Las fincas de producción pecuaria tienen como
objetivo el rendimiento económico de sistemas de producción animal, mediante
los cuales, los ingresos obtenidos determinan la calidad y nivel de vida de la
familia rural.La pecuaria, tiene extremos como la producción lechera o de
aves, que determinan ingresos diarios y frecuentes, o los sistemas de
ganadería extensiva o la producción de patio de cerdos que determinan ingresos
importantes pero pocas veces al año, dentro de un amplio abanico de sistemas y
posibilidades, esto hace que los productores precisen de elementos
contundentes en la toma de decisiones a la hora de invertir. He aquí la
pregunta, contratar a un veterinario en forma permanente, es una inversión o
es un insumo mas, sacrificable como tantos otros a la hora de la reducción de
precios y disminución de las ecuaciones costo beneficio tan comunes y caras al
sector?
Quizás por tradición de los productores pecuarios
o por culpa de nosotros mismos, existe la costumbre de llamar al veterinario
para elementos tan puntuales como una cesárea, una desviación de pene, o
consultas por problemas de enfermedad, mortandad o aborto de los ganados,
aquí, el veterinario debe actuar cual un bombero que acude a
apagar un incendio, pero como todos los incendios, cuando se llega, ya el daño
mayor ocurrió, y las perdidas existen y muchas veces son irreparables, y lo
único que podemos hacer en estos casos es evitar que los daños sean mas
grandes de lo que podrían ser.
En estos casos, decimos que los veterinarios solo
son un insumo mas, que en un momento dado no se pudo evitar y hubo que tomar
la decisión de incurrir en el gasto, gasto que no fue planificado, y por lo
tanto, se suman los honorarios a las perdidas sufridas, originando problemas
económicos al tener que disponibilizar fondos que nos ayuden a superar las
crisis. Otro aspecto de interés a tomar en cuenta, es la falta de criterio
empresarial de los productores pecuarios, basándonos en que, por ejemplo, si
nos enfrentamos a un productor o fabricante de clavos, que adquiere una
maquina capaz de fabricar 6000 clavos / día, si su maquina le produce solo
5000, se quejara seguramente al vendedor, o la reparara, o la cambiara por
otra, pero nunca aceptara que le produzca menos de 6000 clavos / día, el
productor pecuario sin embargo, cuando tiene 100 vacas, que idealmente
deberían producir 100 terneros / año, acepta producir 40 o 50 terneros, y
festeja cuando le paren mas de 80 vacas, achacando al mal tiempo, la seca, la
falta de alimento, la falta de lluvias o el exceso de lluvias, nunca asumiendo
la culpa de su toma de decisiones en las consecuencias productivas de las
mismas.
Porque prevenir enfermedades o planificar una
asistencia?
Mas allá de las posibles mortandades ocurridas por
una enfermedad determinada, existen otras condiciones que afectan a nuestra
producción, que son las denominadas SINDROME DE PRODUCCION OPTIMA DISMINUIDA.
Que es este termino al parecer difícil de
interpretar y grandilocuente? Muy simple, para dar un ejemplo, cuando el
ganado tiene garrapata, nos preocupamos solo de combatir la misma cuando hay
muchas o cuando están determinan enfermedades como las hemoparasitosis que
llevan a la mortandad del ganado. No obstante, la presencia de solamente 50
garrapatas en un vacuno, lejos de determinar enfermedad evidente o problemas
notorios, me determina una disminución del apetito en un 40%, lo que equivale
a decir que las vacas comerán un 40% menos, lo que significa un 40% menos de
leche, un 40% menos de carne, un 40% menos de preñez, y por lo tanto un 40%
menos de ingresos que llegan a la familia del productor.
A riesgo de parecer reiterativos, la presencia de
vermes o gusanos redondos en el estomago o intestino de un vacuno, antes de
determinar enfermedad evidente o problemas notorios como diarrea o
adelgazamiento crónico, me determina una disminución del apetito en un 25%, lo
que equivale a decir que las vacas comerán un 25% menos, lo que significa un
25% menos de leche, un 25% menos de carne, un 25% menos de preñez, y por lo
tanto un 25% menos de ingresos que llegan a la familia del productor. Esto sin
contar que cuando tengo 100 vacas, todo ternero obtenido en el año menor a 100
terneros, son perdidas económicas, vacas improductivas mantenidas en el rodeo,
planificaciones nutricionales mal establecidas, o manejos inoportunos, y mi
objetivo debe ser sin dudas, un 100% de preñez y parición.
Con estos ejemplos, estamos indicando como
perdemos nuestro potencial de producción optimo, sea por desconocimiento o por
equivocación en nuestra planificación anual.
Invertir en una asistencia veterinaria
permanente
Contar con el asesoramiento continuo de un
profesional veterinario nos brinda no solamente la ventaja de establecer un
plan de prevención de enfermedades para que estas no ocurran, sino que
minimiza las perdidas posibles por enfermedades que sin evidenciarnos síntomas
nos están actuando de elementos negativos en la producción al disminuir el
apetito o evitar el desarrollo del potencial productivo y reproductivo de
nuestros animales. El manejo de la reproducción en forma conjunta con la
selección y descarte en un plan de mejoramiento genético, nos lleva a
potenciales óptimos de producción que son viables de mantener en el tiempo
incrementando nuestros ingresos y la disponibilidad de recursos económicos
permanentes.
Hacia la producción orgánica
Hoy esta de moda la tendencia de llegar a una
producción orgánica, pero, el paso previo para la misma, es el ordenamiento
sanitario, de tal modo de establecer de inicio un plan de prevención de
enfermedades y cuando este esta en funcionamiento, conformar un plan de
sustitución de tratamientos químicos por elementos de manejo u orgánicos. Solo
con asistencia veterinaria permanente seremos capaces de llegar a una
producción orgánica.
La trazabilidad frente a las posibilidades de
exportación
Este es otro elemento interesante, el país tiene
necesidad de exportar, pues el ingreso de divisas mueve y dinamiza a la
economía, y los mercados modernos, globalizados, mantienen una sociedad de
consumo exigente que esta requiriendo trazabilidad de los productos desde el
campo a la góndola del supermercado, donde pueden los consumidores finales
apreciar los manejos que se han realizado y elegir lo que comen de acuerdo a
los mismos. Esto solo es posible con una asistencia veterinaria permanente,
cuyo objetivo será disminuir los riesgos de padecer enfermedades, gastando y
utilizando cada vez menos específicos o productos veterinarios, conformando un
producto final de calidad, libre de elementos nocivos para la población.
Los costos de la asistencia veterinaria
Los costos de esta asistencia por un lado son
cuantificables y planificables, pues existirá un acuerdo entre el profesional
y el productor de los honorarios a percibir a lo largo del año, y este lo
incluirá en su presupuesto, pero, al mismo tiempo, los incrementes
determinados en la producción, la disminución de las perdidas productivas y
reproductivas, y la disminución del gasto en productos veterinarios,
absorberán con creces la inversión realizada. Si cuantificáramos solamente la
reproducción de las vacas, en un rodeo de 100 vacas, que de promedio anual me
de un 55% de preñez, mantengo un déficit de 45 terneros al año, lo que me
significan si los vendiera como terneros unos 4500 dólares anuales. Cobrando
la asistencia veterinaria a una finca de estas características unos 150
dólares mensuales, estamos hablando de 1800 dólares anuales por concepto de
honorarios profesionales. Si el profesional me mantuviera un mínimo de un 80%
de preñez y parición anual, estaría incrementando mi producción en un 25% lo
que me equivale a 2500 dólares anuales de terneros, arrojando un saldo de 700
dólares anuales extra por mi producción, solo con este parámetro, y
descontando el gasto del profesional del incremento de mi producción. Esto sin
contar un mejor estado de los animales, un incremento en calidad y cantidad de
leche y la disminución de la mortandad posibles.
Otras opciones a tener en cuenta
De interés para las asociaciones de ganaderos, es
que existen precedentes en otros países, como por ejemplo en el MERCOSUR
(Argentina, Brasil y Uruguay), en el que los productores lecheros con
asistencia veterinaria permanente, reciben un pago diferencial por la leche
remitida, por la garantía del control de enfermedades.Hay otros países, en que
es posible descontar de impuestos la asistencia veterinaria (Australia, Nueva
Zelanda y Uruguay), en un 100% de la misma, u otros como Brasil, en que le
devuelven a los productores el impuesto al valor agregado que pagan por los
insumos generales que compran. Es el veterinario entonces una inversión
tan importante a realizar en producción pecuaria, como lo es mejorar las
pasturas o comprar reproductores de valor, el profesional lejos de significar
un costo mas, nos reduce los costos de producción, evita perdidas productivas
y mejora los rendimientos haciéndonos ingresar mayores cantidades de dinero
por nuestras ventas, beneficiando no solo el establecimiento productivo sino
la calidad misma de vida de la familia rural.