0089.
Anuria y oliguria en el perro.
Del
Amo, A. N.(1); Moro, N. D.(2)
(1)Jefe
de Trabajos Prácticos. Clínica de Pequeños Animales.
(2)Auxiliar Diplomado,
Clínica de Pequeños Animales. Facultad de Ciencias Veterinarias de la
Universidad Nacional de La Plata
La
anuria y la oliguria son situaciones de en la práctica veterinaria. El clínico
deberá rápidamente localizar y definir sus causas.
En
este artículo se describen y discuten los procedimientos diagnósticos como guía
para lograr estos propósitos y poder revertir el problema.
La
anuria se define como el cese de la producción de orina si bien, en clínica,
el término se aplica a la falta de emisión.
La
disminución del volumen urinario a menos de 0,5 ml / kg/ hora se define como
oliguria.
Ambas
situaciones son urgencias, por lo tanto demandan procedimientos diagnósticos rápidos
que localicen y definan el problema para poder, siempre que sea posible,
revertirlo.
En
general se asocia a la anuria con las uretropatías obstructivas o con otras
alteraciones de las vías urinarias bajas y a la oliguria con problemas renales
o sistémicos también denominados prerenales (Tabla 1).
Examen
clínico.
Durante
la anamnesis se deberá interrogar sobre la posible ingestión de nefrotóxicos,
traumatismos recientes, tratamientos con fármacos potencialmente nefrotóxicos
(Tabla 2) (ej: aminoglucósidos).
El
examen físico exigirá en principio reconocer si existe obstrucción urinaria,
ruptura de vejiga o estados de deshidratación severa. Durante la palpación
abdominal se puede hallar la vejiga llena o vacía, lo que orientará el diagnóstico
(Tabla 3).
La
presencia de hernia perineal con la imposibilidad de sondear la uretra suele
asociarse a la retroflexión vesical.
En
el caso de hallarse la vejiga llena, mediante la palpación abdominal, el tacto
rectal y el sondaje uretral se podrán reconocer obstrucciones urinarias bajas
(ej: litiasis uretrales, prostatomegalia, neoplasias, etc.).
Si
no se encontrasen causas obstructivas y el animal no iniciara la micción en
forma voluntaria, el examen neurológico completo ayudará en el diagnóstico de
alteraciones funcionales no obstructivas.
En
el caso de hallarse la vejiga sin orina, de la evaluación del llenado capilar,
de la elasticidad cutánea, de la temperatura corporal y de la auscultación
cardíaca, se obtendrán datos sobre algunas de las causas prerrenales o renales
(ej: fiebre en nefritis aguda por leptospirosis).
Si
en cambio se sospecharan ruptura vesical (parcial o total) o de vías urinarias,
la concentración de creatinina del líquido libre abdominal deberá ser mayor a
la urinaria reconociéndose el uroabdomen.
La
hipertensión se registrará en los pacientes nefrópatas y en los obstruídos
(pasadas las 48-72 hs.) presumiblemente por activación del sistema
renina-angiotensina-aldosterona.
Hallazgos
de laboratorio.
Los
valores de uremia y de creatininemia están aumentados en los pacientes oligo-anúricos
por causas renales o sistémicas, como así también, luego de 48-72 hs. de
anuria debido a un proceso post-renal.
La
hiperpotasemia y la acidosis metabólicas son complicaciones riesgosas para la
vida; ambas son proporcionales al grado de insuficiencia renal.
En
pacientes con hipercalcemia grave o de larga duración, puede haber suficiente
calcificación renal como para inducir oliguria.
Aunque
de baja incidencia, la diabetes mellitus hiperosmolar puede causar falla renal
aguda oligúrica en algunos pacientes cuyas glucemias superen los 1.000 mg/dl.
En
el análisis de la orina una densidad mayor a 1.030 indica deshidratación;
mientras que la presencia de células epiteliales tubulares, cilindruria o
proteinuria sugieren procesos patológicos renales.
La
mioglobinuria asociada a oliguria permite presumir falla renal aguda mioglobinúrica
por trauma renal directo o destrucción muscular extensa.
Otros
métodos complementarios de diagnóstico.
Las
radiografías simples de abdomen permiten detectar claramente urolitos
radiopacos (fosfatos y oxalatos), los cálculos de uratos se ven de manera
inconstante ya que su radiodensidad es variable.
El
reconocimiento de urolitos vesicales de xantinas requiere la realización de
cistografías de doble contraste ya que, en general, son radiolúcidos.
Los
urogramas excretores se utilizan para el estudio de riñones y uréteres.
La
sospecha de traumatismos del tracto urinario superior constituye una importante
indicación de esta técnica.
Se
contraindica en pacientes con insuficiencia renal o prerrenal.
La
uretrocistografía retrógrada de contraste positivo es el método de diagnóstico
de elección para las rupturas de vejiga o uretra.
La
ultrasonografía abdominal permite observar el tamaño, la forma y la
ecoestructura de los riñones así como la presencia de neoplasias o urolitos.
Los
pacientes con fallo renal oligo-anúrico que no respondan favorablemente a la
terapia convencional y cuyos riñones, en la ecografía, no sean pequeños, son
de elección para realizar una biopsia renal transabdominal con aguja guiada por
ultrasonografía.
La
muestra obtenida y posteriormente remitida para su estudio histopatológico
establece el diagnóstico definitivo de las lesiones renales permitiendo
establecer el tratamiento y el pronóstico.
Tratamiento.
-
Fluidoterapia
-
Corrección
de la hiperkalemia
-
Corrección
de la acidosis
-
Promover
la diuresis:
-
Diuréticos,
vasodilatadores
-
Diálisis
peritoneal.
1.
Se indica la reposición hidroelectrolítica con Ringer lactato, en los casos de
oligo-anuria cuya causa sea la deshidratación severa o el shock.
2.
Para tratar las hiperkalemias leves (6-8 méq/ l.) es suficiente con la
hidratación y eliminación de los factores extrarrenales.
Para
hiperkalemias graves (más de 8 méq/ l.) se pueden administrar los siguientes
tratamientos: a) bicarbonato de sodio:
0,5 a
1 méq/ kg IV durante 15 minutos, b) glucosa al 20%
0,5 a
1 g
./ kg IV una vez, sola o adicionando insulina corriente: 1 UI c/
3 g
. de glucosa.
Gluconato
de Ca: es un antagonista directo de la cardiotoxicidad del potasio, no reduce la
hiperkalemia. Dosis:
0,5 a
1 g/ kg IV durante 15 minutos.
Resinas
catiónicas: sulfonato de poliestireno (Kayexlato) es una resina que intercambia
K por Ca en el intestino delgado, su uso se limita a los pacientes con procesos
renales crónicos.
3.
En los pacientes con procesos prerrenales la sola reposición hidroelectrolítica
mediante Ringer lactato suele ser suficiente para corregir las acidosis leves.
Para casos severos se indica bicarbonato de sodio.
4.a)
Se indican en los pacientes que no revierten la oligo-anuria luego de la
corrección de la hidratación, o en los nefrópatas: Furosemida: 2 mg/ kg c/ h.
IV , duplicar la dosis cada hora hasta producir el efecto diurético .
a)
Manitol al 20% (diuresis osmótica):
0,25 a
0,5 g/ kg. IV durante 10 minutos.
b)
Dopamina: (Inotropin)
2 a
5 ug/ kg c/ minuto IV.
5.
Es una terapia no convencional. Se indica para los pacientes que no hayan
respondido a la terapia convencional (fluidoterapia, diuréticos y
vasodilatadores).
Es
una práctica laboriosa y por ende costosa; se emplea durante un lapso
relativamente corto (menos de tres semanas) y se reserva la indicación para
pacientes cuya causa de oligo-anuria pueda revertirse.
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Tabla
1. Causas de oligo-anuria según su localización
Tabla
2. Nefrotóxicos más comunes
Fuente:
Circulo de Médicos
Veterinarios del Sur de Santa Fe -
http://www.veterinariosursf.com.ar
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