Como mandar Muestras para Aislar Mycoplasmas
pulmonares en Pequeños Rumiantes.
Para aislar mycoplasmas, necesitamos un trozo de
pulmón en buenas condiciones. De los hisopos nasales tomados en fresco y
directamente analizados podríamos aislar mycoplasmas, acholeplasmas y
ureaplasmas que son flora saprofita y no necesariamente han de estar implicados
en la neumonía. De todos modos, los hisopos deberían contener un medio de
transporte que permitiera la conservación del mycoplasma. Remitir hisopos sin
medio de conservación no es válido ya que la desecación también provoca la
muerte del germen.
Selecciona animales que hayan fallecido
recientemente o que tú hayas sacrificado.
Deja escurrir algo el pulmón para que el líquido
(fácilmente putrescible) no sea fuente de contaminación en el transporte.
Manda el pulmón entero o trozos grandes del mismo.
Enfrialo antes de enviarlo y mandalo refrigerado en
una caja de poliespan. No lo congeles nunca.
Además del pulmón debes enviar líquido articular u
otros órganos que aparezcan lesionados en el cordero o cabrito.
De las muestras de pulmón así enviadas podremos
aislar Pasteurella y mycoplasma y fabricarte una autovacuna mixta.
Como se Hace una Autovacuna Frente a Mycoplasmas
En la foto de microscopia electrónica se observa la
cápsula de un mycoplasma. Como sabes, en nuestras formulaciones introducimos el
antígeno capsular dentro de liposomas, y esto es lo que estamos haciendo con los
mycoplasmas. Las primeras autovacunas ya llevan varios meses funcionando con
excelentes resultados, aunque realmente es pronto para hacer una valoración.
De momento ninguna otra empresa o laboratorio de
investigación está empleando esta tecnología vacunal con los mycoplasmas. Exopol
ya lo hace con M. agalactiae, M. bovis y M. hyopneumoniae.
Mycoplasmas en Pequeños Rumiantes
Se han aislado muchas especies de mycoplasmas de
cabras y ovejas. Algunas cepas se han aislada una única vez o unas pocas veces,
y su papel en la enfermedad, si existe, es totalmente desconocido. Esta circular
incluye una lista actual de los diferentes tipos de mycoplasmas aislados de
ovejas y cabras y da una descripción breve de su patología y papel (si existe)
en la enfermedad.
Mycoplasmas causantes de Agalaxia
Mycoplasma agalactiae
Este importante Mycoplasma ocasiona enfermedad en
cabras y ovejas y se aisla fundamentalmente en el area mediterránea.
La denominación de agalaxia contagiosa de ovejas y
cabras sugiere que sólamente la hembra se afecta, cuando realmente ambos sexos
son susceptibles, y además incluye otros mycoplasmas que también ocasionan
agalaxia (M. capricolum, M. mycoides spp capri, M. mycoides spp mycoides, y M.
putrefaciens).
La enfermedad ocasionada por M. agalactiae es de
considerable importancia económica a causa de su elevada morbilidad más que por
su mortalidad. La enfermedad puede ser inaparente, leve, aguda, o crónica. En
las hembra, hay un malestar general, fiebre, y mamitis que conduce a la
disminución de la producción lechera y a la agalaxia. Un gran número de gérmenes
aparecen en la leche, y en la sangre durante un periodo breve. De este modo el
mycoplasma migra a otros órganos provacando en ocasiones severas
keratoconjuntivitis y artritis que puede involucrar uno o varios articulaciones
(poliartritis). Sin embargo, frecuentemente sólo observamos una mamitis
subclínica, sin más sintomatología que la positividad en el test de california.
Aunque carecemos de evidencia experimental parece que la infección se transmite
por el calostro o la leche que contiene el organismo. La hembra se infecta
fácilmente por la introducción de unos pocos gérmenes en el canal de teta o como
resultado de los procedimientos no higiénicos en la sala de ordeño o durante el
ordeño a mano. Análogamente se pueden producir infecciones por M. capricolum, M.
mycoides spp mycoides y M. putrefaciens. En cualquier caso hay que considerar
que con frecuencia los síntomas clínicos aparecen también en animales no
lactantes por lo que es necesario considerar otras vías de infección. Tampoco
existe evidencia de la infección en abrevaderos, pastos comunales, etc. sin
embargo, la experiencia nos dice que en estos lugares sí se produce el contagio.
M. agalactiae también se ha asociado con casos de
vulvovaginitis granulosa en cabras. Las lesiones en el pulmón no son frecuentes,
aunque sí se han descrito.
Mycoplasma mycoides spp capri
Este mycoplasma, se consideró como el agente
etiológico de la pleuroneumonia contagiosa caprina. Ahora se considera como
raro, aunque está serológicamente relacionado con M. mycoides spp mycoides lo
que produce errores de diagnóstico.
Mycoplasma m. spp capri también se ha aislado de
casos naturales de mamitis caprina. En un estudio experimental la inoculación
del organismo en el canal del pezón provocó inicialmente en una disminución de
la producción de leche acabando con una agalaxia. Como en las infecciones
producidas por M. putrefaciens, el organismo no se disemina a la glándula
opuesta.
Mycoplasma mycoides spp mycoides
Mycoplasma m. spp mycoides es mejor conocido como el
agente causante de la pleuropneumonia contagiosa bovina, una enfermedad
altamente destructiva del bovino ya erradicada en España. Sin embargo,
mycoplasmas de origen caprino serológicamente indistinguibles del tipo vacuno de
M. m. spp mycoides han ocasionado enfermedad severa en cabras.
Las dificultades surgidas en la diferenciación de
algunas especies de mycoplasmas han determinado la formación de un grupo
conocido como "mycoides". Dos de las especies incluidas en el síndrome de la
agalaxia (M. mycoides spp. mycoides LC y M. capricolum), así como M. mycoides
ssp mycoides SC y M. mycoides ssp capri, el serogrupo F38 y el serogrupo 7
bovino pertenecen a este grupo
M. mycoides spp. mycoides LC se ha aislado de cabras
y ovejas con mamitis, artritis o poliartritis, conjuntivitis, linfadenitis,
peritonitis, pericarditis, , septicemia, alguna forma de pneumonia
(intersticial, fibrinosa), y pirexia.
Mycoplasma putrefaciens
Este mycoplasma produce un fuerte olor a
putrefacción. En 1980, este Mycoplasma se identificó como una causa de mamitis
caprina conduciendo a agalaxia. Frecuentemente, no hay otras señales clínicas a
excepción de la mamitis y agalaxia. No produce fiebre y la mamitis no se
traslada a la otra ubre.
Los lactantes inoculados por vía oral, intranasal o
intramuscular, experimentalmente no desarrollaron septicemia ni otros síntomas
clínicos.
Mycoplasmas causantes de artritis
Mycoplasma capricolum
Mycoplasma capricolum es primariamente un patógeno
de la cabra pero también se ha encontrado en ovejas y vacas. En cabras, M.
capricolum es altamente destructivo, ocasionando una alta mortalidad y
morbilidad. La señal clínica primaria es una artritis severa (poliartritis).
Mycoplasma capricolum ocasiona cuadros agudos a sobreagudos cuando se inocula
parenteralmente o incluso oralmente. El organismo progresa de forma septicémica
con una localización grave en las articulaciones causando una incapacidad
permanente. En cabritos también se observa pirexia, pero puede ser de duración
corta y asintomático en adultos.
En un estudio experimental, los cabritos adquirieron
la infección por la ingestión de 100.000 gérmenes. La septicemia apareció a las
24 horas después de la exposición oral, y la sangre de todo de ellos era
positiva para M. capricolum al quinto día pos-inoculación. En estos animales
apareció neumonía y meningitis además de los consabidos problemas articulares.
Experimentalmente también produce mamitis pero es menos frecuente en la
infección natural.
Mycoplasmas causantes de Conjuntivitis
Mycoplasma conjunctivae
Mycoplasma conjunctivae ocasiona conjuntivitis y
keratoconjuntivitis en cabras y ovejas y puede aislarse frecuentemente desde el
ojo y la nasofaringe. Los animales infectados muestran lacrimeo, hiperhemia
conjuntival, iritis, y keratitis, pudiendo conducir a la ceguera total
Usualmente la enfermedad es leve, alargandose
durante una semana o, en casos más severos, un mes. Los animales pueden
recuperarse sin tratamiento.
Mycoplasmas causantes de Neumonía
Mycoplasma ovipneumoniae
Mycoplasma ovipneumoniae juega un papel en la
enfermedad de cabras y ovejas. Este Mycoplasma puede aislarse frecuentemente en
el pulmón, tráquea, y nariz y ocasionalmente en los ojos de ovejas con neumonía,
pero también se encuentra en el tracto respiratorio de ovejas sanas. Las ovejas
inoculadas por via intravenosa así como corderos de un día inoculados por
aerosol desarrollaron una Neumonía intersticial.
La enfermedad natural producida por M. ovipneumoniae
se ha descrito frecuentemente. Algunos estudios han sugerido una acción
sinérgica con Pasteurella multocida y/o hemolytica para producir neumonías
crónicas, que afectan fundamentalmente a animales de menos de un año. La
mortalidad rara vez excede de un10%, bajo condiciones experimentales, pero la
pérdida económica es considerable debido a los retrasos en el crecimiento y a la
eliminación de animales destinados a vida.
Mycoplasma arginini
Este mycoplasma se aisla en cabras y ovejas aunque
el organismo se considera en ocasiones como no patógeno. En un ensayo
experimental, M. arginini no produjo mamitis en cabras, pero persistió en las
ubres de ovejas a una alta concentración durante por lo menos 9 días,
ocasionando neutrofília sin la alteración en la consistencia y/o aspecto de la
leche.
Mycoplasma arginini se ha aislado desde casos de
keratoconjuntivitis ovina y se ha descrito con frecuencia en procesos neumónicos
en ovino.
Mycoplasmas poco frecuentes o erráticos
Mycoplasma Boris
Este Mycoplasma puede aislarse ocasionalmente de los
pulmones de cabras. Debido a la gran similitud antigénica y estructural entre M.
agalactiae y M. bovis sólo han sido considerados especies independientes de
forma reciente. Este enorme parecido entre ambos podría al menos en teoría
facilitar la adaptación de cepas de M. bovis a pequeños rumiantes si están
sometidos a altas dosis de gérmenes. M. bovis se asocia frecuentemente con
mamitis en bovino, y dada su elevada incidencia (al menos un 10-20% de las
explotaciones españolas están infectadas) es importante asegurarnos de su
ausencia al utilizar calostros bovinos en pequeños rumiantes o al utilizar la
leche bovina como suplemento alimenticio en lactantes.
En la infección experimental en cabras produjo
pirexia, y la glándula infectada se hinchó, alterandose la leche con grumos y
secreciones serosas.
Mycoplasma bovirhinis
Unicamente se ha aislado una vez de ovejas y cabras.
Mycoplasma gallinarum
Mycoplasma gallinarum se ha aislado por lo menos una
vez de ovejas y cabras. La importancia de estos aislamientos es desconocida,
porque el Mycoplasma puede haber sido adquirido por contaminación a partir de
aves (por ejemplo, a través del consumo de camas como fuente de nitrogeno no
proteíco).
Otros serotipos
Serotipo 5. Aislado de una pata de cabra.
Serotipo 7 Aislado de pulmón de una cabra
Serotipo 11 Aislado de vagina en ovejas australianas
Serotipo 16 Mycoplasma spp. F38 se considera ahora
el agente etiológico de la
pleuroneumonia caprina (exenta en España) y de
altísima mortalidad.
Serotipo 17 Aislado de oreja de cabras en Australia.
Serotipo 19 Aislado de oreja de cabras en Australia
Serotipo 20 Aislado de oreja de cabras en Australia
Acholeplasma
Acholeplasma axantham. Sin significación patológica
Acholeplasma granularum. Sin significación
patológica
Acholeplasma laidlawii. Sin significación patológica
Acholeplasma oculi Estos mycoplasmas se ha aislado
en casos de conjuntivitis o keratoconjuntivitis en cabras y ovejas
Ureaplasma
Los ureaplasmas se han aislado en cabras y ovejas.
Hay, sin embargo, una carencia general de información sobre estos organismos.
Fuente: www.exopol.com