0101.
Fundamentos de oftalmología en caninos y felinos.
Dr. Alfonso Court L.
Facultad de Medicina Veterinaria
Universidad Santo Tomás
La oftalmoscopía, fondoscopía o examen de fondo de ojo, es un método de examen
oftálmico reconocido, desde hace muchos años, como un valioso complemento del
diagnóstico médico, especialmente por oftalmólogos, neurólogos e internistas.
En medicina veterinaria, su uso ha sido limitado, debido a un insuficiente
adiestramiento y al poco conocimiento de su importancia.
El oftalmoscopio, cuando se usa adecuada y frecuentemente, se constituye en el
medio de diagnóstico más útil para detectar las degeneraciones y lesiones del
fondo ocular, injurias, anormalidades congénitas e incluso algunas enfermedades
sistémicas.
Principios de óptica: La potencia es la capacidad de una lente para hacer verger
(converger o diverger) los rayos de la luz.
Esta capacidad de modificar la trayectoria de los rayos luminosos,
trasladándolos a un punto determinado es la base del tratamiento de los
problemas ópticos.
Potencia de la lente y potencia del ojo:
El papel de la lente frente al ojo opticamente “defectuoso” consiste en variar
la dirección de incidencia de la luz sobre el mismo, creando más o menos
convergencia o divergencia en los rayos luminosos, con el objeto de compensar el
exceso o defecto de la convergencia del sistema óptico ocular.
Estos efectos de compensación, reorientando los rayos luminosos para que se
enfoquen en la retina (en el fondo del ojo), se conseguirá mediante una lente
divergente o negativa (-) o mediante una lente convergente o positiva(+).
Dioptría: La unidad de medida de la potencia de una lente es la “dioptría”. Una
lente tendrá más potencia cuanto más dioptrías tenga.
A la distancia de la lente a su foco se le conoce como “focal”, y a la potencia
como la inversa de esta distancia focal (expresada en metros).
Si la “focal” es de 1 metro, la lente tendrá una potencia de 1 dioptría.
Si el foco está a ½ metro de la lente, la potencia de la lente correspondiente
será de 2 dioptrías, si está a 25 cm. (o sea 0,25 m.) será de 4 dioptrías.
Las lentes convergentes, se indican anteponiendo un signo (+) delante de su
valor en dioptrías: +1, +2, +4 etc.
En el efecto contrario, esto es, de divergencia de los rayos de luz, se usa un
signo (-), indicativo de su potencia negativa.
El examen de fondo de ojo se realiza mediante oftalmoscopía directa y/o
indirecta.
En clínica de animales menores se utiliza la oftalmoscopía directa, pues el
método indirecto queda reservado, por su mayor costo y complejidad, para
realizar trabajos de investigación o ser usado por oftalmólogos veterinarios.
Un examen preciso del fondo de ojo sólo se puede realizar en cuarto oscuro con
una pupila bien dilatada, aplicando 1 a 2 gotas de tropicamida al 1%, que deben
ser aplicadas al menos 15 a 20 minutos antes de la exploración.
En el oftalmoscopio existe una selección de lentes que varían desde + 40 hasta
-25 dioptrías.
En todos los oftalmoscopios, en las lentes positivas los números son de color
negro y en las negativas rojos.
Entre las alteraciones oculares posibles de detectar mediante la oftalmoscopía,
se describen los cambios de apariencia, desprendimiento de retina, displasia
corioretinal, congestión, hemorragia, colobomas, cambios de pigmentación y focos
de inflamación.
El disco óptico también debe examinarse para evaluar tamaño, forma, color,
excavaciones o colobomas. La inflamación del disco óptico se debe a la neuritis
óptica, caracterizándose por ceguera.
Oftalmoscopía
directa:
La más utilizada en la práctica clínica.
Se denomina directa porque no hay un lente condensador que se interponga entre
el oftalmoscopio y el ojo del paciente.
El examinador tiene una imagen óptica directa del ojo del paciente.
La imagen del fondo es real y derecha, de aproximadamente 17 a 19 veces
magnificada en los perros y gatos.
Al realizar la oftalmoscopía, el cuerpo y cabeza del paciente son contenidos
minimamente por un ayudante. El examinador sostiene el hocico y/o los labios con
una mano y con la otra sostiene el oftalmoscopio para hacer los cambios de
dioptrías necesarios.
Es preferible ver el fondo tapetal a varios centímetros del paciente y luego
aproximarse a 2,5 a 5 cm. del ojo, cuando se logra el enfoque óptimo y el animal
se adapta a estar contenido.
Habitualmente, primero se coloca la dioptría cero (0) y se ajusta de +3 a-3
dioptrías para proporcionar la imagen más real posible.
El clínico que tiene algún problema de refracción en sus ojos (miopía,
hipermetropía), puede elegir si usar o no sus anteojos al realizar la
oftalmoscopía, pero si este error de refracción es muy marcado y prefiere no
usar sus anteojos para examen, debería considerarse esta diferencia.
Por ejemplo la hipermetropía en un ojo del clínico, tenderá a neutralizar la
miopía del ojo del paciente.
Debido a que muchos perros son miopes, algunos clínicos prefieren empezar el
examen colocando el -3 para enfocar el disco óptico y la retina y cambiando las
lentes negativas de menor a mayor, de esta manera el fondo es observado con
máxima claridad.
La oftalmoscopía es también un medio para determinar el grado aproximado de
miopía o hipermetropía en el perro, pues si hay hipermetropía, el fondo se
observa mejor con las lentes positivas.
Posteriormente, rotando las lentes desde las negativas hacia las positivas,
pueden observarse las estructuras que están por delante del fondo del ojo.
Las opacidades del vítreo se detectan entre el cero (0) y + 6 a 8; el cristalino
entre + 6 a 8 al +12, cámara anterior y córnea a +20.
Es necesario paciencia y observación precisa para obtener información adecuada y
primero familiarizarse con las estructuras normales del ojo antes que las
diversas patologías puedan ser reconocidas.
Esto es especialmente cierto en los ojos de los perros en los cuales hay muchas
variaciones dentro de la normalidad.
Para familiarizarse con la normalidad ocular es necesario acostumbrarse a usar
el oftalmoscopio en todas las ocasiones que se pueda.
El uso rutinario en la práctica clínica, en el examen físico general, resultará
en una valiosa experiencia.
En perros y gatos el fondo de ojo difiere del fondo de ojo del hombre, pues
estas especies tienen un tapetum lucidum y una coroides muy pigmentada y
ausencia de una verdadera mácula lútea. Esta área en perros y gatos se conoce
como “área centralis” .
En las especies canina y felina, el fondo se divide en dos partes: 1º El fondo
tapetal en el cuadrante dorsal, constituído por el reflectante tapetum lucidum.
2º El fondo no tapetal (tapetum nigrum), que es oscuro, con el pigmento de la
coroides en el cuadrante ventral.
El color del tapetum lucidum varía desde amarillo claro a naranjo o verde
intenso, dependiendo de la raza y el individuo.
Sobre el fondo tapetal la retina se observa totalmente transparente.
Desde el disco óptico surgen los vasos sanguíneos de la retina provenientes de
la arteria y vena central de la retina que dan origen a numerosas ramas
secundarias.
El disco o papila óptica, generalmente se ubica junto al borde ventral del fondo
tapetal. Sus márgenes están bien demarcados en algunos perros y no tanto en
otros, su color es rosado pálido a blanco.

Foto 1

Foto 2

Foto 3

Foto 4
Bibliografía
Fundamentos de oftalmología veterinaria. 2ºed. 1992 Slatter.
Small animal ophtalmology. 1994 Riis
Oftalmología de animales pequeños. 2ºed. 1998 Peiffer
Oftalmología para el veterinario práctico. 1998 Stades
Manual de oftalmología de pequeños animales. 1999 Petersen
Fuente: Sociedad de Médicos
Veterinarios de Chile
www.mevepa.cl
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