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Asignación (% del peso vivo) |
2.0 |
2.5 |
3.0 |
3.5 |
4.0 |
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Ganancia de peso (kg/animal/día) |
0.522 |
0.766 |
0.772 |
0.880 |
0.740. |
Resulta muy común ver, en el pastoreo otoñal de verdeos, remanentes como el que se genera con la alternativa del 2.0% de asignación, con lo cual se podría suponer que la principal limitante en esta situación es la falta de forraje, más que un problema en la calidad. En este caso, la suplementación energética mejora la ganancia de peso, pero no por corrección de un desbalance sino por un aumento de la energía consumida.
Sobre la base de estos resultados se optó, para la obtención de la información que se presentará a continuación, por un valor de asignación del 2.5% el cual pudo ser mantenido en los diferentes períodos de utilización mediante un sistema de carga variable.
Para poder conocer hasta qué punto la composición química de la materia seca del verdeo puede limitar la ganancia de peso en el primer pastoreo, se desarrolló una experiencia en tres verdeos (avena, triticale y raigrás), con y sin el agregado de 50 kg. de N a la siembra. El objetivo de esta fertilización fue incrementar el contenido de proteína bruta y soluble de la materia seca del verdeo para agravar el desbalance.
El agregado de N a la siembra elevó de 8 a 11% el de proteína soluble. Los carbohidratos solubles disminuyeron de 11% a 7.5%. Esta tendencia fue similar en triticale pero no en raigrás, donde la fertilización no afectó de manera significativa la relación proteína soluble/carbohidratos solubles.
En avena y triticale el agregado de N deprimió la ganancia de peso durante el primer pastoreo pero esto no fue impedimento para superar los 0.750 kg./animal/día.
Existió una tendencia decreciente en la ganancia de peso con los aumentos en las relaciones proteína/carbohidratos solubles (mayor desbalance).
Estos resultados demostrarían que la composición del verdeo realmente influye en la respuesta animal pero no en la magnitud que comúnmente se le asigna.
Al respecto, la información originada durante el presente año en un ensayo de evaluación de 30 materiales de verdeos invernales bajo corte desarrollado en el INTA Villegas indicó que, con respecto a la proteína soluble, en el primer corte los valores registrados en raigrás equivalen al 50% del resto de los cereales (avenas, cebada, centenos y triticales).
Los valores de carbohidratos solubles (CNES) fueron significativamente mayores en los raigrases con respecto a los de los verdeos tradicionales.
Como resultados de estas tendencias observadas en la PS y CNES, la relación entre ambos parámetros fue máxima para los centenos, cebada y triticales, (8:l) intermedia para la avena (6.5:1) y mínima para los raigrases (0.89). Esta información indica que el raigrás, desde el punto de vista de la calidad nutricional, presenta una mejor composición de la materia seca por ello debería esperarse una mayor respuesta animal.
Una vez conocido el piso de ganancia de peso que puede esperarse con un verdeo nutricionalmente desbalanceado, en el INTA Gral. Villegas se inició una segunda etapa de ensayos en los que se trabajó con distintos tipos de granos y diferentes niveles de suplementación con el objetivo de evaluar su impacto en la respuesta animal durante el primer pastoreo de verdeos. Los resultados se muestran en el Cuadro 2.
Cuadro 2: ganancias de peso (kg/animal/día) en el primer pastoreo de verdeos
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Tratamientos |
Año |
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1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
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Testigo |
0.819 |
0.908 |
0766 |
0.763 |
0.788 |
0.826 |
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0.5% maíz |
0.916 |
0.908 |
0775 |
0.789 |
0.785 |
|
|
1% maíz |
0.994 |
0.881 |
0.857 |
0.741 |
0.789 |
|
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0.5% sorgo |
|
0.766 |
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|
|
1% sorgo |
|
0.763 |
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0.5% trigo |
0.979 |
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1% trigo |
0.930 |
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La primera conclusión para destacar es la alta ganancia de peso en los testigos, que en los cinco años de ensayos nunca fue inferior a 0.760 kg./animal/día. Este tipo de respuesta también se logró en otras experiencias, utilizando animales en terminación sobre verdeos y también con terneros sobre pasturas.
Los análisis de laboratorio confirmaron que durante el primer pastoreo se habían dado altas relaciones proteína soluble/carbohidratos, ubicándose en los niveles mencionados en la bibliografía como problemáticos (superior a 2).
Las ganancias de peso resultaron superiores a las que tradicionalmente se obtienen en planteos reales de producción y a las que podrían esperarse de un forraje desbalanceado a partir de las predicciones efectuadas por la bibliografía.
Ni el tipo de grano (maíz, sorgo o trigo) ni el nivel de suplementación energética (0.5 y 1.0% del peso vivo) mejoraron de manera significativa la respuesta animal durante el primer pastoreo. En el Cuadro 3 se resumen los resultados de la suplementación energética con dos niveles de grano de maíz, considerando los cinco años de información.
Cuadro 3: efecto de la suplementación con grano de maíz a dos niveles
sobre la respuesta animal en verdeos de invierno.
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Testigo |
0,5 % PV maíz |
1 % PV maíz |
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Primer pastoreo |
Ganancia (kg/animal/día) |
0.805 |
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Carga (kg/ha) |
1865 |
2096 |
2693 |
|
|
P. carne (kg/ha) |
282 |
382 |
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Total del periodo |
Ganancia (kg/animal/día) |
0.882 |
||
|
Carga (kg/ha) |
1070 |
1208 |
1440 |
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|
P. carne (kg/ha) |
534 |
637 |
741 |
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Si se analiza la ganancia de peso promedio de los cinco años para el primer pastoreo y para el total de los períodos de utilización (mayo a octubre) no hubieron diferencias entre tratamientos, registrándose un valor promedio de 0.805 y 0.882 kg./animal/día, respectivamente.
La suplementación permitió lograr incrementos de 12.4 y 34.5% en la receptividad del verdeo para bajo y alto nivel de grano, respectivamente. Para el primer pastoreo dichos incrementos fueron de 21.5 y 44.4%. Este aumento de la carga se tradujo en incrementos en la producción de carne de 19.3 y 38.8% para los dos niveles de grano utilizados con respecto al testigo, que se ubicó en 534 kg./ha.
No se registraron diferencias en las eficiencias de cosecha (85.8%). La tasa de sustitución fue de 0.542 kg. de verdeo por kg. de grano suministrado. La tasa de conversión fue variable, oscilando entre valores de 6:l y 9:l kg. de grano por kg. de carne producido por ha.
El efecto de sustitución de pasto por grano que se obtiene al suplementar en forrajes de alta calidad, resulta útil en la práctica para incrementar la receptividad. Si la suplementación no es acompañada por un aumento de carga no mejorarán los resultados globales de su uso. En el Cuadro 4 se comparan dos situaciones, una en la cual se suplementa sin aumentar la carga y otra donde ésta se incrementa en un 34% de acuerdo con los resultados de Cuadro 3. La respuesta a la suplementación con maíz al 1% del PV en términos de ganancia de peso con respecto al testigo fue de tan sólo 22 g/nov/día (al no ser significativa, en el cuadro sólo se presenta el promedio).
Es decir que si se hubiera mantenido la misma carga con respecto al testigo (Cuadro 4), la eficiencia de conversión hubiera sido mala (76.7:1). Esto hubiera implicado disponer de un precio del maíz de $12 por tonelada, como máximo, para lograr un resultado conveniente de la suplementación desde el punto de vista económico.
Cuadro 4. Eficiencia de conversión para dos situaciones de suplementación.
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Testigo |
1% de maíz = carga |
1% de maíz > carga |
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Ganancia (g/nov/día) |
864 |
886 |
886 |
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Carga (nov/ha) |
4.43 |
4.43 |
5.97 |
|
P. Carne (kg/día) |
534 |
549 |
741 |
|
Ef. Conversión (kg grano/kg carne) |
|
76.7 |
7.5 |
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Precio de indif. del grano ($/ton) |
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12 |
120. |
La falta de respuesta a la suplementación energética, en términos de ganancia de peso, permite suponer que un aumento en la eficiencia de utilización de los verdeos de invierno debería producirse a través de suplementaciones que incrementen su receptividad.
De esta manera podrían controlarse las fluctuaciones de disponibilidad que ocurren entre pastoreos y así se evitarían posibles limitaciones en el consumo.
El problema de otoño es sumamente complejo debido al gran número de factores que intervienen en su manifestación, por lo que reducirlo exclusivamente a un problema de desbalance aplicado a todas las situaciones, como tradicionalmente se lo ha hecho, resulta en una sobresimplificación peligrosa que puede llevara un diagnóstico erróneo sobre el origen del problema. En este caso, cualquier medida correctiva que se adopte no producirá el efecto buscado.
A la luz de los resultados presentados, otros factores tales como errores en la pesada, falta de control de la asignación forrajera o malas prácticas de suplementación, si bien suele asumirse que están bajo control, deberían ser reconsiderados cuando se analiza esta problemática á nivel de campo.
Como conclusión puede decirse que los desbalances en la composición química del forraje afectan la ganancia de peso, pero no serían limitantes para obtener ganancias inferiores a 0.805 kg/animal/día. Una limitación en el consumo originada principalmente por la asignación insuficiente de forraje parecería ser la causa más relevante que condiciona la ganancia de peso en los sistemas de invernada.
Con respecto a la suplementación energética, su principal efecto se expresó a través de un aumento en la receptividad de la base forrajera y no de la ganancia de peso.
Fuente: produccionbovina.com
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