135.
La Encefalopatía Espongiforme
Bovina o Enfermedad de
la Vaca Loca.
Méd. Vet. Ricardo Piccinali
INTA
EEA Concepción del Uruguay
La
Encefalopatía Espongiforme
Bovina es una enfermedad que forma parte de las encefalopatías, de la cual no
se tenían registros antes de 1986
Desde
el punto de vista médico veterinario, se reconocen varias encefalopatías que
podrían estar relacionada con ésta, como el “Scrapie” de los ovinos y
caprinos (Descripta en Inglaterra a partir de 1730), la “Encefalopatía
Transmisible del Visón”, la “Enfermedad Crónica Emaciante” propia de
algunos cérvidos de América del Norte y la “Encefalopatía transmisible del
gato”).
En
humanos, son posibles de diferenciar el “kuru” propio de las tribus
“Fore” de Nueva Guinea, la enfermedad de “Kreutzfeld-Jacob”, el “Síndrome
de Gerstman-Straussler-Scheinker” y el “Insomnio Familiar Fatal”
Algunas
tienen distribución mundial, mientras que otras son esporádicas, hereditarias
o iatrogénicas (atribuibles a transplantes de órganos).
El
agente
Si
bien aún no está definitivamente establecido, se le atribuye la causa de estas
enfermedades a un agente no convencional, una partícula sub viral, que se halla
presente en el tejido nervioso de los enfermos, la cual, según la mayoría de
los investigadores, estaría formada por una molécula proteica anómala lo que
la transformaría en infecciosa.
Esta
proteína anómala se denomina Prion.
Su
presencia se halla en acúmulos dentro del cerebro del huésped formando
“fibrillas” capaces de ser observadas a través del microscopio electrónico.
No
se ha podido demostrar actividad de ácidos nucleicos asociados con éste agente
infeccioso.
Está
claramente demostrado que los Priones son partículas sub-virales resistentes a
los desinfectantes comunes, a las radiaciones ionizantes, a los rayos ultra
violetas, a los cambios de la acidez y son considerados además termo estables.
En
ésta altísima resistencia hacia los métodos convencionales de control del
agente, radica la importancia que podría llegar a tener la presencia de
alimentos contaminados en la salud pública.
La
forma de transmisión
Existe
evidencia suficiente de que la principal forma de transmisión es la vía oral
(el Kuru, se transmitía de un humano a otro por canibalismo) y
experimentalmente bovinos, ovinos, caprinos, visones y hámsteres han podido
infectarse tanto por vía oral como por inoculación, atravesando la barrera
interespecie.
Epidemiología
Los
estudios epidemiológicos posteriores a los primeros hallazgos del problema en
bovinos inculpan el mismo a que éstos fueron contagiados por harinas de carne
producidas a partir de ovinos con “Scrapie” (enfermedad presente en el Reino
Unido y en muchos otros países salvo Australia, Nueva Zelanda y algunos de
Europa y América del Sur).
El
diagnóstico de un número mayor de lo usual (1/millón/año) de casos de
Creutzfelt-Jacob en humanos en Inglaterra, posiblemente asociado con la forma
bovina de la enfermedad, causó a partir del 1999 una suerte de pánico
colectivo que transformó los hábitos alimentarios de los consumidores europeos
de carne bovina.
Existen
otras enfermedades animales, capaces de presentar sintomatología nerviosa, como
la Rinotraqueítis Infecciosa
Bovina (causada por el herpesvirus bovino 1),
la Rabia
, ciertas deficiencias vitamínicas o minerales o algunas encefalitis
bacterianas (por Haemophilus somnus), que pueden presentar sintomatología
similar a
la EEB
, por lo que reviste importancia llegar al diagnóstico diferencial de las
mismas.
Sintomatología
La
sintomatología de
la EEB
es propia de las enfermedades con compromiso cerebral, comenzando con
incoordinación, movimientos extemporáneos, fascies furiosas, depresión,
temblores, ataxia, movimientos incordiados de miembros, de orejas y ojos,
cambios en la sensibilidad y posturales.
Pese
a todos los síntomas, no se informan cambios en el apetito de los animales
afectados.
Tratamiento
La Encefalopatía Espongiforme
Bovina, es una enfermedad crónica, degenerativa, progresiva y fatal, que puede
poseer un larguísimo período de incubación, de hasta varios años.
El
curso es siempre progresivo y termina con la muerte del animal en el término de
no más de 60 días. Su letalidad es del 100%, no existiendo hasta el presente
tratamientos para ninguna de las especies.
Pese
a la abundante sintomatología, no existen métodos de diagnostico ante morten
ni macroscópicos para EEB.
La
forma de diagnosticarla es a través de la observación de las microfibrillas al
microscopio electrónico y mediante pruebas bioquímicas de detección de la
proteína anómala en el tejido nervioso.
El
material adecuado para identificar patologías nerviosas son los tejidos del
sistema nervioso central: el encéfalo (cerebro, cerebelo y principio de la médula
espinal) cortado en dos por su surco medial. Idealmente, una mitad debe
congelarse, mientras que la restante se remitirá en unas diez partes de formol
al 10%, en recipientes adecuados (irrompibles de boca ancha).
¿Sabía
Ud. que las Unidades del INTA, forman parte de la red de diagnóstico de las
encefalopatías transmisibles?
Proteger
la producción de nuestros rodeos, nuestra industria cárnea y la salud pública
en cuanto a las encefalopatías se refiere, ha motivado que desde 1990 (Resolución
Nro. 429) se hayan prohibido las importaciones de bovinos en pie y subproductos,
tanto desde el Reino Unido como desde cualquier otro país donde hubiera EEB.
Asimismo, la resolución Nro. 252/95 del SENASA, prohibe la utilización de
harinas de carne y hueso de origen bovino y ovino para la alimentación de
rumiantes.
Para
demostrar el estado epidemiológico del rodeo nacional, se han estudiado los
factores de riesgo asociados con ésta enfermedad, habiéndose montado un
sistema de vigilancia desde 1992.
De
ésta acción conjunta SENASA-INTA, se demostró la ausencia de EEB en el rodeo
bovino nacional dándose a publicidad, a través de
la Res.
294/95.
El
estudio por muestreo estadístico aleatorio del hato bovino de mayor riesgo, con
una sensibilidad de detección del 0,295% y una seguridad estadística del 95%
colocó al país como productor de carne de bajo riesgo en el contexto
internacional.
Dado
que los síntomas de
la EEB
, son similares a otras encefalopatías y a que nos corresponde a nosotros como
profesionales del medio demostrar que la patología está ausente de nuestros
rodeos y ante la imposibilidad de realizar muestreos diagnósticos
indiscriminados, queremos hoy interiorizarlo de algunos conceptos en cuanto a
la EEB
, así como invitarlo a remitir muestras de casos sospechosos que nos lleven a
poder confirmar de manera irrevocable a través del tiempo, nuestra condición
de país LIBRE de VACA LOCA; para lo cual le solicitamos además, quiera a bien
responder el presente cuestionario y remitirlo a la dirección a que se hace
referencia.
1.
¿Tiene o ha tenido diagnósticos de enfermedades con sintomatología nerviosa
en ganado bovino u ovino? Si/No (tachar lo que no corresponda)
2.
¿Qué diagnóstico presuntivo hizo? (Mencione)
3.
¿Qué confirmación diagnóstica realizó? (análisis complementarios)
4.
¿Trató a los animales enfermos? Si/no
5.
¿Qué respuesta tuvo? (éxito/fracaso)
6
¿Hizo necropsias de los animales muertos con patología nerviosa? Si/no.
7.
¿Qué halló? (describa)
8.
¿Obtuvo muestras para análisis complementarios? Si/no
9.
¿Qué materiales remitió? (describa)
10.
¿En qué condiciones? (describa)
11.
¿A qué diagnóstico final arribó?
La
información por Ud. remitida será, bajo todo punto de vista, de carácter
reservado y será utilizada con el único fin de mantener una vigilancia
epidemiológica eficaz para con éstas enfermedades.
Agradecemos
desde ya su colaboración.
Material
e información remitirlo a:
Méd.
Vet. Ricardo Piccinali
INTA
EEA Concepción del Uruguay - Casilla de Correo Nº 6 – 3260 Concepción del
Uruguay
Fuente:
Circulo de Médicos Veterinarios del Sur de Santa Fe -
http://www.veterinariosursf.com.ar
|