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Murciélagos: problemas y soluciones.
Biólogo
Hever Bonino.
1994. Grupo de Fauna
Silvestre, INTA-EEA Bariloche. Presencia INTA, 9(31):19-20.
Introducción
En
el INTA Bariloche, ocasionalmente se reciben consultas de personas que
manifiestan tener problemas con murciélagos en casas o edificios, tanto rurales
como urbanos.
Con
el fin de aportar al conocimiento de este grupo de mamíferos, se presenta una
reseña de su ecología, así como de los problemas o molestias que pueden
plantear y sus posibles soluciones.
Conocer
sus hábitos es importante
Varias
son las especies de murciélagos presentes en
la Patagonia
, la mayoría de ellas residentes todo el año y unas pocas solamente en el
verano cuando migran desde otras áreas del país.
Estos
animales son de hábitos nocturnos, es decir, desarrollan sus actividades
habituales durante la noche mientras que durante el día descansan en refugios
naturales, tales como cuevas, huecos en árboles, e incluso entre las ramas de
arbustos y árboles.
Sin
embargo, en ocasiones eligen como lugar de reposo una casa o edificio.
Con
la llegada de la estación invernal algunas especies migran hacia lugares más cálidos
al norte de
la Patagonia
, mientras que otras permanecen en la región donde comúnmente eluden la época
fría hibernando en los refugios.
Algunos
murciélagos son solitarios y habitan, por lo general, en el follaje de arbustos
y árboles nunca en cuevas.
Ocasionalmente
pueden entrar en edificios, pero dado su carácter solitario estas especies no
plantean problemas.
En
cambio, otros murciélagos viven en colonias que pueden alcanzar miles de
individuos.
En
estos casos, y cuando los individuos eligen casas o edificios para descansar o
hibernar, es cuando pueden presentarse algunos problemas para sus moradores.
Las
especies de murciélagos patagónicos se alimentan casi exclusivamente de
insectos por lo tanto sus hábitos alimentarlos no son objetables. Además
muchas veces cumplen un rol benefactor para el hombre al controlar poblaciones
de insectos perjudiciales.
Huéspedes
sin invitación
Cuando
una colonia de murciélagos selecciona una casa o edificio como lugar de reposo,
las más susceptibles son las casas y edificios antiguos o abandonados.
También
las construcciones de madera son más susceptibles que las de material. la
puerta de entrada puede ser cualquier abertura de más de 2-3 cms. de diámetro
que comunique con el exterior.
Una
vez dentro, los lugares preferidos son los espacios entre techados y cielos
rasos, aleros, chimeneas, canaletas de desagüe y otras estructuras que les
sirvan de refugio.
Una
manera de detectar la. presencia de murciélagos es a través de las heces.
Estas
son bastante similares a las producidas por los ratones, pero pueden
distinguirse por la facilidad con que se trituran con los dedos revelando restos
de insectos no digeridos. las heces de roedores son más duras y fibrosas.
Problemas
Además
de las molestias causadas por la acumulación de heces y orina, las quejas más
frecuentes son por el olor penetrante característico que emana de las mismas y
el ruido provocado al entrar y salir de sus lugares de descanso.
Hay
que mencionar que los murciélagos son agentes transmisores de la rabia.
Sin
embargo, la incidencia de esta enfermedad en la región prácticamente no
existe, de allí que sea nulo el riesgo de contraerla a través de los murciélagos.
Si
bien los murciélagos raramente muerden, aún cuando son atrapados, una medida
precautoria al respecto es no tocarlos con las manos desprotegidas (utilizar
preferentemente guantes de cuero).
Qué
hacer
En
áreas urbanas no es raro encontrar que uno o dos ejemplares penetraron
casualmente en una casa durante sus actividades nocturnas.
En
estos casos, y dado que los murciélagos detectan las salidas por el movimiento
de aire fresco, la solución más simple consiste en abrir puertas y ventanas
guiándolos al exterior.
Si
los individuos aún permanecen adentro al anochecer, se deberían apagar las
luces para ayudarlos a encontrar las puertas o ventanas.
Si
los murciélagos rehúsan irse pueden atraparse en una caja o bolsa pequeña, e
incluso con una mano enguantada, y luego ser liberados en el exterior.
Una
situación distinta se presenta cuando una colonia de murciélagos adopta una
casa o edificio como lugar permanente de reposo.
En
otros casos, la medida más efectiva consiste en hacer que el edificio sea
inaccesible para los murciélagos, cerrando todas las posibles vías de entrada.
Las
aberturas grandes deben cerrarse con chapas (metal, madera) o mallas metálicas
de no más de 0,5 cms. de abertura.
Las
aberturas chicas pueden ser rellenadas con material.
En
cualquier caso, antes de proceder a cerrar las aberturas debe asegurarse que los
murciélagos estén afuera del edificio.
Para
ello, el mejor momento del día es el anochecer cuando los individuos abandonan
el edificio para alimentarse, y la mejor época del año es el otoño cuando los
juveniles han aprendido a volar y salen del edificio.
Cuando
las áreas a ser protegidas tienen grandes aberturas al exterior y el intento de
cerrarlas no es práctico, el uso de repelentes puede ser exitoso.
El
único producto químico de efectividad conocida es la naftalina,
preferentemente en láminas.
Aparentemente
el olor de la naftalina es muy ofensivo para los murciélagos y provoca que
abandonen el lugar casi de inmediato, aún a plena luz del día.
Se
debe colocar la naftalina debajo del lugar donde los individuos reposan, y dado
que el olor se disipa rápidamente, generalmente se requieren varias
aplicaciones.
En
algunas situaciones la luz artificial también puede ser un repelente efectivo.
Las
lámparas de 100-150 watt son las más adecuadas y deben permanecer prendidas
permanentemente lo que hace a este método costoso.
Existen
trampas (no disponibles en el mercado nacional) para la captura viva de murciélagos
y su posterior liberación.
Estas
generalmente se utilizan antes de proceder a cerrar aberturas por donde
entran/salen los murciélagos.
No
existen en nuestro país cebos tóxicos registrados para combatir a los murciélagos,
pero sí un fumigante cuyo principio activo es el azufre.
De
todas maneras, y al menos en nuestra región, se considera que no existen
situaciones que justifiquen la mínima matanza de estos animales.
Fuente:
Produccionbovina.com
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