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El Control de Plagas en las Explotaciones
Porcinas.
Ricard Parés i
Casanova
Veterinario
Director
de PORCAT - Asociación Catalana de Productores de Porcino
Marc Vilamajó Giol
Biólogo
Bionet
Revista
Albéitar, nº70, noviembre 2003.
Podemos considerar una plaga
todo aquello que de forma molesta ocupa el espacio donde estamos o en el que
tenemos algún interés. Es una plaga la que afecta a la cosecha, la que nos
afecta la granja o los mosquitos que no nos dejan dormir en paz.
Las plagas las hemos inventado
los hombres. Y no es que las hayamos creado, sino que en el día a día de
nuestras actividades, cuando hay una acumulación de algún tipo de organismo
que nos perjudica, ya sea de forma económica, sanitaria, etc., decimos que
aquello es una plaga. Las plagas lo son porque afectan al hombre y a sus
intereses: no es necesario que sean miles de animales; pueden ser pocos si
esto ya nos afecta o perjudica.
El porqué de las plagas en las
explotaciones
Las explotaciones ganaderas son
puntos con altas concentraciones de animales, y esto significa agua y
alimentos en cantidades, residuos y sobretodo muchos huéspedes. Hay miles de
rincones para vivir y multiplicarse. Además en una granja mantenemos unas
condiciones de temperatura y humedad constantes y muy óptimas, lo que quiere
decir que cortamos el ciclo de la estacionalidad, favoreciendo el desarrollo
continuo y sin límite por factores ambientales de algunos organismos.
Hay una serie de factores
internos de las mismas poblaciones de moscas (mortalidad, natalidad y
competitividad), factores ambientales (luz, temperatura, etc.) y factores de
convivencia con otras especies (competencia, depredación, etc.) que, como en
un termómetro, favorecen que el número de individuos se incremente o disminuya
según el estado de estas condiciones. En la naturaleza se combinan de manera
que hay un equilibrio. Cuando lo alteramos por alguna razón favoreciendo uno u
otro rango, hacemos que proliferen de manera desmesurada algunas especies,
dando lugar a una plaga (Figura 1)

Las plagas y la bioseguridad
La bioseguridad es el conjunto
de medidas de manejo, ubicación y diseño de las instalaciones, etc., que
permiten proteger una explotación de la entrada de agentes infecciosos o
reducir su difusión en el caso de que acaben entrando. Son medidas de carácter
preventivo que adoptamos en las explotaciones y que hemos de mantener a lo
largo del tiempo sin bajar la guardia: se tienen que mantener los controles
rutinarios, como hacemos con cualquier otra parte del manejo en nuestra
granja, y las plagas dejaran de ser un problema. Y esto, como pasa con la
mayoría de aspectos de bioseguridad, puede parecer un coste añadido, pero no
es así. La bioseguridad bien mantenida siempre implica un beneficio (Figura
2).

Tal como se observa, lo que
parece un gasto se transforma a la larga en beneficio. Reducir costes de
medicaciones, vacunaciones, bajas e incrementar la producción mejorando la
calidad del producto significa, al cabo del año, un beneficio muy alto en
comparación al coste que nos supone trabajar la bioseguridad.
Las plagas en las explotaciones
porcinas
En general, en explotaciones
porcinas no hay un número muy alto de plagas; lo que sí hay son plagas muy
persistentes y que se dan en gran número. Por la facilidad de conseguir
alimentos, por la capacidad de reproducción que les dan las granjas y su
entorno inmediato, así como por las condiciones de temperatura, las granjas
son un excelente lugar para la reproducción de moscas y de roedores (ratas y
ratones). Seguramente hay otras plagas que, de manera más o menos puntual,
aparecen en las granjas, como escarabajos, cucarachas y otros coleópteros,
pero seguramente estas dos plagas son las que más daño hacen y más preocupan
en una granja.
Control de moscas
Las especies más frecuentes
son:
Musca domestica (mosca
doméstica): importante vector de enfermedades, especialmente del tracto
digestivo (úlceras y diarreas).
Stomoxys calcitrans (mosca
camaleón o mosca de los establos): presente especialmente en estabulaciones de
bovino y caballos, que se alimenta de la sangre de éstos. Puede afectar otras
especies que estén cerca de éstas, incluso humanos.
Fannia capicularies (mosca
doméstica menor): muy presente en granjas de porcino; es muy pequeña y se
acumula en grandes cantidades en puntos de fermentación de comida, en
pasadizos y tubos. A menudo se confunde por una mosca doméstica de medida
pequeña.
Sarcophaga carnaria (mosca de
la carne): Las hembras de ésta ponen huevos en la carne.
El ciclo biológico de un
múscido, tomando el ejemplo de la mosca doméstica, pasa por 4 estadios: huevo
(aproximadamente 1 mm y de forma ovalada), larva (de color blanquinoso,
cilíndrica y coniforme en uno de sus extremos), crisálida (es el estadio de
reposo) y adulto, que emerge de la crisálida. El adulto puede aparearse de los
2 a los 20 días, con una esperanza de vida aproximadamente de 1 mes, y hace la
puesta en lugares con acumulación de heces, basura, aguas residuales, es
decir, allí donde hay materia orgánica en descomposición, a partir del 4º día
después del apareamiento. El ciclo biológico en condiciones favorables tarda 3
semanas en completarse.
Son de gran importancia para la
salud pública, dado que pueden transmitir mecánicamente (impregnado en su
cuerpo o a través de su aparato chupador) enfermedades como la disentería,
diarrea (E. coli), fiebre tiroidea, cólera, lepra, poliomielitis, e incluso
algún parásito interno (como nemátodos). Se ha llegado a demostrar que en
casos como Helicobacter pilori, causante de muchas úlceras gastroduodenales,
la mosca doméstica no sólo es un vector, sino que resulta un huésped de
importancia para que esta bacteria se multiplique.
Cómo podemos luchar contra las
moscas?
Durante las épocas de frío, las
moscas están dormidas en sus formas de resistencia, que son los huevos y las
pupas que quedan sin madurar hasta que las condiciones de clima son
favorables. Esto se produce a finales de marzo, principios de abril, cuando de
golpe se observa que en las explotaciones, sin más, aparecen las moscas. Éstas
empiezan a multiplicarse de forma exagerada hasta aparecer una plaga. Por lo
tanto es necesario establecer un programa, que puede responder a varias
maneras de trabajar:
Lucha química tradicional
Consiste en productos de tipo
químico (insecticidas):
Cebos: Granulados, generalmente
con base a algún azúcar envenenado, que se impregna de una ferhomona (hormona
que circula por el aire) con poder de atracción sexual de individuos adultos.
Actúan por ingestión. Son muy efectivos cuando la población es baja. De poco
sirven cuando hay muchos adultos en la explotación.
Adulticidas: Son los más
utilizados. Es el que se conoce generalmente como insecticida. Son componentes
químicos de diferente principio activo, que se diluyen en el agua y se aplican
por pulverización o pintando superficies. Actúan por ingestión o contacto.
Larvicidas: Granulados o polvo
que se aplica en los puntos de reproducción de las moscas. Éstos impiden el
crecimiento de las larvas, o sea que son útiles para detener la población
antes que sean adultas (que son las formas que realmente pueden actuar como
vector de enfermedades).
La aplicación de productos
químicos, a corto o largo plazo, y dependiendo de la insistencia con que se
utilicen, pueden producir resistencias: algunos individuos se hacen
resistentes a estos productos, de cuya descendencia aparece una población
resistente, hasta que el insecticida es inofensivo. Por lo tanto, para
trabajar de forma eficaz, y por una cuestión económica, es muy interesante
combinar los diferentes productos de forma racional.
Lucha física tradicional
La lucha física se traduce
básicamente a la utilización de trampas de agua exteriores, que funcionan por
atracción con un olor característica, y las trampas de luz que atraen adultos
voladores con una longitud de onda específica, y al acostarse a la luz son
electrocutados, o bien aspirados por un extractor que los conduce a una bolsa
donde quedan retenidos.
La lucha biológica integrada
El sistema de lucha biológica,
que permite el control de la población de moscas, combina la lucha biológica
con otros sistemas de lucha, ya sean de tipo físico o químico. La base del
tratamiento reside en la aplicación de un parasitoide (Imenopter pteromalido)
que parasita las pupas de las moscas depositando un huevo al interior de
éstas, de manera que la larva del parasitoide se alimenta de la crisálida
depositada haciéndola inviable para la mosca. Este parasitoide se aplica en
las zonas próximas a las de reproducción de la mosca, se presenta y se aplica
en forma de cultivo de crisálida de moscas parasitadas.
El ritmo de aplicación del
tratamiento es, dependiendo de la climatología, de una vez cada 10 días en las
épocas de más calor, espaciándose a cada 15 días o cada semana dependiendo de
si la época es más o menos calurosa. El tratamiento se complementa con trampas
de tipo físico y químico.
La importancia de la limpieza y
desinfección
La limpieza y desinfección de
las naves es un factor decisivo en el control de plagas de moscas, ya que
contribuye a que no haya explosiones muy grandes en el crecimiento de su
población, y que la actuación del parásito (en la lucha biológica integrada)
sea siempre la esperada y no se vea forzado a controlar un nivel de población
mucho mayor que el que se suponía en el momento de la aplicación. Este
tratamiento no excluye el uso de algún tipo de plaguicida en un momento
puntual, para combatir una proliferación masiva de insectos no deseados.
En momentos puntuales puede
observarse una gran proliferación de una mosca pequeña (Drosophila) a causa de
la presencia de restos de pienso en los comederos o pasadizos, ya que al
fermentar facilitan la presencia de esta especie. La limpieza en este caso
facilita la tarea, y no es necesario aplicar ningún producto para controlar
estas plagas localizadas.

Control de roedores
Los roedores, entre los cuales
se encuentran las ratas y los ratones, corresponden a la familia de los
Múridos, una familia extensa que agrupa unas 400 especies de las cuales cabe
destacar 4:
Mus musculus o ratón doméstico
Apodemos sylvaticus o ratón de
bosque
Rattus rattus o rata negra
Rattus norvegicus o rata gris
Éstos son los que encontramos
generalmente en las instalaciones, y son contra los que hay que luchar. No
siempre están todos presentes; por ejemplo, la rata gris es la conocida como
rata de cloaca, y en explotaciones porcinas muchas veces no está, aunque la
proximidad a zonas urbanas lo favorece.
A la hora de establecer un
protocolo de lucha contra las ratas hemos de tener en cuenta que: (1) son unos
individuos inteligentes, (2) tienen una gran cantidad de recursos a adaptarse
allá donde están (se han encontrado en cámaras frigoríficas de conservación a
-10ºC), (3) tienen un alto poder reproductivo, y (4) tienen un altísimo poder
de supervivencia (en los años 50 se encontraron ejemplares en el estolón de
Bikini y Mururoa, sobreviviendo a la explosión de la bomba atómica)
Hay muchos roedores en las
granjas?
De forma aproximada se pueden
establecer los siguientes rangos en relación a la presencia de roedores:
si sólo vemos los excrementos
del roedor: 1-100 ratas o bien 1 rata / 20 m2
si sólo vemos ratas durante las
tardes/noches, de forma irregular: 100-500 ratas o bien 1 rata/5m2
si vemos ratas toda la
tarde/noche, e irregularmente de día: 500-1000 ratas o bien 1 rata/m2
si vemos toda la noche, y a
menudo de día: 1.000-5.000 ratas o bien 2 ratas/m2
Las medidas pueden ser más o
menos aproximadas, pero lo que está claro es que en las explotaciones porcinas
siempre hay roedores, y si no hubiera, el riesgo de que puedan volver a entrar
es tan grande, que es necesario mantener un control continuo durante todo el
año.
Qué nos pueden provocar los
roedores?
a) Problemas de contaminación:
Todas las excreciones de los roedores (orina, heces y pelo cuando mudan)
pueden llegar a contaminar y estropear muchas de las materias que son
imprescindibles para la actividad de la granja (contaminación del agua, de la
comida...) La OMS estimó, ya en los años 50, que anualmente se estropeaban
unos 30 millones de toneladas de alimentos por culpa de los roedores (un 5% de
la producción mundial, o el equivalente a la alimentación de 130 millones de
personas).
b) Problemas en
infraestructuras: Estos animales necesitan roer constantemente (de ahí el
origen de su nombre común). Roen material electrónico, conducciones y otras
materias, estropeándolos y causando cruzamientos en las líneas eléctricas y
pérdidas de líquidos de las conducciones. Todo esto sin tener en cuenta que
cuando hacen el nido pueden tapar conducciones de agua, de purín,
ventilaciones, con los consiguientes problemas.
c) Efectos psicológicos sobre
aquellas personas que no los pueden soportar
d) Transmisión de enfermedades:
estos animales son vectores y en muchos casos los huéspedes intermediarios.
Las vías de transmisión son:
por mordedura: rabia, tétanos y
otras infecciones que se deriven de la mordedura. Las ratas muerden a aquellos
individuos discapacitados o mientras duermen.
por ingesta: brucelosis,
triquinosis
por deyecciones: orinas,
contaminación de agua y alimentos (salmonelosis, coli, helminitiasi y otros
parásitos internos, micosis, etc).
por ectoparásitos: pestes,
tifus
En definitiva, pueden
transmitir un gran número de enfermedades, ya sean:
protozoarias: cocciodiosis que
están enquistados en el intestino de los ratones, toxoplasmosis, tripanosomas.
otros parásitos internos:
disentería porcina, tenias, nemátodos como Trichinella spiralis, causante de
la triquinosis y trematodos.
víricas: normalmente a través
de un ectoparásito que hace de vector, transmiten enfermedades como la fiebre
aftosa, encefalomiocarditis.
bacterianas: salmonelosis,
leptospirosis, peste, enterobacterias y colibacilosis, rinitis atrófica,
brucelosis, erisipela.
micóticas (o por hongos):
suelen ser de tipo ambiental, pero se transmiten mecánicamente por el pelo,
por contaminación de alimentos, aguas, etc.
Productos y sistemas para
controlar los roedores
Hay una gran cantidad de
productos para controlar las poblaciones de múridos. En general todos
funcionan bien, sólo es necesario aplicarlos de forma racional y en los puntos
de máxima efectividad. Al aplicar productos rodenticidas cabe pensar que
estamos trabajando para eliminar unos individuos muy inteligentes y que
aprenden con rapidez: si deducen que el veneno es el causante de alguna
muerte, dejaran automáticamente de consumirlo. Por eso los fabricantes cada
vez diseñan productos que actúen con retardo, para evitar este efecto.
Todos los productos se basan en
un anticoagulante como principio activo (Tabla 1), y se pueden presentar de
distintas formas:
cebos: materia viva formulada
con alimentos de muy buena calidad que atraen los roedores. Tienen elementos
antifúngicos que repelen insectos para que la calidad del producto no baje la
apetencia del roedor.
En polvo: se aplica en zonas de
paso, entradas y salidas de nidos, así como para formular cebos a medida
(comen lo que les gusta envenenado). El polvo basa su efecto en el "grooming":
como las ratas se limpian mucho el pelo, cuando se impregnan con el polvo
quieren retirarlo y de esta manera se envenenan.
En bloques: son pastillas con
grano y parafinadas que presentan una buena resistencia a la humedad. Se usan
para aplicar en exteriores, cloacas, conducciones de purín... sitios donde
haya mucha humedad.
Líquido: suele ser muy efectivo
en sitios donde tienen poca accesibilidad al agua, y hay mucha abundancia en
comida seca.
No hay un método de
desratización efectivo si detrás no hay un plan concreto de trabajo y
constancia. Aparte de los productos químicos hay trampas de tipo físico que
nos pueden ayudar a la captura de roedores. Hay de varios tipos, como jaulas,
rateras, colas que enganchan, etc. En este aspecto físico se han aplicado con
éxito trampas ultrasonido que molestan a los roedores. Éstas son eficaces para
hacerlos huir, no para eliminarlos, igual que las barreras eléctricas:
aprenden que aquello es nocivo y huyen.
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Producto |
Principio Activo ceesario. E
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Aplicación |
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Pasta fresca |
Anticoagulante |
Colocar puntos de cebo con 10-15
bolsas, separadas entre sí unos 10 metros. En caso de infestación grave,
revisar los cebos semanalmente y añadir si es nen caso de aplicación
rutinaria repetir esta operación mensualmente, siempre que no se observe
una problemática intensa. |
|
Polvo |
Anticoagulante |
Polvo para poner en sitios de paso
de ratas y ratones. Actúa por "groomig": se impregna en el cuerpo del
animal, que al lamerse para hacer la limpieza se envenena. Indicado para
aplicarlo combatiendo durante un periodo de tiempo no sostenido. Nos
permite aplicarlo en puntos concretos y lejos del acceso de animales y
personas, no constantemente, de manera que resulta efectivo y no sufre
bajada de actividad por aprendizaje. Permite preparar cebos específicos
(5% del cebo tendrá que ser en polvo) |
|
Pellets / grano |
Anticoagulante |
Colocar un sobre abierto en los
lugares donde se ha observado la mayor actividad en puntos de cebo
separados por unos 10 metros. En el caso de ratones reducir la docis a
unos 15 gramos. Cada 2-3 metros. Resulta muy efectivo en caso de problema
grave, por lo que se recomienda utilizarlo como comodín: hacer 1 o 2
aplicaciones al año, para variar el producto y el principio activo, y
actuar como choque. |
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Bloque parafinado
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Anticoagulante |
Pequeños bloques de parafina, con
gran resistencia a humedad por lo que se hace óptimo en exteriores,
cloacas, lugares fríos y húmedos... Rodenticida y topicida. Para ratas 2-3
cebos cada 10 metros o bien 1 cebo cada 2 metros en caso de ratones. En el
caso de topos colocar 1-2 cada 5 metros. Se tendrá que controlar
semanalmente cuál es el consumo, e ir añadiendo a medida que se vaya
consumiendo. Bajar la frecuencia en caso de mantenimiento.
|
Fuente:
Exopol
http://www.exopol.com