Una alternativa excelente de la cría del faisán es
su venta para poblar y / o repoblar cotos de caza, un negocio con
posibilidades ciertas y viables en nuestro país
Los “cotos de caza” son áreas destinadas al
aprovechamiento de la fauna nativa y/o exótica, en tierras privadas o
públicas, especialmente seleccionadas y en las que existe infraestructura
adecuada para la practica regulada de la caza deportiva.
En países europeos como España, Inglaterra,
Francia, Polonia y en países americanos como EEUU y Canadá existen cotos de
caza de faisanes desde hace ya muchos años y con gran éxito.
Solo en Inglaterra los cotos de caza generan
10.000 puestos de trabajo.
En Iowa (EEUU) considerada la capital mundial del
faisán, con una población estimada de 4.000.000 de faisanes, cada año la
actividad de caza de esta ave convoca a 140.000 cazadores residentes en el
estado y a 40.000 no residentes, que dejan anualmente solo por licencias de
caza, 85 millones de dólares. Además por otros rubros como armerías, hoteles,
restaurantes, casas de ropa deportiva, estaciones de servicio, etc. se estiman
ingresos anuales por 154 millones de dólares.
En Sud América existen cotos de caza que incluyen
faisanes en Perú, Ecuador, Argentina, etc.
En nuestro país todavía existen todavía muy pocos
cotos de caza de faisanes, los cuales se encuentran ubicados en las provincias
de Buenos Aires, Entre Rios, Córdoba y Santiago del Estero.
La elección del faisán como presa de actividad
cinegética no es casual. Entre las particularidades que lo hace especial debe
destacarse su vuelo; debido a que sus alas están especialmente adaptadas para
conseguir en un breve tiempo la potencia necesaria para un vuelo rápido. Una
vez que el faisán denota la presencia del batidor o del perro, se eleva en un
vuelo casi vertical caracterizado por un aleteo intenso y ruidoso, acompañado
en el caso de los machos por un chillido. Esta fase de arranque termina al
alcanzar unos 4 a 6 metros de altura que coincide con la cota de vuelo,
seguido de aleteos por unos centenares de metros donde aterriza de una forma
brusca y poco elegante.
El criador de faisanes puede vender estas aves al
dueño de un coto de caza o asociarse con él para ser un proveedor permanente
del mismo.
El proceso de crianza de faisanes para cotos no se
diferencia demasiado de la cría de animales para carne y los tiempos de
acabado tampoco sufren cambios.
A los 5 meses de edad los faisanes tanto machos
como hembras están listos para ser colocados en los cotos de caza, aunque es
aconsejable destinar los machos a los cotos y las hembras a actividades
reproductivas.
Reproductivamente este especie se maneja en harén,
es decir un macho cada 4 o 5 hembras, por lo cual luego de cada periodo
reproductivo tenemos un excedente de machos.
En nuestro país la superficie ideal para
establecer un coto de caza de faisanes fluctúa entre las 300 y 400 hectáreas,
a diferencia de países europeos donde el tamaño oscila entre las 25 y 30
hectáreas.
Los precios que se manejan en los cotos de caza de
nuestro país son variados y oscilan entre 5 y 10 U$S por pieza capturada, a
lo que debe sumarse 50 U$S diarios por la organización que incluye pensión
completa y los derechos de campo.
En Santiago del Estero la modalidad más utilizada
es la venta de cacerías completas (U$S 200) que incluyen 10 - 15 faisanes
abatidos por persona, mas un día de estadía completa.
Existen ventajas comparativas para la utilización
del faisán en actividades de caza, con respecto a otras especies de
utilización cinegética como perdices, martinetas, patos, etc.
Entre esas ventajas se destacan las siguientes:
-
Su caza esta permitida todo el año.
-
No existe limitación de piezas por cazador, pues
las aves abatidas se reponen conforme a las necesidades del coto.
-
Las variedades usuales de faisán que se emplean
en nuestro país para la actividad cinegética son las de collar común y
tenebroso. Seleccionándose preferentemente ejemplares livianos.
-
Con respecto a las modalidades que se usan para
la cacería de faisanes en cotos de caza son muchas, ya que en cada país
tiene la suya, pudiéndose mencionarse las siguientes:
Montería de Puestos Fijos: Se realiza en un monte
de no más de 2 (dos) hectáreas donde se acostumbraron a los faisanes a vivir
en él. Se instalan entre 8 a 15 puestos de tiro alrededor del monte donde
están los faisanes.El día de la cacería un equipo de colaboradores denominados
batidores con o sin perros se internan en el monte, separados entre ellos a
una distancia de 15 metros, para forzar a los faisanes a salir del él, para
que los tiradores instalados en los distintos puestos intenten abatirlos.
En Manos o con Perros de Cacería: Es similar a la
caza de perdices pero con perros de caza y los cazadores siguiendo a los
perros. Esta manera tradicional de caza en nuestro país puede ser
complementada con las otras modalidades.
Hojeo a la Inglesa: Consiste en hacer volar a los
faisanes sobre una línea de escopetas que las esperan semiocultas detrás de
puestos fijos. Los puestos fijos están separados por una distancia de 30 - 40
metros. Es muy parecida a la montería de puestos fijos pero con el agravante
de que los faisanes vuelan debido a que los batidores los hacen levantar vuelo
tratando de hacerlos pasar por los puestos fijos donde están ubicados los
cazadores. Según los especialistas el mejor calibre para abatir faisanes es
el 12/70 aunque se puede emplear otros calibres como el 16 o el 20. La
munición adecuada es la del 7 o 7 ½ con un peso de 30 a 32 gramos
dependiendo de las condiciones metereológicas.
En conclusión podemos afirmar que los cotos de
caza de faisanes tienen un futuro promisorio en nuestro país y constituyen una
alternativa productiva para muchos productores que disponen de campos que no
han expresado totalmente su potencial económico.