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Introducción
La Dirofilariasis, también conocida como filariosis cardiopulmonar o enfermedad del gusano del corazón, es una parasitosis producida por el gusano redondo Dirofilaria immitis, que afecta a varias especies de mamíferos domésticos y silvestres incluyendo al hombre, su hospedador natural es el canino, sin embargo, es capaz de parasitar a otros mamíferos en especial algunos felinos, cánidos e inclusive al hombre, se presenta en forma endémica en algunos países templados y en regiones tropicales y subtropicales(17).
Esta enfermedad presenta una extensa distribución mundial, ya que el ciclo biológico de D. immitis incluye la participación de mosquitos hematófagos de varios géneros. Se tiene conocimiento de su presencia en varios países de Europa, África, Asia, Australia y América (9). La prevalencia en el mundo es sumamente variable, encontrándose informes que van desde un 86% de casos positivos en algunas regiones hasta un 5% o menos en otras donde las condiciones climáticas y la poca presencia de mosquitos transmisores no favorecen el desarrollo de la enfermedad (5). Donde quiera que exista un reservorio de la infección (huésped microfilarémico primario), un clima que favorezca el desarrollo de las larvas infectivas del gusano del corazón en el huésped intermediario y mosquitos que se alimenten con regularidad en un mamífero susceptible (el hombre, por ejemplo), es posible que la infección se torne endémica. (3). A pesar del uso extenso, pero no universal de quimioprofilaxis, continúa diseminándose la infección por el Gusano del Corazón. Aunque es factible prevenir la enfermedad por completo, una vez que se establece en una población de perros es prácticamente imposible eliminar todos los reservorios de la infección (12).
El objetivo de este trabajo es describir algunos aspectos relacionados con la prevalencia y la clínica de la Dirofilariasis.
CONCEPTO
La Dirofilariasis, también conocida como filariasis cardiopulmonar o enfermedad del gusano del corazón, es una parasitosis producida por el gusano redondo Dirofilaria immitis, la cual cursa como un complejo patológico clínico o subclínico. Afecta a varias especies de mamíferos domésticos, silvestres y al hombre, y se reconoce al perro como una de las especies principalmente afectadas así como un importante reservorio de esta enfermedad. (17).

Figura 1. Parásito adulto extraido del ventrículo derecho.
ETIOLOGÍA
EL agente etiológico es un nematelminto sanguíneo perteneciente a la súper familia Filaroidea, género Dirofilaria, especie Dirofilaria immitis. Los parásitos adultos machos miden de 12 a 16 cm de largo, y las hembras de 25 a 30 cm. Son vermes delgados y de color blanco, el esófago mide de 1.25 a 1.5 mm Figura 1. El extremo final de los machos es curvado y en espiral, y la cola tiene unas alas laterales pequeñas. Posee entre 4 a 6 papilas ovales y la vulva se sitúa justo detrás del esófago. Las hembras son vivíparas y las microfilarias pueden encontrarse en la sangre en cualquier momento, aunque hay tendencia a la periodicidad, ya que el número de microfilarias es más elevado durante la noche y en los meses de verano más que en el invierno, máximo a las 18 horas y mínimo a las 6 horas del día, otros autores afirman que el número de microfilarias en sangre periférica aumenta en la madrugada y primeras horas de la mañana. Las microfilarias miden 300 um de largo por 6 um de ancho y pueden vivir más allá de los dos años en la sangre del perro, pero solo 1 mes en la sangre de los gatos (14).
La distribución de este parásito es mundial, pero es mas frecuente encontrarlo en climas cálidos (19).
La dirofilariosis tiene una alta prevalencia en el Brasil y estudios realizados en perros de Río de Janeiro se encontró una prevalencia de 21.3%, sin embargo en la costa de la ciudad de Niteroi la prevalencia observada de 37.5% (11).
Bullman y colaboradores (4) en un estudio realizado entre 1987 y 1988 en las zonas del litoral de Argentina encontraron una prevalencia de 12% en Formosa, 3,1% en Corrientes y 3,4% en Resistencia y posteriormente entre 1988 y 1989 encontraron una prevalencia de 36% en Formosa, 10,9% en Corrientes y 11,8% en Resistencia.
(6) estudiaron la prevalencia de Dirofilaria immitis en perros de diversas ciudades de México encontrando una prevalencia de 13% en Tamaulipas, 0.4% en Cuernavaca, 2.7% en la ciudad de México, 3.8% en Guadalajara, 9.2% en Veracruz y 15.6% en Tabasco. La enfermedad ha sido endémica en el sureste de las costas Atlánticas y del golfo de México, así como en Texas. La infección fue diseminada hacia el norte y el este de la mayor parte de Estados Unidos.
En Alemania, la dirofilariosis canina ha sido descubierta por medio de exámenes de sangre para microfilarias en 13% de perros con historia de viajes a Italia, Portugal y España; y 10% en perros importados de Italia, España y Portugal .
Wang (6) estudió la filariasis canina en el norte de Taiwan utilizando muestras de sangre y suero las cuales fueron examinadas por medio de los Tests de Knott modificado y la prueba enzimática de ELISA, reportando 60.6% de infecciones por microfilarias 55% pertenecientes a Dirofilaria immitis y el resto a Dipetalonema reconditum.
PREVALENCIA EN EL HOMBRE
De Campos y colaboradores (6) realizaron un estudio retrospectivo en aspectos clínicos, radiológicos y patológicos en 24 casos en humanos confirmados de dirofilariasis pulmonar en la Universidad de Sao Paulo y el hospital Albert Einstein en Brasil entre el período de 1982 a 1996.
El estudio se realizó en 17 pacientes hombres (70.1%) y 7 pacientes mujeres (29.9%) con un promedio de edad de 51.4 años; 54% de los pacientes eran asintomáticos y 75% presentaban un nódulo no calcificado subpleural pulmonar, el cual fue diagnosticado por scanner y radiografía torácica. El examen patológico reveló nódulos con necrosis central y tejido fibroso, los vasos sanguíneos demostraron endoarteritis.
Boreham y
colaboradores (6) reportaron un caso inusual de inflamación
conjuntival asociada con la presencia de Dirofilaria immitis en un
paciente masculino de 72 años de edad en Queensland Australia el
cual manifestaba dolor ocular. Se tomó una muestra de la conjuntiva
para su estudio histológico demostrando inflamación alrededor del
parásito el cual se encontró degenerado. El paciente no necesitó
tratamientos posteriores y no presentó daño ocular.
En dos casos en Estados Unidos y uno en Brasil, se encontró el
parásito en el corazón en el lado derecho, en los demás casos la
Dirofilaria se encontró alojada en un lóbulo del pulmón derecho,
donde este ocluía parcialmente una pequeña arteria y formaba un
trombo (1).
HOSPEDADORES
Su hospedador natural es el canino, sin embargo, es capaz de parasitar a otros mamíferos en especial algunos felinos ― dentro de estos los gatos se afectan en menor proporción―, cánidos tales como coyotes, lobos y zorros entre otros, y también al hombre, se presenta en forma endémica en algunos países templados y en regiones tropicales y subtropicales. (13, 17).
La dirofilariosis es una parasitosis que usualmente se presenta en perros adultos, ya que el período pre patente es muy largo (más de 6 meses). La microfilaremia alcanza su nivel más alto a los seis meses y medio después de la infección (7).
La Dirofilaria immitis para completar su ciclo de vida necesita de mosquitos como hospederos intermediarios, habiéndose descrito mosquitos de los géneros Culex, Aedes, Anopheles, Armigeres, Myzorhinchus, Taeriorhynchus, Manzonia, Psorophora pero alrededor de 60 especies han sido identificadas como potenciales vectores de Dirofilaria immitis (11).
Los mosquitos capaces de actuar como huéspedes intermediarios y vectores de Dirofilaria immitis prevalecen en todo el mundo en las latitudes de clima tropical y templado. Por consiguiente, donde exista un reservorio de la infección, huésped microfilarémico primario, un clima que favorezca el desarrollo de las larvas infectivas en el huésped intermedio y mosquitos que se alimenten con regularidad en mamíferos susceptibles es posible que la infección se torne enzoótica (10).
Dependiendo de la especie, las distancias que pueden recorrer los mosquitos varían desde pocos metros a muchos kilómetros. Los machos no vuelan largas distancias para reproducirse, por consiguiente grandes concentraciones de machos, indican que el área de reproducción es cercana (21).
El hombre es un hospedero accidental, usualmente asintomático y amicrofilarémico. (8).
PATOGENIA
Cuando el mosquito ingiere sangre, la larva L3 penetra en el hospedero definitivo por el sitio de la picadura para completar su desarrollo, 9 a 12 días después de ingresar, se realiza el tercer cambio a L4 en los tejidos, el cuarto estadío juvenil mide 25 mm, estos empiezan a migrar al lado derecho del corazón como L5 después de 60 - 70 días. Los machos alcanzan de 14 a 19 cm de largo y las hembras de 23 a 31 cm. en un período de tiempo 174 a 223 días. El período reproductivo del parásito comprende entre los 2 a 5 años y el período de vida es de 5 a 7 años (18,19).
SIGNOS Y SÍNTOMAS CLÍNICOS
Los signos clínicos son un reflejo del número de parásitos infectantes, la duración de la verminosis y la respuesta del huésped, pero en general los pacientes son asintomáticos. Es corriente encontrar una tos sibilante profunda y hemoptisis la cual por lo general comienza en los lóbulos diafragmáticos debido a rupturas parietales vasculares y respiratorias pero no es posible estimar el volumen debido a que la sangre es deglutida; la reacción inflamatoria en especial la inducida por los vermes muertos rodea a las vías respiratorias pequeñas pudiendo servir de estímulo para la tos. La disnea se puede relacionar con la dificultad para impulsar el flujo sanguíneo pulmonar a través de un sistema arterial de elevada resistencia. Si la enfermedad pulmonar progresa, la respiración se torna más difícil debido probablemente a la extensiva consolidación y fibrosis de los lóbulos pulmonares caudales, los perros afectados por lo general tienen poca fuerza debido a la resistencia vascular fija y a la hipertensión pulmonar con arteriopatía, lo cual aumenta el trabajo del ventrículo derecho. El creciente trabajo de bombeo para prefundir el sistema arterial enfermo produce una secuencia de dilatación, hipertrofia e insuficiencia cardiaca congestiva derecha (15,16).
En el hombre la dirofilariosis pulmonar ocasiona granulomas subpleurales esféricos los cuales se pueden confundir radiográficamente con tumores pulmonares primarios o metastáticos, al practicarse un examen radiológico por diferentes motivos los cuales conllevan a una biopsia excisional o toracotomía. En casos sintomáticos se observa tos y dolor torácico durante un mes aproximadamente, y en ocasiones puede presentarse hemoptisis, fiebre, malestar, escalofríos y mialgias. Al examen radiográfico se observa una lesión nodular redonda y circunscrita en forma de moneda de 1 a 4 cm de diámetro. Rara vez se comprueba eosinofilia al examen sanguíneo, en todos los casos pulmonares se encuentran los parásitos muertos y casi siempre en estado de degeneración (1,8).

Figura 2. Parásitos Adultos en localización ventricular.
SINDROME DE VENAS CAVAS
La incidencia representa el 20% de los casos de infestación por Dirofilaria, la razón por la cual algunos perros desarrollen este síndrome y otros no, se debe a la carga parasitaria, en el perro el síndrome de la vena cava se caracteriza por una carga parasitaria superior a 60 vermes, observándose en su mayoría en perros jóvenes, el 55 - 84% se localizan en las venas cavas craneal y caudal y en la aurícula derecha (2, 13, 8).
Este síndrome se presenta en forma aguda con signos clínicos de shock hipovolémico debido a la obstrucción y disminución del retorno venoso, mucosas pálidas, aumento del tiempo de llenado capilar, extremidades frías, taquicardia, pulso débil. La masa de parásitos interfieren en la función valvular con regurgitación tricuspidea junto a la hipertensión pulmonar, resultando una disminución del pre llenado ventricular izquierdo y falla congestiva ventricular derecha (Figura 2). Existen grados variables de disnea, pulso yugular, soplos y hemoglobinuria severa que se considera un signo patognomónico debido a una hemólisis severa (4, 8).
CICLO DE VIDA
La dirofilariosis es diseminada por muchas especies de mosquitos diferentes y el alcance geográfico de esta verminosis probablemente guarda relación directa con la distribución de los insectos susceptibles (16).
Puede haber además transmisión transplacentaria, encontrándose microfilarias en los cachorros recién nacidos (18).
La Dirofilaria immitis se aloja en la arteria pulmonar, los huevos se desarrollan en el útero y se encuentran envueltos en la membrana vitelina, cuando el embrión se extiende, la membrana que lo rodea se alarga y forma una vaina que lo cubre. Al nacimiento esta membrana se pierde y se libera el embrión directamente en la sangre llamado microfilaria L1. Estas microfilarias son depositadas en la sangre desde la arteria pulmonar, son llevadas a los pulmones, a la cámara izquierda del corazón y a todo el sistema circulatorio. Tienen marcada periodicidad nocturna en la sangre periférica. En regiones endémicas los diagnósticos más precoces se hacen hacia el primer año de vida, mientras que en muchas áreas la diagnosis se hace entre los 3 y 15 años de edad (16,19).
Puede haber además transmisión transplacentaria, encontrándose microfilarias en los cachorros recién nacidos (18).
La Dirofilaria immitis se aloja en la arteria pulmonar, los huevos se desarrollan en el útero y se encuentran envueltos en la membrana vitelina, cuando el embrión se extiende, la membrana que lo rodea se alarga y forma una vaina que lo cubre. Al nacimiento esta membrana se pierde y se libera el embrión directamente en la sangre llamado microfilaria L1. Estas microfilarias son depositadas en la sangre desde la arteria pulmonar, son llevadas a los pulmones, a la cámara izquierda del corazón y a todo el sistema circulatorio. Tienen marcada periodicidad nocturna en la sangre periférica. En regiones endémicas los diagnósticos más precoces se hacen hacia el primer año de vida, mientras que en muchas áreas la diagnosis se hace entre los 3 y 15 años de edad (16,19).
El desarrollo de la forma infectiva o larva L3, requiere una temperatura ambiente de 27°C, y el desarrollo no se observa a una temperatura de 14°C, como resultado tenemos que la Dirofilariasis no solo es una enfermedad geográficamente limitada, sino también estacionalmente , lo cual es muy importante considerarlo cuando se usa un programa profiláctico (7).
Cuando el mosquito ingiere sangre, la larva L3 penetra en el hospedero definitivo por el sitio de la picadura para completar su desarrollo, 9 a 12 días después de ingresar, se realiza el tercer cambio a L4 en los tejidos, el cuarto estadío juvenil mide 25mm, estos empiezan a migrar al lado derecho del corazón como L5 después de 60 - 70 días. Los machos alcanzan de 14 a 19 cm de largo y las hembras de 23 a 31 cm. en un periodo de tiempo 174 a 223 días. El período reproductivo del parásito comprende entre los 2 a 5 años y el período de vida es de 5 a 7 años (18,19)
Bibliografía
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3. BEHNKEL JM., Benard CJ.et al (1992). Understanding chronic nematode infection: evolutionary considerations, current hypotheses and the way forward. Int J Parasitol, 22:861-907.
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10. KNIGHT, D. 1997. Guías Para el Diagnostico y Tratamiento de la Infección Por Gusano del corazón (Dirofilaria immitis). En Kirk, R. y J. Bonagura. Terapeutica Veterinaria de Pequeños Animales. XII edición. Ed. Intermédica España 948p.
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13. LEGUÍA, G.1996. Enfermedades Parasitarias de Perros y Gatos. Epidemiología y Control. Editora del Mar. Perú 128p.
14. MELHORM, H; DUWEL, D; RAETHER, W. 1993. Manual de Parasitología Veterinaria. Colombia: Ed. Presencia Ltda. 57p.
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16. RAWLINGS, C. y C. CALVERT. 1997. Verminosis Cardiaca. En Ettinger, S. Tratado de Medicina Interna Veterinaria. Ed. Intermédica Argentina. pp 1: 1263
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18. SOULSBY, E.J.L. 1987. Parasitología y Enfermedades Parasitarias en los Animales Domésticos 7ma edición. Ed. Interamericana. México 308 - 311p.
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20. VIRTUAL NAVAL HOSPITAL.2001. Manual of Naval Preventive Medicine. [On line]. Disponible: http://www.vnh.org/PreventiveMedicine/Chapter8/8.35.html [01/06/01]
Fuente: VET-UY
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