Introducción
La
introducción de técnicas de manejo de la ganadería en zonas de monte en la
Patagonia, está aumentando la importancia de los problemas que provocan los
jabalíes, y como consecuencia, hace más inmediata la necesidad de saber más
sobre sus hábitos y su biología.
BIOECOLOGÍA
Origen:
El jabalí
(Sus scrofa) es oriundo de los
bosques de Europa, donde es muy cotizado como animal de caza. Con el mismo
motivo cinegético, los primeros ejemplares fueron traídos a la Argentina a
principios del corriente siglo por Don Pedro Luto, e introducidos en un predio
cercado de unas 500 ha. en su coto de caza privada
al sur de la ciudad de Santa Rosa, La Pampa. Allí prosperaron en su nuevo
hábitat y en el año 1914 se registró una fuga masiva de numerosos individuos
al ceder el alambrado perimetral. A la vez escaparon ciervos colorados.
Ambas
especies se establecieron en la vecindad y de allí se fueron
multiplicando y difundiéndose a través de la región. Además, por dispersión
activa del hombre con fines deportivos, se fundaron otros focos de jabalí,
como por ejemplo en la zona del Lago Nahuel
Huapi en la década de los años 20.
El jabalí
puro se considera de la misma especie y progenitor del chancho doméstico. En
muchos lugares ocurren cruzamientos entre el jabalí ancestral y chanchos
cimarrones, viéndose por lo tanto una gama de ejemplares, algunos con
apariencia de jabalí puro, otro más bien de chancho doméstico y otros
mestizos.

Distribución
Hoy en día,
es amplia la distribución de este suido en el país, y sigue expandiéndose.
Frecuenta amplias zonas de La Pampa y San Luis, el sur de Buenos Aires,
C6rdoba y Santa Fe, el sureste de Mendoza, el noreste de Río Negro, y las
regiones lacustres cordilleranas de Neuquen, Río
Negro, Chubut y Santa Cruz. Existen otras
poblaciones aisladas en la Bahía Samborombón (Bs.
As.) y Colón (E.R.)
En el mundo
existen poblaciones de cerdos salvajes introducidas en muchos países, tales
como los Estados Unidos de América, Australia, Hawaii, algunas islas del
Pacífico, habiéndose convertido en plaga agropecuaria.
Descripción:
El verdadero
jabalí se diferencia del chancho por sus patas más largas, su cabeza más
grande y la trompa más alargada. Las crías son coloradas con rayas negras
longitudinales que se van perdiendo al crecer, al igual que el color general
cambia a marrón y después a negro en animales maduros. Por su hibridación con
distintas razas de cerdo doméstico, existe sin embargo un sinfín de colores y
tamaños de chanchos cimarrones.
Los colmillos
son de crecimiento continuo, siendo especialmente notables en los machos. Las
pistas del jabalí son parecidas a las de un ternero, mostrándose en terreno
blando las impresiones de los garrones.
Además
existen en el país tres especies nativas de pecaríes o chanchitos del monte,
que por lo general no son de trascendencia económica como plaga. Sus
distribuciones se extienden por la región chaqueña donde se los cazan por su
carne para consumo humano y por sus cueros para exportar a Alemania.
Hábitat:
Frecuenta por
excelencia zonas de monte, pero en áreas de poca actividad humana suele verse
en campos abiertos y de día. No prospera en zonas muy frías y desprotegidas.
Los especimenes con características más marcadas de jabalí parecen ser más
resistentes al frío. La presencia de focos de agua es importante para el
éxito inicial de esta especie. Sus líneas de dispersión a menudo siguen los
lechos de los ríos o cadenas de lagos o lagunas. Aprecian el agua para tomar
y para embarrarse en revolcaderos, especialmente en condiciones cálidas. Los
sitios donde más prolifera este ungulado son aquellos con una yuxtaposici6n de
monte, cultivos de granos y agua, por proveer la combinación de condiciones
que más favorezcan la especie.
Hábitos:
Es un animal
altamente social, viviendo en manadas o piaras. A menudo fuera del celo, los
machos adultos viven solos. Tienen pocos enemigos naturales, salvo tal vez el
puma o los zorros que podrían predar unas crías.
Es omnívoro,
de dieta católica. Su régimen depende en gran medida de la localidad y la
estación, que rigen sobre la disponibilidad de alimentos. Usa la trompa para
hozar en la búsqueda de raíces, bulbos y otros alimentos subterráneos. Come
carroña, semillas, frutos y pastos. Se le acusa de depredar la ganadería,
especialmente corderos y chivitos. Se alimenta a cualquier hora, pero se
vuelve nocturno en zonas de intensa actividad humana o días calurosos.
Reproducción:
Es uno de los
mamíferos grandes más prolíferos, factor éste que influye sobre su explosión
demográfica y dificulta su control. Con buena alimentación los ejemplares más
tendientes a chancho doméstico comienzan su actividad reproductora a los seis
meses, mientras en los jabalíes suele ser más tarde. No hay estación
reproductora fija, y las hembras pueden tener dos camadas por año que nacen
casi en cualquier época. Como en un animal doméstico, el tamaño de la camada
depende de factores como edad, alimentación y genética, pero normalmente nacen
4 - 6 crías, aunque suelen llegar a la docena. Los recién nacidos pasan sus
primeros dos o tres días en un nidal rústico con la madre, pero después la
siguen.
Daño:
Llegan a
causar estragos de importancia económica. En pasturas, por revolver la tierra
con el hocico y en cultivos por comer y aplastar las plantas. Ensucian
abrevaderos de los animales domésticos, y suelen causar daño incidental a las
instalaciones en el campo. Su verdadero efecto como depredador es difícil de
evaluar y más aún por comer toda la presa sin dejar rastro como suele suceder
con otros carnívoros. Actúa como reservorio de varias zoonosis: aftosa,
brucelosis, triquinosis y peste porcina son todas
conocidos en ejemplares silvestres.
CONTROL
Por ser un
vertebrado social, inteligente, que se desplaza mucho, y con alta tasa de
reproducción, un control eficaz de las poblaciones de chanchos salvajes
jabalíes es problemático sino imposible. En cualquier decisión para controlar
o no a un vertebrado perjudicial el factor de mayor peso es normalmente el
económico, siendo una cuestión de costo-beneficio.
La estrategia
para excluir este suido es costosa. Se necesita un alambrado con hilos
adicionales o chanchero, y en Australia fue clave
la adición de un boyero para proteger adecuadamente a corrales de corderos.
No existen tóxicos específicos para chanchos. Las trampas estilo jaula o
corral para este ungulado son grandes, fuertes y costosas, y de bajo
rendimiento. El chancho es inteligente, desconfiado y para tener éxito el
trampeo precisa una precebada. Existen trampas de
captura múltiple pero su uso es limitado.
La caza con
armas de fuego se practica de noche, así como la con perros, y aunque
generalmente no mata muchos ejemplares, suele resultar en un alivio local en
el nivel de daño al alejarse los animales de la zona inmediata.
Existe cierta
demanda para la caza para trofeos, cobrándole al cazador.
La caza
comercial no es muy practicada pero hay cierta venta de carnes preparadas de
jabalí en zonas de turismo.
Se ha
argumentado incluso favorecer la propagación de peste porcina para diezmar las
poblaciones de jabalíes en zonas que sufren sus ataques, pero no parece ser
una medida muy acertada.
Por motivos
prácticos y económicos, resulta casi imposible erradicar esta especie foránea
en la Argentina. Es de suponer que seguirá expandiéndose aunque es de esperar
que no se efectuarán nuevas liberaciones en zonas aún libres de chanchos
silvestres.
Fuente: Laboratorios
Provet Colombia
www.laboratoriosprovet.com.co