086.
Manejo y Alimentación del Ternero Al
Inicio del Período de Feedlot.
Bavera, G. A. 2000.
Curso de Producción Bovina de
Carne, cap. VII. FAV UNRC.
Introducción
El período inicial de
feedlot es de un estrés intenso para el ternero, el que puede estar recién
destetado, no acostumbrado a las instalaciones (cemento, metal, bebederos,
comederos) o alimentos; (granos, heno y subproductos agrícolas), transportado
por cientos de kilómetros, y/o sometidos a cambios de temperatura,
precipitación y altura.
Este estrés se mantiene
intenso durante los primeros 28 días de engorde en feedlot, pero los efectos
del mismo pueden ser visibles durante todo el período de feedlot.
Cuando este estrés supera
las defensas naturales y al apoyo del manejo y la alimentación se producen
mortandades altas de terneros. Aún peor que la muerte del ternero es la
subsistencia de algunos terneros que nunca se recuperan de los insultos
resultantes del estrés inicial.
Estos terneros, conocidos
en los Estados Unidos como "lungers", "raliers" o "realizers", afectan la
rentabilidad del período de feedlot aún mas que la mortalidad.
Intensidad de Estrés
La intensidad del estrés
experimentado por terneros al llegar al feedlot depende principalmente de su
edad y el grado de asociación con otros grupos de terneros en su camino al
feedlot.
Cuadro 1.-Niveles de
estrés según edad y grado de asociación.
|
Tipo de ternero |
Asociación |
Edad |
Nivel de estrés |
|
I |
Grupo único |
Hasta 12 meses |
Bajo |
|
II |
Grupo mixto |
Hasta 12 meses |
Intermedio |
|
III |
Grupo único |
Destete |
Intermedio |
|
IV |
Grupo mixto |
Destete |
Alto |
En este cuadro se puede
observar que los terneros de hasta 12 meses de edad se clasifican en nivel de
estrés bajo o intermedio, agudizado solamente por la asociación con otros
grupos durante el arreo, venta o transporte al feedlot.
Por otro lado, los
terneros jóvenes y recién destetados merecen especial atención debido a que
están mas dispuestos a sufrir niveles altos de estrés, aún cuando no estén
agrupados con otros terneros,
Es importante sumar a
estos calificativos los efectos del clima, tipo y duración del transporte,
estado nutricional (antes, durante y después del transporte), presencia de
gérmenes patógenos y el estrés de procesado inicial (pesada, vacunación,
implantación, desparasitación, identificación, etc.).
En general, cualquier
cambio significativo de clima para el ternero, ya sea en el transcurso del
transporte o a la llegada al feedlot, llevará a una agudización del estrés. De
especial importancia es el prevenir brotes epidémicos, frecuentes durante
excesivo calor, frío o humedad ambiental. Cuando estos cambios climáticos son
prevalentes, un buen administrador del feedlot deberá considerar los efectos
de los mismos en terneros, aún de edad mayor y grupo único, como causantes de
estrés intenso.
El estado nutricional del
ternero se ve afectado por el transporte y el manejo antes del mismo. El
destete, donde se produce el cambio de una dieta basada en forrajes suculentos
a las dietas restringidas que se ofrecen durante transporte o venta, es en sí
un factor que se deberá de considerar presente aún en el mejor de los casos.
La presencia de patógenos
en el feedlot es otro factor que se deberá de considerar como siempre
presente, basado en una evaluación de la historia de salud del feedlot. Pero,
aún aquellos organismos que no se consideran patógenos bajo condiciones de
estrés mínimo, como suele ser el caso de los terneros ya adaptados al feedlot,
pueden convertirse en patogénicos si todos los otros factores de estrés se
encuentran presentes.
Por último, se deberá
considerar el estrés de manejo durante el procesado inicial como un factor que
agudiza este estrés. Por eso se recomienda que el manejo de terneros recién
llegados a feedlot sea bajo las mas calmas condiciones.
Prácticas de Manejo al ingreso al feedlot
Antes de comprar ganado
Establecer el precio
máximo a pagar basado en: experiencia con el tipo de ganado que se procura,
precios del novillo proyectados a la venta, proyecciones de costos de
alimentación y de otros costos.
Verificar que las
instalaciones, corral de manejo, personal, alimentos y productos veterinarios
estén preparados.
Establecer los niveles
máximos de mortalidad y morbidez para el grupo que se compra.
Establecer contacto con
proveedores de terneros de buena reputación en conseguir ganado sano, bien
manejado y alimentado, y tal vez preparado para entrar a feedlot.
Mantener contacto cercano
con el proveedor para establecer hora de llegada con máxima exactitud.
Dentro de lo posible, no
recibir ganado después de las 16-17 hs, a menos de que el personal este
sobreaviso preparado para esto.
Al recibir el ganado
Proveer amplio espacio
sobre una superficie limpia y seca por animal (de 9 a 12 m2/animal) para
reducir la aglomeración excesiva.
Si es posible, utilizar
corrales de recibo alejados de 1 a 3 km del engorde principal.
Ofrecer aproximadamente de
0,5 a 1 % del peso vivo del animal en forma de grano o concentrado y heno de
alfalfa u otro de buena calidad a libre acceso.
Ofrecer acceso a agua pura
y fresca.
Se recomienda de unos 30 a
45 cm lineales de comedero por animal, y acceso simultáneo al agua a un mínimo
de 5 a 10 % del total de los animales en el corral.
El uso de sombras y
rociadores de agua será recomendado cuando se esperen temporadas secas durante
el recibo.
El procesado inicial debe
realizarse después de unas 12 a 24 horas de descanso y adaptación inicial,
pero no más de 24 a 36 horas del arribo del transporte al feedlot.
Al procesar el ganado
Utilizar instalaciones de
manejo que permitan el arreo del ganado bajo condiciones tranquilas, sin
exceso de ruidos, gritos, golpes o picana y utilizando instalaciones que
reduzcan la necesidad de sobreexcitar al ternero.
Procesar ganado durante
las horas frescas del día, de preferencia en la mañana.
Procesar grupos de ganado
que se puedan manejar convenientemente; el sobrecargar las instalaciones
contribuye a tener ganado en espera durante largos períodos de tiempo. Se
deberá arrear el ganado que se pueda procesar dentro de los 30 minutos (como
máximo 1 hora).
Todos los productos
inyectables deberán ser administrados en la región del cuello.
Cuando se espere un nivel
alto de estrés, se deberá tomar temperaturas rectales de cuando menos el 25%
del ganado.
Evaluar la necesidad de
utilizar las siguientes vacunas y bacterinas: contra el complejo respiratorio
bovino (BRD), parainfluenza (Pl3), virus BRSV, clostridios (Mancha, gangrena,
enterotoxemia), Pasteurelosis y Hemophiulus.
Utilizar un
antiparasitario contra parásitos del tracto digestivo y respiratorio.
Utilizar un
antiparasitario contra ectoparásitos cuando sea necesario.
Identificar con el número
de lote y de animal.
Implantar con el producto
apropiado a la edad, tiempo y tipo de engorda.
Castrar si es necesario.
Recortar colas.
La decisión de tratar a
los animales enfermos únicamente o de usar un producto de tratamiento en masa
depende del tipo de animal (tipo III o IV, y más de un 25% demostrando
síntomas de enfermedad deberá considerarse el tratamiento en masa).
La decisión de revacunar
se basará en el grado de estrés (tipo III y IV generalmente requieren
revacunación de los 7 a los 21 días).
Durante los primeros 28
días
Observar al ganado cuando
menos una vez el día, tomando nota de los animales que presenten síntomas o,
cuando sea necesario, llevarlos al corral hospital (cabeza gacha, moco nasal
de color opaco, emaciado, postrado, que no responda al ofrecimiento de
alimento, que este alejado de los demás, etc.).
Incrementar el consumo de
grano y reducir el de forraje en ganado tipo I y II.
En ganado tipo III y IV
mantener un nivel constante en la relación forraje-grano durante los primeros
28 días.
Ofrecer un coccidiostático
en el alimento, o en respuesta a un brote durante los primeros 7 a 14 días.
Alimentación del Ternero
al Inicio del Período de feedlot
En el programa de
alimentación durante todo el período tomar en cuenta la situación del mercado
de granos y de ganado gordo. Generalmente se recomienda que el período de
feedlot incluya cuando menos 60 a 90 días de engorde intensivo con granos.
Este manejo permite
ganancias de peso rápidas y eficientes. De hecho, la tasa de conversión de
alimento tiene una mayor influencia en la rentabilidad del feedlot que la tasa
de ganancia diaria de peso.
Debido a esto, el proceso
de iniciar ganado en el feedlot requiere de una estrategia cuidadosa que
acelere el cambio a dietas altas en granos, pero evite estrés adicional al que
el ganado ha sufrido durante su transporte y llegada el feedlot.
Se recomienda que se
programe un cambio gradual a dieta alta en grano bajo uno de los siguientes
esquemas:
Incremento gradual de la
porción de grano, con reducción simultánea de la porción de forraje bajo
cambios en la formulación de la ración diaria.
Incremento gradual de la
porción de grano, con reducción simultánea de la porción de forraje bajo
cambios de dieta específicos que duran de 7 a 10 días (dietas escalonadas o
step-up).
El primer esquema se
adecua muy bien a los feedlot pequeños, de 100 a 1000 cabezas porqué no
requiere de la formulación de varias dietas para el mismo grupo de ganado,
sino que se basa en cambios de proporción de grano y forraje en la misma
dieta.
La desventaja es que es
algo tedioso en planear, ya que se deberá basar en la proporción inicial de
grano y forraje con una meta fija de porción final de grano y forraje.
Además, se deberá tomar en
cuenta, al mismo tiempo que se esta cambiando la porción de grano y forraje,
el aumento de consumo observado en animales sanos, el que se deberá mantener
a no más de 0,5 kg de materia seca/cabeza/día..
El segundo esquema
funciona muy bien en engordes de mayor capacidad, de 1000 cabezas en adelante,
porqué la inversión en formulación de más de una dieta antes de llevar al
ganado a la dieta final es más justificada. En este esquema, el nutricionista
formula de 3 a 6 dietas que escalonen el aumento de la porción de grano y la
reducción de la porción de forraje.
Cuadro 2.- Ejemplo de
dietas escalonadas grano-forraje (en porcentaje base fresca).
|
Ingrediente |
Dieta recepción
1 a 10 días |
Dieta 1
11 a 21 días |
Dieta 2
22 a 34 días |
Dieta 3
35 días a final |
|
Maíz |
54,6 |
51,7 |
37,8 |
27,5 |
|
Sorgo |
---- |
15,1 |
35,9 |
56,5 |
|
Melaza
|
8,1 |
7,0 |
6,0 |
---- |
|
Grasa
|
---- |
---- |
1,5 |
3,0 |
|
Alfalfa
|
15,7 |
10,4 |
6,6 |
4,0 |
|
Casquillo algodón
|
15,7 |
10,3 |
6,6 |
4,0 |
|
Suplemento inicio
|
4,5 |
4,3 |
4,5 |
---- |
|
Suplemento final
|
---- |
---- |
---- |
4,0 |
|
Aditivo
|
1,4 |
1,2 |
1,1 |
1 |
La observación de este
cuadro demuestra que a cada cambio de dieta se ofrecen concentraciones más
altas de grano. El tipo de grano que se incrementa es de fermentación rápida.
Al mismo tiempo se reduce la concentración de forraje.
Otros cambios permitidos
bajo este esquema es la contribución de varios tipos de suplemento o aditivos
según la etapa del engorde del animal,
Un tercer esquema que se
ha manejado en feedlots grandes, pero puede ser utilizado en feedlots de todo
tamaño, es el incremento programado de consumo de la dieta final. Es decir,
el ganado se recibe con dieta inicial por unos 14 a 28 días según el tipo de
animal (14 días mínimo para tipos I y II, 28 días mínimo para tipos III y IV).
Al término de esta etapa
se ofrece la dieta final (por ejemplo dieta 3 del cuadro 2) a un nivel
limitado de consumo para prevenir desajustes ruminales.
El consumo promedio que se
espera a libre acceso es de unos 2.1 a 2.4% del peso vivo del animal.
Entonces, se programa el consumo a ofreciendo de 1.5% a 1.75% del peso vivo
del animal al final del período de recibo con aumentos de consumo de 0.5 kg de
MS/cabeza/cada 2 o 3 días hasta que se logre el consumo a libre acceso.
Bajo cualquier esquema, se
recomienda que se mantenga la proporción forraje:grano que se ha obtenido bajo
cambios graduales de dieta o consumo aunque los animales presenten síntomas de
malestar ruminal.
Cuando esto suceda, es más
conveniente mantener el ganado en esta dieta por algunos días hasta que se
aclare el problema, antes de cambiar a otro incremento de grano en la ración,
pero sin reducir la proporción de consumo de grano.
El uso de un sistema de
calificación del manejo del comedero sirve como pauta para recomendar aumentos
en ofrecimiento, manutención en cierta etapa de la dieta, o reducción en el
ofrecimiento.
Cuadro 3.- Clasificación
del manejo del comedero.
|
Calificación |
Significado |
|
0 |
El comedero esta
limpio y lamido. |
|
½ |
Existen restos en el
fondo del comedero. |
|
1 |
Hay una cubierta de
alimento de un grano de maíz de profundidad. |
|
2 |
El ganado dejó del
25 al 50% del alimento en el comedero. |
|
3 |
La corona del montón
alterada, más del 50% del alimento presente. |
|
4 |
El ganado no tocó el
alimento, la corona del montón no alterado. |
Usando este sistema de
calificación permite manejar el ofrecimiento de alimento adecuado al estado de
salud del rumen del animal.
Los aditivos que se
manejan en el período de recibo pueden estar basados en su actividad
antimicrobiana para mejorar la salud o el desempeño del animal.
Los mejoradores de salud
se prescriben para la reducción o prevención de brotes epidémicos del complejo
respiratorio bovino (aureomicina, tetraciclina), o de coccidiosis (amprollo o
decoccinato).
En los mejoradores del
desempeño del animal existe la lasalocida y el monensin.
Ambos mejoran la
eficiencia de conversión y, en muchos casos, la tasa de ganancia. Sin embargo,
el monensin reduce el consumo de alimento.
Este factor se tiene que
tomar en cuenta y utilizar con astucia para prevenir problemas de
sobre-consumo en ganado que este bien adaptado y listo para incrementar de
peso. Similarmente, se deberá considerar cautelosamente su uso en animales
que están sumamente estresados, ya que reducciones mayores de consumo
complicarán los problemas de adaptación.
Cuadro 4.- Nutrientes
mínimos durante período inicial de feedlot (Adapt. NRC)
|
Nutrimento (base
seca) |
Requisito |
Rango recomendado |
|
Energía, Mcal NEg/kg
|
0.85 |
0.8 |
0.9 |
|
Proteína, %
|
14 |
12.5 |
14.5 |
|
Proteína pasante %
|
33 |
25 |
45 |
|
Ca, % |
0.7 |
0.6 |
0.8 |
|
P, % |
0.45 |
0.4 |
0.5 |
|
Mg, % |
0.2 |
0.2 |
0.3 |
|
K, % |
1.25 |
1.2 |
1.4 |
|
S, % |
0.15 |
0.1 |
0.2 |
|
NaCl, % |
0.6 |
0.5 |
0.75 |
|
Mn, ppm |
50 |
40 |
70 |
|
Cu, ppm |
12 |
10 |
15 |
|
Zn, ppm |
80 |
75 |
100 |
|
Fe, ppm |
150 |
100 |
200 |
|
Se, ppm |
0.1 |
0.1 |
0.2 |
|
Vitamina A, UI/kg
|
5000 |
4000 |
6000 |
|
Vitamina E, UI/kg
|
450 |
400 |
500 |
El NRC ha establecido las
mínimas concentraciones de nutrimentos requeridos para la buena nutrición
durante el período inicial de feedlot. Estos requerimientos, con ciertas
modificaciones sugeridas por la investigación y observación se presenten en el
cuadro 3 a continuación.
Conclusiones
El resultado del proceso
de feedlot esta directamente relacionado con el manejo y la alimentación del
ternero durante el programa de recepción. En animales jóvenes, el estrés
tiende a ser muy intenso.
En animales mayores de
edad, este estrés puede ser leve o agudo dependiendo del grado de
hacinamiento, factores del clima, de la dieta, patogénicos y del estrés del
procesado inicial. El uso controlado de productos veterinarios permitirá un
programa de salud preventiva que reduzca la morbidez y la mortalidad.
Además se recomiendan
niveles altos de nutrimentos para permitir que bajo el consumo limitado que se
espera durante los primeros 28 días en el feedlot sea compensado.
El manejo y observación
intensivo del ternero recién llegado permitirá aprender de su comportamiento y
mejorar el manejo sobre lo indicado en este trabajo.
Fuente: Producción
Bovina - www.produccionbovina.com