| ||||||||||||
|
|
|
Item |
Poroto (semilla
entera, cruda) |
Sojilla (residuo
clasificación (1)) |
Expeller (harina
extracción solvente) |
Cáscara (Cubierta
exterior del poroto) |
Planta
entera (ciclo
cumplido) |
Planta
entera (estado vegetativo (2)) |
Rastrojo (Residuo
post-cosecha) |
|
Materia
Seca% |
87.3 |
90.6 |
89.2 |
86.9 |
84.2 |
22.0 |
86.6 |
|
Proteína
Bruta% |
32.5 |
25.6 |
44.5 |
16.8 |
24.1 |
22 |
6.9
(3) |
|
Fibra
D. Neutro % |
23.2 |
50.3 |
15.0 |
62.3 |
52.3 |
45 |
72.2 |
|
Fibra
D. Acido % |
18.7 |
38.7 |
8.9 |
54.2 |
41.9 |
30.0 |
61.9 |
|
Lignina
% |
6.4 |
8.5 |
0.7 |
1.2 |
12.0 |
8.0 |
11.8 |
|
Lípidos |
17.8 |
10 |
2.5 |
3.5 |
13.7 |
2.5 |
1.2 |
|
Cenizas% |
6.6 |
12.7 |
6.4 |
12.0 |
6.2 |
8.9 |
16.2
(4) |
|
Energía
(EM-
Mcal/kg MS-) |
3.6 |
2.58 |
3.29 |
2.45 |
2.22 |
2.38 |
0.98 |
(1)
su composición química puede ser muy variable
(2)
cultivo de 45-
(3)
del total de PB
(4)
No menos del 30% del total de cenizas es debida a contaminación con tierra
Poroto de soja (semilla sin vaina): Es esencialmente un producto energético-proteico y se puede utilizar en las raciones como la semilla de algodón.
Al igual que ésta es rica en aceites (polinsaturados) y su proteína es de alto valor biológico, rica en lisina y metionina (ambos aminoácidos considerados limitantes para síntesis de leche).
A diferencia de la semilla de algodón, el poroto no suministra fibra de tipo "efectiva" y en todos los casos hay que procesarlo (quebrado) previamente.
Pero
cabe aclarar que no hay información contundente sobre los niveles de sustitución
de soja por algodón para nuestras condiciones de producción.
Si va destinado al ganado adulto (rumiante funcional) se puede suministrar "crudo" sin inconvenientes, siempre que se respeten las cantidades máximas recomendadas.
En
tal sentido, tanto para vacas secas como en producción, aún si la deficiencia
energética y proteica fuese muy severa, no deberíamos suministrarlo en una
proporción mayor al 20% de la materia seca total de la dieta o una cantidad tal
que, con los demás ingredientes no se supere el
Como
con otros concentrados, se requiere un acostumbramiento previo, comenzando los
suministros con pequeñas cantidades (un
Si no se tienen en cuenta estas recomendaciones se pueden producir trastornos digestivos y metabólicos (intestinales; hepáticos) que afectarán la salud y el desempeño productivo de los animales.
Además,
cuando la ingestión de lípidos supera los límites recomendados, se afecta la
fermentación ruminal (principalmente de la fibra) y consecuentemente se
desequilibra el aporte total de nutrientes a los tejidos del animal (incluida la
síntesis de leche).
Con
respecto a la proteína, la degradabilidad ruminal del poroto de soja crudo es
normalmente alta (> 75%) por lo que, para obtener una fuente de proteína
"pasante" (proteína "by pass") se debería
"tostar", o sea, aplicar una elevada temperatura (120-
Con respecto a los aceites, se ha visto además, que la suplementación con soja (tostada principalmente), incrementa significativamente las concentraciones de ácido linoleico conjugado (CLA) y la relación entre los ácidos grasos Omega 3/Omega 6 en leche.
Estos
compuestos se consideran de tipo nutraceúticos, los CLA anticancerígenos y
Omega 3/Omega 6 con la disminución de enfermedades cardiovasculares.
El
poroto de soja en la alimentación de terneros
Ahora bien, si el destino de este recurso es la alimentación de terneros o categorías muy jóvenes de ganado, al poroto hay que "desactivarlo" previamente.
El poroto de soja crudo (tal cual se cosecha) posee factores antinutricionales tóxicos: inhibidores de la tripsina (disminuyen la digestión péptica de la proteína), hemoaglutininas (anticoagulante) y un inhibidor de la vitamina A, todos ellos termo-lábiles.
Por
tal motivo, el calentamiento de las semillas o de las harinas es una necesidad
para suministrarlo a los no- rumiantes.
Un calentamiento deficiente no asegura la destrucción de los inhibidores, mientras que un sobre-calentamiento (> 140° C) afecta negativamente la calidad de la proteína.
Un correcto proceso de desactivado inhibe la actividad ureásica.
La actividad ureásica, que le confiere un sabor ácido al poroto, es un claro indicador de la presencia del factor anti-tripsina.
De
acuerdo a los estándares de referencia, la actividad ureásica de la soja
correctamente tratada con calor debe encontrarse en alrededor de 0,2 unidades de
pH.
Almacenamiento
del poroto de soja
Un adecuado almacenamiento de los alimentos es esencial para preservar su calidad y valor nutritivo.
Si el poroto se cosecha, por ejemplo, con un alto grado de humedad (>17%) y las condiciones del sitio de depósito no son las adecuadas, el material comenzará a "calentarse" espontáneamente, llegando incluso a la combustión casi total (el poroto queda con un aspecto de carbón).
Este proceso se denomina "reacción de Maillard".
Esta
reacción química, también conocida como "caramelización" forma
compuestos indigestibles, parecidos biológicamente a la lignina, que no
permiten que los nutrientes (proteínas y carbohidratos) se digieran
eficientemente.
La reacción de Maillard puede suceder en cualquier otro alimento, incluso en los de tipo voluminosos ricos en fibra como heno y silajes, siempre que se encuentren en deficientes condiciones de almacenamiento (confiere al forraje un aspecto "marrón-tabaco").
Por
esta razón, se recomienda solicitar al laboratorio el análisis de Nitrógeno
Insoluble en Detergente Acido (NIDA), que ayudará a interpretar,
indirectamente, si hubo o no reacción de Maillard y directamente a cuantificar
la cantidad de nitrógeno ligado a la fibra, para calcular cuánta proteína
estará realmente disponible para el animal.
Cultivo ciclo completo (planta entera, semillada, que no se pudo cosechar): Este recurso es fuente de fibra, a la vez que de proteína y energía (por su contenido en porotos).
Sin embargo, su fibra es de extrema baja calidad (por la concentración de lignina de los tallos y de las vainas).
Por
estas razones, para utilizarlo con mejor eficiencia es preferible primero
"levantarlo" del campo (por ejemplo haciendo rollos) y luego
procesarlo para su consumo.
La
mejor manera es pasarlo por la moledora de rollos (dejando partículas de
forraje de
Si el cultivo posee mucha semillas tener precaución y seguir las recomendaciones que se sugieren cuando se suministra el poroto solo, aunque si el material se enrolla, hay que tener presente que muchas semillas pueden perderse de las vainas y caer al suelo.
Si
por caso se utiliza en "pastoreo" directo, hacerlo con el sistema de
franjas diarias, regulando con mucho cuidado la carga animal y el tiempo de
permanencia de los animales, para evitar que algunos se "empachen"(con
efecto laxante) por haber seleccionado sólo los porotos.
Cultivo en estado vegetativo: Es posible utilizar el cultivo de soja como una especie forrajera, tanto para pastoreo directo como para heno y ensilaje.
Existen
algunos antecedentes a nivel mundial sobre la utilización de estos recursos,
tal es el caso de los trabajos realizados en INTA Rafaela, donde se evaluó la
soja bajo pastoreo, como una alternativa de "verdeo verano".
Estos estudios indican que la soja puede brindar una alta disponibilidad de forraje de muy buen valor nutritivo, a niveles comparativos al de una pastura de alfalfa y que para producción de leche puede constituir una opción de mejor calidad que los tradicionales sorgos forrajeros (en uno de los ensayos se obtuvieron 3,2 litros/vaca/día más con pastoreo de soja que con sorgo forrajero)
La
altura del cultivo al inicio de los pastoreos es de gran importancia ya que no
solo influye en el rendimiento de materia seca sino también en la selectividad
de la dieta del animal (preferencia de hojas y tallos tiernos).
Si
bien a mayor altura (
Para que el heno sea de calidad, se debe partir de un cultivo con abundantes hojas y tallos tiernos (40-50cm de altura).
Con
respecto al ensilaje, la información disponible es escasa, aunque indica un
recurso de valor nutritivo interesante para producción de leche.
Rastrojo
(residuo de la cosecha): Recurso fibroso de muy baja calidad que, si se utiliza
como principal ingrediente no permite abastecer los mínimos requerimientos de
mantenimiento, aún de las categorías de menores necesidades.
En este recurso, los tallos representan la parte más importante, los que se tornan "leñosos" cuando el cultivo ha completado su ciclo, ya que la pared celular se impregna masivamente con lignina.
Recordemos que la lignina es un compuesto fenólico considerado como un factor de anti-calidad puesto que no sólo es de digestibilidad "nula" sino que además constituye una barrera que limita la digestibilidad de los otros componentes digestibles de la planta.
Además es un recurso fácil de
contaminarse con tierra (sílice) y otros elementos del ambiente.
A pesar de esto, es posible utilizarlo a modo de "acción mecánica ruminal" (fibra efectiva) en aquellas dietas muy altas en concentrado, donde este principio es escaso y hay alto riesgo de acidosis.
Sin embargo, la
regulación del consumo debe estar en extremo controlada, de manera de no
superar el
Pero si se superan estas proporciones o se utiliza como principal o única fuente de fibra (como suelen utilizarse los rollos tradicionales de alfalfa o de moha) el ganado perderá peso y condición corporal rápidamente.
No se recomienda su uso bajo condiciones de pastoreo, justamente porque es imposible controlar el nivel de ingestión.
En general, el
ganado tiende a rechazar este material ya que es muy poco palatable.
Sojilla (descarte de la clasificación de los porotos).
Este subproducto es uno de los más interesantes desde el punto de vista nutricional y puede incorporarse en las dietas con las mismas consideraciones que el poroto entero, puesto que sigue siendo un alimento de tipo "concentrado".
No obstante es necesario tener a mano el análisis de calidad (composición química y valor nutritivo) ya que puede haber una gran variabilidad y dilución del valor energético-proteico.
Esta
variabilidad deriva principalmente de la proporción de elementos extraños que
puedan estar acompañando al poroto (semillas de malezas, tierra, restos de la
planta, etc.).
En la mayoría de los casos no es necesario moler el material, ya que casi todas las semillas están partidas en trozos muy pequeños.
Como
regla general, para animales adultos no se recomienda utilizarlos en más de 5
kg/vaca/día.
Expeller (residuos de extracción de aceite): Este es un subproducto tradicional y referente de las fuentes vegetales de proteínas disponibles para la alimentación animal.
Al igual que el poroto posee una proteína de alto valor biológico (lisina y metionina).
Su
valor nutricional puede variar en función del método utilizado para extraer el
aceite.
Si se extrae por solvente generalmente posee mayor concentración proteica y menor de lípidos y fibra , en comparación a la extracción mecánica.
En términos generales, cuando más "ineficiente" es el método de extracción de aceite, mayor valor energético tendrá el expeller.
Al
tratarse de un típico ingrediente proteico, bajo las condiciones de producción
de leche del país, este subproducto es una excelente fuente de proteínas para
complementar las dietas de otoño-invierno, altas en silajes de maíz o sorgos y
escasas en pasturas verdes.
Al igual que con el poroto entero, se sugiere no suministrarlo como único ingrediente concentrado sino en un "mix" con granos clásicos de cereales (maíz, sorgo, trigo, etc.) u otras fuentes de carbohidratos solubles.
No
obstante, aún ante situaciones extremas de deficiencia proteica, las
recomendaciones de suministro para un amplio rango de producción de leche (
Obviamente las dietas se deben balancear además con otros ingredientes.
También
se recomienda solicitar el análisis de NIDA, para verificar la proteína
verdaderamente disponible para el animal.
Cáscaras
de Soja.
Son las cubiertas exteriores de los porotos, las que se desprenden y recuperan durante el procesamiento de los granos, como residuo de zaranda.
No
es un sub-producto muy popular en Argentina y no se disponen de muchos análisis
locales de calidad.
Aunque son de alto contenido en fibra detergente neutro (> 60%), la misma es de alta digestibilidad ruminal (>80%) por lo que puede ser empleada como fuente de fibra fermentescible y para reducir el impacto de los carbohidratos no estructurales (CNE).
Los valores máximos recomendados de inclusión en las dietas no deberían exceder los 6 kg/animal/día.
La inclusión de cáscaras de soja en las dietas de vacas en lactancia temprana permitiría formularlas con alta densidad energética, al mismo tiempo que con alto tenor de fibra (FDN) y moderado de CNE.
Es
un recurso que actualmente está siendo muy investigado en USA para equilibrar
las dietas de vacas en transición a la lactancia.
Sin
embargo, y de acuerdo también con la bibliografía debe tenerse en cuenta que
se trata de un producto de una calidad poco uniforme, cómo lo demuestra la gran
variabilidad entre los valores máximos y mínimos encontrados (> del 20%),
por lo que es altamente recomendable tomar decisiones acerca de su empleo sobre
la base de análisis químicos de cada partida.
Utilización
de soja dañada por lluvias
Los cultivos de soja que por inclemencias climáticas no se pudieron cosechar o bien, si se cosecharon las semillas tiene baja calidad (poco valor de mercado) son recursos muy proclives a contaminarse, sobre todo si el ambiente es muy húmedo y las condiciones de almacenamiento son inadecuadas.
El
desarrollo de HONGOS, levaduras y bacterias en los alimentos, potenciales
productores de compuestos tóxicos, pondrán en riesgo la productividad y la
salud del animal y obviamente la salud humana (en la manipulación del cultivo,
algunos hongos de los rastrojos pueden ocasionar problemas alérgicos y
respiratorios)
Muchas veces los análisis de laboratorio pueden indicar que desde el punto de vista de su composición química estos recursos son "normales" dentro de su tipo.
Sin
embargo, desde el punto de vista microbiológico pueden ser altamente riesgosos
para ser utilizados en ganado lechero.
En
Tabla
2: Composición química y microbiológica de muestras de soja
(Fuente:
Lab. Producción Animal- AIPA- EEA Rafaela-INTA)
|
Item |
Planta
entera |
Poroto
1 |
Poroto
2 |
Poroto
3 |
|
MS% |
83.5 |
90.37 |
82.88 |
88.59 |
|
PB% |
23.93 |
36.5 |
36.34 |
37.11 |
|
FDN% |
49.49 |
22.92 |
25.94 |
20.66 |
|
FDA% |
43.39 |
19.44 |
18.63 |
18.05 |
|
LDA% |
10.94 |
4.84 |
6.98 |
7.44 |
|
EE% |
13.96 |
26.45 |
28.05 |
26.84 |
|
Cenizas% |
5.7 |
6.17 |
6.98 |
13.42 |
|
EM
Mcal/kg MS |
2.2 |
3.67 |
3.78 |
3.59 |
|
Aflatoxinas
ppb |
no
detectada (nd) |
Nd |
Nd |
Nd |
|
Zearolenona
ppb (250ppb *) |
>3000 |
2500 |
>3000 |
>3000 |
|
DON
(Vomitoxina) ppb (300ppb *) |
450 |
660 |
500 |
450 |
(*
ppb ) valores de referencia que no deben superarse en la dieta de vacas lecheras
y categorías jóvenes de ganado.
Como
se aprecia, los datos de composición y valor nutritivo se pueden considerar
"normales" (ver Tabla 1), sin embargo los niveles de contaminación
con micotoxinas son importantes, a pesar de no haberse detectado aflatoxinas.
Hay
que tener en cuenta, que cuando un alimento posee más de 105 Unidades
Formadoras de Colonia/gramo, se constatan pérdidas de calidad química,
independientemente si estos hongos son o no productores de micotoxinas.
Las
micotoxinas en los alimentos para el ganado
En
general se considera que :
a)
Los hongos pueden provocar en los animales:
Rechazo
del alimento debido a la alteración de las características organolépticas.
Disminución
de la eficiencia de conversión en el animal por una deficiencia nutritiva y
energética.
Micosis
en los animales, con la producción de enfermedades y problemas según los
diferentes los géneros de hongos
b)Las
micotoxinas pueden provocar en los animales:
Alteración
de la absorción y del metabolismo de los nutrientes
Cambios
en las funciones endócrina y neuroendócrina
Supresión
del sistema inmunológico.
Existe un elevado número de agentes micotóxicos producidos por una variada gama de hongos.
Los hongos productores de micotoxinas pueden clasificarse como 1) "de campo" (básicamente género Fusarium) y 2) "de almacenamiento" (Aspergillus y Penicillium).
Las
aflatoxinas producidas por Aspergillus son las más peligrosas por su potencia,
tipo de daño, lo irreversible del daño en muchos casos y porque se pueden
acumular en productos animales y continuar contaminando la cadena alimentaria
(leche, carne, huevos, etc.).
Entre
las micotoxinas más frecuentes y más tóxicas derivadas de los hongos "de
campo" se encuentran
En general en los protocolos de análisis de contaminación se enfatiza en determinar la presencia de Zearolenona y de DON, pues son de alta frecuencia de aparición y su presencia es fuerte indicio de existencia de otros agentes micotóxicos.
Además,
su ausencia es un indicador relativamente confiable de material libre de
micotoxinas.
Por
otra parte, si en un alimento están presentes dos o más micotoxinas, como en
los casos presentados aquí (Tabla 2) con Zearolenona + DON, se produce un
efecto sinérgico potenciándose la peligrosidad.
Los
recursos del ejemplo de
En el caso de los secuestrantes de toxinas (de uso muy común en los balanceados y raciones de aves y cerdos), hay que tener en cuenta por ejemplo, que los aluminosilicatos tienen alta efectividad para Aflatoxinas pero baja para Zearolenona y DON, que las "tierras de diatomea" tienen alta selectividad para Aflatoxinas y mediana para Zearolenona; los mananoligosacáridos (MOS) modificados, derivados de la pared celular de levaduras, tienen alta efectividad para Aflatoxinas y Zearolenona y mediana para DON.
Como
se puede apreciar no existe un secuestrante de toxinas "universal",
por lo que primero se debe analizar el material para conocer las toxinas
predominantes.
Pero
si los valores de micotoxinas son más bajos de los reportados aquí, digamos sólo
un
Conclusiones:
De
la producción y elaboración de alimentos para el hombre se pueden originar
numerosos subproductos y residuos de valor potencial para la alimentación de
los animales de granja.
Un
mismo cultivo, en este caso específico la soja, puede dar lugar a recursos
alimenticios de características nutricionales muy diferentes (poroto, rastrojo,
harinas proteicas, forraje verde, etc.), que pueden ser muy concentrados en uno
o más principios (proteínas, lípidos, fibra, lignina, etc.), a la vez que muy
susceptibles a contaminarse y deteriorar su valor nutricional.
Por
estas razones se recomienda analizar cuidadosamente cada uno de los materiales,
tanto desde el punto de vista químico como microbiológico, para poder
combinarlos adecuadamente con otros ingredientes en dietas balanceadas de mínimo
costo y máximo beneficio.
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