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Agradecemos a: Americarne; Instituto Plan Agropecuaria;
INTA Balcarse; IICA
Saninet; IVIS; AUIQ; AAMeFe; FEDNA; ITEPA; EXOPOL;
Oncologíaveterinaria.com; Producciónbovina.com; AMMVEPE;
Veterinariosursf; Laboratorios Provet S.A.; por autorizarnos la
reproducción parcial o total de sus artículos publicados en Internet. |
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Artículo 011. Animales
de Compañía - Entrevista Profesional Epistemológica de la Asistencia
Observaciones, descripciones, reflexiones y desafíos..
Dr. Pablo Ocampo Carli
Doctor en Veterinaria
Montevideo- R.O. Uruguay
ocampo52@adinet.com.uy
“La Asistencia, expresión Clínica de
la Medicina Veterinaria, es una ciencia de la Vida, donde la Salud Animal es un
producto Cultural, debe estar dotada éticamente de honestidad, dignidad y
Piedad”. P. Ocampo-2001.
Este trabajo va dirigido a los
estudiantes avanzados de Veterinaria, a los colegas que recién empiezan en el
arte de la Asistencia, a los colegas Veterinarios de ejercicio liberal, a los
sesudos que luego de leer esto, dirán que perfectamente lo podían haber escrito,
a quienes se sientan convocados a seguir pensando en la Jerarquización cultural
de la Profesión Veterinaria, incluso a la ciencia Médica, así como al imaginario
popular...
Immanuel Kant (1724-1804) Filósofo
Alemán, influyente de la era moderna. Desde su obra “Crítica de la razón pura”
examina las bases del conocimiento, crea una epistemología individual.
Epistemología: estudio del deber científico, investiga sobre la verdad del
Pensamiento correcto. Define el Empirismo como “el material de la experiencia,
constituido por las sensaciones, en tanto que denomina a priori intelectuales a
las formas o condiciones de la Experiencia misma. Filosóficamente la Experiencia
la entenderemos bajo dos significados fundamentales: la participación personal
de situaciones repetibles, y el recurso de la repetición de ciertas situaciones
como modo de examinar cuales sean las soluciones.
J.Flórez y A.Pasos, referente a la
neurotransmisión en el S.N.C. en su libro de Farmacología humana, en sus
consideraciones generales afirma: “con independencia de que el descubrimiento de
los fármacos activos en el S.N.C. haya tenido una base mayoritariamente
empírica, la moderna neurofarmacología se fundamenta de manera creciente sobre
el conocimiento de la neuroquímica cerebral”...
Cuando decidí participar en la
propuesta de la Academia Nacional de Veterinaria, pensé en que forma presentaría
el trabajo. Me propuse entonces utilizar la narrativa como una forma de
comunicación, describiendo las experiencias clínicas, y nuevos aportes
terapéuticos, así como manejos diferentes y oportunos en la solución de
patologías, cambiando la metodología de los protocolos y lo tradicional en la
presentación de trabajos, prescindiendo, pero a su vez integrando los
“resúmenes, materiales, objetivos, datos de laboratorio, estadísticos,
discusiones, conclusiones”... Para un Veterinario de Ejercicio Liberal, en un
País tercermundista, con graves problemas económicos, donde el poder adquisitivo
se ve limitado, donde realizar y utilizar la tecnología se vuelve una quimera,
más la acción interdisciplinaria no está madura, y la burocracia mata cualquier
iniciativa en lo que a investigación refiere.
No dejo de reconocer por esto, el gran
sacrificio que realizan colegas, que a pasión tratan de sortear dificultades,
invirtiendo en la generación de conocimiento, punto clave del impacto y
justificación del “Ser” Universitario. He optado por el ejercicio liberal, desde
siempre, el gran recurso de la experiencia generada en el servicio y abordaje de
la clínica mayoritariamente de animales de compañía, unido a la relación
bibliográfica, y la historia oral de poder compartir y discutir, con otros
colegas, casos, abordajes, soluciones, fracasos, metodologías, la práctica
diaria de la asistencia, es en definitiva la huella que al final dejará éste
trabajo, por lo menos eso intento, como siempre en una forma comunicacional
diferente características propias que definen a todo ser Humano.
Hago un reconocimiento a los colegas
docentes, investigadores, preparadores, que a la hora de confirmación etiológica
de diagnóstico, tanto en Facultad de Veterinaria, donde destaco a la Cátedra de
Anatomía Patológica y Laboratorio, me han apoyado con precisión exacta, así como
al Laboratorio Di.La.Ve. La mejor forma de reconocimiento fue, es y seguirá
siendo, la presentación con respeto hacia ellos, dignificando su solidaridad,
ante el pedido de informe de Patología clínica, en tanto con en el envío de
materiales, métodos de conservación, como la protocolización en el informe de
descripción, dirigido hacia ellos.
Pensé en aportar y desarrollar una
serie de observaciones y conclusiones que a lo largo de mi historia del
ejercicio clínico (treinta años), serían de interés, como por ejemplo las
patologías secundarias a la nueva forma de alimentación (veinte años de la
aparición de las raciones para animales de compañía), desde las paraqueratosis a
la explosión de patologías del sistema digestivo (hepatopatías, gastroenteritis,
amiloidosis, degeneración grasa...), urinario (nefropatías, litiasis, síndromes
urológicos, disbalances del ph urinario...), reproductor (alteraciones del ciclo
reproductivo, irregularidad y anestro por la presencia de progestágenos con la
inducción a piometritis, el aumento de infertilidad, desarrollo prevalente de
mastopatías de origen indiferenciado...), inmunológicos (la gran cantidad de
enfermedades crónicas como los pénfigos, y lupus...), así como neoplásicos donde
responsabilizo a las dioxinas y acrilamida. Esta última se forma al calentar
comida (especialmente compuestos que contienen almidón), en el proceso de
extrusado, friéndola o asándola a más de 120 ºC. Se forma a través de diferentes
mecanismos a partir de diferentes compuestos presentes en la comida, como
aminoácidos,
proteínas,
carbohidratos,
lípidos, etc. Esto supone un problema, pues según estudios en animales la
acrilamida es un carcinógeno así como en humanos. Las alteraciones del
comportamiento (donde la presencia de las trazas de sustancias aditivas,
adictivas y euforizantes en raciones de baja calidad, como es el caso de
benzodiazepinas, drogas simpaticomiméticas, glucocorticoides, la presencia de
vegetales que en sus principios activos, de compuestos polifenólicos,
flavonoides, taninos, conducen a la hiperorexia, los antihistamínicos...),
sustancias extrañas como los PVC y conservadores no orgánicos destinados a la
preservación y al volumen, directamente incriminados con la modernización del
manejo nutricional y su nueva presentación tecnológica, perdiendo de esta forma
el criterio básico y fundamental de identidad de Especie, y con ella la pérdida
de la “Esencialidad”. También destaco la incidencia de los nuevos
servicios(visto de mi óptica de “servidumbre”) como el que brindan los
“paseadores”, con la exacerbación de las enfermedades venéreas infecciosas (Brucela
canis, tumor venéreo transmisible, Estafilocóccias)... la “cosmética” y el
incremento de dermopatías, los baños higiénicos y sanitarios como destacan sus
propagandas(en un mismo cubículo) y el incremento de las enfermedades
bacterianas, micóticas, parasitarias de piel en todas sus expresiones y
resistencias a los agentes terapéuticos.
Con la observación, unida al recurso
de la asociación bibliográfica, y medicina comparada, he participado en aportes
multidisciplinarios en la solución de algunos temas al nivel de la salud
pública, como la meningitis aséptica en la infección por Leptospira (reacción
inmunológica), en niños de la zona oeste de Montevideo, el “exitismo” en el
diagnóstico de la Profesión Médica en la epidemiología del Hantavirus en las
arroceras del Dpto. de Rocha “sin acordarse de la enfermedad de los arrozales”
también por Leptospira, la urbanización (puente aéreo en la Av. Gianatasio) a
nivel del arroyo Carrasco y los casos de “gripe”... nuevamente la Leptospira, la
búsqueda del Hantavirus en los ratones de campo, y su des-actualización
limitándolos a éstos solamente, cuando hoy se sabe que será una búsqueda en
todas las especies de roedores, y ¡porqué no empezar por el puerto de
Montevideo, y los barcos Coreanos que importan directamente desde el Río Hantan
(Corea) a nuestro País los roedores y su carga viral?!!. A decir verdad, muchos
Médicos aceptaron un pequeño razonamiento epidemiológico y lo comprobaron en la
asistencia, por lo menos disminuyendo el riesgo, en el diagnóstico diferencial,
y dando crédito a la opción de la posibilidad de una enfermedad bacteriana y el
serodiagnóstico. La importancia de la transmisión de datos, y a modo de
anécdota, y de análisis forense, sucedió que había enviado al laboratorio
Di.La.Ve. previo hablar con mi amigo Perdomo, dos perros con síndrome ictérico
de la zona con expresión máxima de Leptospira, como lo son los Lagos de Lagomar,
y por un desacertado error en la comunicación fueron necropsiados, olvidando la
asepsia de los materiales usados. Concomitantemente el Dr. Perdomo realiza una
necropsia de unos charabones, donde sin querer y sin saber, maneja las
herramientas antes utilizadas infectándose en una forma hiperaguda con cuatro
serovares diferentes... De ahí en más pasé a ser el que infectó a mi amigo, pero
reconoció en medio de la alucinación que provoca la fiebre que lo habíamos
hablado antes, y gracias a su pericia y conducción científica dio aviso ante la
posibilidad de la enfermedad por Leptospira. Conclusión: se confirmó lo de los
postulados de Koch, de reproducir la enfermedad, de aislarlo en forma de
zoonosis, (impresionante material de aislamiento(...)en ese momento era
Presidente de la Academia), de la importancia de la confiabilidad de la
información, y de cuidarme de ahora en más de darle la espalda a Eugenio.
En el transcurso de éste año en
Facultad de Veterinaria, en una jornada con colegas Argentinos se dio a
discusión sobre la enfermedad leptospírica en el gato donde se ponía en duda la
posibilidad de esa apreciación. Por el año 2000 el colega Claudio Cardozo, me
plantea esa posibilidad, respondiéndole que “sin bien era excepcional en la
especie felina, también era posible, recomendándole serología a esos pacientes”,
que luego el Di.La.Ve, confirmó como serodiagnóstico positivo de Leptospira en
felinos. Coincide también con la remodelación de ecosistemas en la zona de
Jardines del Hipódromo, con la transformación de dicho centro ecuestre. Otros
aportes sencillos han sido la colaboración con médicos, como el Dr. Andrés
Velásquez de las zona Oeste de Montevideo, Policlínica “el Arbolito” en mejorar
la ficha clínica de pacientes víctimas de mordedura de perros, trabajo
presentado a la Academia y a la comisión de Rabia, que fue el único hasta ahora
en señalar el índice de Prevalencia en comparación con la de los Estados Unidos,
siendo la nuestra, el triple de éste, se identificaron tamaños(grandes más de
25kg) sexo (machos), razas (ovejeros, galgos, cruza galgos), responsabilidad en
la tenencia (la mayoría con dueño), todo esto logrado en el ámbito de la acción
Multidisciplinaria de la Salud Pública. Es de destacar una vivencia a raíz del
estudio en determinada zona(la Teja zona de la “cachimba”, con 1605 habitantes)
presenté una opción terapéutica en el tratamiento convencional de la mordedura
de perro, que basado en la experiencia personal, me había dado excelentes
resultados. Era la de agregar la acción terapéutica de los antihistamínicos en
la reacción alergizante que provocaba la introducción de proteínas heterólogas a
través de la herida contusa y desgarrada(clasificación de heridas en Patología
quirúrgica) generada por la mordedura. Actualmente los médicos lo siguen
aplicando, con muy buenos resultados sobre todo en el mejoramiento que provoca
en forma rápida con respecto al dolor, tumefacción, la invalidez temporal por el
trauma. Testigo de este tratamiento generado por el análisis y el ensayo
personal, el colega Rafael Varela, con el accidente sufrido por una familia
conocida de él, donde la Señora fue atacada indiscriminadamente por un Springuel
de su propiedad con una alteración conductual aberrante y heredada conocida como
“la demencia furiosa del Springuel”, donde resultó gravemente afectada.
Todas estas observaciones presentadas
en una forma inusual de trabajo científico con situaciones anecdóticas, testigos
de vida, amalgamadas en lo que puede entenderse como la “docencia no curricular”
que todo Universitario debe ejercer en el ámbito cultural y académico, hacen a
la identificación en el área de animales de compañía la identificación del
Profesional Veterinario, definido para siempre como un Médico de Salud Pública.
Experiencias insólitas de una gran
repetibilidad hacen que de tanto usar lo empírico cobre importancia, donde el
azar representa un papel preponderante, asistiendo de ésta forma en la historia
de los años 80, con la eclosión de una enfermedad infecciosa como el parvovirus
canino que fue devastadora, poniendo en jaque fundamentalmente a los criaderos
con la muerte masiva de cachorros. No voy a entrar en el aspecto fisiopatológico-
terapéutico sino en el aspecto preventivo disminuyendo el riesgo y no validando
la enfermedad. Hasta hoy día los prospectos de las vacunas en general hablan de
que los animales estén “sanos y libres de parásitos”. Seguimos manteniendo de
esta forma el concepto de desparasitar para luego vacunar... sabemos que el
cachorro nace parasitado tanto por vía transplacentaria así como por emuntorio
mamario, o sea verticalmente, en el 90 % de los casos, las vacunas disponibles
se pueden aplicar a partir de las 8 semanas de edad. Epidemiológicamente sabemos
la endemia permanente con brotes epidémicos de casi todas las enfermedades en
este caso las víricas de los animales de compañía en nuestro País. ¡¿Qué pasaba
entonces con el modelo tradicional?! Pues bien, sé desparasitaba, y veíamos que
a los 5 o 7 días se presentaba una gastroenteritis severa de características
hemorrágicas, con olor patognomónico, que luego integraría de acuerdo al
conocimiento lo “sui generis”, profusa deshidratación afección del sensorio
(depresión extrema), y muerte en presentación aguda, tanto responsabilidad de la
afección gastroentérica como de la presentación miocárdica (miocarditis), y de
esta forma hipotecando el acto de vacunación, aumentando el costo en
tratamientos, con suerte incierta. Así transcurrieron varios años, hasta que es
cuando cambio el criterio optando por la “vitalidad” del animal (concepto
subjetivo basado en el comportamiento aparente, de ausencia de enfermedad y el
relacionamiento con la observación clínica... grandes funciones sin
particularidades, sensorio, ausencia de signos y síntomas que nos recuerden
alguna patología, temperatura normal...); sabiendo de la presencia de
endoparásitos, sin llegar a desarrollar Enfermedad Parasitaria, que nos pueda
comprometer el acto de inmunización. Entonces la vacunación pasa a ser lo
primero, y la desparasitación luego, a la semana. Ustedes se preguntarán ¿Qué
pasa con la inmunidad materna y la inmunidad pasiva calostral, con la anulación
de antígenos vacunales?; Pues bien, la inmunidad pasiva es muy pobre, y la
vacunación con mono antígenos dió resultado, y ha sido una estrategia que por
más de 10 años he mantenido, y con excelentes resultados... antes de omitir
juicios y valoraciones que sé que este aporte admite, propongo a probar dicha
propuesta... si no se confirma, entonces sí descártenlo. Todo está en función
directa a la toxemia provocada por la lisis parasitaria y la liberación de
endotoxinas, fundamentalmente de los áscaris provocando una rápida depleción
inmunológica llevando a un estado de inmunosupresión, agregándose la infección
parvoviral presente endémicamente. Esto confluye también, a la presentación del
distrés de la dentición en el entorno de los 4 meses, que hasta el momento esos
cachorros no habían sido vacunados, ni desparasitados, pero llegaban a consulta
con un cuadro de gastroenteritis viral (incriminado por parvovirus),
coincidiendo con el remplazo de los dientes caducos. Cuando llevaba a cumplir el
cronograma de vacunación de mis hijos, al centro de asistencia, nunca se me
preguntó si les había desparasitados, preguntaron si ellos se encontraban bien
de salud, si tenían fiebre, o alguna afección que llamara a la atención. Esto me
abre el camino a una actitud empírica en el desempeño clínico del criterio no
convencional de la “inmunidad competitiva”. Lo podría definir, como una “actitud
terapéutica no convencional por medio de la inmunización activa”.
Adelanto desde ahora a decir que será
el futuro, por ingeniería genética y la biología molecular; en su avance
científico lo que reemplazará los conceptos vertidos en este trabajo donde
conjugadas la experiencia y en una estadística primaria y primitiva de años, veo
como benéfico, romper los protocolos terapéuticos, “lo no convencional” de la
aplicación de vacunas activamente durante un proceso morboso, como en la
presentación de afecciones gastrointestinales así como respiratorias de
características infecciosas, donde competitivamente utilizo antígenos atenuados,
recombinados o inactivados reforzando en una máxima expresión el concepto de “Ex
Vivo” referido al material genético de una especie. Pasteur fue el iniciador de
la inmunización competitiva con la Rabia.
Muchas de las patologías de
característica infecciosa en animales jóvenes no vacunados o viejos sin
actualización anual de vacunación, marcan dentro del diagnóstico diferencial la
incriminación de la presencia del “Paramixovirus Morbilivirus” de la enfermedad
de Carré; aplicando no homeopáticamente, compartiendo el criterio de lo no
convencional, ya que me es imposible respaldarlo científicamente, aunque si
asistencialmente siguiendo el ritmo biológico de la enfermedad en su evolución,
enumerando criterios científicos como el de la observación y la repetibilidad
logrando respuesta favorable estadísticamente significativa y positiva.
Desde el momento en que instauro
tratamientos sintomáticos a etiológicos en caso de legitimación de diagnóstico
por la paraclínica, independientemente el sistema inmunitario responde
antihigiénicamente con inmunidad en la formación de anticuerpos; la estadística
está sensiblemente a mi favor en lo que a resolución y rehabilitación del
paciente enfermo. Con la actualidad de la ingeniería genética, y la creación de
antígenos recombinados, así como el aumento de la concentración antigénica, de
forma de obtener máxima respuesta, tanto en lo humoral (inmunoglobulinas), como
la máxima respuesta celular, y su alta titulación, incrementando la producción
de linfocitos T específicos con el consiguiente aumento de las diferentes
interleuquinas. Todos conocemos lo “de la excepción a la regla”...en la práctica
clínica con sus protocolos tradicionales y convencionales, frente a determinadas
enfermedades infecciosas, creo que la experiencia repetida en muchas
oportunidades, de la “excepción”, con resultados prometedores, se transforma en
“regla”.
Esta situación la he transmitido a
colegas de mi confianza que han incorporado esta metodología no tradicional en
la clínica alopática, reconociendo las virtudes de esta en su aplicación.
Nuevamente apuesto a que se realice un
ensayo clínico antes de descartar, reglamentando la excepcionalidad, no como
azar empírico, sino como recurso válido.
En el peor de los casos, en un
paciente enfermo por la enfermedad de Carré, se verán tres cosas: superación de
la fase respiratoria, disminución cronológica de la fase de recuperación de esta
enfermedad, o la cronificación de ésta con escasa manifestación clínica en su
fase nerviosa con secuelas mioclónicas no invalidantes, mejorables por
fluoxetina(1mg Kg. día) en un 75% de los casos, coadyuvante terapéutico de
origen casual, al tratar un paciente que había padecido la enfermedad y luego de
varios años presentaba desde el diagnóstico etológico un “síndrome de ansiedad
por separación”.
En medicina humana esta actitud,
clínica-terapéutica de pacientes afectados que evolucionan en forma positiva
hacia la curación minimizando secuelas, acortando tiempo de rehabilitación y
mejorando la calidad de vida, se trata hoy en la Ciencia Médica basado en hechos
experimentales y científicos, de la “Medicina basada en evidencia”.
Si bien el recurso expuesto, el de la
experiencia, junto con la descripción, será el futuro con la evolución de la
ingeniería genética y la biología molecular que confirmarán o descartarán en
forma definitiva estas observaciones.
Quiero hacer referencia al uso de los
ácidos grasos poli-insaturados, Omega tres, que en nuestro medio han sido
desarrollados por el Dr. Alejandro Ubal, colega, amigo y coterráneo, científico
e investigador, que estudiando la mejor forma de extracción por métodos físicos,
logró conservar la estructura de cadena larga, y su aplicación biológica a las
diversas patologías, humana y animal, así como nutrocéutico en el funcionamiento
fisiológico normal de los organismos. Desde ya es abundante y extrema la
información tanto bioquímica, metabólica, terapéutica, en todas las
Publicaciones, y medios de información. Lo que quiero destacar, es la relevancia
histórica de lo que mi amigo en originalidad e investigación ha logrado. Desde
experiencias personales extremas, hasta la aplicación cotidiana para diversas
patologías. Desde 1986 Alejandro comienza porfiadamente y pasionalmente al
estudio de los Omega 3, en 1997 comienzo a aplicar en muchos tratamientos como
coadyuvante de terapias, obteniendo mayores éxitos y recuperaciones en
enfermedades que requerían más tiempo. Directamente vinculados al concepto de
esencialidad, así como de vitalidad, se puede decir que hoy se torna un aliado
imprescindible de cualquier protocolo. Lo he usado, desde dislipemias, procesos
hipertensivos, quimioterápicos, dermatológicos, inflamatorios agudos y crónicos,
degenerativos, como indiferenciados, estrés. Nutrocéutico, y coadyuvante de la
acción y facilitación de drogas, tanto en su acción, como en su
biotransformación. En éste momento lo estoy usando en procesos oncológicos, en
asociación conjunta con drogas antineoplásicas, en tumores abordables en
superficie, aplicando directamente al neoplasma, con resultados prometedores,
donde en éstos momentos puedo decir, que es increíble la transformación y
reducción de las neoplasias.
En los años ´70 – ´80 se utilizaban en
nuestras clínicas sueros “homólogos” de perros hiperinmunizados como
coadyuvantes a los tratamientos generando inmunidad pasiva...
En el estado actual del conocimiento y
evolución biotecnológica, con el discernimiento del genoma humano y animal,
haciendo perder la característica única y absoluta de “individuo”, se puede
afirmar que a 20 años del uso de dichos sueros protectores que aplicábamos en la
enfermedad de Carré, por su generación, elaboración, conservación y dosificación
tan inespecífica a pesar de ser intra específica(...), eran heterólogos con
participación activa y competitiva!!
Es oportuno en la profilaxis contra el
Distemper canino, disminuyendo el riesgo educando en la prevención, junto con el
acto de inmunización para decir que es una zoonosis menor cuando se manifiesta
por una afección leve respiratoria con participación de conjuntivitis y adquiere
relevancia, que en la actividad se retoma al Paramixovirus Morbilivirus; del
mismo género que el del Sarampión y las Paperas, incriminados en enfermedades
desmielinizantes como la Esclerosis múltiple y la Esclerosis lateral Amiotrófica.
(...)En mi zona, donde trabajo, en una
calle (Infantes)... más que casualidad, 3 usuarios de mi consultorio tuvieron en
común en un momento (año 79) que hacer tratar a sus animales porque habían
enfermado de Carré, sus animales mueren en la evolución crónica fatal, con
tratamiento sintomático(esperando la recuperación espontánea que indican
diferentes autores)(...)A veintiséis años...dos de estos propietarios, a la edad
promedio de 60 años fallecieron de esclerosis múltiple; el tercero con 52 años
padece ELA en forma terminal. “Nada, pero nada...es casual”.
Siempre encaré mi ejercicio
Profesional, desde la óptica de la Salud pública, y fundamentalmente
definiéndome frente al propietario del paciente, con la vieja definición de la
Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay y contemporaneizada por quién
escribe, en su actualización, “como un universitario, generador de conocimiento,
científico, terciario, que su acción se ejerce en el vasto campo que concierne a
la Salud, calidad y Producción Animal”(...), mi función clínica es la de
mantener en óptimas condiciones higiénicas sanitarias, nutricionales, afectivas
y de seguridad, para que al ambiente humano donde se encuentra integrado el
paciente como unidad biológica, que a su vez se integra a la comunidad,
minimizando el riesgo, disminuyendo las enfermedades.
Cuando uno se enfrenta a un caso de
características infecciosas, siempre surge la pregunta de sí: esto es contagioso
para la familia?
Mi criterio ha sido el de extremar las
medidas higiénicas en el manejo del paciente, y con el transcurso de los años he
llegado a la conclusión de que si se encuentran las condiciones, de adaptación
del agente, y su reproducción, es una cuestión de tiempo en titularse de
transmisible y de Zoonosis.
Así es como veo en lo particular el
caso de las enfermedades Estafilocóccicas, que las clasifico como Anfixenosis,
dada la observación clínica de años, las características de la presentación de
dicha patología, y la evolución de las relaciones humano- animal, la
humanización de las especies inferiores en detrimento del arte de la
domesticación.
Esta infección a afectado al hombre
desde la más remota antigüedad, y debido a gran capacidad de adaptación y
supervivencia de la Bacteria, obteniendo de ésta forma papel preponderante en la
Salud Humana, y animal. No voy a desarrollar aquí lo que está ampliamente
documentado en libros de enfermedades infecciosas, pero sí reflexionar y
realizar algunas consideraciones en las que tanto por asistencia, como por
acción multidisciplinaria, la experiencia me indica a la descripción y al
aporte.
Trabajando en la zona Oeste de
Montevideo en la zona detrás del Cerro, precisamente el Barrio Casabó(año 2000),
presencié una “oleada” de Sarna Sarcóptica, a la que le hice referencia al
Policlínico del M.S.P. que la gente asistida por ellos con Dermatitis alérgica,
ya sea con antihistamínicos, glucocorticoides, ungüentos y pomadas, era una
enfermedad autolimitante parasitaria, conocida con el nombre de
“Roña”transmitida por la Sarna Sarcóptica del perro. Expliqué de la adaptación
de especie, pero se imponía tenerla presente como una zoonosis parasitaria. Pero
me llevé la sorpresa de que tenían el concepto de que la Sarna del perro “no es
contagiosa”,volví a insistir con Szyfres y Acha en la mano y entonces
aceptaron...En ese momento hacían irrupción en el mercado las avermectinas, para
uso humano, donde pasaron a la modernidad, en el tratamiento de la Escabiosis
tanto humana como animal zoonótica. Seguían con el manejo higiénico sanitario
del tiempo de la inquisición, el de hervir la ropa y la higiene personal con
jabones duros. Ahí aportamos nuevamente que con la aplicación de sustancias como
las piretrinas, el amitraz, los órgano fosforados, a la ropa dejándolas un
tiempo prudencial y luego pasarlas al lavado y enjuagado. Mi responsabilidad era
la de advertir sobre la tenencia de animales con Sarna y su tratamiento para la
eliminación del riesgo.
Todo este preámbulo desemboca en que
los pacientes con sarna tanto humana como animal y tratamientos sintomáticos y
no etiológicos desarrollaban forunculosis y ántrax por Estafilococo Aureus, con
todas las connotaciones que luego en más llevaron al alerta sanitario a niveles
hospitalarios y centros de reclusión con impacto comunitario, que por medio de
Vigilancia Epidemiológica toma estado público. El prurito ocasionado por la
infestación parasitaria, la higiene precaria, la pérdida de hábitos mínimos de
convivencia, el hacinamiento, la falta de educación primaria y básica de
enfrentar los problemas de la Salud, unido a la impericia, con criterios
asistencialistas que rondan la caridad, resultaba en la otra “oleada” o
Prevalencia excesiva, o brotes, que aquí si estábamos frente a un segundo
problema sanitario con connotaciones de alto riesgo para quienes se encontraban
afectados, y la diseminación y transmisibilidad con riesgo poblacional(no hay
que olvidar que existe un 30% de portadores comunitarios, este porcentaje
aumenta en los hospitalizados(y más en los inmunodeprimidos), y los lugares más
comunes de la presencia del microorganismo son las fosas nasales, las axilas y
la región perianal). Nos encontramos frente al patógeno más importante de lo
comunitario y nosocomial, generando infección de piel y de tejidos blandos,
infecciones invasivas y cuadros tóxicos como el temible Síndrome de Shock
tóxico, causado por una enterotoxina, ( caso de la muerte del adolescente
Cardozo que puso en jaque a la Profesión Médica y su mala Praxis, y con el
agravante Académico de que ocurre en el Hospital Universitario. Año 2004).
Tenemos y lo vemos en animales el Síndrome de piel escaldada, también provocada
por toxinas exfoliativas del S. Aureus, toxinas epidermolíticas AyB, que
destruyen los desmosomas provocando necrólisis masiva, donde las lesiones
recuerdan quemaduras de segundo grado, lo que muchas veces vemos en la clínica
diaria y llamamos eccemas húmedos, respondiendo éstos a una reacción alérgica, a
un comportamiento autolesivo, o por fin a una neurodermatitis de características
irritativas, secundarias a hipersensibilidad parestésica.
En nuestro País tenemos la costumbre
de adjetivar, incluso a los microorganismos, incluso magnificarlos, generando
pánico, “la bacteria asesina”, o darles nombres según donde se encuentren “nosocomial”,
“comunitario”, “hospitalario” todos basados según el índice de Prevalencia,
donde se presentan, como forma de ir resguardando el mal pronóstico, la
evolución fatal, el desatino terapéutico, para cubrir de alguna forma nuestra
impericia y mediocridad, a la hora de responsabilidades. Todos seguimos cadenas
de mando, en forma piramidal, cuando la horizontalidad comunicativa con el
paciente, o en nuestro caso con el dueño del paciente, debería ser la base de la
responsabilidad y éxito o fracaso de las patologías asistidas por Profesionales
del ámbito de la Salud, donde el diagnóstico y el tratamiento, seguido del buen
pronóstico en la rehabilitación será lo esperado dentro de los parámetros del
éxito.
Es interesante destacar la evolución
de los antibióticos betalactámicos, Fleming 1928 casualmente y por contaminación
descubre la Penicilina, que luego Florey en 1935 la aplica terapéuticamente, en
1941 se industrializa masivamente, 1948 Botzu desarrolla la generación de las
cefalosporinas, pero ya nos encontrábamos con la resistencia de algunos
microorganismos a las sulfas y a los antibióticos, sobretodo las a través de las
betalactamasas del S. Aureus(...) Se sigue trabajando en el Ácido 6 amino
penicilánico y en forma sintética se agrega el grupo dimetoxifenil obteniéndose
de ésta forma la Meticilina, que era resistente a dichas enzimas que inactivaban
la acción en este caso bactericida(1959)...En 1961, ya se habla de la
“Meticilino resistencia”. Las tragedias se siguen sucediendo, con argumentos de
que “no ha habido una comunicación oficial sobre la bacteria resistente a la
Meticilina”, y justificamos reacciones alérgicas(...)para salvar la impericia y
la falta de cultura universitaria. Durante los años 2004, y en lo que va de 2005
he trabajado con el Dr. Breijo y la Dra. Pesina, recurriendo a su servicio
diagnóstico de su clínica, enviando materiales para cultivo (hisopados), de
diferentes afecciones exudativas, de piel, conducto auditivo, secreciones
vaginales, prepuciales, corrimientos ocular, nasal, dermatitis superficiales y
profundas, en la inmensa mayoría correspondían a Estafilococo Aureus, siendo lo
más llamativo la enorme variación, y diversidad a la sensibilidad antibiótica,
pero resaltando, a las quinolonas, y el clotrimoxazol, como de primera línea.
Por suerte nuestra Profesión si bien
tenemos los mismos desafíos y problemas de resistencia microbiana, nuestra
historia de antibioterápia no ha sido abusiva, ni consumista, ni en la llamada
actitud “preventiva”del empírico que recurre a la escopeta terapéutica del uso
indiscriminado, teniendo otros antibióticos y recursos a que acudir. En esta
descripción de enfermedades infecciosas, quiero hacer una pequeña apuesta al
momento de instalar una terapia y elección del medicamento(en éste caso el uso
de antibióticos) directamente en función del “Signo,”semiológicamente, referente
a la temperatura. Cuando tomamos la temperatura por vía rectal, vemos los
valores dentro de los rangos de especies, así como edades, de 38°5- 39°. Cuando
se presenta en un paciente una temperatura de 39°5 generalmente en el
diferencial, optamos clínicamente por la causal infecciosa que no llega a los
40° estamos en presencia de enfermedad viral, cuando pasa la barrera de los 40°
ya tenemos (estadísticamente) una agregación secundaria bacteriana o
primariamente bacteriana. Muchos colegas frente a una temperatura febril, usan
antitérmicos(con agregación analgésica) donde se mejora la condición del animal,
pero muchas veces no su recuperación, yendo directamente al enmascaramiento de
patologías que pueden agravar el cuadro. En el caso de la presencia de dolor se
pueden utilizar los Aines, pero la mayoría actúan sobre el centro térmico,
pudiendo llevar al enmascaramiento clínico del que antes describimos. Frente a
la posibilidad de dolor intenso e invalidante, el uso del clonixilato de lisina
a resultado de ser una de las drogas óptimas en la que desde años vengo usando,
con excelentes resultados. Deriva del ácido aminonicotínico al igual que el
flunixino meglumina, con la característica de inhibición reversible de las
ciclooxigenasas, en una dosificación de 1 hasta 2,2mg/ Kg. de peso vivo, y a
diferencia del flunixino, se puede extender más de tres días sin la presentación
de complicaciones gastrointestinales de características irritativas de éste
último.
Esta modalidad, y referente a la
acción del clonixino, es de extrema utilidad en las patologías de resolución
quirúrgica, fundamentalmente las osteoarticulares, como lo son las osteosíntesis,
ya sean por enclavijamiento o fijación externa (señalando de ésta manera uno de
los aspectos clínicos sensibles). Algunos autores señalan que en el manejo del
dolor, cuentan con la participación del paciente en la ausencia de reacción
afectiva... en mi interpretación la acción endorfínica, representa importante
papel, así como el aspecto abstractivo del animal, donde el paciente, actúa en
una manera disociativa imitando la acción opiácea de los himnoanalgésicos donde
se eleva el umbral de dolor a zonas imperceptibles de la corteza, quitando la
reacción afectiva al padecimiento. “Nunca vi a un animal, sentir lástima de si
mismo”...interprétenlo científica e instintivamente como Profesionalmente lo
puedan desarrollar.
Quiero realizar una observación,
referente a lo enzoótico y lo exótico. Curricularmente asistimos al curso de
Enfermedades Infecciosas, donde se le daba mayor importancia a las patologías
que tienen presencia en nuestro ambiente. Hoy tal cual se encuentran los avances
científico-técnico, el desborde tecnológico, la industrialización, el
recalentamiento y su efecto invernadero, el des-hielo, las pruebas nucleares, la
ambición por los recursos naturales (talvez la peor de las manifestaciones
aberrantes del hombre y su sistema caduco), hace que la universalización sea un
único sistema, gracias a la globalización y la intercomunicación,
hipercomunicada, donde hoy llegar a cualquier parte de nuestra Tierra no va más
allá de 48hs. Tiempo-espacio-vulnerabilidad, parámetros que hacen que lo
enzoótico y lo exótico comienzan a perder vigencia, desgraciadamente el
bioterrorismo lo tiene bien claro donde ser efectivo en su desestabilización y
daño, espero que la ciencia también así como la seguridad mundial y sus
controladores. Todo apunta al concepto de “libres de”, “control”, “emergente”,
“erradicación”...vivimos en un mismo ambiente con diferentes climas, vigilados
satelitalmente, las fronteras no existen , los sistemas de vigilancia separados
por el interés de cada País deben universalizarse, con carácter inmediato,
inminente...sobra la tecnología ociosa. Llegamos al punto final de que todo en
lo que sea exposición adversa a los diferentes Reinos que conforman nuestra
casa, nuestro Planeta, debe de ser frenados e informados con la actualidad de lo
inmediato, desarrollando al extremo el concepto de Bioseguridad. Discrepo cuando
se habla de “Re-emergentes”, porque es la titulación de lo que nunca
controlamos, ni erradicamos...sólo lo frenamos hipotecando su Prevalencia ,
haciéndonos vulnerables extremos hacia el Estrés del alerta.
Definitivamente a la conclusión que
llego desde el punto epidemiológico, es romper con el pensamiento encriptado,
tener el concepto de que todo es enzoótico, y asistiendo al mundo del vértigo,
no existen barreras de ningún tipo en la condición de”emergente”.
Con la modificación, y transformación
de la diversidad ambiental, y los diferentes ecosistemas, entendiéndolos como
sistemas abiertos biológicamente, y no herméticos sintéticamente, así cuando hoy
comentábamos sobre la excepcionalidad de la Leptospira en felinos, hoy muchas
enfermedades como la del Arañazo de gato, si afinamos el diagnóstico etiológico
por medio del aislamiento, veremos que las mordeduras por felinos son
Yersinósicas (Peste) y no Bartonelósicas, además sensibles a diferentes
antibioterápias. De esta forma he visto colegas que han padecido de estas
enfermedades accidentales y Profesionales, y ha quedado la duda etiológica de la
Enfermedad (interesante resulta preguntar a la persona que padeció la enfermedad
por arañazo de gato, si durante el tratamiento el médico tratante no cambió la
antibioterápia?)...verán que en su gran mayoría responden afirmativamente. De
esta forma con la adaptación de la Peste al gato doméstico refrendada desde
1998, en una oleada de afecciones humanas en la costa Oeste de los Estados
Unidos, sobre todo en veterinarios con desenlace fatal, debe de desencriptarse
el concepto rígido de la adaptación y predisposición de Especie. La etiología de
la Bartonella, ya no se discute, y se reconoce desde 1992, identificada por
Regnery por inmunofluorescencia directa. En 1988 English, atribuía a la Afipia
felis. De la misma forma pasa con la Brucelosis, que la identificamos por
especies, por razones de practicidad, patogénicas, y epidemiológicas cuando son
todas, antigénicamente, por estudios de similitud de DNA, la B. Melitensis.
Dentro del procesamiento de las
enfermedades infectocontagiosas quiero destacar a 26 años un hecho de
características casuales de mi experiencia clínica, ya que dentro del
diferencial de lo que en su momento parecía de predominio infeccioso terminó con
etiología parasitaria, de trascendencia en lo que hace a la Salud Pública, y las
zoonosis de riesgo mayor. Dada la importancia del hallazgo, debo
contextualizarlo, en el momento en que me encontraba y en el País que vivía,
como ser humano y social, donde las garantías individuales no existían. Por los
años 80 asisto a una charla sobre epidemiología, dictada por el Dr. Félix
Rosemberg (argentino) donde hablaba de las estrategias sanitarias y su
evolución, correlacionando la Democracia, los estados de excepción, el avance
científico y su retroceso, según los espacios de libertad. Me dió durante mucho
tiempo la posibilidad de contemplar mi situación, y de alguna forma ir
sobreviviendo.
Como todo tiene un comienzo, paso a
describir el caso clínico en cuestión, con sorprendente definición. Aclaro que
las personas que se mencionarán, son todas son abordables para la justificación
de este caso.
En diciembre de 1979 cerca de Navidad,
(no puedo precisar, fechas si momentos), la familia Labrada que vivía en Capurro
985, me convoca a consulta domiciliaria. Se trataba de un canino macho collie,
dorado, adulto de ocho años aproximadamente, de nombre Robins que presentaba, un
cuadro respiratorio con tos, disnea, con dificultad de desplazamiento, incluso
con reticencia a éste, que en decúbito agravaba la disnea, dando la impresión
semiótica y subjetiva referente al desenlace de la enfermedad agónica de muerte
inminente.
Ante tal gravedad instauro un
tratamiento sintomático con diuréticos (furosemide), digitálicos (digoxina,
todavía no se aplicaban los inhibidores de la angiotensina, por su efecto
vasodilatador) y antibiótico (oxitetraciclina), a pesar de tener el signo de la
temperatura normal, interpretando como la fase terminal de una infección
respiratoria.
Como indicación: la observación
durante 24 Hs. del paciente brindando el confort y dejándolo adoptar la posición
que más le conviniera al animal (la negativa al decúbito y sentado en una
posición de silla al tren posterior. Recuerdo que comenté a mi entrañable
Profesor Rogelio Roca, que siempre me decía “a vos te tocan las cosas más
raras”, si los perros podían manifestar clínicamente la isquemia cardiaca a modo
reflejo similar al infarto del hombre?... la contestación fue que todo podía
suceder en la medicina comparada.
La vertiginosidad de la gravedad, no
superó las doce horas de sobrevida. A los tres o cuatro días el otro macho de
cinco años, hijo del paciente, comienza a presentar las mismas manifestaciones
clínicas con el mismo curso y evolución, llegando a la agonía y con ella a mi
“desesperación”, opté por extraer sangre directamente del corazón (no me
pregunten por qué) y me dirigí al laboratorio de la Facultad de Veterinaria. En
ese momento se encontraba el Doctor Pedro Martino, compañero de la generación 71
y amigo, que le planteo el caso y la posibilidad de analizar y de encontrar
“algo” que justificara la muerte de dos de mis pacientes. Quiero destacar que el
material lo había llevado en una jeringa de veinte centímetros de vidrio ya que
lo descartable recién comenzaba. Pedro dispone de la sangre en un tubo de ensayo
y el resto comienza a utilizarlo para extender en láminas para observación
microscópica directa... mientras se sucedían los métodos a desarrollar para
poner a punto los materiales a investigar, en la de la pared de los tubos y de
la jeringa, macroscópicamente Martino observa la presencia de Microfilarias,
llegando al diagnóstico etiológico de la enfermedad parasitaria en cuestión, de
alto riesgo Zoonótico y temible impacto en la Salud Pública... quedaba el hecho
de como adquirieron la enfermedad esos caninos? Regreso al domicilio de la
familia, a efectos de informar sobre la etiología inesperada, así como las
precauciones referente al modo de transmisión, cumpliendo con los aspectos
preventivos minimizando el riesgo de adquirir dicha zoonosis. Entro de esta
forma en la etapa de la anamnesis regional, indagando como habían adquirido la
enfermedad...
En la calle Capurro 981(vecino pegado)
había un criador y adiestrador que se dedicaba a la cría y adiestramiento de
canes. De los datos obtenidos surge la importación por este adiestrador, que en
el año 1976 había incorporado un macho Bóxer, de California, con el propósito de
usarlo como reproductor... No sólo importó el perro, sino que importó la
Dirofilaria Inmitis.
Anteriormente decía de
“contextualizar”, siendo la oportunidad de comunicación y de vida, del
hallazgo,... pero me encontraba, en ese momento reintegrándome a los cursos
luego de una extensa suspensión impuesta por Cristi, emplazado por el Ministerio
del Interior, denunciado penalmente ante el Ministerio de Educación y Cultura de
ese momento sin tener un empleo adecuado, ya que había perdido el que tenía en
el Casmu, como peón auxiliar de servicio, categorizado en la “C”...eran momentos
de una noche negra de la dictadura que se ejercía, entonces no podía y no tenía
lugar donde comunicar, mi familia se encontraba diezmada, y distribuida en
centros de reclusión. Y de esta forma mantuve dicha comunicación a la espera de
una oportunidad donde realizarla, sin protagonismos, ni especulaciones
personales, pero sí , ayudar a los archivos de la Memoria, en la historia de
Democracia, ciencia, experiencia y tecnología, culminando en la docencia no
curricular, por el camino solidario de la comunicación, a modo de inversión de
los anales de las ciencias veterinarias en estos 26 años. De todos modos, desde
diciembre de 1979, dentro de los diferenciales a manejar en síndromes aflictivos
cardio respiratorios, en mi clínica, la Dirofilaria está presente, y autóctona.
Hablamos de la línea casi
insignificante, de lo enzoótico y exótico, de interpretar e incorporar el
concepto de universalidad de la presencia, de las enfermedades infecciosas,
donde “todo es cuestión de 48horas”. De la excepcionalidad de la presentación de
determinadas enfermedades en algunas especies, llegando así al concepto de
Endemia, en la consideración de enfermedades como la neumonía alvéolo
bronquiolar provocada por el parásito pulmonar del felino el Aelurostróngilus
abstrusus, descrito por Raillet en 1898.
En la zona de influencia de mí
accionar clínico, Capurro, Prado, donde los parques con abundante vegetación, y
concentración de humus, arroyos como el Miguelete, ramas de Raigón, playas
costeras en el Río de la Plata, que contribuyen a generar un microclima húmedo,
donde las casas quintas abundan, conservando activos pozos sépticos, aljibes, y
gran cultura floricultora de los vecinos, brindan el ambiente especial para el
desarrollo de caracoles y babosas. Éstas actúan como hospederos intermediarios,
y por ser un barrio porteño y con grandes depósitos, caso de Ancap, refinería y
alcoholes, donde a diario y varias veces en el día pasa el ferrocarril, dando
los elementos esenciales para la cría y reproducción exponencial de ratas y
ratones que se alimentan de los intermediarios que mencionábamos,
transformándose en vehiculizadores de Aelurostróngilus.
Siempre me llamó la atención la gran
cantidad de gatos domésticos que había en la zona, donde los vecinos tenían de a
dos y tres felinos, por casa, en Ancap cientos, Rausa lo mismo, fabrica de
raciones, y empresas de camiones por demás etc, donde la asistencia clínica, se
dirigía en su mayoría casuística hacia los traumatismos o por casos extremos de
fase terminal de enfermedades Infecciosas, tomando relevancia las intoxicaciones
dada la población de ratas (warfarina), y caracoles y babosas (metal aldehído).
Desde 1975 que me afinco en Capurro
desde estudiante, en la clínica, se volvió rutina la presentación anual y en
determinadas estaciones del año, más precisamente otoño y primavera, donde la
Prevalencia de afecciones respiratorias aumentaban significativamente en los
felinos. Dentro de los diferenciales, encontraba síndromes respiratorios de
características bacterianas, complejos respiratorios víricos del gato,
enfermedades inmunoalérgicas, etc... pero siempre se presentaba una afección
aflictiva respiratoria, con sintomatología restrictiva, disnea intensa,
asfíctica, tos, estornudos, con temperatura normal.
Ante el fracaso terapéutico de la
antibioterápia, resultados de cultivos negativos, inmunomoduladores,
radiografías que debido al derrame pleural se hacía imposible ver perfiles
orgánicos...sólo me quedaba la toracocentésis, que me permitía descomprimir la
presión ejercida por el acumulo del líquido de características sero
sanguinolenta sobre el pulmón, haciendo eficaz la mecánica ventilatoria,
mejorando la condición asfíctica del paciente. De todas formas la colección de
líquido recidivaba en pocas horas, evolucionando hacia la crisis final de la
enfermedad. Llegué a pensar que había alguna intencionalidad criminal de algún
fóbico de gatos, y por la sintomatología de ahogarse en sus propias secreciones,
se estaría utilizando el Antu (viejo veneno alfa-naftil-tio-urea)...Agradezco
una de las enseñanzas curriculares del Dr. Isaac Rivero, que a modo de impronta
insistía en sus magistrales clases de Anatomía Patológica, el concepto de
“acostumbrarse a confirmar el diagnóstico clínico, con la necropsia”. Necropsia
del griego “nekros”, significa muerte, exámenes de cadáveres. Se usa Autopsia,
del griego, auto: de uno mismo, opsis: vista, indiferentemente de necropsia, ya
que anatómicamente, es lo mismo, ...pero más interesante es la acepción
mitológica de la Autopsia, “contemplación de la verdad, aspirar a la
perfección”. Esto surge de la casi inmortalización de Triptolemo, sucesor de
Celeo rey de Eleusis, por Ceres, a quién éste le realiza un templo en
reconocimiento y adoración, para un noviciado de cinco años llamado Autopsia.
Así sucedió, realizo la Autopsia,
llevo los órganos de cavidad toráxica y líquido del derrame, a la cátedra de
Anatomía Patológica de Facultad de Veterinaria, en el año de 2004, donde todavía
debe de estar la fecha precisa, y el expediente, a nombre de la Familia Nápoli
de la calle Infantes 3533. El Dr. Eugenio Perdomo es quién realiza el estudio y
diagnóstico detectando la presencia de Aelurostróngilus abstrusus a nivel
alveolar. A pesar de los diferentes autores, referente a éste parásito pulmonar
del gato, de que no se podría establecer la endemia, en mi accionar clínico y en
la zona descripta el criterio de la presencia de la enfermedad con prevalencias
excesivas en determinadas épocas del año, debido a la ingestión de los felinos
de los intermediarios (con la presencia de larva III en caracoles-Cernuella
cisalpina y babosas-Arion subfuscus), así como de los vehículos (ratas, ratones
y algunos reptiles), en el diferencial respiratorio, endémicamente lo tengo en
cuenta.
Referente a la terapia
antiparasitaria, con el advenimiento de las avermectinas, en especial con la
ivermectina a razón de 400mu/Kg. de peso una sola vez, ha simplificado y
disminuido el riesgo referente al tetramisol y levamisol, siendo efectiva.
Aquí quiero hacer una observación
toxicológica referente a las intoxicaciones por levamisol. A todos en la
práctica clínica, en algún momento, nos ha sucedido, asistir dentro del manejo
del uso de drogas antihelmínticas a la intoxicación, tanto por susceptibilidad
de especie, individual, accidental o por sobre dosificación, En el caso del
levamisol, el más incriminado, se trata de una acción colimimética similar a la
de los órganos fosforados, donde se presenta un cuadro de hipersalivación,
irritabilidad, hiperestesia, disnea, depresión del SNC, defecación, urinación
llegando por fin al colapso. Dentro de la bibliografía disponible de
tratamiento, incluso en humanos se realiza ventilación artificial, y
atropinización. En la práctica asistencial, he usado con éxito, empíricamente,
las benzodiazepinas, en particular el Diazepam, mejorando notablemente el
proceso de la intoxicación. El proceso de reversión no lo puedo explicar
biomolecularmente, pero se me ocurre, dado la información neurofisiológica de
los receptores colinérgicos, tanto nicotínicos, como muscarínicos, que el
Diazepam, actuaría en dos formas. La intoxicación por levamisol compromete
seriamente la transmisión en la placa motriz aumentando los signos de activación
de los receptores anteriormente mencionados en los diversos órganos en los
ganglios y el SNC. A nivel de éste último el Diazepam actúa como antagonista
serotonínico, gabaérgico, y disminuyendo la acetil colina (primera acción). Como
miorrelajante actúa al nivel de la médula espinal inhibiendo presinápticamente
(bloqueo, segunda acción) ejerciendo acción sobre el sistema reticular
descendente, tronco encefálico, ganglios basales y cerebelo. De todas formas
tanto en felinos, como en caninos, a razón de 1mg a 2.5mg por kg. de peso en
forma de “diazepinización”, homologando la acción de atropinización en el
tratamiento con órganos fosforados. Desde la experiencia, repetibilidad, se
convoca a investigar. Este es un caso interesante tanto para la medicina
Veterinaria como Humana. Lo he transmitido a otros colegas, que lo han aplicado,
con resultados confirmatorios, quedando integrado no como antídoto, pero si
dentro del protocolo del tratamiento sintomático de la intoxicación por
levamisol. Quiero recordar al Dr.Holembeguer, que me indujo a la utilización del
Diazepam, donde él decía que actuaba a nivel ganglionar por bloqueo, de esta
forma impidiendo la acción del levamisol.
Si estuviera viviendo en el siglo 16,
en tiempos de Inquisición la zona donde presto mis servicios Profesionales,
podría ser el Barrio de los intoxicadores. De alguna manera la toxicología
aumenta en el contexto histórico, evolutivo y prácticamente pasa a ser un anexo
de la Farmacología, para dejar de ser una disciplina pura. Prácticamente con el
concepto de reacciones adversas, asociaciones medicamentosas, potencialización,
adición, adicción etc., sobredosis, dosis letal mínima, el estudio de los
tóxicos como tal, o de sustancias tóxicas, va directamente asociada actualmente,
a la aparición de nuevas drogas, así como de control de plagas y sustancias
originadas por la industrialización y la acción desmedida del hombre, hablamos
más de contaminación, salud, ecología y efecto genotóxico...que termina siempre
en procesos degenerativos crónicos, alteraciones genéticas, herencia o cáncer.
Si bien esta ciencia a perdido espacios así como identidad, el avance del
conocimiento y la Bioseguridad no le dan tregua, en la responsabilidad como
disciplina, actúa como un gran filtro, para todo aquello que vaya desde la
producción de los alimentos hasta la última sustancia de aplicación terapéutica.
En definitiva la cuantificación de la
acción multidisciplinaria inventa seguimiento perpetuo como la “trazabilidad”,
como forma de control, donde la historia de calidad, cantidad, aseguran el
consumo, utilizándola más económicamente que democráticamente. De todas formas
son herramientas que dan seguridad para quienes la puedan adquirir, hipotecando
por ejemplo el hambre en el Tercer Mundo.
Concatenado en el mundo de la
toxicología, añorando por ejemplo, los viejos metales pesados, y su uso
indiscriminado, accidental, criminal, que nos asombraban sus aspectos
toxicodinámicos, recuerdo, que emití una opinión comparada en clínica humana,
que resultó un acierto frente al caso de una señora internada en el Casmu 2, que
me hizo comenzar a hablar de lo multidisciplinario. Era el año 1977, ya lo dije
antes, trabajaba en el SMU. Centro de asistencia N°2 como peón de servicio. Una
señora sexagenaria es internada por un cuadro de disnea, afección
dermatológica(eritema, hiperqueratosis, resecamiento de la piel con gran
fragilidad), conjuntivitis, y caída abundante de pelo. La paciente estaba siendo
asistida por una afección sanguínea que a su vez requería de quimioterapia. A
pesar de todo, el aspecto general era bueno. Mi turno era de 18hs. a 24hs, y
luego de la visita tenía que cumplir con la rutina del aseo de pisos y corredor,
con agua, jabón e hipoclorito. Por tanto entraba al cuarto desalojando al
acompañante, y así cumplir la rutina. La paciente se encontraba estable, con
suero en vía, y por curiosear(comparadamente) hablaba con las Nurses, sobre la
historia clínica, pero pasaban los días, no había diagnóstico, y sintomáticamnte
seguía siendo tratada. Prolongando su internación...Todavía no estaba recibido,
pero ya tenía la clínica, con el Dr. Marrero (actualmente en Industria Animal en
la ciudad de Melo), y estábamos tratando un perro de la Sra. Calero de la calle
Coraceros con casi la misma sintomatología que presentaba la paciente, con la
diferencia que nosotros sabíamos que el animal estaba intoxicado con sales de
Talio, accidentalmente, (Zelio era el raticida en pasta) y habíamos instaurado
un tratamiento sintomático de mantenimiento, y encomendándonos al Señor, ya que
antídoto no existía y la bibliografía del momento llegaba a proponer la
realización de Transfusiones completas como método de extracción del tóxico
(imposible...). No sobrevivió más que 13 días.
Blanquita Distacio era la compañera
encargada de la ropería del Sanatorio, donde íbamos a buscar nuestros uniformes,
y además realizábamos con ella el conteo de ropa que iba al lavadero. Le comento
de la similitud del perro que se había muerto y el caso de la paciente del
segundo piso y que para mí “esa señora tenía mucho dinero y los parientes
aprovechando la quimioterapia, la estaban envenenando con talio”...
Quiero aclarar que si buscan en
archivos de la crónica roja de 1977, éste caso tuvo trascendencia por su
criminalidad y originalidad.
Como a los cuatro días soy llamado a
oficina de personal de servicio donde el Jefe me dijo: “Usted es el canario
Ocampo”, a lo que yo bastante rebelde pensaba en que problema me habría
metido...a lo que respondo que sí. Entonces me contó lo oportuno que fue la
comparación, de mi paciente con el de la Señora internada. Realmente en un
principio no me dí cuenta (tal vez por no ser especulador), es más estaba
enojado con mi compañera de trabajo por comentar, y con la agravante de
habérselo dicho al jefe.
Todo se dilucidó, para los médicos
actuantes de ése momento, tenían la etiología y el tratamiento, casi eran
felices, lo que no podían entender por qué variaba los niveles en sangre, si
hasta la circulación entero hepática la tenían controlada con el Azul de Prusia.
Si bien habían remitido a uno de los parientes, quedaban otros que a diario en
la visita y sin despertar sospechas llevaban cañones y bombas de dulce de
leche...que tanto le gustaban a la Sra. Realizo un segundo comentario, que el
talio es de un sabor dulzón parecido al dulce de leche, descrito en los
cuadernos que sacaba la A.E.V. la bolsa del libro, de toxicología de los metales
pesados... y fueron más parientes presos, la paciente se recuperó, nunca se
enteró de mis opiniones y fue un gran logro de los médicos que la asistían y un
orgullo para la Institución.
Hoy el Talio no existe en nuestro
medio, su descripción toxicológica, es abundante, así como su tratamiento, lo
que se rescata en esta narrativa, es la importancia, del manejo de la
información dentro de los diferenciales, la comunicación, y no ignorar la
herramienta de la comparación, dentro del universo de posibilidades. Haber
trabajado en ámbitos de la Salud humana me abrió una perspectiva diferente en lo
conceptual de la Salud Pública. Pero en éstos largos años aprendí, que la
solidaridad, con fuerte arraigo científico y cultivado día a día con el sentido
común, da prestigio, primero como Universitario y luego podemos hablar desde el
título.
Una forma de establecer el diálogo con
los propietarios de los pacientes, es saber interrogar en la historia y
evolución clínica del paciente. A que me refiero?... quiero desarrollar una
experiencia de las que marcan.
El propietario de una paciente en este
caso, una perra, de 6 años de edad, cruza, mediana, y de nombre “Chiqui”, el Sr.
Cardozo de la calle Roque Viera 1736 (Colón), concurre a asistencia en
consultorio presentando un cuadro, de epíxtasis, anemia importante, al exámen
objetivo general, por la palidez de las mucosas, sobre todo oral, y una diarrea
de color negro. El estado general era aceptable, no había deshidratación de
importancia, ausencia de vómitos, sensorio normal. Comienza la anamnesis y sus
historias orales, tanto regional, geográfica, así como la posibilidad de la
ingestión de sustancias tóxicas, como alimentos en mal estado etc...pregunto
expresamente, si se había puesto”veneno para ratas”, a lo que se me responde
rotundamente que no. La posibilidad de enemistad con vecinos etc...Extraigo
sangre, observando que el tiempo de coagulación (tiempo de protrombina) estaba
notablemente aumentado, signo que me orientaba hacia una coagulopatía. La
temperatura se encontraba normal, cosa que me hacía descartar procesos de
características infecciosas.
Comienzo un tratamiento sintomático
con vitamina K, complejo B como estimulante hemopoyético, y le propongo
asiduidad cada 8Hs en la administración por venoclisis de la menadiona. Vuelvo a
preguntar sobre la posibilidad de la intoxicación warfarínica, nuevamente recibo
la negativa al veneno para ratas. Así llegamos al tercer día de tratamiento, y
ese síndrome hemorragíparo estaba controlado, ya había investigado
bibliográficamente todas las posibilidades que pudieran dar etiología a dicha
discrasia. Por enésima vez y ya en una forma que parecía subnormal, en mi
comportamiento anamnésico terapéutico, pregunto: “está seguro, que no puso
veneno para ratones?”. Y ahí apareció “El Señor” que a parte es uruguayo, y Don
Cardozo me dice: “para ratones sí, pero no para ratas”...Finalmente se hizo la
luz, resolvimos el caso, Cardozo sabe mucho sobre warfarínicos y tratamiento, y
yo aprendí a preguntar mejor, disminuyendo la soberbia intrínseca de lo
académico, optimizando la relación entre dueño del paciente y el Profesional,
más sencilla y horizontal.(1986).
Platón dice, “que los médicos de los
esclavos no dan razón alguna de las enfermedades y escriben mejor según su
experiencia, como si tuvieran una ciencia perfecta, comportándose como tirano
soberbio. El médico de los libres, estudia las enfermedades, tiene a los
enfermos desde el principio bajo observación, busca la naturaleza del mal,
establece estrechas relaciones con el mismo enfermo y sus familiares, y al mismo
tiempo aprende de los enfermos y les enseña en cuanto sea posible”... (Leyes, IV,720
cd)
De warfarínicos, intoxicaciones y
campañas de desratización, prácticamente vemos oleadas de casos, con los
servicios que brinda Salubridad de la I.M.M.
En el año 2000, con el gran número de
personas afectadas, por Leptospira, la I.M.M. Por medio de la descentralización,
en los Centros Comunales, se entregaba un volante informativo, sobre la
importancia de la enfermedad infecciosa, y la importancia de desratizar, y
aprovechar los servicios de Salubridad. Recuerdo que llamé para hablar con el
responsable, y soy atendido por otro técnico(médica), donde a modo de actuar
multidisciplinariamente, me parecía importante que a la hora de la extensión, y
educación sanitaria, la higiene, y el cuidado personal, y la responsabilidad
ambiental, faltaban elementos, que no eran contemplados. Pero peor era la
indicación de raticidas con atractivo sexual (feromonas). Mi argumento era que
no había cantidad suficiente de tóxico como para enfrentar una población
desmedida de ratas, y lo que se lograba era una migración descontrolada que
podía exacerbar otras enfermedades infecciosas repercutiendo Epidemiológicamente
y sanitariamente no sólo a nivel de la Salud Pública Humana sino animal, y a
modo de efecto rebote se podría crear una emergencia Sanitaria... Para qué!!,
comenzó una entelequia, con preguntas desde quién era yo, que era, donde lo
había leído, que bibliografía etc.. Esperé que terminara con su catarsis, le
expliqué para terminar, que sólo estaba aplicando el primer método científico,
el de la observación. Mis disculpas por el aporte, y por intentar actuar en el
mejoramiento de la Salud pública, como derecho humano fundamental.
Al poco tiempo cambiaron de tóxicos, y
veo a la misma persona que me tomó examen por teléfono, dando cátedra sobre la
importancia de los cebos sin la presencia de sustancias de atractivo sexual.
Uno de los grandes desafíos de la
práctica asistencial de los animales de compañía ha sido el de las enfermedades
de evolución crónica que dado los cambios que producen en las estructuras donde
ejercen su acción, pueden llevar a confusión, de tal forma que el destino
terapéutico del paciente puede terminar en un encarnizamiento, como una forma de
eutanasia activa, sin un diferencial definido o una eutanasia pasiva que solo la
Agonología forense podría interpretar. Así me ha pasado en la clínica y veo la
frecuencia en otros colegas, que padecen de la misma actitud.
En mi zona a pesar de que la
bibliografía mundial dice que no existen áreas endémicas conocidas para el
Criptococcus Neoformans puedo afirmar que es endémico, así lo comprueba la
repetibilidad llamativa en varias fincas (casa quintas) donde tienen en común
grandes espacios verdes y donde existieron pajareras y palomares. Para tomar un
ejemplo, en la calle Larrobla 934 de la señora María Elena Gómez; donde hay gran
número de felinos de su propiedad, varios de ellos presentaban dicha enfermedad
micótica. Fundamentalmente al nivel de vías aéreas y las lesiones granulomatosas
ulceradas cubiertas por un exudado seroso, llamaba la atención desde el punto de
vista facial y nasal, con pérdida de estructura muy similar a la evolución
eritematosa actínica de etiología física, por Radiación UV que recordaba más al
carcinoma espino celular.
Incluso la agresión celular provocada
por el hongo llevaba a una grado de indiferenciación compatible con los procesos
degenerativos neoplásicos. Es necesario tener una buena paraclínica, no sólo el
diagnóstico por imagen, sino el cultivo y la observación experimentada de placas
por aposición para observación directa, y así entrar en la histopatología para
diferenciar lo neoplásico de las vías aéreas superiores (especialmente nariz).
Increíblemente ésta micosis tiene
connotaciones de importancia por ser una zoonosis grave, que responde de manera
efectiva a la terapia con itraconazol.
En el caso de la neoplasia
espinocelular en gatos, si bien teníamos el concepto de la predisposición de los
gatos con capa clara (blancos), hoy se puede decir que gracias al deterioro de
la capa de ozono, se da en todas las capas sin diferencia de incidencia.
Generalmente en el tercer mundo, es
una enfermedad terminal con solución en la eutanasia activa; en el primer mundo
prácticamente el 90 % de este tipo de cáncer, se cura por radioterapia. Así como
nos encontramos limitados económicamente de poder tener soluciones tecnológicas,
de las cuales económicamente representa, algo inalcanzable e impensable...
mientras detallo esta casuística particular, en este momento asisto a dos casos
neoplásicos, que también terminarán en eutanasia, debido al alto costo de las
drogas antineoplásicas, para su terapia. Ejemplo de esto último es el caso del
Osteosarcoma de un canino Doberman, hembra, de seis años, propiedad de la
Familia Fleitas, con domicilio en República Francesa 780, donde requiere de
Carboplatino a un costo, la ampolla de 150 Mg de 460 dólares( dólar a 25$),
requiriéndose por lo menos 8 ampollas para una primer quimioterapia.
El otro caso, un melanoma amelanótico
de un canino macho cruza de 10 años, de propiedad de la familia Pisano,
domiciliado en García Lorca 1110 Ap. 134 que requiere de la droga Dacarbazina,
que cada ampolla de 100 mg cuesta 120 Dólares y necesitaríamos 6 de ellas para
una primer incursión quimioterápica.
Ante esta situación como profesional
de ejercicio liberal no sé, si sentirme autista, o convertirme en verdugo ante
la falta de medios, si comparamos con humanos situación a situación, solo me
queda una reflexión: “pobre... los pobres”.
La Bioética (rama de la filosofía que
trata de dar respuestas a lo que la ciencia no puede resolver); sumado a la
Ética profesional y el autocontrol Moral, deontológicamente espero, la
absolución frente a las limitantes no solo impuestas por un sistema decadente en
lo económico, sino también en la transgresión con fuerte impacto en lo
asistencial y en el conocimiento.
En 1976 realizo mi primera
quimioterapia, como tutor tenía nada menos que a mi querido Profesor Rogelio
Roca, se trataba de un linfosarcoma en un canino, cruza Bóxer de 7 años de edad,
macho, propiedad del señor Bentancourt, que vivía en la calle Manuel Correa
3586. Interesante resulta saber que este señor era amigo del Dr. Tabaré Vázquez
(actual Presidente de la República), destaco esto porque, la información
bibliográfica para esos momentos era muy precaria, y además no había una
estandarización en la aplicación de drogas antineoplásicas. En las Ciencias
Veterinarias en ese momento la aplicación terapéutica se realizaba por kilogramo
de peso vivo, con esta vinculación interdisciplinaria el mérito que se obtuvo
fue la que comparadamente poder utilizar, protocolo humano (prednisona,
procarbacida, ciclofosfamida, y vincristina), siendo lo novedoso la dosificación
por superficie corporal. Describir la metodología utilizada en la quimioterapia
unida al mantener los mejores valores sanguíneos, junto a las técnicas de
venoclisis con lavado de vena, resultaría tedioso.
Lo rescatable de esto fue que el
promedio de la sobrevida luego del diagnóstico (6 meses) fue terapéuticamente de
9 meses, sin necesidad de eutanasia, y toda la transformación que sufrió
secundariamente el animal, debido a la quimioterapia, lo otro destacable fue la
comparación y la solidaridad multidisciplinaria. Lo mejor a pesar del
encarnizamiento terapéutico, fue el respeto con que se trabajó con el paciente y
la toma de conciencia, conmovedora de los afectos del hombre hacia el animal,...
en memoria de “Argos”.
Referente a este aporte, debo de
consignar que forma parte de un trabajo que he ido elaborando a lo largo de mi
carrera asistencial, que refiere a “ los aspectos conmovedores, de lo que es
capaz de hacer el ser Humano por sus animales de compañía”. Basado en las
relaciones del servicio Profesional, usuario y paciente, realizado desde la
incondicionalidad inter- especie, la ética de la confidencialidad, y el impacto
destacado de los afectos. Acostumbramos a realizar trabajos desde la óptica
clínica, donde generalmente, y anecdóticamente, vulgarizamos y banalizamos los
comportamientos Humanos referente a las diferentes patologías o asesoramientos,
de un modo burlón y jocoso, de lo anecdótico (...) mi trabajo será, desde los
mejores sentimientos, desde los inimaginables esfuerzos que puede llegar a hacer
el hombre por el amor a sus animales.
Desde el comienzo de este trabajo,
opté por la narrativa, a efectos de trasmitir conceptos, reflexiones,
pensamientos sobre las diferentes áreas. Si bien son de características
científico técnicas, no escapa a lo doméstico. Ejemplo de esto es la referencia
a los costos y su significación de algunas drogas y la hipoteca de instaurar
tratamientos.
Recordando al filosofo: “nada de lo
humano me es ajeno”, lo particular del individuo se conjuga en la transmisión
del conocimiento, dando calidez y sencillez a la comprensión que por medio de la
expresión escrita facilita el abordaje con la imaginación y asimilación de 30
años en el ejercicio liberal del área clínica de pequeños animales profundizando
cotidianamente en la Salud Pública. He abordado mas de 10.000 cirugías contando
desde las menores superficiales, hasta las cavitarias entendidas como mayores.
Desarrollo de técnicas alternativas de
materiales, asociación farmacológica en la anestesiología así como sus vías de
aplicación; acceso quirúrgico no convencional de regiones y patologías como los
cuadros obstructivos como el esofágico e intestinal y uretral que una vez
llegado al sitio del cuerpo extraño el desarrollo de la solución por medio
manual llevando por la progresión mecánica al exterior por aberturas naturales.
En el caso de las uretrales, litiásicas, adherencias inflamatorias los cálculos
desintegrables en vejiga por métodos mecánicos micronizándolos utilizando la
presión hídrica para la solución obstructiva sin entrar en órgano (cistotomía),
minimizando riesgos de peritonitis químicas o sépticas. De éxitos y fracasos
espectaculares estos últimos no han sido por impericia tal vez si por soberbia
que ante la presentación increíblemente sencilla de solución quirúrgica la
minimización de lo rutinario y tantas veces visto me condujeron a una mala
praxis que exigía la reflexión del procesamiento de los hechos, concluyendo que
todo acto es único, especial y por tanto merece la responsabilidad y la
oportunidad de lo que ya describí como autopsia en la acepción de la verdad
absoluta y aspiración a la perfección.
Muchas veces lo inesperado lo no
deseado a pesar de todo sale bien, el azar resulta ser un aliado, expresando la
rara combinación de lo biológico, la resistencia, conjuntamente con los
mecanismos de reparación y reconstrucción del propio organismo.
Surgen así los conceptos de: “la
naturaleza es sabia”, “los milagros existen” a pesar de ser agnóstico,
conclusiones interesantes resultan de la experiencia, ordenándolas de alguna
forma: la anestesia sigue siendo la principal opción del paciente; por más que
se reconozca la técnica operatoria así como la región a abordar, se debe confiar
en la manualidad y el sentido común; optar por el concepto de que es un momento
único, que el desafío es la solución y es irrepetible; si en el momento del acto
quirúrgico hemos perdido la capacidad de conmovernos, de estar hiperalertas y
vigilantes, con el estrés de la solución y la recuperación del paciente,
entonces será mejor opción: derivar.
Uno nunca se acostumbra, salvo las
cirugías coordinadas y planificadas, en Veterinaria siempre es emergente o
urgente, donde lo vertiginoso y dramático de la situación siempre pone en juego
el sistema adrenérgico. El Dr. René Favaloro decía que no podía realizar ninguna
cirugía sino mantenía previa una charla donde se familiarizara con el paciente y
su historia, por sobre todo afectiva.
En la experiencia sobre mis perros y
gatos, que han ocupado papel preponderante dentro de la familia, los he
intervenido quirúrgicamente, ya sea por anulación reproductiva o diferentes
patologías, comprendí cronológicamente que a mayor edad fui profundizando en los
afectos llevándome a la inseguridad de no poder resolver quirúrgicamente
recurriendo a otro colega. Un agradecimiento y reconocimiento a mi amigo y
hermano Dr. Fernando Camacho.
Dentro de las recomendaciones y por
experiencia, es importante no abordar masivamente las cirugías, si no somos
capaces de responsabilizarnos al momento de la recuperación anestésico
quirúrgica del paciente(el desborde numérico de casos se vuelve una catástrofe
sanitaria por desborde de capacidades). Reivindico sí, por condición propia, la
labor del Veterinario, que desde la preparación del paciente, sedación,
anestesia, cirugía, recuperación, alta incluso fracaso. Siempre fui enemigo de
las cirugías estéticas e innecesarias en los animales siendo una forma de ir
contra características propias de la raza y sus parámetros fenotípicos por el
solo hecho de cambiar el aspecto físico, exacerbando una actitud intimidatoria e
impresionable, donde generalmente coincide con las etapas de socialización del
animal. Estos factores luego incidirán en la etiología de la Agresión, y de las
conductas adversas. He realizado innumerables veces esta mutilación (estética)
pero de alguna manera encontré la forma de ayudar a la esencialidad de la
especie y a la humillación animal, dando la posibilidad de hacer participar al
dueño del paciente en el acto quirúrgico.
A través de la impresión y la agresión
que supone el acto quirúrgico he logrado desalentar de tales prácticas, gustos o
esnobismos, por lo menos, la mayoría de los dueños, juraron que un nunca más
expondrían al sometimiento estético quirúrgico a su afecto.
Los xinófilos de nuestro país, llegan
al colmo de felinizar al can como es el caso del cimarrón uruguayo (con sus
orejas mutiladas y redondeadas a lo puma) que desde su nombre mal concebido
etimológicamente al significar “perro que no tiene dueño”, lo ven como mastines
que resulta impresionable la palabra pero en definitiva significa “perro
domesticado”, llegando al estudio académico, de su componente genético sin
conclusión ni mapeo estandarizado donde lo importante termina siendo la
descripción de los marcadores y técnicas desarrolladas de una investigación
génica que no ha tenido conclusión.
Por último y peor, el cruzamiento
endogámico y por prepotencia a favor de la estabilidad fenotípica han
seleccionado genéticamente y con fuerte incidencia, en el aumento de la
displasia y obesidad. A pesar de todo tengo en propiedad una cimarrona
uruguaya...
Estando en mi Pueblo Rocha,
Departamento de cimarrones, un señor que tenia cachorros atigrados, algunos
bayos otros blancos y otros negros, le pregunto si eran cimarrones, a lo que me
responde: - que tenia sí marrones, sí blancos, sí negros. Tal vez el humor de
este butiacero da una comprensión mayor del estado actual de la evolución de la
raza
Una comunicación que resulta
atractiva, en materia de disciplina quirúrgica, es la de la resolución por
ovariohisterctomía de la enfermedad Piómetra. En una de estas cirugías cometo el
error de dejar parte de un ovario. Por supuesto, que el animal siguió ciclando,
pero pude observar, que éste paciente, tubo una sobrevida mayor a lo que estamos
acostumbrados ver de paciente ovariohisterectomizados, que en general son de
2años llegando a insuficiencia renal, con síndrome urémico.. A raíz del error,
pero la observación y el seguimiento, comencé a proponerlo, como una posibilidad
de mejor sobrevida tanto cualitativamente como cuantitativamente en lo
cronológico, dejando la actividad estrogénica, con la presencia de un ovario.
Resultado, se confirma la sobrevida, en varios casos, sin poder definir
exactamente, en que ayuda la presencia estrogénica. Desafío de la asistencia, lo
empírico, para la investigación.
A través del desarrollo de este
trabajo, he pretendido mostrar las diferentes áreas que hacen a la asistencia en
Pequeños animales, con una característica personal y Profesional, parte de la
evolución en la historia de un Veterinario, no dejando de reconocer otra
cantidad de áreas, por la que he transitado en el desarrollo del ejercicio.
Son alguna de éstas, el asesoramiento,
los manejos alimentarios, higiénicos reproductivos, intensamente comprometido
con la concepción y el criterio de la domesticación, respetando el afecto de la
humanización, pero no dejando perder el concepto de la esencialidad. La
protocolización de Enfermedades crónicas, con características especiales, frente
al enorme desafío que nos plantean las Neoplasias, que por medio de la cirugía y
quimioterapia, en nuestro medio, con las dificultades de no tener acceso a la
radiación, y la precariedad del diagnóstico por imágenes, como la TAC. y
Resonancia magnética, pero confirmando cada vez más el origen vírico, con su
biología, unido a las transformaciones metabólicas y síntesis proteica a nivel
celular, logran la indiferenciación, alterando genómicamente la senescecia, y la
apoptosis, transgrediendo el biorritmo de la Especie, desarrollando desde mi
pensamiento procesos intermedios heredables o adquiribles, incluso ensamblables
o incorporadas genéticamente en el origen común de las especies afines, con
devastadoras patologías, que no requieren de procesos inflamatorios para causar
noxa, destructiva, sustitutiva, degenerativa, como las enfermedades priónicas.
Diferentes expresiones de la infección vírica.
La desmitificación, de las funciones
fisiológicas asistidas, con soluciones instintivas, respetando la normalidad
dejando adecuar a su propio comportamiento esencial, si otorgando las medios más
confortables, para que se desarrollen en plenitud. En los largos años me ha
tocado asistir monstruosidades, área de la Teratología, como autósitos y
heterópagos, dobles, que se presentaban en animales que fueron vacunados en
determinados momentos de su gestación con antígenos recombinados, modificados o
atenuados, sobre todo en el período de organogénesis, pienso desde la
embriología patológica que será la que investigue los teratógenos responsables.
Fueron prese |