128. Bases
de la reproducción animal.
J. Javier Aguilar. 2001.
Cursos de Producción
Animal I. FAV UNRC.
Este capítulo solo pretende desarrollar algunos de
los temas de la fisiología reproductiva de mayor impacto en la producción
animal. Desde ya se recomienda completarlo con la bibliografía citada, al mismo
tiempo que consideramos que los principales conceptos anatómicos y fisiológicos
del tracto reproductor hembra y macho aprendidos en Anatomía y Fisiología se
mantienen presentes por parte del alumno para poder alcanzar un adecuado
entendimiento, avance y profundización en los temas de la fisiología
reproductiva que desarrollamos en esta materia.
INTRODUCCIÓN
La reproducción es una secuencia de eventos que
comienza con el desarrollo del sistema reproductivo en el embrión. Cuando nace
el animal, debe crecer y alcanzar la pubertad para adquirir la capacidad de
producir gametas fértiles. Esta capacidad debe ser acompañada por el
comportamiento reproductivo y la copulación. Después de la cópula, el
espermatozoide y el óvulo se encuentran, ocurre la fertilización que se continúa
con el desarrollo del embrión preimplantacional. El concepto se conecta con el
útero a través de un órgano especializado llamado placenta. La placenta permite
al concepto crecer y desarrollarse a término. El feto totalmente desarrollado
nace y la madre debe restablecer su ciclicidad antes de poder quedar preñada
otra vez.
La fisiología reproductiva es una ciencia
relativamente nueva y gran parte del conocimiento actual en la materia ha sido
generado en los últimos 75 años. Tanto una deficiente como una excesiva
eficiencia reproductiva pueden traer consecuencias negativas. La pobre
eficiencia reproductiva resulta en una producción subóptima de productos
animales y, aunque no sea el caso de la producción animal, una excesiva
eficiencia reproductiva en humanos, parásitos u otras especies no deseadas
resulta en un exceso de población. El conocimiento y entendimiento del proceso
reproductivo llegará a ser cada vez más importante a medida que la población
humana continúe creciendo y los recursos sigan escaseando.
EVENTOS REPRODUCTIVOS
Fig. 1.-
Secuencia de los principales eventos fisiológicos del macho y la hembra
involucrados en la reproducción

Desarrollo prenatal
El sexo del embrión es determinado en el momento
de la fertilización. Sin embargo el desarrollo de tracto reproductivo macho o
hembra y de la pituitaria anterior y posterior ocurre durante el desarrollo del
embrión.
Adquisición de la pubertad
Después que nace el animal, entra en un periodo de
crecimiento y desarrollo el cual precede al desarrollo de la función
reproductiva. Después de que un tamaño corporal mínimo es alcanzado, el
hipotálamo y la pituitaria comienzan a producir hormonas y así el sistema
reproductivo alcanza su funcionamiento pleno.
Funcionamiento del tracto reproductivo
Para que el proceso reproductivo pueda tener lugar
se requiere de las estructuras anatómicas completas y funcionales del macho y de
la hembra. El conocimiento de la función y la estructura de los órganos
reproductivos es esencial para un buen entendimiento.
Regulación de la reproducción
Después que el animal alcanza la pubertad, el
sistema reproductivo es ajustadamente regulado por un intrincado juego de
hormonas producidas por la pituitaria anterior y las gónadas lo que resulta en
la ciclicidad de la hembra y la espermatogénesis en el macho.
Ciclicidad
La hembra debe manifestar ciclos estrales. Un
ciclo estral se caracteriza por una secuencia repetida de eventos, que
generalmente comienza con el comportamiento de estro (celo) y finaliza con otra
posterior manifestación de estro unas pocas semanas mas tarde. El ciclo estral
consiste en una fase folicular y una luteal.
Espermatogénesis
Después de la pubertad el macho adquiere la
capacidad de producir grandes cantidades de espermatozoides los cuales se
producen continuamente en la mayoría de los machos. El control de la
espermatogénesis esta bajo control de las hormonas pituitarias. Los machos son
capaces de producir entre 1 y 25 billones de espermatozoides por día.
Comportamiento reproductivo y copulación
Una de las características asociadas con la
adquisición del potencial reproductivo pleno es la de demostrar comportamiento
reproductivo que culmina con la copulación y la deposición de semen en el tracto
reproductivo de la hembra. La regulación fisiológica del comportamiento
reproductivo es uno de los componentes más interesantes, pero aun no muy
comprendido, de la fisiología reproductiva.
Ovulación y fertilización
En algunas especias la ovulación ocurre después de
la cópula. La fertilización ocurre entonces y es el resultado de una serie de
cambios celulares en el espermatozoide y el óvulo dentro del tracto reproductivo
de la hembra.
Embriogénesis temprana y reconocimiento materno de la
preñez
Después de la fertilización, el embrión comienza a
desarrollar y envía señales bioquímicas a la madre para “notificar”
fisiológicamente que se encuentra preñada. La falla en el envío o reconocimiento
de estas señales resulta en la terminación de la gestación.
Placentación y endocrinología de la gestación y el parto
Si el reconocimiento materno de la preñez ocurre
exitosamente entonces el feto se implantará en el útero formado la placenta que
controla el intercambio de nutrientes y gases entre el feto y la madre. Este
órgano transitorio (placenta) también produce hormonas importantes para la
gestación. El nacimiento exitoso (parto) concluye la serie de eventos
reproductivos. El parto es un evento cuidadosamente orquestado de eventos
endocrinos y musculares.
ENDOCRINOLOGÍA REPRODUCTIVA
El funcionamiento básico del eje
hipotálamo-hipófisis-gonadal y los principales factores externos que lo regular
aparecen en la figura 2.
Se recomienda repasar los efectos principales y el
mecanismo de acción de las siguientes hormonas:
-
Hormonas esteroidales: Estrógeno, Progesterona, Testosterona, Cortisol.
-
Hormonas proteicas: GnRH, FSH, LH, Prolactina.
Fig. 2.-
Principales factores externos estimulantes e inhibitorios sobre el
funcionamiento del eje
hipotálamo-hipófisis-gonadal. La sensibilidad a cada uno de estos factores varía considerablemente
con la especie que se considere.

CICLO ESTRAL
El ciclo estral de una hembra se suele definir
como el intervalo entre dos ovulaciones y este varía entre de los 14 a 25 días
para las hembras domesticas utilizadas en la de producción animal tradicional:
ovinos, porcinos y bovinos de carne y leche. Este periodo de tiempo se suele
subdividir clásicamente en cuatro etapas: proestro, estro, metaestro y diestro.
Sin embrago si uno se limita a observar el comportamiento de la hembras solo
podremos determinar dos etapas:
a)
Diestro: etapa de silencio sexual también llamada fase luteal, se
caracteriza porque no hay manifestaciones particulares de comportamiento sexual,
presencia de cuerpo luteo activo en el ovario, y altos tenores de progesterona
(P4) plasmática circulantes.
b) Celo o estro: también llamada fase folicular, es la etapa de aceptación
del macho y viene acompañada de una serie de características de comportamiento
típicas para cada especie e incluso para cada raza. Presencia de folículos
preovulatorios en el ovario y altos tenores de estrógenos (E2) en plasma.
Un factor importante a tener en cuenta es la
variabilidad en la duración de estas etapas del ciclo estral, ya que por ejemplo
decimos tradicionalmente que el ciclo de la hembra bovina dura 21 días, pero en
realidad existen vacas que ovulan cada 19 o 20 días y otras que ovulan cada 22 o
23 días lo que en promedio nos da los 21 días. Esta variabilidad se debe
principalmente al numero de ondas foliculares que presente cada hembra y suele
variar con la raza o la líneas familiares.
Ya que el estro o celo suele estar asociado
temporalmente con el fenómeno de la ovulación es de fundamental importancia
conocer en detalle todas las características que nos permitan detectar a la
hembra en celo de manera que pueda ser eficientemente detectada y así destinada
a servicio y/o entrar en un programa de inseminación.
Al considerar el ciclo estral de cualquier hembra
nos deberíamos realizar una serie de preguntas cuyas respuestas nos permiten
tomar medidas de manejo tendientes a mejorar los parámetros reproductivos y así
eficientizar la producción del sistema.
¿Cicla todo el año o es una especie estacional?
En una hembra saludable esta ciclicidad o
repetición de ciclos estrales solamente se verá interrumpida por la gestación o
en el caso de hembras con una estacionalidad reproductiva por la época del año.
Esta respuesta es esencial para determinar y establecer el periodo de servicio
mas conveniente de acuerdo a la especie, raza y región geográfica que se
considere.
¿Cuánto dura el ciclo estral?
Nos permite calcular con cuantos ciclos
(oportunidades) de preñar a una hembra contamos en un periodo de tiempo dado.
¿Cuánto dura el celo promedio de la hembra?
Nos sirve para seleccionar un método de detección
de celo adecuado y planificar con qué frecuencia y cómo se debe aplicar.
¿Qué técnicas existen para detectar a las hembras en
celo?
Además de la observación directa y del chequeo del
reflejo de quietud, existen diversos dispositivos que nos permiten saber por
ejemplo en el caso de las vacas si una hembra fue saltada por otra, esto
indicaría que la hembra en cuestión se encuentra en celo.
¿Qué grado de variabilidad existe entre hembras de una
misma especie?
Es importante tener cierto grado de flexibilidad
en el sistema de detección/servicio ya que de lo contrario las hembra que se
alejan del promedio no entrarán en el programa.
¿En qué momento ovula en relación al celo?
Ya que la viabilidad de ambas gametas
(espermatozoide y óvulo) en el tracto de la hembra es relativamente limitada es
muy importante conocer esta respuesta para sincronizar bien el servicio (o
inseminación) de manera que la fertilización pueda ocurrir exitosamente.
¿Cuál es el momento óptimo para realizar la IA o el
servicio?
Dependiendo de la duración de celo de cada especie
y raza en particular y en relación a este periodo, el momento de la ovulación se
debe determinar para determinar cuando es el momento óptimo para inseminar
teniendo en cuenta el tipo de servicio o inseminación a realizar y el tiempo
necesario de capacitación de los espermatozoides.
¿Qué resultados se estiman obtener?
Al aplicar cualquier procedimiento reproductivo es
importante tener una visión realista de los resultados que se pueden llegar a
obtener en cada caso en particular teniendo en cuenta las ventajas y
limitaciones de cada caso (servicio natural, semen congelado, TE).
DETECCIÓN DE CELO
El celo o estro es la etapa más fácilmente
reconocible del ciclo estral porque es caracterizada por una serie de cambios
visibles en el comportamiento que incluyen la receptividad sexual y la
copulación. El estradiol es la hormona dominante durante esta etapa del ciclo y
no solamente induce estos cambios del comportamiento sino que también provoca
cambios fisiológicos en el tracto reproductivo. Cuando la hembra entra en celo
lo hace gradualmente y no es totalmente receptiva al principio, puede demostrar
algunas características de su aproximación a la etapa receptiva las cuales
incluyen incremento en la locomoción, en la vocalización, nerviosismo e intentos
de montar a otros animales (esto es valido especialmente para la hembra bovina).
Sin embargo en esta etapa no es todavía receptiva. A medida que el celo
progresa también incrementa el grado de aceptación del macho y se puede realizar
la cópula. Esta voluntad de la hembra de recibir al macho (u otras hembras) se
denomina reflejo de parada o quietud. Es en este momento que la hembra
adopta una postura característica arqueando el dorso (lordosis) y este reflejo
puede incluso ser utilizado por el hombre para detectar cerdas en celo y de esta
manera planificar el servicio o IA. Las características de comportamiento de
celo particulares para cada especie se presentan en la tabla 1.
Debido a que el celo de la hembra está asociado
temporalmente con la ovulación y es éste el momento clave en el cual se debe
practicar la IA o el servicio, es de fundamental importancia en un sistema de
producción disponer de métodos eficaces que minimicen las perdidas ocasionadas
por aquellas hembras que no son detectadas en celo y por lo tanto pierden la
ocasión de ser preñadas, con las consecuentes perdidas económicas que esto trae
al sistema productivo. Este problema es de particular importancia en el bovino
ya que al presentar un celo tan breve, mínimo de 6 horas, es bastante común
encontrar que la eficiencia de detección de celo no supera el 50-60 % por los
métodos tradicionales.
Tabla 1.-
Principales características del comportamiento de celo en las distintas especies
|
|
Etapa
inicial de celo |
Celo
declarado |
|
Vaca |
Locomoción
Vocalización
Eleva y
mueve la cola |
Intentos de
monta con otras hembras
Monta
homosexual
Reflejo de
quietud |
|
Oveja |
Corto periodo
de inquietud |
Orina en
presencia del macho
Reflejo de
quietud |
|
Cerda |
Leve inquietud |
Reflejo de
quietud |
EFICIENCIA REPRODUCTIVA
Pequeñas mejoras en la reproducción tienen una
gran repercusión en la eficiencia total de producción; por ejemplo, el tamaño de
camada en porcinos es una característica importante que depende de la tasa de
ovulación, tasa de fertilización y el número de lechones nacidos. En el caso de
vacas lecheras, la falla para producir un ternero al año resulta en una
producción de leche comprometida, por la cual la eficiencia de producción láctea
se reduce. En ganado de carne la vaca reproductora es la unidad fundamental de
reproducción. La obtención de menos de un ternero por año, reduce la eficiencia
de un rodeo. En ovejas la capacidad para parir mellizos y para criarlos hasta el
destete mejora significativamente la producción.
Cualquier factor que mejore el rendimiento
reproductivo, aunque sea levemente, tiene el potencial de inducir un gran
impacto sobre la eficiencia de producción de alimentos de origen animal. Por
ejemplo, existen aproximadamente 35 millones de vacas de cría en los Estados
Unidos; si la tasa promedio de reproducción pudiera mejorarse sólo en un 3 %,
significaría 1,05 millones de terneros adicionales que nacerían en un año. En
porcinos, el incremento del 3 % en lechones destetados se traduciría en 3,2
millones de cerdos adicionales por año. En el rodeo de leche, un 3 % más en la
tasa de preñez significaría un adicional de 15 millones de litros de leche por
año. A medida que la tendencia productiva continúa mejorando (ganancia de peso,
litros/vaca, conversión alimenticia, etc) será necesario un incremento en la
demanda fisiológica/metabólica de las hembras en reproducción. Por lo tanto es
probable que un alto nivel de eficiencia reproductiva sea más y más dificultoso
de mantener en el futuro.
Para medir la eficiencia reproductiva en un
sistema de producción hacemos uso de los parámetros reproductivos que en algunos
casos son aplicables para varias especies (porcentaje de preñez) y en otros
casos se limitan solo a especies politocas (tamaño de camada).
Bibliografía
Senger, P.L. 1997.
Pathways to Pregnancy
and Parturition.
Current
Conceptions, Inc.
Fuente: produccionbovina.com
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