Aunque en pequeños animales este
proceso no es común, cuando se presenta es devastadora para las
articulaciones. Conocer el origen de la infección: hematógeno o exógeno es
importante.
Día 1
1._Antecedentes
Generales
Nombre dueño: Tulio Arce
Nombre del paciente: SUSY
Sexo: hembra
Especie: canino
Raza: pastor alemán
Color: negro / café
Edad: 4 meses
2.- Anamnesis
Remota
Fue comprada en un criadero de la
raza. Se alimenta con alimento comercial. Tiene una dosis de vacuna séxtuple.
Desparasitado.
3.- Anamnesis Actual
Se encuentra decaído. Disminución
del apetito. Algunos episodios de diarrea.
4.- Examen Clínico
Peso: 11,6 kg
Temperatura: 39,8°C
Frec. Resp: Normal
Frec. Cardiaca: Normal
El animal se encuentra deshidratado
por alguna causa inespecifica, por lo cual, se procede a la administración de
fluidos en forma parenteral, en este caso a través de la vena yugular Se
administra suero ringer-lactato en combinación con haemacell(coloide) en bolos
lentos de 20' ml hasta completar 100m1, para luego', continuar con otra
cantidad de suero fisiológico. Una vez terminados estos procedimientos el
animal es enviado al centro de adiestramiento.
Día 2
1.- Examen Clínico
Peso: 11,6 kg
Temperatura: 39,0
Frec. Cardiaca: 160 lat/min
Frec. Respiratoria: 20 resp/min
T.LL.C: 1seg.
P .C: 2 seg.
Los encargados del perro describen
un andar medianamente tambaleante y que continua el decaimiento. A1 llegar se
hace que camine observándose una cierta alteración al caminar (pero apoyaba
los miembros), se procede a realizar algunas pruebas para ver si existe alguna
alteración ósea, observándose alguna molestia en el codo del miembro derecho.
También se realizan algunas pruebas para medir la propiocepción, pudiéndose
constatar una cierta falta de esta en el miembro anterior derecho. Luego de
esto se solicita un examen especifico del Neurólogo y se administran fluidos
vía yugular previo cálculo de porcentaje de deshidratación, mantención y
perdidas, completando un volumen aproximado 1500 ml/día de suero poliiónico.
Examen neurológico: se realizó pruebas dolor profundo siendo positivas,
también reflejo parpebral y de los labios resultando todas normales, la única
prueba alterada era la de propiocepción de los miembros anteriores y en mayor
grado la del miembro derecho, el cual en esos instantes; presentaba gran dolor
a,nivel del codo al tocarlo suavemente y el animal incluso no era capaz de
sostenerse en ellos cayendo de bruces. El perro cada vez se observaba más
decaído y con mucho dolor.
Conclusión: Se sospecha de una
Artritis Séptica, luego de que examen neurológico no indicara daño a este
nivel y además por lo agudo del cuadro.
2.- Exámenes
Solicitados
Hemograma: para descartar un posible
cuadro de distemper.
Radiografía: se toman vistas AP Y LM
del codo derecho y posteriormente oblicuas.
Aspirado de líquido sinovial:
-Citológico
Cultivo
3.- Tratamiento
Cefradina:10 mg/kg. EV, diluido en
suero fisiológico. Gentamicina: 20 mg. EN lento diluido en suero fisiológico.
- Ketofen®10 mg EN. lento diluido en suero. - Suero poliiónico: 1500cc/día
(235cc la la hora).
4.- Resultados
Exámenes
Radiología:
Principalmente en la vista LM se
observaba una imagen confusa a nivel de uno de los cóndilos de la epífisis
distal del húmero, por lo cual se tomaron otras vistas oblicuas las cuales
finalmente no dieron resultados muy claros.
Hemograma:
Anemia normocítica normocrómica
Leucocitosis, neutrofilia con
desviación a la izquierda leve regenerativa.
Monocitosis.
Fibrinógeno elevado
Citológico:
Tipo de muestra: 6 frotis. Tinción
Papanicolau/Giemsa/Gram.
Observaciones: Todos los frotis estudiados presentan fondo con abundantes
detritus de células necróticas, presencia de escasa células de epitelio
sinovial de núcleos reactivos. Presencia de muy abundante cantidad de
leucocitos, PMN neutrófilos en proceso degenerativo. Se observa moderada a
escasa cantidad de microorganismos bacterianos de morfología cocácea de tipo
Gram positivos.
Conclusiones: Proceso inflamatorio
neutrofílico abcedativo asociado a la presencia de microorganismos bacterianos
Gram positivos, compatible con artritis séptica.
ARTRITIS SÉPTICA
1. Introducción
Aunque en pequeños animales este
proceso no es común, cuando se presenta es devastadora para las
articulaciones. Conocer el origen de la infección: hematógeno o exógeno es
importante.
Generalmente, la infección
hematógena tiene lugar en animales jóvenes. La bacteremia puede tener su
origen en una neumonía, una diarrea, una infección umbilical o una
endocarditis. Ocasionalmente la diseminación hematógena puede proceder de una
epifisitis séptica próxima o de una superficie ósea contigua con posterior
penetración en el cartílago (SummerSmith, 1992).
Aunque son posibles las infecciones
virales, por micoplasma, protozoarios y micóticas, el tipo más común de
infección en el perro es la bacteriana monoartrítica, debido a daño articular
localizado por extensión a partir de tejido suave circundante; es más común
que artritis asociada a septicemia (Kirk, 1988).
La artritis séptica exógena se
origina a partir de heridas que penetran en la cápsula sinovial. Las heridas
por mordedura son especialmente graves, ya que existe escaso o nulo drenaje de
la zona. Las zonas de las articulaciones del carpo y del tarso son lugares
comunes de mordedura. La contaminación directa de la articulación puede ser
consecuencia también de accidentes de automóvil, heridas por armas de fuego,
instrumental quirúrgico contaminado o inyección intraarticular iatrogénica. La
inyección intraarticular de corticoides predispone a las infecciones,
especialmente por extensión desde un foco contiguo, como una infección de las
metástasis o de los tejidos blandos (Summer-Smith, 1992).
La osteomielitis hematógena es poco
frecuente en los animales pequeños, pero es más frecuente en los animales
jóvenes y se origina a partir de una embolia de los pequeños vasos
metafisiarios. La osteomielitis hematógena puede extenderse a la articulación
más próxima, causando una artritis séptica que debe ser tratada precoz y
agresivamente. Fig. 1 (Kirk, 1988).
2. Etiología
Los organismos más comúnmente
asociados son Streptococcus spp, pero E. coli, Pseudomonas spp, y otras
enterobacterias intervienen aunque con menor frecuencia (Kirk, 1988).
3. Manifestaciones
clínicas
Los signos de artritis séptica
incluyen letargo, debilidad, anorexia, claudicación y renuencia a caminar. En
los casos agudos se presenta pirexia, en tanto que la fiebre recurrente
ocurrirá en los casos crónicos.
Las articulaciones afectadas están
inflamadas, presentan dolor, hinchazón, calor y eritema.
Una enfermedad sistémica previa o
una infección pueden ser significativas para la historia clínica. Una
infección local de la piel, huesos, dientes, faringe, próstata, glándulas
anales, útero y ombligo de neonato, pueden ser recurrentes.
En ocasiones se presenta
endocarditis bacteriana con soplo sistólico, o rara vez diastólico (válvula
aórtica). Es común la afección de la válvula mitral. Las arritmias cardiacas
no son comunes, pero pueden encontrarse si ha ocurrido miocarditis. Puede
haber evidencias de pielonefritis con dolor lumbar, hematuria, piuria,
proteinuria y bacteriuria. Pocas veces se ven hemorragias petequiales de
membranas mucosas debido a la endotoxemia y vasculitis (Kirk, 1988).
4. Diagnóstico
Sólo se hace después de la
identificación del microorganismo. Se hacen cultivos rutinarios de aerobios y
anaerobios del fluido articular, y tinciones directas de Gram, del fluido
sinovial.
El fluido articular tendrá una
disminución en la viscosidad y coagulará (Kirk,1988); es turbio y presenta un
contenido proteico incrementado (Summer-Smith, 1992). El conteo total de
leucocitos del fluido sinovial está sobre las 100.000 células / MM3. Mcls del
90% son neutrófilos y hay flóculos de material purulento. En el fluido se
observan bacterias libres o fagocitadas. En inflamaciones severas es común
observar un conteo elevado de eritrocitos.
Los signos radiográficos no son
comunes durante la primeras semana. Las anormalidades radiográficas
posteriores incluyen: destrucción periarticular de hueso, erosión articular y
proliferación masiva de hueso alrededor de los márgenes articulares (Kirk,
1988).
* Patología clínica del líquido
sinovial en Artritis Séptica:
Aspecto: floculento a amarillo
pálido.
Cél. Nucleadas/ml: 110. 000 a 267.
000.
% diferencial de mononucleares: 1 a
10 (4)
Bordes de cromatina reactiva.
Vacuolizaciones tóxicas.
% diferencial de neutrófilos: 90 a
99 (96).
Marcada vacuolización citoplasmática
y cariolisis.
Coágulos de mucina: muy pobre.
Inclusiones de Ig y C3: no testeado.
Células sinoviaies: (+) a (++).
Microorganismos: presentes en el 90%
de los casos.
5. Tratamiento
Al inicio del tratamiento debe
utilizarse un antibiótico de amplio espectro administrado por vía endovenosa.
La terapia definitiva debe aplicarse después de obtener los resultados de los
cultivos. En ocasiones es necesario un subcultivo tras una infección exógena
debido a la diversidad de bacterias contaminantes. La administración
endovenosa de antibióticos debe continuar hasta que la crisis está controlada
(Summer-Smith, 1992), siguiendo con una terapia oral de antibióticos y
continuarla durante cuatro a seis semanas.
Las infecciones por Pseudomonas son
sensibles únicamente a Gentamicina (Kirk, 1988). '
En la literatura se halló dos
posturas en cuanto al aspirado y/o drenaje de la articulación. Por un lado se
describe que es raro que algunas articulaciones severamente afectadas
requieran de aspiración con aguja o drenaje quirúrgico para la descompresión y
para facilitar la respuesta a la terapia sistémica. Debido a la excelente
irrigación de las articulaciones es raro que se requiera terapia
intraarticular. Con una terapia apropiada con antibióticos, el pronóstico para
la completa eliminación de los organismos resulta positivo (Kirk, 1988).
Por otro lado se describe que los
dos objetivos más importantes del tratamiento de la artritis séptica son la
resolución de la infección y la eliminación de las enzimas y de los productos
de degradación, que si se quedan en ese punto continúan lesionando los
cartílagos. Los casos leves pueden ser tratados precozmente por distensión
irrigación, pero generalmente es necesario recurrir al drenaje quirúrgico de
la articulación. Los casos graves también necesitan debridamiento quirúrgico.
El drenaje debe mantenerse por 24 a 48 horas, no siendo aconsejable dejarlo
por más tiempo, ya que el movimiento de la articulación puede provocar erosión
o una ulterior contaminación de la superficie cutánea.
Una secuela de la infección crónica
o de la presencia de microorganismos resistentes puede ser una movilidad
deficiente de la articulación, aunque finalmente se resuelva la infección.
Cuando no existe evidencia de infección residual, una articulación que se
mantenga rígida y muy dolorida como consecuencia del depósito de tejido
fibroso puede ser sometida a artrodesis para aliviar el malestar.
A pesar del tratamiento continuado
algunas articulaciones mantienen la infección de forma crónica con la
consiguiente formación de fístulas. Aunque la persistencia de la infección
puede deberse al aislamiento local de las bacterias durante el tratamiento, lo
más probable es que se deba a limitaciones económicas que impiden una terapia
prolongada de elevado costo. Los animales que continúan sufriendo pueden ser
sometidos a eutanasia (Summer-Smith, 1992).
BIBLIOGRAFIA
-
Summer-Smith, Geoff; 1992. Toma de
decisiones en cirugía ortopédica de pequeños animales. Pág. 20, 21.
-
Kirk, Robert; 1988. Terapéutica
veterinaria- practica clínica en especies menores. Pág. 790, 791.
Fuente: MEVEPA -
www.mevepa.cl
Autorizada la reproducción por
Gustavo Contreras