Montevideo 6 de Julio de 2004.
El Ministerio de Ganadería agricultura y Pesca, Poder Ejecutivo, que en
materia de
Sanidad Animal le compete él más alto nivel de la adopción de decisiones,
quién como organismo rector de los programas y dirección, atienden y estimulan
desde sus funciones y autoridad la de velar por la Salud Animal.
El proceso de planificación es indispensable, así como la administración.
Dentro de esa planificación de la Salud Animal intervienen factores políticos,
sociales y económicos, dentro de los que se encuentran los mercados en su
fase de industrialización y comercialización, destacándose el trabajo de
equipo Multidisciplinario.
Tiene por tanto el deber de la orientación, estableciendo el funcionamiento,
evaluación de gestión, control y fiscalización de los Programas facilitando
toda información esencial para un mejor desarrollo del sistema Certificador en
lo que refiere a campañas Sanitarias.
Dichas campañas se elaboran y ejecutan en la base de los propios problemas
Sanitarios de prevención, control y erradicación, cumpliendo en la Globalidad
de lo sustentable y no del consumo, de lo renovable y no de la moda, o el
mercado superfluo, tratando de encontrar el discernimiento real de lo virtual,
un protocolo básico Mundial y equitativo…en definitiva de lo que se trata es
del alimento, y su abastecimiento seguro y justo en la necesidad, con la
optimización bromatológica, garantía y fomento de la Salud Pública, que va más
allá del Bienestar Animal para la Muerte, en una suerte “Espartaquiana”de
antojos de Países desarrollados, que nos trae al recuerdo del Gladiador al que
se les dotaba de confort circunstancial y temporal, entrenamiento, y buena
alimentación a pesar del miedo y la ansiedad, en el corral de espera de la
confrontación, adonde luego iría a demostrar su destreza y fortaleza, previo
saludo:”ave césar…los que van a morir te saludan”…
Una de las prioridades de los Organismos rectores de la Salud Animal es
conocer la opinión de sus técnicos, dinamizadores controladores,
fiscalizadores con el cometido del cumplimiento protocolar que cada campaña
sanitaria lleva intrínseco. Pero tal vez lo fundamental sea la de conocer la
opinión de los Profesionales insertos en el medio y en su permanente contacto
y de acción horizontal con el sector primario a través del ejercicio, en su
faz de informar, asesoramiento, manejo, sanidad, lo extensivo de lo no
curricular del concepto científico de la Salud y Bienestar animal, integrado
en campañas Sanitarias, velando por la Salud Pública Veterinaria y Humana con
impacto en lo económico como beneficio y derecho que resulta del accionar
conjunto.
Informar, formar educando, prevenir, controlar, fiscalizar, usando los
métodos y técnicas
de antemano discutidas y aceptadas, por los integrantes que hacen al sector
Productivo y Profesional, en una armonía que se ve reflejada en el
mejoramiento hacia el óptimo de la excelencia, con una visión de País
agropecuario pesquero e industrial, en el acierto del pronóstico, y el
cumplimiento de las normativas del crecimiento, desoyendo un poco a aquellos
mercados superexigentes que padecen de todos los males y vicios, regulándonos
a modo de analfabetas nuestra disciplina, por la que cumplimos tanto en lo
interno así como a los que nos ponen precios convenientes por supuesto para
ellos, fiscales del País pobre al que en base a especulaciones demagógicas,
nos someten con visiones de globalización generando la pérdida de identidad
aumentando más la micronización asimétrica en nuestra comunidad, hipotecando
nuestras identidades características tradicionales.
En definitiva para fiscalizar la ejecución de un programa, en este caso el de
campañas sanitarias es preciso decidir no unilateralmente a modo de
resoluciones, emplear los métodos y mecanismos de orientación, supervisión
social, administrativa y técnica.
Los Factores que inciden en el éxito de campañas, es el empleo de tecnología
sanitaria apropiada, entendiendo por Tecnología “un conjunto de métodos,
técnicas y equipo, que puesto en manos de quienes lo utilizan, representan una
contribución importante para la solución de los problemas de la Salud Animal”.
Apropiada: significa que debe contar con una base científica sólida,
aceptada por quienes la usufructúan y se benefician de ella, que están en
consonancia con la realidad cultural, requiriendo la sencillez y costos
aceptables reales, que les permitan a los técnicos oficiales, liberales y
productores, atendiendo a los recursos disponibles, minimizando el error
humano en su aplicación, así como confiar en la Ética en su implementación y
desarrollo, no comprometiendo las herramientas “TRAZABLES”en una mezquindad
económica, que generen soluciones de continuidad, con inconveniencias
catastróficas como por ejemplo el compromiso de la vigilancia epidemiológica,
que es la génesis de cualquier plan sanitario en su logística. Es el momento
de incorporar el concepto de BIOSEGURIDAD en forma permanente, con un
minucioso seguimiento de las normas de INSPECCIÓN. Ésta que la entendemos como
un mecanismo concebido para comprobar la aplicación de medidas establecidas, y
la ejecución de las actividades previstas, con la consecuente NOTIFICACIÓN,
que en definitiva es la evaluación, (previa orientación, educación,
intervención llegado el caso, a la solución de los problemas).
La EVALUACIÓN consta de varios componentes;
1) La Salud animal integrada a la realidad del País agropecuario, pesquero e
industrial.
2) Progreso: evolución y desarrollo de la Salud Animal en el contexto de las
diferentes campañas de prevención, control, erradicación, las clasificaciones
logradas por los diferentes organismos internacionales de la Salud Animal. En
definitiva el resultado del accionar de las estrategias desarrolladas por las
campañas sanitarias y el organismo rector.
3) EFICACIA: parámetro de cuantificación y calificación del llamado Progreso,
que se verá en la incidencia de las estrategias de los diferentes programas
delas campañas.
4) IMPACTO: expresión de los efectos de las acciones de los diferentes
programas en el desarrollo y mejoramiento socio-económico del sector primario.
Por todo lo anteriormente expuesto, más que REHABILITAR, en vez de ACREDITAR,
la Profesión Veterinaria debería de ser llamada, concurso mediante, libre y
para todos sin excepción, a generar oportunidades dentro del organismo Rector.
Aumentando el recurso Humano calificado, hipotecado en estos momentos hasta el
2015, en una suerte de dilapidación y estancamiento de la eficacia, que afecta
directamente al sector primario, principal rubro de exportaciones, ante la
vulnerabilidad del factor “sorpresa”de las catástrofes epidemiológicas,
naturales, accidentales e incidentales et c …que impactan fundamentalmente en
la economía.
Imaginen por un momento, un centro de investigaciones con recursos,
veterinarios dinamizadores, especializados en producción, calidad y Salud,
trabajando Inter.- disciplinariamente e Inter.-socialmente, invirtiendo en la
Profesión generando trabajo calificado, desplegando una labor de educación
constante y contínua con destino final la excelencia que traducido en mi
pensamiento es “mejor distribución de la riqueza regulado por el sentimiento
de Justicia Social, enmarcado en el reordenamiento ético de la Profesión
dentro de la COLEGIACIÓN, con igualdad de oportunidades, generando la
verdadera confianza en los cargos.