Para ir al índice seleccione las banderillas
Bienestar Animal, Etología y Gatos
Dr. Rubén Mario Gatti
Gattiedo@teletel.com.ar
Vicepresidente de AAMeFe
Asesor del Pet Food Institute
CPMV Bs.As.
INTRODUCCION
El Bienestar Animal (BA) es una de las ramas de
las ciencias veterinarias que se encuentra en firme desarrollo en los últimos
años. En ella además de la salud física, se tiene en cuenta la salud mental o
sicológica de los animales sometidos a diversos grados de domesticación o
control por parte del hombre. En este universo animal se incluyen las mascotas
(perros, gatos, etc.), animales de producción (bovinos, cerdos, aves, etc.),
animales de laboratorio de experimentación y enseñanza, zoológicos, circos etc.
La relación del BA y la etología es obvia y muy
fuerte, debido a que los cambios en el comportamiento normal de una especie son
posibles indicadores de la alteración de su BA.(Ballarini)
DEFINICION
Es difícil definir el BA, por la gran amplitud de
ítems involucrados y además por las particularidades de cada grupo animal
enumerado anteriormente, no obstante se han intentado definiciones generales y
abarcativas como la siguiente: El BA es el estado donde el animal mantiene su
salud física y sicológica, adaptándose a vivir en forma armónica en un medio
ambiente impuesto por el hombre, donde se contemplen sus necesidades
específicas.(Duncan y Dawkins citados por Ballarini) Cada especie animal
tiene sus esquemas de comportamiento y necesidades propias los cuales hay que
respetar para no producir la alteración emocional de la misma.
ALTERACIONES EMOCIONALES EN EL GATO
El gato es una de las especies de más reciente
"domesticación" debido posiblemente a un cambio genético que aumentó su
tolerancia al hombre (Neville) no obstante esto sabemos que es un animal con
patrones de comportamiento bien definidos y que a pesar de su adaptación puede
sufrir alteraciones bajo las condiciones humanas.
Básicamente contribuir con su BA se puede
traducir en acciones concretas como:
a - Suministro de un medio
ambiente adecuado.
b - Suministro de un nivel adecuado de nutrición.
c - Suministro de atención de la salud adecuado (especialmente preventivo)
En algunas situaciones se puede observar
claramente que uno o varios individuos pueden estar bajo sufrimiento como por
ejemplo cuando están enfermos por cualquier motivo; cuando están mal alimentados
o son maltratados, lastimados, torturados, etc.
En otros casos es más difícil evaluar o darse
cuenta que hay un grado de malestar o sufrimiento sicológico. En estos casos
pueden aparecer señales a través del comportamiento o de algunos signos
clínicos. Se pueden presentar comportamientos anormales derivados de una
situación de estrés o de frustración, por ejemplo la invasión permanente del
territorio por otro animal o persona, pueden desencadenar la marcación
territorial con orina y la falta de higiene o el cambio del material de la
bandeja sanitaria pueden producir la micción y defecación ectópica. En algunas
oportunidades he observado que gatos sanos a los que se le cambió el alimento
(por otro de mejor calidad), desarrollaban dentro de los 15 días el cuadro de la
Enfermedad del Tracto Urinario Inferior Idiopático, lo cual sólo se podría
atribuir al estrés del cambio de alimento. Como vemos hay una diversidad de
signos clínicos que pueden expresar alteración emocional, algunos muy evidentes
y otros más sutiles como vemos en el siguiente cuadro:
MARCADORES DE ALTERACION EMOCIONAL EN EL GATO
-
Alteración de la conducta
eliminatoria (orina y materia fecal
-
Diversos grados de agresión
intra y extraespecíficos.
-
Pica, ingestión o succión de
lana u otros materiales.
-
Signos digestivos como
vómitos y diarrea
-
Diversos grados de
automutilación (dermatitis sicógena)
-
Enfermedad del tracto
urinario inferior idiopática (en susceptibles).
-
Ataques asmáticos (en
susceptibles).
-
Alteración de la conducta
materna (canibalismo, abandono de crías, etc.)
-
Conductas estereotipadas
caracterizadas por acciones repetitivas que no tienen función útil para el
animal.
Estados inhibitorios donde disminuye la ingestión
de alimentos y la actividad física al principio durante el día y luego en forma
permanente.
Los Médicos Veterinarios tendrán la difícil tarea
de descubrir cuando un signo clínico corresponde a una enfermedad orgánica o a
un trastorno emocional.
CONCLUSIONES
Las alteraciones del comportamiento y ciertos
signos clínicos pueden ser indicativos de trastorno emocional en nuestros perros
y gatos, aunque parecería que la problemática desencadenante varía según la
especie. Mientras que en el perro son más importantes los problemas de relación
con su propietario, para el gato serían más relevantes los problemas
ambientales. Para alcanzar los niveles mínimos de BA es necesario el trabajo en
conjunto de los sectores involucrados; por un lado el propietario o tenedor
responsable deberá cubrir las necesidades básicas de su mascota, por otro lado
el Médico Veterinario clínico y el etólogo deben intentar resolver los problemas
planteados y educar al público en estos temas. En el aspecto normativo se deberá
proceder a legislar para fijar obligaciones y responsabilidades. Pretender el
mejor nivel o calidad de vida para nuestros animales, puede sonar exagerado o
utópico en este mundo donde tantos humanos también sufren privaciones y
sufrimientos, pero teniendo en cuenta que este BA es responsabilidad directa del
hombre, es necesario comenzar a comprender estos conceptos y a conocer las
manifestaciones de esas alteraciones emocionales para tratar dentro de lo
posible de corregirlas y acercarse cada vez más a ese (por ahora) utópico BA.
BIBLIOGRAFIA
1- Ballarini, G. Stereotipie e
benessere animale. Il ruolo del veterinario. Obiettivi & Documenti Veterinari Nº
5 1995
2-
Estol L.: Bienestar Animal, Página web de AAMeFe, Junio de1999.
3- Ferrari, A. Comfort e benessere
dei carnivori domestici. Obbiettivi & Documenti Veterinari Nº4 1997.
4- Gatti R,: Dermatitis psicógena
felina. Utilización de amitriptilina en un caso clínico. Selecciones
Veterinarias Vol 5- Nº 5- 1997
5-
Gerzovich Lis C. Comportamiento social del gato. Página web de AAMeFe
Noviembre 1999.
6-
Mentzel, R. Aspersión urinaria en felinos. Página web de AAMeFe. Octubre
1999.
7- Neville, P. De predador a
mascota. Resúmenes del XXIII Congreso de la Asociación Mundial de Medicina
Veterinaria de Pequeños Animales. Octubre de 1998. Buenos Aires. Argentina
8- Verga, M. -Carenzi C.:
Disturbios en el comportamiento del gato. Las posibles relaciones con el
ambiente y el propietario. Veterinaria Argentina Nº 149 Noviembre de 1998.
Fuente: AAMeFe