Artículo
042: Esquila.
Ginés Santiago de Gea
Se define a la
esquila como el proceso en el cual se obtiene la producción lanosa y/o pilosa de
un ovino, luego de haber transcurrido un determinado período de crecimiento, que
generalmente corresponde a un año (Calvo, 1977).
En algunas regiones
del país dicho período puede ser menor, realizándose 2 esquilas por año, con el
propósito de evitar el deterioro de las lanas, como ocurre en algunos campos
naturales de la provincia de Buenos Aires, con la raza Lincoln, durante la
fructificación de los pastos (lanas semilludas).
En esos casos, a
cada una de las esquilas se la llama
"Segunda
esquila",
correspondiendo
habitualmente a los meses de marzo y noviembre.
Los meses en los
cuales se efectúan las esquila en el país, varían de acuerdo a la zona de
producción.
No tratándose de
fechas rígidas, cada productor la elige según sus conveniencias y la
disponibilidad de mano de obra ("comparsas").
Las fechas
aproximadas para cada zona son: Mesopotamia y Pampa Húmeda, a partir de mediados
de septiembre hasta fines de noviembre; Patagonia Norte, a partir de mediados de
noviembre hasta fines de diciembre; Patagonia sur, diciembre y enero y Tierra
del Fuego, enero y febrero.
OPERACIONES PREVIAS
Previo a la esquila
es imprescindible realizar, con personal del establecimiento, una correcta "descascarriada"
o limpieza del escudete en las hembras y limpieza del prepucio en la barriga de
los machos, para eliminar las fibras coloreadas por orina y/o materia fecal que
contaminan y desvalorizan el producto de más valor del animal que es el vellón.
RECOMENDACIONES MÍNIMAS PARA UNA BUENA ESQUILA
La Federación
Lanera Argentina (FLA), aconseja, para realizar una buena cosecha de lana y
valorizar el producto, ajustarse a las siguientes indicaciones:
♦
No esquilar
vellones húmedos.
♦
Esquilar
sobre piso limpio de madera o lona tapacarga.
♦
Evitar los
dobles cortes.
♦
Desbordar
adecuadamente el vellón.
♦
Separar los
vellones inferiores, acapachados, negros y / o "caras negras".
♦
No estibar
la lana a granel, porque las aves y/o animales domésticos la contaminan con sus
deposiciones, plumas y / o restos de nidos.
♦
Enfardar
únicamente con film de polietileno de 200 micrones, que es un material
anticontaminante y reciclable, exigido por los clientes del exterior.
♦
En caso de
no poder enfardar, acondicionarla en lienzos sanos y limpios de arpillera de
yute.
♦
No usar
bolsas o lienzos de polipropileno (arpillera plástica), porque al deshilacharse
contaminan inmediatamente la lana y la desvalorizan.
MÉTODOS O SISTEMAS DE ESQUILA
En nuestro país, la
cosecha de lana se hace a través de dos métodos habituales de esquila, que son:
el "Criollo" o "Maneado" y el "Australiano", "Desmaneado", "Suelto" o "Tally-Hi".
El más difundido,
hasta hace unos años era el "Criollo".
Desde entonces a la
fecha, sin embargo, se está imponiendo el método Australiano, en razón a que con
el mismo se obtiene mayor calidad de producto y los animales son tratados con
más cuidado.
MÉTODOS CRIOLLO Y AUSTRALIANO
A través de este
método, durante muchísimos años se llevó a cabo en nuestro país la "Zafra
Lanera".
Numerosos
observadores de nuestras costumbres han dejado coloridas descripciones de la
esquila, entre los cuales se destaca Godofredo Daireaux (1901), citado por Hilda
Sábato (1989), por su detallada referencia al proceso de trabajo y a sus
protagonistas:
"Llamaremos
cuadrilla o comparsa, al número de esquiladores propiamente dicho -de tijeras-,
que corresponde a un agarrador y a un atador de lana.
Calculamos que,
en término medio, doce esquiladores pueden, en veinte días, con fiestas y mal
tiempo, esquilar de 12 a 15. 000 ovejas, y que por cada doce esquiladores se
precisan ... un agarrador de ovejas y un atador de lana.
El oficio de
agarrador es en general muy buscad… consiste en agarrar las ovejas en el
chiquero y manearlas en el tendal. Debe también carnear todos los días para el
consumo de la peonada, barrer el tendal cuando se deja el trabajo y ayudar
primero que todos a encerrar las ovejas. Generalmente al echar la primera punta
al brete, cada esquilador agarra por su cuenta una o dos ovejas de las que
aparecen menos trabajosas; se llama a esto dar al agarrador la atada. ...
Mientras que los esquiladores, están esquilando esas primeras ovejas, el
agarrador sigue maneando.
El atador es el
que envellona la lana. Su primer trabajo debe ser de ovillar el hilo suficiente
para un día o dos de esquila. Le ponen los vellones sueltos en la punta de su
mesa, y las barrigas y pedazos sea en el suelo, sea en otra mesa, si deben ir
dentro de los vellones....
El envellonador
debe sacar prolijamente de la lana toda cascarria que haya podido quedar pegada
a ella.
Al agarrador y
al atador se les paga tanto por cada ciento de animales. El Estado Mayor de la
cuadrilla de esquila se compone, además, del cocinero, que se paga por día.
Algunas veces pagan también por día, un afilador de tijeras, pero casi siempre
afilan los mismos esquiladores; un latero que alza los vellones y distribuye las
latas; pero muchas veces llena este oficio el puestero cuya majada están
esquilando; en fin, también puede haber un muchacho especialmente encargado de
curar las ovejas cortadas y alzar los pedazos de lana desparramados (Playero y/o
Médico).
Viene después el
ejército de esquiladores".
Hasta aquí la
detallada descripción de Daireaux.
La disposición del
trabajo con este método, se ha conservado hasta nuestros días.
Las diferencias
fundamentales con el método Australiano son que en aquel, el animal se esquila
"maneado" y se comienza por la lana "vellón", mientras que en este último, al
ser "suelto", el esquilador comienza su tarea por la "barriga" y termina por el
"vellón".

a)
Método «Criollo» con el animal maneado. Se comienza la esquila por la lana
vellón.
b)
Una vez desmaneado el animal la esquila continúa con la lana de barriga y el
desgarre

a) Método Australiano o Tally-Hi.
La esquila se realiza con el animal suelto, sentado. Se empieza
por la barriga y se
termina con la lana vellón.; b) Grupo de ovejas recién esquiladas.
ESQUILA DESMANEADA SECUENCIAL
Antecedentes
La Esquila
Desmaneda Secuencial (EDS) es una técnica con escasos antecedentes en el país.
Algunas
comunicaciones personales citan la esquila maneada a tijera en parejas de
esquiladores, la que se realiza en dos etapas: vellón y pedacería
respectivamente.
El desarrollo de
esta metodología de esquila propone optimizar el procedimiento de cosecha,
valorizando la calidad de la materia prima, trabajada bajo estándares de
calidad, que desde una visión integradora de la cadena agroindustrial de la lana
fina, preserva y destaca sus características lanimétricas, en las distintas
etapas de producción y procesamiento industrial.
Si bien la puesta
en marcha del "Programa Nacional para el Mejoramiento de la Calidad de la
Lana" - PROLANA -
ha generado importantes cambios en las prácticas de esquila y acondicionamiento,
las lanas argentinas sufren en el mercado una depreciación histórica, atribuida
a un deficiente trabajo en esquila y elevados niveles de contaminación. El yute,
arpillera, polipropileno, colillas de cigarrillos, metales, pelos, etc., han
resultado ser la principal causa de contaminación externa.
No menos importante
resulta la contaminación causada por fibras teñidas por heces y orina (puntas
amarillas), las fibras pigmentadas (de origen genético) y las fibras meduladas,
total o parcialmente (pelos, kemps, etc.).
Sí bien en nuestro
país no se dispone de información confíable, se considera que la relación de
fibras coloreadas/pigmentadas, es de alrededor 80/20, relación muy semejante a
la encontrada en el Uruguay
(Cardellino,
1996; Müeller, 1999).
Se asume que un top
de lana merino de buena calidad debiera tener menos de 100 fibras coloreadas por
kilogramo. Actualmente en Australia, para lanas adecuadamente trabajadas, se
establece un nivel máximo de contaminación de 70 fibras coloreadas por kilo de
tops.
A pesar de no
haberse realizado análisis exhaustivos para determinar la cantidad de fibras
coloreadas en tops elaborados con lanas
de nuestro país, se estima que los valores promedio fácilmente triplican las
cifras antes citadas.
Descripción de
la Técnica
La EDS se
desarrolló con la finalidad de disminuir los niveles de contaminación, facilitar
los trabajos de acondicionamiento y clasificación de lana, mejorar la
organización del trabajo en el galpón de esquila (división de etapas sucia y
limpia) y evitar la práctica de descole previo a la esquila.
La EDS consiste en
una adaptación de los métodos Tally Hi o Bowen , pero realizando la operación en
dos etapas:
1- Esquila de No
Vellón: iniciando la
barriga y seguido secuencialmente por manos o cañas, entrepierna, patas, zona
perianal o descole, copete y quijadas.
2- Esquila de
Vellón: Vellón propiamente
dicho.
Extractado del "IIº
Congreso Lanero de Chubut". Trelew, febrero 2003.
Med. Vet. Andrés La
Torraca (Técnico, INTA EEA Chubut).
Ing. Agr. Ariel
Aguirre (Técnico, Programa Cambio Rural SAGPyA)
Ing. Qco. Mario
Elvira (Director del Laboratorio de Lanas Rawson)
Sr. Oscar Villalobo
(Instructor de Esquila, INTA EEA Chubut).
ESQUILA PREPARTO
La práctica de
esquilar ovejas antes del parto, es una tecnología de bajo costo y alto impacto
que se desarrolló en Nueva Zelanda en 1948 y se aplica en nuestro país, desde
1973, a partir de experiencias realizadas por INTA.
Se considera una
práctica sencilla y eficaz para incrementar la productividad de las
explotaciones lanares (Stürzenbaum, 1990).
Las principales
ventajas de esta herramienta tecnológica se relacionan con la tasa de procreos,
la producción de lana, el manejo de la majada y el mejor aprovechamiento de las
pasturas (Azzarini, 2002).
Independientemente
del momento en que se realice, la remoción del vellón produce algunos efectos
conocidos sobre los animales.
La disminución del
aislamiento térmico, con la consiguiente pérdida de calor, incrementa la tasa
metabólica y en consecuencia los requerimientos energéticos.
Por otra parte, el
animal al sentirse más liviano, recorre mayores distancias, lo que genera un
aumento del consumo de forraje (Borrelli, 2003).
Mientras que en la
esquila tradicional este efecto se produce al final de la lactancia, en la
esquila preparto coincide con el último período de gestación.
En Patagonia y bajo
la esquila tradicional, se ha comprobado que las ovejas pierden peso desde mayo
hasta diciembre, mientras que si son esquiladas antes del parto, esas pérdidas
se producen solamente en invierno.
La esquila preparto
mejora el estado de las ovejas principalmente entre septiembre y abril,
aumentando significativamente el peso de los corderos al nacer. A su vez, la
mejor nutrición conduce a una mayor producción de leche con la consiguiente
mejora en la velocidad de crecimiento de los corderos, que alcanzan el peso de
faena dos semanas antes y de las borregas de reposición, que llegan al servicio
con 10 kilos más de peso vivo (Stürzenbaum, 1990).
Una de las ventajas
más significativas de esta técnica es el aumento del porcentaje de señalada,
efecto que se atribuye a: el mayor consumo de forraje
por parte de la
oveja, que impacta sobre su estado corporal, su producción de leche y el peso
del cordero al nacimiento; una mejora en el comportamiento materno, puesto que
la oveja busca lugares
reparados para parir, está más liviana para levantarse y atender al cordero y su
ubre esquilada es más fácil de encontrar.
Estas ventajas en
la práctica se traducen en disminución de los porcentajes de pérdidas neonatales
y, en consecuencia, en mejoras en los índices de señalada.
La esquila preparto
tiene, asimismo, impacto importante sobre la cantidad y calidad de lana
producida. La cantidad de lana sucia disminuye como consecuencia del aumento del
rendimiento al peinado.
Este efecto se
atribuye a que los animales están esquilados durante los meses de vientos más
fuertes y por lo tanto cargan menos tierra que los animales de esquila
tradicional, que tienen lana entera en ese momento (Borrelli, 2003).
En relación a la
resistencia a la tracción, en animales esquilados preparto, se observa una
marcada mejora en la resistencia.
Teniendo en cuenta
que la técnica se aplica en momentos en que se está produciendo en la fibra de
lana una reducción importante del diámetro como consecuencia de la gestación
avanzada de la oveja (máxima demanda energética) y de la menor disponibilidad
forrajera de los campos (mínima oferta), la remoción del vellón, traslada el
defecto para la próxima esquila a la punta de la mecha, conservando la fibra su
diámetro y resistencia a la tracción normales.
En los animales
esquilados en diciembre, en cambio, el adelgazamiento se ubica en la mitad de la
fibra, produciendo las llamadas "lanas quebradizas".
Por último la
esquila preparto tiene varias ventajas en el manejo general del establecimiento.
La desaparición de
animales "mal caídos" elimina la necesidad de personal para atender la parición.
Los encierros y
arreos de las majadas se hacen más fáciles ya que las ovejas caminan mejor,
anticipando el aprovechamiento de las veranadas en un mes.
La técnica, sin
embargo, tiene algunos inconvenientes de orden práctico, siendo uno de los más
temidos la mortalidad de ovejas post esquila.
Para atemperar su
incidencia y lograr un resultado satisfactorio, hay que tomar ciertos recaudos
previos.
Es importante que
las ovejas en sus últimos 40 a 50 días de gestación estén manteniendo o
mejorando su condición corporal (evolución dinámica positiva), para permitir un
buen desarrollo del feto y eliminar el riesgo de enfermedades metabólicas.
En condiciones de
campo natural es difícil ofrecer pasturas suficientes tanto en cantidad como en
calidad, por lo tanto para administrar el forraje disponible y destinar las
ovejas de peor estado a las mejores pasturas, es conveniente clasificarlas por
su condición corporal. El concepto es válido también para ovejas con gestaciones
gemelares, circunstancia que se puede evidenciar a través de ecografías, y para
las borregas (Cabrera, 2003).
En la playa de
esquila, además de poner especial cuidado en el trato de las ovejas, hay que
evitar los encierros prolongados que supongan un gasto energético superior, por
el riesgo de padecer algún trastorno de tipo metabólico, como la toxemia de la
preñez.
Frente a los
eventuales riesgos climáticos en los días posteriores a la esquila, lo
aconsejable es esquilar con peines altos, que dejan sobre el animal un
centímetro de lana, disponer de reparos naturales o artificiales y colocar capas
protectoras.
Fuente: Produccionbovina.com