cero, la calidad del huevo se altera durante más tiempo y las aves tardan más
en normalizar la postura.
Transmisión: La enfermedad se transmite fácilmente
por medio del aire y cualquier otro medio mecánico. La bronquitis generalmente
afecta a todo un lote de aves en forma simultánea, completando su curso
respiratorio en 10-15 días.
Tratamiento y control: No existe un tratamiento
específico y una vez que se presenta es difícil de controlar. Se puede
producir inmunidad rápidamente mediante la aplicación de la vacuna. La vacuna
de las cepas Connecticut o Massachusetts atenuadas, solas o en combinación,
pueden aplicarse desde el primer día de nacidas.
Cólera aviar
Agente causal: Es una enfermedad muy contagiosa de
los pollos, pavos y otras aves. Es causada por una bacteria llamada
Pasteurella multocida.
Síntomas: Puede presentarse en tres formas:
1. En la forma aguda, el cólera aviar ataca todo
el cuerpo, afectando a gran cantidad de animales y causa una mortalidad
elevada. Gran cantidad de las aves dejan de comer y beber, perdiendo peso en
forma rápida; pudiendo presentarse diarrea de color amarilloverdoso y una
marcada caída en la producción de huevos. Puede ocurrir parálisis debido a las
inflamaciones de las patas y dedos.
2- En la forma sobreaguda, produce la muerte
súbita de animales aparentemente sanos. El ataque es tan rápido que el mismo
avicultor puede no notar que está ante un brote de la enfermedad.
3- En ocasiones puede adoptar la forma crónica, en
la que la enfermedad se localiza, provocando inflamaciones en la cara y
barbillas de las gallinas. Las barbillas pueden tomar un color rojo vino y
sentirse calientes al tacto.
El cólera por lo general no se presenta en pollos
jóvenes, pero sí en los pavos.
Transmisión: Los desechos físicos de las aves
enfermas contaminan el alimento, agua y la cama, infectándose así los otros
animales sanos. También pueden infectarse cuando las aves sanas picotean los
cadáveres de animales que padecieron la enfermedad. El brote se presenta entre
los cuatro y nueve días después de contraída la infección.
Tratamiento y control: Para su tratamiento se ha
recomendado el uso de sulfas, como la sulfaquinoxalina. Otros productos como
enrofloxacina y fosfomicina se recomiendan para el tratamiento de esta y otras
enfermedades respiratorias.
Para controlar la enfermedad se recomienda
eliminar pronto los cadáveres, con el fin de no sean consumidos (canibalismo)
por las otras aves. Se debe hacer una limpieza y desinfección total de las
instalaciones y equipo. La aplicación de bacterinas es aconsejable en la
mayoría de las zonas donde exista un alto grado de riesgo de que se presente
un brote.
Coriza infecciosa
Agente causal: Esta enfermedad es producida por
una bacteria llamada Haemophilus gallinarum.
Síntomas: Entre los primeros síntomas se presentan
estornudos, seguidos por una supuración maloliente e inflamación de los ojos y
senos nasales. Conforme avanza la enfermedad, el exudado se vuelve caseoso
(como queso) y se acumula en los ojos; produciendo hinchazón y en muchos casos
hasta la pérdida de los ojos. El problema se puede acelerar o agravar cuando
se presentan cambios bruscos de las corrientes de aire, de temperatura,
humedad, o por la desparasitación y vacunación. Generalmente disminuye el
consumo de alimento y la producción de huevos.
Transmisión: La enfermedad se puede transmitir de
un animal a otro y de una parvada a otra por contacto directo, por medio de
las partículas de polvo que mueve el aire entre galerones o por medio de las
personas que cuidan de los animales.
Tratamiento y control: El mejor control es
mediante la prevención, criando nuevos lotes de pollitas en galpones alejados
de las aves viejas o de aquellas sospechosas de ser portadoras de la
enfermedad. No existe un tratamiento específico, aunque se recomienda el uso
de antibióticos para evitar posibles infecciones secundarias.
Se puede aplicar antibióticos como la
estreptomicina por vía intramuscular en una dosis única de 200 miligramos por
polla o gallina, o de 300 a 400 miligramos por gallo. La eritromicina en el
agua de bebida, en dosis de 0,5 g/galón (3,785 l) durante siete días, o en el
alimento a razón de 92,5 g por tonelada, durante 7 a 14 días.
Encefalomielitis aviar
Agente causal: La enfermedad es causada por un "enterovirus"
del grupo de los picornavirus. Generalmente afecta a aves entre la primera y
tercera semana de edad y a las adultas durante el período de postura.
Síntomas: Los síntomas se presentan con más
frecuencia en animales jóvenes, al manifestar un caminar vacilante,
incoordinación y hasta parálisis parcial o total. A medida que aumenta la
incoordinación muscular, las aves tienden a sentarse sobre los tarsos
(talones), empeorando hasta que ya no puedan caminar. Al manipular estas aves,
se puede sentir los temblores rápidos del cuerpo.
Transmisión: La encefalomielitis se transmite
principalmente por medio de los huevos de aves infectadas; aunque no se
descarta la posibilidad de propagarse en forma directa o por medio de las
heces.
Tratamiento y control: No existe tratamiento
curativo y se recomienda el sacrificio de los animales jóvenes afectados. Los
reproductores vacunados después de las 10 semanas de edad transmiten la
inmunidad a la progenie por medio del huevo.
Enfermedad respiratoria crónica (aerosaculitis)
Agente causal: Es causada principalmente por
Mycoplasma gallisepticum, aunque también se ha encontrado Escherichia coli.
Síntomas: Los primeros síntomas se asemejan a los
producidos por las enfermedades de New Castle y bronquitis infecciosa, tales
como dificultad al respirar, mucosidad nasal y estertores de la tráquea. Con
frecuencia se encuentra un material blancuzco y espumoso en la tráquea y sacos
aéreos. En los casos avanzados de la enfermedad se puede apreciar el hígado y
corazón cubiertos por un exudado de color blanco o amarillo. El curso de la
enfermedad es lento.
Transmisión: La enfermedad se transmite por
contacto directo, de una ave a otra o por medio de las partículas de polvo que
lleva el viento de un galpón a otro. El problema principal es que las gallinas
pueden transmitir la enfermedad a sus hijos por medio del huevo.
Tratamiento: Aunque el tratamiento con
antibióticos específicos da resultados satisfactorios, económicamente
hablando, lo mejor es su control mediante la eliminación de los animales
enfermos. Las pruebas serológicas permiten detectar las reproductoras
positivas a nivel de granja, con lo que se puede ofrecer aves libres de esta
enfermedad. Los huevos fértiles podrían tratarse con antibióticos como el
tartrato de tilosina, para eliminar los microorganismos de M. gallisepticum.
El glutamato de eritromicina en concentraciones de
2 g/galón de agua durante tres días ha reducido notablemente la infección. El
tartrato de tilosina se emplea con muy buenos resultados en dosis de 0,5 g/l
de agua, durante 2-3 días, dependiendo de la infección.
Gumboro o bursitis
Agente causal: Esta enfermedad es causada por un
birnavirus, el cual es muy resistente a las condiciones ambientales
desfavorables, por lo que se dificulta su erradicación de las granjas
infectadas.
Síntomas: Muchas veces, el primer síntoma de la
enfermedad de Gumboro o Bursitis es un ruido respiratorio. Otros síntomas que
se pueden apreciar son decaimiento, plumas erizadas, temblores, diarreas
acuosas y prostración. Los brotes ocurren con más frecuencia cuando las aves
tienen de 3 a 8 semanas de edad. La mortalidad por lo general no sobrepasa el
10% y en una segunda infección del mismo lote, la mortalidad es aún menor. La
Bolsa de Fabricio (ubicada sobre la cloaca), se encontrará inflamada y su
tamaño puede ser dos o más veces su tamaño normal. En animales sanos, la Bolsa
de Fabricio es más pequeña que la vesícula. En los casos crónicos, la bolsa
será más pequeña (se atrofia), por lo que la respuesta a la vacunación es
menor, aumentando la susceptibilidad a otras infecciones.
Transmisión: La enfermedad es muy contagiosa y se
transmite por contacto directo de las aves, de sus excrementos; o por medio
del equipo y ropa de los operarios.
Tratamiento: Todavía no se conoce un tratamiento
adecuado. La prevención, de las reproductoras y las aves jóvenes, mediante la
vacunación es el mejor control de la enfermedad. El método más eficaz para
controlar la enfermedad de Gumboro es la de inducir una alta inmunidad a las
madres, la cual es transmitida a sus hijos por medio del huevo.
Influenza aviar
Agente causal: Al igual que otros virus de la
influenza aviar, pertenecen a la familia Orthomyxovridae. Todos los virus de
la influenza que afectan a los animales domésticos son del grupo "A". Los
otros grupos "B" y "C" afectan sólo al ser humano; sin embargo el tipo "A" es
el que origina generalmente las epidemias más importantes en el hombre.
Síntomas: Las infecciones causadas por Influenza
Aviar Altamente Patógena (IAAP) dan como resultado una marcada depresión,
plumas erizadas, inapetencia, sed excesiva, caída en la producción de huevo y
diarrea acuosa. Esta última es de un color verde brillante, modificándose a
casi totalmente blanca.
Las aves adultas con frecuencia presentan
inflamación de las barbillas y crestas, además de edema alrededor de los ojos.
A menudo se encuentran las puntas de las crestas con un color cianótico o
morado. Los últimos huevos puestos después de iniciado el brote, por lo
general son sin cascarón. Los síntomas respiratorios pueden o no ser un factor
significativo de la enfermedad, debido a la gravedad de la lesión en la
tráquea y a la acumulación de mucosidad. La mortalidad y morbilidad, de hasta
un 100%, puede presentarse durante las primeras 24 horas y prolongarse hasta
una semana o más; aunque algunos animales gravemente afectados podría
recuperarse.
Esta enfermedad puede confundirse fácilmente con
New Castle o con enfermedades agudas bacterianas como el cólera aviar.
Transmisión: Se cree que las aves acuáticas
migratorias son generalmente las responsables de introducir el virus en los
pollos y gallinas. Las investigaciones indican que el virus se extiende de
unas a otras por medio del movimiento de las aves infectadas, equipo, cartones
para huevo o camiones con alimento contaminado y por medio del agua
contaminada con secreciones y por vía aérea o aerosol, cuando estornudan los
animales infectados.
Tratamiento y control: Las vacunas inactivas en
aceite han demostrado ser efectivas, tanto para reducir la mortalidad como
para prevenir la enfermedad.
El tratamiento con hidrocloruro de amantadina ha
sido aprobado para uso en humanos desde 1966 y es efectivo para atenuar la
severidad e incidencia de Influenza Aviar. Puede administrarse por medio del
agua de bebida.
No existe evidencia que justifique inquietud
alguna de que los virus aviares sean una amenaza para los humanos.
Enfermedad de Marek
Agente causal: La enfermedad es causada por un
virus herpes.
Síntomas: En pocas ocasiones ocurre que algunos
animales mueren sin presentar los síntomas característicos de la enfermedad;
sin embargo, en la mayoría de los casos la afección se presenta en los nervios
ciáticos, lo cual les produce cierto grado de parálisis de las patas y alas.
En casos avanzados se ve a los animales caídos con una pata estirada hacia
adelante y la otra hacia atrás, y una de las alas caídas, como tratando de
apoyarse en ella. Como parte del complejo de leucosis, también se puede
observar tumores en el hígado, pulmones, riñones, ovarios, ojos y en otros
órganos.
Debido a la parálisis de las patas, los animales
no pueden movilizarse hasta los comederos y bebederos, por lo que gradualmente
pierden peso hasta que postradas en el suelo, mueren por inanición. Los
músculos de la pechuga se reducen casi por completo, palpándose sin carne el
hueso del esternón o quilla. Los síntomas aparecen generalmente después de las
15 semanas de edad; siendo la mortalidad superior al 50 % en lotes de aves no
vacunadas.
Transmisión: La transmisión del virus se lleva a
cabo principalmente por medio de las escamas que se desprenden de los
folículos (raíz) de las plumas, las cuales se transportan por el viento. Estas
escamas se adhieren a las partículas de polvo que se acumula en las paredes y
cedazo de los gallineros, donde puede sobrevivir por más de un año en esas
condiciones. De ahí la importancia que tiene la sanidad en las instalaciones,
por lo que se debe sacudir los cedazos con frecuencia.
Tratamiento y control: Hasta el día de hoy no se
conoce ningún tratamiento contra la Enfermedad de Marek. Su control se realiza
mediante la vacunación de todos los animales, por la vía subcutánea en dosis
de 0,2 ml, durante las primeras 24 horas de vida. Esta vacuna protegerá a las
aves durante toda su vida. La vacuna debe ser aplicada a las aves recién
nacidas antes de que salgan de la planta de incubación.
New Castle
Agente causal: La enfermedad de New Castle es
producida por un paramyxovirus. Aunque se conoce solo un serotipo del virus,
se han aislado diferentes cepas, que se clasifican de acuerdo a su virulencia
o la velocidad con que pueda matar al embrión. La cepa "lentogénica" (La Sota)
es la que tarda más tiempo en matar el embrión, la "mesogénica" (B1 y Roakin)
es la cepa intermedia, y la "velogénica" (Kansas) la cepa más patógena y que
toma menos tiempo en matar el embrión.
Actualmente el país se encuentra libre de esta
enfermedad y así fue declarado por el Departamento de Agricultura de Estados
Unidos de América (USDA).
Síntomas: Los primeros síntomas son problemas
respiratorios con tos, jadeo, estertores de la tráquea y un piar ronco,
siguiendo luego los síntomas nerviosos característicos de esta enfermedad; en
que las aves colocan su cabeza entre las patas o hacia atrás entre los
hombros, moviendo la cabeza y cuello en círculos y caminando hacia atrás.
La mortalidad puede ser mayor al 50 % en animales
jóvenes, en ponedoras, aunque no es tan alta, aparecen los síntomas
respiratorios y la producción de huevos baja a cero en uno o dos días. La
producción se recupera unas seis semanas después, pero se encontrarán huevos
con la cáscara delgada y deforme, y algunos hasta sin la cáscara. En los
animales afectados con New Castle se puede observar a veces una diarrea
verdosa que indica la falta de ingestión de alimentos.
Transmisión: Esta enfermedad es muy contagiosa y
se transmite por medio de las descargas nasales y excremento de las aves
infectadas.
Tratamiento y control: No existe ningún
tratamiento efectivo contra la enfermedad de New Castle. El único control se
logra mediante la vacunación, la cual se repite varias veces durante la vida
del animal. Se recomienda como norma general, la primera vacunación a los
cuatro días de nacidas con la Cepa B1 del tipo suave, luego se continúa a las
cuatro y doce semanas con la Cepa La Sota. De aquí en adelante se vacunará
cada tres meses con la Cepa La Sota. Para facilidad de aplicación, cuando son
lotes grandes de aves, se recomienda hacerlo por medio del agua de bebida, en
cantidad suficiente como para que la puedan consumir en unos 15-20 minutos.
Como estabilizador, al agua se le debe agregar leche descremada en polvo, a
razón de una cucharada por galón.
Viruela aviar
Agente causal: Es producida por el virus (Borreliota
avium), el cual se disemina muy lentamente. En nuestro medio rural se le
conoce como "bubas" y "pepilla".
Síntomas: La viruela aviar se presenta en dos
formas:
La forma húmeda o diftérica, afecta las mucosas de
la garganta, boca y lengua, provocando la formación de úlceras o falsas
membranas amarillentas; y
La forma cutánea o seca, que produce costras o
granos en la cresta, barbillas y cara.
A pesar de que la forma cutánea es la más
frecuente; la forma húmeda produce una mortalidad más inmediata. En brotes
severos, los animales se ponen tristes, dejan de comer y bajan de peso. Los
síntomas característicos de las pústulas o granos de la cara y cresta así como
los parches amarillos necróticos de la garganta y boca son difíciles de
confundir. Estos parches necróticos en la boca, conocidos en nuestro país como
pepilla, y los granos de la cara no se deben de eliminar, pues al quitarlas
dejan úlceras sangrantes y se aumenta el contagio a otros animales sanos.
Transmisión: El virus se transmite por contacto
directo, de un animal a otro o por medio del alimento o agua de bebida. Los
zancudos u otros insectos que chupan sangre podrían ser transmisores de esta
enfermedad entre aves y galerones. Los animales que han padecido la enfermedad
y se recuperan, quedan como portadores del virus, por lo que se recomienda
eliminarlos o al menos no mezclarlos con animales más jóvenes y sanos.
Tratamiento y control: No existe ningún
tratamiento efectivo, aunque se recomienda el uso de antibióticos con el
objetivo de evitar infecciones secundarias. El uso de la vacuna es una
práctica común entre los avicultores, quienes lo hacen de rutina por su bajo
costo y facilidad de aplicación. Se recomienda revacunar cuando algún animal
aparezca con los síntomas descritos.
Para evitar brotes severos de la enfermedad, se
debe vacunar de inmediato a todos los animales que no muestren los síntomas
característicos; sin embargo, una vez que se manifieste alguno de ellos, no es
aconsejable vacunar, ya que una fuerte reacción a la vacuna les podría
ocasionar la muerte.
PARASITOS
1. Internos
Esta sección se refiere básicamente a los
parásitos que afectan el tracto digestivo. Algunos de estos consisten de una
sola célula, como los coccidios, que son protozoarios y no pueden verse a
simple vista.
Los parásitos internos causan pérdidas millonarias
a la avicultura en el mundo entero; sin embargo, muy pocos productores tienen
la costumbre de buscar la presencia de parásitos en forma periódica, en el
excremento de sus aves. La mayoría de estos parásitos se observan a simple
vista, especialmente la lombriz intestinal grande, llamada ascaris (Ascaridia
galli) y la tenia o lombriz plana, conocida comúnmente como "solitaria".
Existen otras lombrices más pequeñas que a veces no se distinguen con
facilidad a simple vista, como la cecal (Heterakis gallinae) y la capilar.
Como regla general se pueden desparasitar las aves
a las ocho semanas de edad y repetir a las 18 semanas con algún vermífugo
triple. Si se sospecha de la presencia de algún tipo de parásito en las heces,
lo más recomendable es enviar muestras al laboratorio para ser analizadas y
que ellos le recomienden el vermífugo a utilizar.
Protozoarios
Coccidiosis
Es producida por un protozoario (animal de una
célula) que ataca el sistema digestivo; en especial el intestino delgado, los
ciegos y el intestino grueso. La coccidiosis es una enfermedad que ataca tanto
a los pollos como a los pavos y muchos otros animales. Los coccidios son
parásitos muy específicos en cuanto al huésped, así la especie que afecta a
las gallinas no afectará a los pavos ni a otros animales.
Son tan específicos, que algunas especies de
coccidios afectan sólo una determinada área del tracto digestivo, como en el
caso de las aves de corral. Se conocen nueve especies diferentes de coccidios,
pero son cinco las que causan los mayores daños en la avicultura mundial. Cada
una de las especies afecta una porción diferente del tracto: Eimeria
acervulina (mitad superior del intestino delgado), E. tenella (ciegos), E.
necatrix (mitad media del intestino delgado), E. maxima (mitad inferior del
intestino delgado) y E. brunetti (mitad inferior del intestino delgado, recto
y cloaca).
Estos organismos destruyen las células del tracto
digestivo que normalmente son las que absorben los alimentos. Las formas
agudas de la coccidiosis producen serios daños en los tejidos, causando
hemorragias y al final hasta la muerte.
Ciclo de vida: Los coccidios pasan por diferentes
estadios de desarrollo que empiezan y terminan en lo que se denomina ooquiste
coccidial. Con la presencia de factores como la humedad, oxígeno y la
temperatura adecuada, hacen que dentro del ooquiste se desarrollen cuatro
esporas que contienen dos esporozoitos cada una. Cuando un ave ingiere un
ooquiste esporulado o maduro, los ocho esporozoitos salen del mismo e invaden
las células epiteliales de la pared intestinal. Una vez dentro de la pared
intestinal interna, los coccidios se dividen repetidamente mediante un proceso
de reproducción asexual, produciendo grandes cantidades de cuerpos llamados
merozoitos, los cuales son los que producen mayor daño en las paredes internas
del intestino y ciegos. Al salir los merozoitos de las células del epitelio,
rompen la pared celular, lo cual produce una hemorragia. Esta hemorragia en
uno de los síntomas característicos de la coccidiosis, pues la sangre se puede
observar a simple vista en las heces.
Transmisión: La coccidiosis se transmite de un ave
a otra por medio del alimento y/o el agua de bebida contaminados o cualquier
otro material que contenga coccidios. Los ooquistes pueden ser transportados
de un lugar a otro por medios mecánicos, como el equipo, trabajadores,
animales domésticos u otras aves.
Los ooquistes pueden sobrevivir en suelos húmedos
por períodos de más de un año. En ocasiones, de un momento a otro, se
presentan brotes de coccidiosis en galeras donde se han desarrollado otras
aves por más de año y medio, sólo se necesita que ocurran en forma simultánea
condiciones de humedad y altas temperaturas para que los ooquistes se vuelvan
infecciosos.
Prevención: Prácticamente en todas las camas de
los gallineros se encuentran coccidios, por lo que es casi imposible evitar
que en cualquier momento se presente un brote. No obstante, el grado de
infección de coccidiosis se puede mantener bajo, si se tiene una adecuada
sanidad y especialmente, la cama seca. Por esta razón se debe mantener en buen
estado los bebederos, evitando que se produzcan focos de humedad debajo de los
mismos o que se meta el agua de lluvia.
Con el uso de coccidiostatos en el alimento
concentrado, se logra producir una moderada infección, con lo cual las aves
adquieren inmunidad. La inmunidad a una especie no protege contra las demás.
Tratamiento: En el comercio se pueden conseguir
varios coccidiostatos para administrar con el alimento concentrado, en forma
preventiva. Uno de los mejores productos para el tratamiento de la coccidiosis
es la sulfaquinoxalina, aunque en caso de no poder conseguirla en el mercado,
se puede utilizar la sulfasuccidina o sulfametazina para uso humano. Estas se
adquieren en la mayoría de las farmacias.
B. Lombrices
Estas son los parásitos más grandes que afectan a
las aves. Las lombrices afectan el desarrollo y productividad de todas las
aves infestadas, aumentando por eso los costos de alimentación. Además, cuando
el ave se debilita por la infestación de las lombrices, éstas son más
susceptibles a ser atacadas por otros organismos.
Ascaris
La lombriz grande, Ascaridia galli, es una de las
más comunes que afecta a las aves. Estas pueden medir entre cuatro y ocho cm
de longitud, redondas, de un cuerpo relativamente grueso y de color blanco
amarillento.
Cada hembra produce gran cantidad de huevos (unos
5.000 por día), los cuales son expulsados, en forma inembrionada, junto con
las heces. Una vez fuera del ave, si existe buena humedad y altas
temperaturas, se vuelven infecciosos en un período de unos diez días. En ésta
última forma, cuando son ingeridos por otra ave, pueden desarrollarse
nuevamente hasta llegar al estado de lombriz adulta. Las lombrices adultas se
pueden observar a simple vista en la excreta de las aves.
Tratamiento: El uso de piperazina es el más
indicado para eliminar el ascaris.
Cecales
La lombriz cecal, Heterakis gallinae, es idéntica
al ascaris, en su presentación y su ciclo de vida; excepto por su tamaño, la
cual puede medir unos 12 mm.
Las lombrices adultas pueden observarse con
facilidad en los "ciegos" de las aves infestadas.
Tratamiento: Al igual que el ascaris, la
piperazina es el producto a usar para el control de la lombriz cecal.
Tenias
También llamadas lombrices planas o "solitarias",
por su aspecto chato; son segmentados y de color blanco, con aspecto de una
cinta. Existen más de diez especies de tenias, aunque sólo unas seis o siete
especies son las que afectan a los pollos. La mayoría son bastante grandes y
miden hasta 15 cm, pero algunas de las pequeñas podrían pasar inadvertidas.
Este parásito se adhiere a la mucosa del intestino
mediante unas ventosas que posee en la cabeza. Los segmentos, cada uno de los
cuales tiene los órganos sexuales masculinos y femeninos se forman detrás de
la cabeza; los cuales se desprenden cuando llegan al extremo posterior del
cuerpo; en esta etapa están llenos de huevos.
Una vez fuera del cuerpo del huésped no infectan
al ave, éstos deben ser ingeridos por un huésped intermedio como los
caracoles, babosas, etc., para los cuales si son infecciosos. El tipo de
huésped intermedio depende de la especie de tenia. El ave luego ingiere al
huésped intermedio y ahí es cuando vuelve a infestarse.
Tratamiento: Se recomienda el uso de vermífugos
triple para la eliminación de las tenias, el cual también elimina las otras
lombrices redondas.
2 Externos
Los parásitos que afectan externamente el cuerpo
de las aves se alimentan principalmente de células muertas de la piel y plumas
(como los piojos) o bien extraen la sangre o jugo de los tejidos (linfa), como
los ácaros, garrapatas, pulgas, chinches mosquitos, etc.
Piojos
Son los parásitos más comunes en las aves. Éstos
son ácaros de un color amarillo-parduzco, los cuales se pueden ver al examinar
la piel y plumas del ave. Entre las cuarenta o más especies de piojos que
afectan a las aves, el más grande mide unos 2,5 mm. Los piojos pasan toda su
vida sobre las aves y sus huevos o "liendres" se adhieren a las plumas en
forma de racimos. Su ciclo vital se completa en dos o tres semanas, desde el
estado de huevo al de adulto. Los piojos más comunes son los que afectan la
cabeza, el del cuerpo, el de la cánula de la pluma y el del ala.
Tratamiento: Si encuentra liendres o piojos
adultos, se debe atomizar todos los animales con malatión, a razón de 3-4 ml
por litro de agua. La aplicación deberá realizarse con preferencia en horas de
la noche y con un mínimo de luz, cuando los animales estén en reposo o más
tranquilos. Se recomienda entrar al galpón con cuidado y comenzar la
aplicación muy despacio, con el fin de no asustarlas con el ruido de la bomba
aspersora.
Garrrapatas
La garrapata, pariente mayor de los ácaros, no es
un problema común en las aves, aunque a veces se presenta en climas cálidos y
secos. Por la sangre que chupan, causan anemia y reducen la producción, además
de ser portadoras de varias enfermedades infecciosas. Su control se realiza
también con malatión.
Otros Acaros
Los ácaros son muy pequeños y apenas visibles a
simple vista. Existen varias especies y en su mayoría succionan sangre,
provocando anemia y malestar al huésped.
Los ácaros "rojos" o de "las perchas" son los más
comunes, y pasan la mayor parte del tiempo fuera del ave. Los síntomas que
provocan son anemia, baja producción de huevos y que las aves rehuyan poner en
los nidales.
Los ácaros de las plumas viven casi continuamente
sobre el ave. Igual que los ácaros rojos, éstos también succionan sangre. Se
pueden detectar observando la piel de las aves, que suele tener un aspecto
sucio. Esta especie ataca al ave cerca de la base de las plumas, causando
irritación al hacer su madriguera; esto a su vez incita al ave a arrancarse
las plumas.
El ácaro de la "pata escamosa" hace su madriguera
en las zancas y piel (cresta y barbillones), produciendo escamas o costras. Se
recomienda desechar las aves severamente afectadas.
Tratamiento: El tratamiento es similar al de los
piojos, es decir se atomizan las aves con malatión, de 3-4 ml por litro de
agua, pudiendo repetir si fuera necesario.
Articulo tomado de: Sisagro
www.sisagrgo.com.ar