
"Los valores medios de producción de
la actividad ganadera, se encuentran bastante por debajo de las potencialidades,
en toda la región de la Pampa Húmeda, además cada ves son mayores las exigencias
que imponen los mercados, sobre todo externos, en demanda y calidad. Los
productores de carne deberán analizar las posibilidades de generar productos
especializados para la demanda externa, para aumentar así sus niveles económicos
y productivos. En el siguiente trabajo se analizan los resultados físicos y
económicos, de la empresa ganadera, cuando se incorporan nuevos sistemas de
producción y diferentes biotipos a los comúnmente utilizados."
Cuando se analiza globalmente al
sector ganadero de la pampa húmeda a través de información censal o
relevamientos específicos, es posible observar que sus valores medios de
producción se encuentran bastante por de bajo de las potencialidades de esa
misma región. Este retraso tecnológico, contrastante con lo que se observa en el
sector agrícola y que encuentra su explicación en factores de índole
sociológica, económica, cultural, tecnológica, etc., implica una pérdida de
competitividad del sector dentro de empresas o regiones donde la agricultura se
presenta como una alternativa de alto y rápido retorno económico.
A esta situación debemos agregar las
crecientes exigencias de la demanda, específicamente la externa, respecto de
características de calidad (sanitarias, nutracéuticas, organolépticas,
condiciones de producción, identificación etc.) de los productos que están
dispuestos a consumir.
Estos factores sostienen la idea de
que la supervivencia de las empresas productoras de carne como tales, deberá
estar ligada a un rápido crecimiento de sus niveles económicos y productivos
junto a una mayor especialización de los productos generados.
En la Estación Experimental
Agropecuaria del INTA Mar cos Juárez se viene trabajando desde hace varios años
en el desarrollo de sistemas pastoriles intensivos, que por sus características
permiten la producción de carne para consumo interno y también con destino a
exportación, con altos niveles de productividad, calidad de producto e
interesantes resultados económicos. El tipo de información que se genera
responde a una clara necesidad de dotar de eficiencia a las empresas productoras
de carne, jaqueadas por una creciente asignación del suelo a las actividades
agrícolas y una obligada concentración de las actividades ganaderas en
superficies menores o de inferior calidad. En este contexto resulta
imprescindible adoptar sistemas de producción que optimicen el uso de los
recursos de la empresa y aseguren un resultado eco nómico competitivo y estable.
Esta es una de las características de
los esquemas desarrollados, asentados en una muy buena producción y
aprovechamiento de los recursos forrajeros, en base a un adecuado manejo de la
carga animal y de la utilización de su implementación energética estratégica. En
realidad, la clave es la integración y adecuación de algunas de técnicas ya
conocidas parcialmente por el productor cuya correcta aplicación posibilita
duplicar holgadamente los niveles de producción promedio de la región. Otra
fortaleza adicional es que este conjunto de técnicas pueden aplicarse en forma
gradual, sin necesidad de cambios sustanciales en la estructura productiva de la
empresa.
Es fundamental para garantizar un
resultado económico competitivo y estable, incorporar sistemas de producción que
optimicen el uso de los recursos de la empresa.
Sobre dichos tópicos se dispone de
buena cantidad de in formación suficientemente probada y validada regional-
mente, como para que su aplicación resulte segura y rentable. Como se dijo, el
impacto de cada uno de estos aspectos se potencia al integrarse con los demás y
también las deficiencias que pudieran producirse en cualquiera de ellos,
repercutirán inevitablemente en el resultado global.
Una de las características más
interesantes de estos sistemas se asienta en el esquema de suplementación
adoptado, el cual, sobre la base de un uso muy preciso del suplemento energético
(granos secos o húmedos, silajes, etc.) resulta económicamente conveniente aún
con el elevado precio alcanzado por los granos. Por otra parte es una de las
herramientas más fuertes para potenciar los sistemas pastoriles y estabilizar
sus resultados. Para que esta práctica cumpla con los objetivos propuestos es
necesario considerar algunos factores como las características del recurso
forrajero, la cantidad y tipo de suplemento a utilizar, la categoría de animales
con la que se trabaja, época del año, entre otros.
Es obvio que hay otros factores como
las instalaciones, el período de acostumbramiento al suplemento, el correcto
acondicionamiento y suministro del mismo, etc., que también deben ser tenidos en
cuenta para lograr óptimos resultados. En la medida en que estas condiciones se
cumplan, esta herramienta aportará flexibilidad y estabilidad a la empresa, a la
vez que mejorará los ingresos del productor.

Biotipos para diferentes mercados
Cuando estas herramientas tecnológicas
se incorporan a los sistemas de invernada, generalmente llevan a producir
novillos o vaquillonas livianas, precoces y muy bien adaptadas a las demandas
del consumo interno. Si bien esto es deseable considerando la importancia de
este sector en nuestro país, la necesidad de reconstruir y expandir el mercado
externo de la carne bovina, abre algunos interrogantes sobre la capacidad de
respuesta de nuestras empresas pecuarias para abastecer adecuadamente esas
eventuales demandas, tanto en cantidad como en calidad de productos. En este
sentido, es muy probable que una producción primaria tecnificada, eficiente
desde un punto de vista físico y económico y con bajo nivel de contaminantes,
resulten condiciones siempre necesarias para una participación competitiva en
estos mercados.
Un aspecto interesante de los sistemas
de producción desarrollados, es que permiten explotar diferentes alternativas de
invernadas o combinaciones de ellas, según las características de la empresa,
las condiciones de precios, los mercados a los que se apunta, etc. Esta es una
ventaja adicional al mejoramiento de la productividad, pues permite al productor
adaptarse con cierta facilidad a diferentes situaciones del mercado. En muchos
casos, esta diversificación está relacionada con las posibilidades de invernar
eficientemente diferentes biotipos, razas o cruzamientos, que en esquemas
pastoriles extensivos, resultan difíciles de conciliar con un negocio
satisfactorio.
En este punto cabe interrogarnos acerca de las posibilidades que el pequeño y
mediano productor ganadero tiene de participar de los potenciales beneficios que
la actividad exportadora podría generar. De hecho su incorporación no será
automática, sino que requerirá de la preparación y adaptación necesarias, de
forma que no solamente cumplimente la requisitoria formal que lo habilite para
hacer lo, sino que adecue su sistema de producción a fin de asegurar un
resultado económico positivo.
Como es sabido, en términos generales el mercado exportador es abastecido
actualmente desde empresas ganaderas muy poco especializadas, que participan de
este negocio en forma secundaria.
La correcta aplicación e integración
de las técnicas ya conocidas en parte por los productores, permite duplicar los
niveles de producción promedio.
El esquema de suplementación adoptado,
basado en un uso muy preciso del suplemento energético resulta económicamente
eficaz aún con el alto precio alcanzado por los granos.
Actuales esquemas de producción de
novillos pesados:
Limitada cantidad y calidad del
producto generado
Bajo nivel de ingresos para el
productor
Escaso grado de especialización e
integración de la cadena
Una de las principales características
de estos esquemas, es la excesiva duración de los ciclos de engorde, lo cual
impacta muy fuertemente sobre los resultados físicos y eco nómicos de la
actividad.
Relación entre la duración de La
invernada y el MB de la actividad
(Ver gráfico nro. 1) La posibilidad de
asociar las prácticas de manejo y alimentación mencionadas anteriormente, con
una base genética diferente, permitiría corregir esta limitante.
En el INTA Marcos Juárez se trabaja
desde hace varios años en la evaluación de diferentes biotipos y cruzas de
novillos, dentro de sistemas pastoriles de alta producción como los descriptos,
analizándose tanto su desempeño productivo como la calidad del producto
generado, los cuales se presentan en el siguiente cuadro:
Grupos genéticos evaluados
|
|
Grupo genético |
|
|
Británicos |
Aberdeen Angus |
(AA) |
|
|
Hereford |
(H) |
|
|
Limousin x A.Angus |
(LxAA) |
|
|
Charolais x A.Angus |
(ChxAA) |
|
Cruzas Continentales |
Fleckviech x A.Angus |
(FxAA) |
|
|
Fleckviech x Hereford |
(FxH) |
|
|
Brangus x A.Angus |
(BxAA) |
|
Biotipos c/rusticidad |
Santa Gertrudis |
(SG) |
|
|
Criollo x A.Angus |
(CxAA) |
|
Biotipo no carnicero |
Holando Argentino |
(HA) |
|
La cruza citada en
primer lugar corresponde a la paterna |

El principal objetivo de la
incorporación de razas continentales como cruzantes sobre vientres de tipo
británico, es el de obtener un novillo pesado, con doble propósito comercial,
productor de carne de alta calidad y con cortes adecuados a las especificaciones
del mercado externo, especialmente de la CE, en sistemas de invernada corta, de
no más de 12 meses de duración. Por otra par te, las posibilidades de invernar
eficientemente novillos Holando Argentino representan una importante incógnita
para el sector, que demanda tecnologías que permitan incorporar los novillos de
esta raza a sistemas de producción más eficientes desde el punto de vista
económico y que mejoren además su aptitud carnicera respecto del novillo Holanda
convencional.
Para facilitar un posterior análisis
entre las diferentes opciones de invernada, se agruparon los resultados de
cruzamientos continentales con los que incluyen componentes rústicos, los cuales
se presentan en un cuadro comparativo junto a Holando Argentino y Aberdeen Angus,
estos últimos representan a la raza más difundida en la región pampeana y sirve
como referencia de un producto típico de nuestros sistemas pastoriles,
generalmente destinado al consumo interno. Las razas conocidas como rústicas
(índicas en general y criolla) se incorporaron a la región pampeana provenientes
del norte, en virtud de los logros obtenidos en zonas marginales alcanzando,
especialmente el primer grupo, una importante difusión en la región pampeana.
Gráfico nro. 1
Relación entre la duración de la
invernada y el MB de la actividad

En función de resultados obtenidos
durante los últimos años, se han tabulado valores agrupados en tres biotipos
bien diferenciados, con el objetivo de hacer un análisis comparativo de las
alternativas, bajo las mismas condiciones tecnológicas y ambientales (región sub
húmeda del centro sur de Córdoba) (ver cuadro nro. 1).
En términos generales todos los
cruzamientos con razas continentales han llegado sin dificultades al peso de
faena requerido. En los casos de cruzamientos con Criollo y Brangus, de frame
mediano a chico, alguna proporción de os novillos debieron ser comercializados
dentro del mercado interno, por haber alcanzado su estado para faena con pesos
algo inferiores a los 450 Kg. A la faena, los animales presentaron un muy
adecuado nivel de engrasamiento tipificándose, con algunas variaciones entre
años y entre grupos, en grado 1 y grado 2 según escala de la ex Junta Nacional
de Carnes. En cuanto a la conformación de las reses, estas fueron clasificadas
mayoritariamente como muy buenas (J) y superiores (JJ), con un porcentaje bajo
de buenas (U), siendo ésta proporción algo mayor entre los grupos con componente
de razas rústicas. Los sistemas de invernada con este tipo de animales pueden
sostener una carga media anual aproximadamente un 25 a 3 menor en cabezas/ha,
que aquellas con las que se trabaja en invernadas de novillos livianos. Se
destacan los buenos rendimientos al gancho obtenidos (por encima del 5 estimados
sobre el peso en pie a la salida del campo, luego de 15-17 hs. de desbaste. Como
es obvio, la faena de este tipo de animales antes de los 22 meses de vida,
además de satisfacer la demanda de exportación, favorece también la colocación
de cortes de cuartos delanteros en el mercado interno dado que este tipo de
reses, por conformación y tamaño, son bastante asimilables a las del novillo
británico mestizo.
|
Cuadro nro. 1: Indicadores
productivos de novillos británicos, cruzas pesadas y H. Argentino, bajo
similares condiciones ambientales y tecnológicas. |
|
|
|
Británicos |
Cruzas continentales |
Holando Argentino |
|
Peso inicial |
Kg/cab |
180 |
190 |
190 |
|
Peso final |
Kg/cab |
400 |
470 |
500 |
|
Duración ciclo |
meses |
12 |
12 |
12 |
|
AMD |
g/día |
600 |
767 |
850 |
|
Carga |
Kg pv/ha pastura |
1044 |
890 |
897 |
|
Carga |
cab/haG |
3.60 |
2.70 |
2.60 |
|
Producción/ha ganadera |
|
780 |
740 |
790 |
|
Eficiencia de stock |
% |
74 |
83 |
88 |
Con respecto al desempeño de los
novillos Holando Argentino, se destaca el hecho de que durante todos los años
los canales lograron una calificación satisfactoria y muy uniforme (casi
exclusivamente U2). También el nivel de terminación resultó adecuado para los
fines buscados, con muy poca variación entre años y agrupándose el 9 de los
animales calificaron como grado 1, mientras que el resto lo hizo con grado 2 de
engrasamiento y el peso de la media res resultó por encima del límite inferior
requerido para satisfacer al mercado externo. Al igual que con las cruzas
continentales, se debe utilizar una carga media anual en Kg. de peso vivo/ha
similar a aquellas con las que se trabaja en invernadas de novillos livianos,
pero aproximadamente un 25 a 3Q% menor en cabezas/ha.

En cuanto a los indicadores de calidad
analizados, todos los grupos, incluyendo aquellos con componentes de razas
rústicas con las proporciones de índico y en las condiciones de producción
descriptas, mostraron índices muy satisfactorios y comparables a los obtenidos
con Aberdeen Angus.
Así es que los resultados de
estimación de terneza son similares en todos los grupos, clasificando como carne
“tierna” y el veteado tampoco muestra diferencias entre los grupos, resultando
“algo moderado” (modest) según la es cala americana. En cuanto a los estudios
sobre el contenido de grasa intramuscular y colesterol no se encontraron
diferencias estadísticamente significativas entre los grupos. Los niveles de
ácidos grasos saturados resultaron similares entre grupos e inferiores a otros
valores consigna dos para novillos alimentados a pasto. También los contenidos
de CLA y la relación W6/ W3 muestran valores muy interesantes. En todos los
casos, los indicadores de calidad de los cortes obtenidos bajo este sistema de
producción con suplementación energética estratégica (independientemente del
origen racial), mostraron un comportamiento similar a los que se producen en
condiciones pastoriles exclusivas, y marcadamente superiores a las obtenidas en
condiciones de confinamiento.
En síntesis, se logró consistentemente
un muy buen desempeño productivo, alcanzando en todos los casos los estándares
de primera calidad para exportación y presentan do muy buenas características
para el abastecimiento del mercado interno.
Explotar diferentes alternativas de
invernadas o combinaciones de ellas, según características de la empresa,
condiciones de precios, o mercados a los que se apunta, da una ventaja adicional
al mejoramiento de la productividad, diversificación relacionada a las
posibilidades de invernar diferentes biotipos, razas o cruzamientos, que en
esquemas pastoriles extensivos, resultan difíciles de conciliar con un negocio
satisfactorio.
|
Cuadro nro. 2: Algunos indicadores
económicos de las alternativos descriptas ($/ha) con precios de marzo de
2004 |
|
|
|
Británicos |
Cruzas continentales |
Holando Argentino |
|
Pasturas |
p.p. + v.i. |
102 |
102 |
102 |
|
Suplemento |
grano + heno |
164+63=227 |
232+47=279 |
235+46=281 |
|
Sanidad |
|
54 |
41 |
39 |
|
Mano de obra |
|
83 |
62 |
60 |
|
Compra invernada |
|
1511 |
1196 |
995 |
|
Total |
costos directos |
1977 |
1680 |
1477 |
|
Ventas |
|
2638 |
2680 |
2354 |
|
Margen Bruto |
$/haG |
661 |
1000 |
877 |
|
MB/CD |
|
0.33 |
0.60 |
0.59 |
|
Fuente: INTA Marcos
Juares, marzo 2004 |
Resultados económicos
En base a los resultados físicos
expuestos, se presenta un cuadro con los componentes del margen bruto de las
alternativas. Mas allá de la similitud que puedan guardar estos índices
productivos con los reales o potenciales de cada zona, resulta interesante hacer
un análisis comparativo de las opciones.
En el siguiente cuadro se presentan
los principales com ponentes del Margen Bruto de las tres alternativas de
invernada expuestas, sobre la base de niveles de productividad fácilmente
reproducibles en la zona húmeda, y con un mismo nivel tecnológico aplicado a la
producción (ver cuadro nro. 2).
Si bien es necesario relativizar la
importancia de este tipo de indicadores en momentos de gran movilidad de precios
tanto de la actividad ganadera como de los rubros agrícolas, resulta interesante
observar que, con algunas diferencias, todas las opciones superan los 650 pesos
de MB/ha G/año. En cuanto a la invernada de pesados con destino a la UE, se
destaca por encima de las demás opciones con un MB de aproximadamente 1000 $/haG.
En todos los casos debería considerarse como beneficio adicional, el retorno de
nutrientes al sistema y las condiciones de estabilidad y seguridad productiva de
la actividad ganadera.
Como puede observarse, las opciones de
novillos pesados muestran, en las actuales condiciones, alguna ventaja eco
nómica sobre la invernada de novillos livianos. Esta tiene su explicación en dos
factores principales: en primer lugar, una mejor relación entre compra de
invernada y venta de gordos, puesto que en la invernada de livianos la
reposición de terneros requiere del 57 de los recursos que se obtienen de las
ventas, mientras que en la invernada de pesados este gasto representa el 45% de
los ingresos y el 42 en la invernada de Holando. El segundo factor está
determinado por el interés que mantiene el sector exportador por este tipo de
animales, lo cual ha llevado a invertir la brecha histórica entre los precios
del consumo y de la exportación en favor de los pesados.
Es importante resaltar que estas
estimaciones fueron hechas sobre la base de precios promedio de plaza, pero que
considerando la alta calidad del proceso y del producto que se obtiene, estos
sistemas podrían ser incorporados a los programas de certificación más exigentes
tanto en el mercado interno como para exportación. Obviamente, cualquier mejora
en el precio de comercialización que pudiese generarse por esta vía, redundará
en forma directa en los beneficios de la actividad.
Incorporar razas continentales como
cruzantes permite obtener un novillo pesado, con doble propósito comercia
productor de carne de alta calidad y con cortes adecuados a las especificaciones
del mercado externo, en sistemas de invernada corta.
Fuente: Nestor J. Latimori - Revista
Agromercado