La conducta o comportamiento es la manifestación externa de la satisfacción de
una necesidad corporal o de una necesidad de la vida de relación del animal
con su entorno ambiental y con los seres vivos que están presentes en él. La
conducta de un individuo es parte de su fenotipo, es decir del conjunto de
todas sus características morfológicas y fisiológicas, visibles o no, que son
controladas por la relación genotipo– ambiente.
El bienestar de un animal es el estado que asegura el acople fisiológico de
éste con su medio, manifestándose con la plena actividad conductual de la
especie en función de la ética de manejo de los mismos. Todo sistema de
crianza y explotación de animales tiene que evitar la coacción de estos, ya
que la incomodidad impide la manifestación fisiológica conductual de la
especie y de estar presente se producirán trastornos que comprometen la
productividad del sistema.
El conocimiento de la conducta de los cerdos se constituye en una herramienta
imprescindible para obtener de los mismos buenos rendimientos, lo cual se
enfatiza en el caso de Cuba dada la diversidad de sistemas y condiciones de
crianza que acompañan la expansión que está teniendo la especie. El objetivo
del presente trabajo es contribuir al conocimiento de la conducta de los
cerdos y a que los interesados en la temática se apoderen del mismo.
PATRÓN DE
CONDUCTA.
El patrón de actividades de los cerdos adultos es predominantemente diurno, no
obstante durante la época calurosa o en ambiente tropical suelen ser activos
durante la noche. En condiciones de campo abierto dedican la mayor parte del
período diurno a pastar, hozar y caminar

En cambio, si se les mantiene bajo techo y reciben alimentos concentrados,
pueden dedicar el 80% del tiempo a dormir y descansar. Los cerdos duermen
profundamente, sobre todo después de las comidas, aunque las madres que
amamantan a sus crías duermen menos tiempo y son más vigilantes que los de
otras categorías.
El patrón conductual de camadas mestizas destetadas a 30 días y criadas en
estabulación fue objeto de un estudio en la zona occidental de Cuba. El mismo
reflejó que los cerditos duermen durante el 70% del tiempo y son amamantados
indistintamente en los períodos diurno y nocturno, mientras que durante la
noche incrementan el tiempo dedicado al sueño a expensas del resto de las
actividades (Tabla 1). Adicionalmente se encontró que en el transcurso de la
lactancia el patrón de conducta sufrió pocas modificaciones, las que se
debieron al aumento del tiempo dedicado al consumo de suplemento y la
reducción de la toma de leche, actividades que comenzaron a ser notables en la
tercera y cuarta semanas de vida, respectivamente.
|
Tabla 1.- Tiempo promedio
por actividades de la camada y entre amamantamientos, según períodos.
|
|
Períodos
Diurno Nocturno |
|
Actividades (minutos / hora)
Sueño + descanso 39,1
44,7
Desplazamiento + parados 10,0
4,2
Riñas + juegos
1,5 0,1
Consumo de pienso
1,1 0,0
Amamantamiento 8,3
11,0 |
|
Tiempo entre amamantamientos (minutos) 53,0 51,7
|
Los intervalos entre amamantamientos no se modificaron sustancialmente entre
los períodos estudiados ni en las diferentes épocas del año. Tampoco
cambiaron mucho en el transcurso de las 3 primeras semanas de vida, cuyo
valor promedio fue de 51 minutos. A partir de esa edad se alargaron
significativamente hasta superar los 65 minutos en la sexta semana, cuando la
producción de leche decae notablemente.
ORDEN
SOCIAL.
Los cerdos alojados en grupos, al igual que casi todas las especies de
animales domésticos, establecen un orden social que se expresa desde muy
temprana edad y se define mediante luchas entre parejas de contendientes que
optan por la supremacía;
muchas veces este antagonismo se manifiesta mediante una conducta de juego.
Las luchas son más enconadas y duraderas entre los que aspiran al total
liderazgo del grupo. El orden social se revalida cada vez que cambia la
composición del grupo y se ejerce rigurosamente ante cada evento donde se
disputa el mejor pezón maternal, el confort, el agua, los alimentos, etc.
CONDUCTA
ALIMENTARIA.
Una peculiaridad del cerdo es su hábito de hozar. El hocico es su principal
órgano táctil, asociado con el olfato, que es también el más importante de sus
sentidos

Los cerdos son omnívoros y hozan el suelo en busca de
raíces, gusanos y larvas de insectos que ingieren junto a una enorme gama de
otros alimentos, incluidos los forrajes
Sus patrones de consumo están influidos por el sistema de crianza a que estén
sometidos. En condiciones de pastoreo dedican 6-7 horas diarias a la búsqueda
y consumo de alimentos, principalmente al amanecer y al anochecer. En cambio
si se les ofrece manualmente un alimento concentrado el consumo puede ocupar
solo unos 10-20 minutos diariamente y si la alimentación es a voluntad, el
tiempo de comida se prolonga. Los cerdos alojados en grupos se estimulan
recíprocamente en la ingestión de alimentos, por lo que si se crían juntos el
consumo es mayor que cuando están aislados, conducta que tiene importancia
durante el engorde.
Algunos componentes y su proporción en la dieta influyen considerablemente en
el consumo. La adición de levaduras y harina de pescado incrementa la
aceptación del alimento, mientras la harina de carne provoca el efecto
contrario. La aceptación del trigo es superior a otros cereales como maíz,
avena, cebada y centeno. El contenido de fibra en la dieta es muy importante,
así el descascarado de los cereales incrementa su palatabilidad y la inclusión
de grandes cantidades de harina de forraje la deprime. A medida que aumenta el
contenido de agua en el alimento es más rápido su tránsito por el esófago,
por lo que los alimentos líquidos se degluten muy rápidamente y el bolo
deglutido franquea el cardias sin previa detención en el esófago terminal para
alcanzar la cavidad gástrica.
En el caso de las crías el consumo de pienso también está sujeto a muchas
fluctuaciones, debidas a factores tales como composición y forma de
presentación del suplemento. Los cerditos prefieren piensos que contengan
grasa y azúcar, y si estos son peletizados en lugar de harina, el consumo
puede triplicarse. La oferta de concentrados finamente molidos y secos puede
ser una causa de trastornos respiratorios en los animales. El estudio de la
conducta de las crías referido antes indicó que éstas consumen el pienso casi
exclusivamente durante el periodo diurno (Tabla 1) y que durante la segunda
semana de vida el consumo es muy reducido, por lo que en las condiciones
estudiadas se puede iniciar la oferta en la tercera semana, sin que merme el
peso de las crías al destete.
CONSUMO DE AGUA.
Entre los factores que determinan el consumo de agua se encuentran: peso vivo,
estado fisiológico y de salud, clima y tipo de alimento ofrecido. La
frecuencia de bebida es diferente si los cerdos se alimentan a voluntad o
restringidamente. En el primer caso alternan la ingestión de alimento y de
agua hasta quedar satisfechos, en el segundo caso comen hasta agotar el
alimento y beben el agua posteriormente. Ante una escasez de agua los cerdos
reducen sensiblemente el consumo de alimentos secos y por ende se retrasa su
crecimiento.
DISIPACIÓN DEL CALOR.
Los cerdos no poseen glándulas sudoríparas, por tanto no pueden sudar y cuando
existe demasiado calor no salivan ni jadean con la intensidad que lo hacen
otras especies, de modo que se les dificulta la disipación del calor. Durante
las horas más calurosas del día los cerdos en libertad prefieren permanecer en
el campo y disfrutar de lugares frescos y sombríos, así como de arroyuelos y
charcos donde permanecen echados, ya que así es menor la producción de calor y
mayor el área de contacto respecto a la posición de pie, todo lo cual favorece
el control de la temperatura corporal.
Con idéntico propósito los cerdos adultos reducen el consumo de alimentos
cuando la temperatura ambiental asciende de 4 a 38 OC
COMUNICACIÓN Y ALARMA.
Los cerdos son muy curiosos y al llegar a un nuevo sitio de inmediato lo
exploran detalladamente. Ante una situación de peligro emiten característicos
sonidos de alarma que son recepcionados rápidamente por los integrantes del
grupo, pues se sabe que ellos en circunstancias diversas pueden comunicarse
mediante la emisión de más de 20 sonidos diferentes y que poseen el sentido
del oído más agudo que la vista.
COMPORTAMIENTO EXCRETOR E HIGIENICO.
Los cerdos se consideran animales limpios. En condiciones normales de tenencia
expresan determinados hábitos higiénicos, como la definición de un área para
miccionar y defecar distante del lugar donde comen y descansan. Cuando
disponen de libre acceso al campo, no defecan ni orinan en el interior del
lugar donde se alojan. El cerdo se impregna de agua o de lodo más que con
fines de limpieza, con el propósito de refrescar la piel cuando siente calor.
Es común que los cerdos se rasquen la espalda contra la pared, columnas,
postes, etc. y los laterales del cuerpo con las extremidades posteriores. Si
la acción de rascado es intensa y frecuente se debe descartar cualquier
problema de salud en la piel.
CONDUCTA ABERRANTE.
El comportamiento anormal de los cerdos puede deberse a causas tales como
trastornos endocrinos, carencias nutricionales y estados estresantes. Una de
estas conductas es el canibalismo que practican algunas madres, el que se
asocia a predisposición genética relacionada con déficit nutricional o
hiperexcitabilidad provocada por el traslado tardío de la cerda gestante al
cubículo de parto, un ambiente que le resulta extraño y no siempre
confortable. En cerdos alojados en grupo el hacinamiento puede provocar
lesiones físicas y trastornos de la conducta, como sucede cuando se muerden la
cola.
La ingestión de productos ajenos a la dieta es otra aberración que puede estar
determinada por deficiencias nutricionales, malas condiciones de alojamiento y
manejo o por aberraciones del gusto. En los machos que se les impide copular
o se les alarga demasiado la frecuencia de monta, la masturbación constituye
una conducta anómala común en todos los machos mamíferos ante la
imposibilidad de copular.
CONDUCTAS ESTEREOTIPADAS Y DE VICIO.
El parasitismo y la frustración que ocasionan en los cerdos el disconfort y el
aislamiento son las causas que determinan en ellos la conducta de masticación
al vacío. Otras manifestaciones asociadas a tales problemas son salivación
excesiva, trastornos gástricos, adopción de la postura de perro sentado y, en las reproductoras, retraso en la presentación del celo.

CONDUCTA
ANTE EL DOLOR Y LA ENFERMEDAD.
La conducta de los cerdos ante el dolor se manifiesta por:
-
Aislamiento, inapetencia y no ingestión de agua cuando el dolor es muy agudo
(adipsia).
-
Quejidos, gritos, chillidos y reacción defensiva ante la palpación de la
zona dañada.
-
Rechazo de las crías por la madre cuando ésta posee dolor en la ubre e
inclusive agresión a sus hijos cuando hacen contacto con el área dolorosa.
-
Prolongada permanencia en decúbito lateral con espasmos intermitentes de la
musculatura abdominal.
En caso de enfermedad infecciosa u orgánica, su expresión conductual es parte
de la reacción general del organismo ante la agresión o la disfunción
orgánica. Entre sus manifestaciones están:
-
Aislamiento, letargia o pérdida parcial de la relación con el medio
ambiente.
-
Mirada ausente, somnolencia, anorexia.
-
Actividad locomotora reducida con fatiga muscular que determina inclusive
defecación y micción desde la posición de echados.
-
Fiebre en múltiples ocasiones.
OTRAS FORMAS DE LA CONDUCTA:
En el cerdo se reconocen otras conductas que no fueron tratadas en el presente
trabajo, como la afectiva, la lúdica o de juego y la reproductiva.
CONCLUSIONES
-
La conducta
del cerdo, como vertebrado superior, está determinada por las peculiaridades
de su organismo y se halla en estrecha relación con la capacidad funcional
del sistema neuroendocrino, de los órganos de los sentidos, del sistema
locomotor y del sistema digestivo del individuo. La capacidad de cada
sistema orgánico y con él las particularidades de la conducta del animal
están bien fijadas genéticamente, pero pueden ser modificadas por el
ambiente.
-
El patrón
conductual de los cerdos de todas las edades es predominantemente diurno,
pero el mismo sufre modificaciones en función de la búsqueda e ingestión de
los alimentos indispensables para la subsistencia de la especie.
-
El olfato es
el principal sentido del cerdo y el hocico su principal órgano táctil, con
el cual hoza el suelo para buscar alimentos. Su conducta alimentaria depende
de varios factores, entre los que se destacan el sistema de crianza y de
alimentación y la composición del alimento.
-
El
conocimiento de la conducta del cerdo resulta de gran valor práctico porque
denota el grado de acople entre éste y el medio ambiente que se le prodiga.
De particular interés son las conductas aberrante, estereotipada, de vicio,
de dolor y de enfermedad, pues reflejan desajustes extremos que deben ser
corregidos inmediatamente.
BIBLIOGRAFIA.
-
Alvarez
Díaz, A., Pérez, H., De la Cruz Martín, T., Quincosa, J. y Puzo, A. 2004.
Fisiología Animal Aplicada.
Edit. F. Varela. La Habana.
386 p.
-
Signoret, J.P., Baldwin, B.A., Fraser, D. and Hafez, E.S.E. 1975. The
behaviour of swine. In: The behaviour of domestic animals. 3th Edition. Ed.
by E.S.E. Hafez. Bailliere Tindall.
London. P: 295 – 329
-
Hernández González, A.
1985. Frecuencia natural de amamantamiento en crías porcinas. En: Niveles de
alimentaqión en cerdas lactantes y su relación con el plano nutricional de
la gestación. Tesis en opción al grado de Dr. C. Veterinarias. ISCAH .
ICA. La
Habana. P: 60 -65
-
Jensen, P. 2004.
Comportamiento del cerdo. En: Etología de los animales domésticos.
Ed. Acrtiibia
S.A., Zaragoza. P: 169 - 184
-
Lagreca, L., Marotta, E. y
Muñoz Luna, A. 1999. Fisiología del comportamiento del cerdo.
Porci, 53:
13-35
-
Williams,
S., Lagreca, L., Marotta, E. y Cyngiser, A. 1997. Confección de un etograma
preliminar de lechones durante la lactancia.
II Cong. Med.
Vet. do Cono Sul.
Brasil. MPRO
78:274