Artículo
036:
La piel de los
ovinos
Ginés Santiago de Gea
La piel de los
ovinos está constituida por dos tipos de tejido diferentes.
Una capa externa
delgada, llamada epidermis y por debajo de ésta una más gruesa y compleja
conocida como dermis o corion, formada por tejido conectivo que contiene
abundantes fibras de colágeno.
En la dermis, a su
vez, se distinguen dos zonas bien diferenciadas: una superior llamada papilar,
provista de numerosos vasos y fibrillas nerviosas, que cumplen una importante
función en la regulación de la temperatura corporal y otra llamada reticular,
formada por un tejido con fibras de colágeno.
LA USINA PRODUCTORA DE FIBRAS
El vellón de la
oveja está compuesto por millones de fibras, producidas en diferentes tipos de
invaginaciones de la epidermis, conocidas como folículos. Básicamente se
distinguen dos tipos de folículos:
1º) Primarios.
2º) Secundarios.
Los folículos
primarios, ubicados en la profundidad de la dermis, se encuentran alineados en
grupos de tres, llamados estado de trío o tríada. Están capacitados para
producir los cuatro tipos diferentes de fibra que se pueden encontrar en el
vellón, a saber: Lana, Fibra heterotípica, Pelos y Kemps.
Los folículos
secundarios, en cambio, más numerosos y pequeños que los primarios, se
encuentran rodeando a éstos últimos y producen únicamente fibra lana.
Dicha tríada, con
los folículos secundarios anexos, constituyen la "unidad de producción de lana".
Cada grupo
folicular, por otra parte, se destaca por tener una constitución histológica y
estar acompañado de elementos diferentes.
Los folículos
primarios tienen glándulas sebáceas, sudoríparas y músculo arrector o erector
pili, mientras que los folículos secundarios carecen de estos dos últimos
elementos, portando únicamente una glándula sebácea.
La estructura del
vellón, en consecuencia, está íntimamente relacionada con el número,
distribución y comportamiento de estos folículos, fenómeno que se conoce como:
relación S/P.
Se sabe que las
lanas más finas se corresponden con una mayor densidad folicular, la que se
expresa en producciones de fibras más cortas; por lo tanto, las lanas tipo
Merino deben tener una relación S/P no inferior a 25/1; las cruzas finas, una
relación equivalente a 10/1, mientras que en las gruesas la relación S/P es de 2
a 3/1.
DESARROLLO DE LOS FOLíCULOS PRIMARIOS
El folículo
primario comienza a desarrollarse a partir de una pequeña capa de células de la
epidermis, llamada basal, que crece hacia la capa papilar de la dermis.
Este folículo
empieza su desarrollo alrededor de los 45 ó 50 días de vida fetal, llegando al
estado de "papila", potencialmente funcional, a los 70-75 días aproximadamente.
Antes que alcance
el doble de su ancho comienza a aplanarse en la base y las células de la dermis
a concentrarse en la base. En el costado del folículo inmaduro empieza a
formarse la glándula sebácea, y al final de este estadio, a su lado se forma una
glándula sudorípara bilobulada.
En última
instancia, se forma sobre el mismo lado donde están ubicadas las glándulas
sudorípara y sebácea, el músculo erector Pili.
El músculo, en
algunos animales provoca la erección del pelo, pero en el ovino parece no tener
función.
En el estado de
"papila", comienza a formarse por queratinización de las células epidérmicas, el
canal piloso.
Todo este proceso
concluye alrededor de los 90 días de vida fetal.
La lana es
producida por multiplicación de las células epidérmicas que rodean a la papila.
La fibra formada es luego impulsada hacia arriba por la presión de la división
celular.
Al final de este
estadío, aproximadamente a los 100 días de vida fetal, la punta de la fibra se
queratiniza y cuando el crecimiento sobrepasa el nivel de la glándula sebácea,
se considera que el folículo está maduro.
DESARROLLO DE LOS FOLÍCULOS SECUNDARIOS
El proceso de
desarrollo de folículos secundarios presenta ciertas diferencias respecto al de
los primarios.
La más importante
es que la mayoría de estos folículos forman nuevos folículos a partir de los
originales.
Los folículos
secundarios tienden a alcanzar un mayor largo que los primarios, antes que la
base comience a achatarse.
Las ramificaciones
de estos folículos aparecen una vez formada la glándula sebácea rudimentaria que
los acompaña..
La formación del
canal piloso es un poco más tardío que en los primarios y éste no se dobla por
debajo de las capas más exteriores de la epidermis, como ocurre con los
primarios.
Los folículos
secundarios derivados, presentan los mismos estadios de desarrollo que los
originales y a excepción de éstos, no son formados por la epidermis. Su glándula
sebácea se desarrolla mas tarde, mientras el canal piloso por donde pasa la
fibra es similar al que se desarrolla en el folículo original.
ANIMALES SRS
Se conoce con el
nombre de "animales SRS" (soft rolling skin), a grupos de poblaciones animales
de diferentes especies, seleccionados con el objetivo de mejorar la cantidad y
calidad de la lana, maximizando la densidad y la longitud de las fibras.
El sistema de cría,
desarrollado en Nueva Gales del Sur, Australia, por el Dr. Jim Watts (2003),
está siendo aplicado desde 1988, tanto en majadas Merino, como en hatos de
cabras Angora y Alpacas.
Desde fecha
reciente se está ensayando también en la Argentina, Chile y Nueva Zelanda.
Desde sus comienzos
se ha advertido una continua evolución del Merino SRS, orientada a la cría de
ovejas con alta densidad folicular, capaces de producir un largo de fibra que
supere los 200 mm de lana fina por año, con lo cual este tipo de ovejas va a
requerir dos esquilas por año.
Se sabe que si el
animal tiene una alta densidad de fibras en su cuerpo y si estas fibras son
largas, puede producir altos pesos de vellón.
Para que la
densidad y el largo de la fibra avancen en conjunto y logren una productividad y
largo excepcional, la piel no puede ser gruesa.
Los merinos
testeados en Australia y que expresaron las mayores tasas de crecimiento de
fibra, de 0.5 a 0.7 mm por día, con un diámetro medio de 15 a 19 micras,
tuvieron 0.40 a 0.60 mm de espesor de piel comprimida.
Sin embargo, la
combinación de alto crecimiento de fibra y bajo diámetro decrece notablemente
cuando el grosor de la piel excede los 0.80 mm.
El grosor de la
piel de los carneros padres Merino usados en toda Australia tiene promedio de
entre 1.01 mm y 2.17 mm.
Por lo tanto,
sostienen los investigadores, que al merino australiano se le ha negado la
oportunidad de expresar su capacidad genética de producir lana larga y fina,
puesto que los cabañeros han estado empeñados en seleccionar por caracteres
asociados con pieles gruesas y lanas cortas.
El sistema SRS
persigue cambios profundos en la estructura del vellón y la piel, a partir de
sucesivas etapas:
|
|
P.V.S (Kg.) |
Diámetro
Fibra (mm) |
Densidad
Folicular |
Relación
S/P |
Long. Fibra
mm/día. |
Grosor Piel
(mm) |
|
ETAPA 1
(tradicional) |
4.0 |
18.0 |
60.0 |
18/1 |
0.25 |
0.96 |
|
ETAPA 2
(Actual) |
6.7 |
16.0 |
85.0 |
40/1 |
0.40 |
0.58 |
|
ETAPA 3
(nuevo modelo) |
8.9 |
16.0 |
85.0 |
40/1 |
0.55 |
0.40 |
En la Etapa 2,
donde la mejora es evidente tanto en densidad como en largo de fibra, las mechas
son reemplazadas por agrupaciones, siendo la lana más larga y uniforme, con un
rizo amplio y profundo.
En esta etapa están
presentes todos los marcadores visuales de lana SRS. El vellón es muy suave al
tacto, de rizo amplio y profundo, lustroso, blanco y bien nutrido, formado por
agrupaciones de fibras y la piel es fina, lisa y suelta en todo el animal.
Estas
características acercan a la lana a lo deseado o requerido por la industria como
fibra textil.
Fuente:
www.produccionbovina.com