043.
Rinitis Cronica felina.
Rubén
M. Gatti M.V. (*)
(*)Fundador
de
la Asociación Argentina
de Medicina Felina (AAMeFe)
Agradecemos
al Dr. Gatti la gentileza para la publicación del artículo.
Septiembre
2006
Introducción
La
definición de Rinitis Crónica Felina es la inflamación de la nariz del gato
por más de cuatro semanas. La
causa de la inflamación es uno de los desafíos diagnósticos más difíciles
que deberá afrontar el Médico Veterinario con la imprescindible colaboración
del propietario del gato.
Signos
clínicos
La
Rinitis
se manifiesta principalmente por dos signos clínicos bien visibles para el
propietario del gato:
Estornudos
2-
Rinorrea o secreción nasal
La
secreción nasal a su vez puede tener distintas presentaciones (es importante
que el propietario observe esto y lo transmita al Veterinario). La rinorrea
puede ser:
1-
Unilateral o Bilateral
2-
Serosa o de consistencia acuosa
3-
Mucosa o mucopurulenta
4-
Sanguinolenta o hemorrágica (epistaxis)
Las
descargas unilaterales pueden ser causadas por problemas en la raíz de los
dientes de ese lado, pólipos, cuerpos extraños, fístulas oro nasales, hongos
y neoplasias (al principio de la evolución). Hay que determinar si por el otro
lado hay pasaje de aire o está obstruido ya que esto último indicaría
compromiso bilateral.
Si
bien la presencia de algunos de estos signos puede ser orientadora para el diagnóstico,
ninguno de ellos da por sí mismo un diagnóstico definitivo.
Otros
signos clínicos audibles en pacientes con rinitis crónica además de los
estornudos, pueden ser estridor, ronquidos y arcadas. Si además de los signos
nasales, se presentan signos respiratorios inferiores como tos, rales, disnea,
etc. Hay que evaluar los campos pulmonares.
También
signos como deformación facial y del paladar duro, manoseo de la nariz
(posiblemente por rinalgia), obstrucción al pasaje del aire, signos
conjuntivales (oftalmorrea) y signos del SNC como cambios de conducta y
convulsiones.
Por
último hay signos generales como anorexia, letargia y pérdida de peso que
pueden acompañar a los signos de la rinitis, en estos casos los más
importantes diagnósticos diferenciales son las micosis y neoplasias.
Posibles
causas
Las
causas de las rinitis crónicas las podemos clasificar según sus agentes etiológicos:
a-
Causas Virales: los virus más frecuentemente involucrados son el Herpes virus
felino y el Calici virus felino, estos virus son responsables (en un 90%) de la
enfermedad respiratoria superior del gato, que suele afectar a los gatitos de
corta edad.
Estos
gatos una vez pasada la enfermedad aguda, quedan como portadores crónicos y
repiten los cuadros de rinitis y conjuntivitis en forma reiterada a través del
tiempo (en general durante varios años).
El
herpes virus se activa luego de situaciones de estrés y además puede producir
la necrosis de los cartílagos nasales con la consiguiente infección
secundaria.
Se
ha indicado que el Calicivirus puede ser responsable de algunos casos de pólipos
nasofaríngeos en el gato.
Otros
virus como el de
la Leucemia
felina y el de
la Inmunodeficiencia
felina pueden facilitar las infecciones secundarias de la nariz.
b-
Causas Bacterianas: en algunos gatos se puede instalar una rinitis bacteriana,
que puede ser muy resistente a los tratamientos, ya sea por utilizar un antibiótico
inadecuado, por fallas de las defensas del gato o por lesiones crónicas dejadas
por las virosis anteriores en la cavidad nasal.
Son
agentes frecuentes
la Pseudomona
aeruginosa, Pasteurella multocida, Staphylococcus sp. y Actinobacter sp.
c-
Causas Micóticas: hay varios hongos que pueden afectar la nariz del gato,
siendo el Cryptococcus neoformans uno de los más comúnmente hallados, este
hongo suele desarrollar en la materia fecal de palomas y de allí suele
adquirirlo el gato (y también el hombre).
La
infección con el criptococo produce un 70% de signos respiratorios ya sean
nasales y pulmonares, y el resto de casos se puede presentar como granulomas de
piel en la cara, orejas y pulpejos, también puede haber signos del SNC.
Suele
ser muy difícil de controlar y puede provocar disminución del apetito, pérdida
de peso y deformación de la nariz.
En
muchos casos se lo ha encontrado asociado a las virosis inmunosupresivas (Vilef
y Vif). Otros hongos involucrados son el Histoplasma capsulatum, el Aspergillus
sp. y el Blastomyces dermatitidis.
d-
Causas Neoplásicas: distintos tumores pueden afectar la cavidad nasal, en
general son animales mayores a 10 años de edad.
Pueden
comenzar con secreción unilateral que luego se hace bilateral, y pueden
agregarse signos sistémicos como anorexia y pérdida de peso. En estos y en las
micosis la secreción puede ser sanguinolenta.
El
adenocarcinoma es una de las neoplasias más frecuentes, a nivel del borde cutáneo
mucoso se desarrolla el Carcinoma de células escamosas sobre todo en gatos de
piel blanca y el Linfoma de modalidad multicéntrico, puede también afectar las
estructuras nasales.
Muchos
tumores nasales se acompañan de infección bacteriana secundaria.
e-
Pólipos nasofaríngeos: son estructuras inflamatorias que aparentemente se
desarrollan desde el oído medio o trompa de Eustaquio como consecuencia del estímulo
de una inflamación crónica, se ha indicado que podría ser a consecuencia de
los virus respiratorios que se hacen crónicos, en especial el calicivirus.
Estos
pólipos tienen estructura de granuloma y están recubiertos de epitelio
respiratorio o escamoso.
Pueden
invadir la faringe y luego la cavidad nasal produciendo ruidos respiratorios,
dificultad para tragar, y secreciones crónicas. También pueden invadir el oido
medio y externo.
f-
Causas Varias: dentro de esta categoría englobamos: cuerpos extraños,
problemas odontológicos (las raíces de las muelas pueden afectar el piso de la
nariz), alergias de distinto origen, traumatismos (caída de balcón, golpes,
accidente de tránsito, etc.)
Como
se ve la variedad de causas hace que debamos trabajar arduamente para obtener un
diagnóstico de certeza, y esto lleva tiempo y dinero, por lo cual es necesario
que el propietario del gatito tenga tres condiciones básicas: confianza en su
Veterinario, perseverante con el tratamiento y disponga de los medios necesarios
para realizar las pruebas diagnósticas, sin estas condiciones es difícil
llegar a curar o mejorar la condición de este paciente.
Diagnóstico
Como
en todos los casos el diagnóstico comienza con la historia clínica y la
revisación del paciente.
La
evaluación clínica, conviene hacerla bajo anestesia, porque se deberán hacer
maniobras molestas para el gato, hay que hacer una detenida observación facial,
bucal (dientes y encías), faringe (pólipos), oídos y tímpano, nasal anterior
y posterior y fondo de ojo (coriorretinitis del criptococco, hemorragia y
desprendimiento de retina en hipertensión).
En
estos casos es útil realizar una observación de la zona faringea con la ayuda
de un espejo odontológico.
Esta
maniobra es muy molesta para el gato y deberá hacerse bajo anestesia profunda,
ya que los reflejos de la lengua y paladar blando si están presentes, impiden
la visualización de la zona faríngea.
Es
importante determinar la evolución, si hay o no secreción, de que tipo es y si
comenzó en uno solo de los orificios.
También
es importante determinar el estado del paciente, si tiene anorexia, si perdió
peso en los últimos tiempos y como están los ganglios linfáticos zonales.
Todos estos datos nos orientan hacia alguna de las etiologías nombradas.
Hay
una serie de métodos complementarios que nos ayudan para llegar al diagnóstico
etiológico, es necesario realizarlos en cierto orden, donde las imágenes se
realicen antes de las tomas de muestras para no alterar el campo de visualización.
1-
Análisis de sangre, aquí se incluye el hemograma, la bioquímica sanguínea y
las determinaciones serológicas como los diagnósticos de enfermedades
infecciosas por la presencia de antígenos o anticuerpos específicos para cada
una, por ejemplo VIF, Vilef, Criptococco, etc.
2-
Epistaxis, la presencia de hemorragias nasales requiere la diferenciación entre
una alteración nasal (traumatismo, cuerpo extraño, granuloma, neoplasia) y una
alteración sistémica (coagulopatía, hipertensión, vasculitis, etc.)
3-
La radiología es uno de los métodos más importantes para determinar el lugar
de la lesión y en algunos casos dar una orientación diagnóstica, pero hay que
tener en cuenta que por la gran cantidad de estructuras óseas dentro de la
cavidad nasal y el cráneo hace falta hacer por lo menos 4 o 5 posiciones radiológicas
distintas para poder ver todas las estructuras internas.
Se
pueden hacer Latero-lateral, Ventro- dorsal, Boca abierta ventro-dorsal, Boca
abierta frontal (para bulla timpánica) y Antero-posterior (de contorno).
Además
de estas posiciones para la nariz, siempre es conveniente hacer placas de tórax
para evaluar metástasis y criptococco.
4-
La Tomografía Computada
y
la Resonancia Magnética
, son métodos de diagnóstico por imágenes de gran calidad de detalle y que
indica el tipo, ubicación y extensión de la lesión, estos al igual que la
radiología también se utilizan para indicar el lugar de la toma de muestras.
5-
La endoscopía y rinoscopía, es un método de visualización directa de la
cavidad nasal, tanto desde el frente como desde atrás o sea desde la faringe,
este método nos permite ver dentro de la cavidad nasal e inclusive sacar
muestras para citología, cultivos y biopsias.
Debe
realizarse luego de las radiografías o tomografías para no modificar el campo
por posibles hemorragias.
6-
La citología y biopsia son métodos confirmatorios de muchas etiologías
(micosis, neoplasias, pólipos, huevos de parásitos, etc.) se estudian las células
que se obtienen por lavaje o punción de la cavidad nasal o los preparados de
tejidos obtenidos por pinzas para biopsia o con la endoscopía.
También
hay que hacer citología de los ganglios linfáticos regionales si están
hiperplásicos (neoplasia, criptococco, inflamación)
7-
Los cultivos y antibiograma de bacterias y hongos, indican el microorganismo
presente y su tratamiento específico.
8-
La PCR
para determinar herpes virus está disponible comercialmente en caso de
sospechar la virosis. Se realiza con hisopado conjuntival.
9-
Lavaje de la cavidad nasal, hay varias técnicas, en general se hace bajo
anestesia general, se ocluye la nasofaringe con gasa y se lava a presión con
solución fisiológica con una sonda introducida en la cavidad nasal, se
recupera el líquido que sale y también lo que queda en la gasa del orificio
posterior. Se hace citología y cultivos bacterianos y de hongos.
10-
Rinotomía exploratoria, puede observarse directamente las lesiones y tomar
muestras para biopsias e inclusive hacer tratamientos quirúrgicos.
Tratamiento
Los
tratamientos se harán de acuerdo a las posibles etiologías encontradas.
Virales:
se pueden utilizar estimulantes de las defensas, vacunación cada 6 meses o más
frecuente, Interferón 30 U/kg/día vía oral, Lisina 250 mg/gato/12 hs, oral,
Antibióticos por agentes secundarios.
Bacteriano:
lo ideal es hacer cultivos y antibiogramas, y con respuesta positiva (mejora de
signos clínicos) se debe prolongar el tratamiento por
6 a
8 semanas. En forma empírica se puede utilizar:
-
Azitromicina:
5-15 mg/kg/24 hs, 3 días, luego cada 7 días.
-
Enrofloxacina/orbifloxacina:
5 mg/kg/24 hs.
-
Doxiciclina:
5 mg/kg/12 hs., Oral
-
Cloranfenicol:
15 mg/kg/12 hs. Oral
-
Micótico
(Criptococo): se hace tratamiento mínimo de
2 a
3 meses, se utilizan los siguientes antimicóticos:
-
Ketoconazol:
10 mg/kg/12-24 hs oral
-
Itraconazol:
10 mg/kg/día, oral
-
Fluconazol:
50 mg/gato /12 hs. Oral
Recordar
hacer investigación de retrovirus.
Otras
etiologías:
En
los casos donde todavía no hay causa determinada, se pueden utilizar antibióticos,
descongestivos (fenilefrina), nebulizaciones de vapor de agua, hidratación
parenteral, dieta con ácidos Omega 3, antiinflamatorios como corticoides,
piroxican, mucolíticos como
la N-acetilcisteína
etc. Se puede intentar un lavaje nasal si se sospechan cuerpos extraños.
La
acupuntura y la homeopatía pueden brindar buenos resultados pero deben ser
manejadas por especialistas en ambos temas.
Para
casos más rebeldes, se puede intentar la cirugía a través de una rinotomía,
turbinectomía y curetaje etmoidal.
En
los casos de alteraciones odontológicas, se deberán hacer las extracciones de
las piezas dentarias.
En
las rinitis alérgicas lo ideal es controlar el alergeno, lo que no siempre es
posible, como tratamiento inespecífico se utiliza prednisolona a la dosis de
1 a
3 mg/kg/12 a 24 hs o Ciproheptadina 2 mg/gato cada 12 hs oral.
Otra
opción es utilizar corticoides de efecto local en forma de gotas como
la Fluticasona.
Los
pólipos inflamatorios que aparecen por la trompa de Eustaquio, se eliminan por
extirpación quirúrgica ya sea por tracción sostenida o por escisión a nivel
de la trompa, por abordaje bucal, también se ha indicado el abordaje nasal pero
es mucho más cruento, la extirpación tienen un alto índice de recidivas, que
según algunos estudios puede bajarse haciendo al mismo tiempo la osteotomía de
la bulla, pero esta cirugía puede también producir algunas alteraciones neurológicas.
Las
neoplasias se tratan con cirugía, quimioterapia y radioterapia, según las
recomendaciones oncológicas corrientes.
En
los Carcinomas de células escamosas se ha tenido buen resultado con la cirugía
precoz y la criocirugía.
Conclusiones
En
el gato la rinitis crónica es una enfermedad relativamente frecuente, sobre
todo en los que han sufrido de cachorros alguna de las virosis respiratorias
felinas, varias causas pueden producir una rinitis crónica y aunque los signos
clínicos siempre serán estornudos y descarga nasal, algunas variaciones de está
última nos podrán orientar en el diagnóstico.
La
búsqueda de la causa debe iniciarse lo antes posible ya que algunas como el cáncer
y las micosis pueden ser mortales si no se toman a tiempo.
Conceptos
básicos
1-
Estornudos y/o descarga nasal por más de 4 semanas indica Rinitis crónica.
2-
Hay gran variedad de causas que pueden producir esta enfermedad.
3-
La búsqueda diagnóstica puede ser larga y difícil.
4-
El diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades debe ser temprano para
evitar situaciones irreversibles.
5-
Los signos de un solo lado (en el principio del cuadro) puede evidenciar
neoplasia, granuloma micótico, pólipos, problemas dentales y cuerpos extraños)
6-
La epistaxis puede indicar problema local o sistémico.
Agradecemos
al Dr. Gatti su gentileza en la publicación del artículo.
Fuente: Circulo de Médicos
Veterinarios del Sur de Santa Fe - http://www.veterinariosursf.com.ar
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