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Estudio de la dilatación derecha de abomaso.
Juan
Vicente González Martín
Alfonso
Monge y Asociados Veterinarios S L
Clínica
Ambulante de Bóvidos, Dpto. de Patología Animal II, Fac. Veterinaria,
Universidad Complutense de Madrid, Avda. de Puerta de Hierro s/n. Madrid
E-mail:
juanvi@vet.ucm.es
Publicado
en: Alonso Díez AJ, González Montaña JR, Rejas López J. Congreso de la
Sociedad Española de Medicina Interna Veterinaria [cd-rom] . León: Universidad
de León, 2002; pp. 116-119. ISBN 84-7719-810-1.
Introducción
Las
patologías de abomaso van tomando cada vez más importancia en la producción
lechera. El desplazamiento a la izquierda es sin duda la de mayor incidencia
dentro de ellas. Su corrección quirúrgica es la cirugía más frecuente en
este tipo de producciones.
El
diagnóstico, tratamiento quirúrgico y el pronóstico de esta patología es
casi una rutina, aunque no por ello deja de haber novedades en estos campos.
No
sucede lo mismo con el desplazamiento, dilatación y el vólvulo derecho de
abomaso.
Descripción
de la patología del desplazamiento de abomaso
La
etiología de las dilataciones y desplazamientos de
abomaso es la misma para el lado izquierdo que para el derecho.
Se
cree que es la atonía de la víscera la precursora de la dilatación y
posterior desplazamiento y/o vólvulo.
Tanto
la atonía como la dilatación están ocasionadas por la excesiva producción de
gas y ácidos grasos volátiles en el abomaso, que a su vez, están originados
por dietas muy ricas en concentrados, muy pobres en fibra efectiva o ambas cosas
a la vez.
La
dilatación derecha puede venir precedida por dilatación en el lado izquierdo,
y a su vez, precede al vólvulo, pero hay ocasiones en que se diagnostica un vólvulo
sin otros antecedentes.
La
frecuencia del desplazamiento a la izquierda es muy
superior a la del desplazamiento derecho.
Según
distintos autores la patología derecha se da con una frecuencia de entre un 5 y
un 14 % con respecto al total de las dilataciones.
Diagnóstico
de la patología del desplazamiento de abomaso
El
diagnóstico del desplazamiento de abomaso a la izquierda es de sobra conocido.
Se basa fundamentalmente en escuchar el "ping" característico a la
percusión-auscultación del flanco izquierdo.
El
diagnóstico diferencial sólo hay que hacerlo con los rarísimos casos de
colapso ruminal y con el neumoperitoneo.
Pero
en el lado derecho las situaciones patológicas y no patológicas en las que
puede aparecer el "ping" son multiples :
Signos
clave para el diagnóstico del vólvulo de abomaso:
"Ping"
característico en la mitad superior del flanco derecho, en la zona de la 13ª
costilla, que se extiende cranealmente hasta el limite del pulmón, pudiendo
llegar tan atrás como la entrada de la cavidad pelviana.
Sonido
muy claro de líquidos a la auscultación-sucusión.
Palpación
vía rectal de la curvatura mayor del abomaso, salvo en casos de gestación
avanzada y vólvulos de omaso-abomaso o de retículo-omaso-abomaso.
Ausencia
de heces, en estadios avanzados hay moco y o melena escasa.
Otros
signos y síntomas pueden ser más variables.
Cuando
el vólvulo se presenta de forma súbita puede haber, en las primeras fases, un
cuadro cólico, con nerviosismo, coceo, etc.
Hay
distensión del flanco derecho y en muchos casos también del izquierdo,
semejando un timpanismo subagudo.
La
frecuencia cardiaca suele ser superior a 100 ó 120 ppm, pero no es raro
encontrarse frecuencias de 80 y menores por el efecto vagal.
La
motilidad ruminal está disminuida y en fases avanzadas, ausente.
En
la orina hay aciduria paradójica.
Hay
deshidratación con alcalosis metabólica.
En
fases terminales recumbencia y quejidos del animal.
La
temperatura es frecuentemente subnormal y hay fallo circulatorio periférico.
Debido
a que la dilatación y el desplazamiento derecho de abomaso, pueden ser procesos
subagudos y hasta crónicos, y que pueden solucionarse solos o con tratamiento
conservador y que si se decide intervenir la cirugía no tiene porqué ser de
urgencia, su diagnóstico diferencial con el vólvulo de abomaso es importantísimo.
El
vólvulo evoluciona rapidísimamente, una vez presentado. El animal se tumba a
las 24 horas y muere en 48 ó 96.
Por
otro lado es muy importante el diagnóstico correcto porque el resultado de la
intervención quirúrgica va a depender del momento en que se inicie ésta, o lo
que es lo mismo, de la rapidez de la toma de decisiones.
La
dilatación y desplazamiento a la izquierda tiene un patrón dinámico fijo,
conocido desde los inicios de los estudios de la enfermedad.
Esto
ha facilitado tanto el diagnóstico como el tratamiento medico o quirúrgico.
No
sucede lo mismo con las dilataciones derechas, y ello es debido a diversas
circunstancias:
El
diagnóstico diferencial de los distintos "pings"del lado derecho es
muy complejo.
La
fase de dilatación derecha puede cursar de forma subclínica.
La
dilatación derecha es clínicamente indiferenciable de la izquierda.
Dilatación
izquierda y derecha se pueden alternar en un mismo animal varias veces seguidas.
La
dilatación derecha puede solucionarse sola.
Cuando
no se soluciona dará lugar a un desplazamiento izquierdo o a un vólvulo.
Los
animales no mueren de esta patología, por lo tanto no es observable en una
necropsia.
En
caso de que un animal con dilatación derecha falleciera o fuera sacrificado, sólo
una necropsia cuidadosa con el animal en estación podría permitirnos ver su
posición.
No
se puede observar por métodos diagnósticos no invasivos.
El
transporte a un centro hospitalario puede por siísolo resolver la dilatación.
La
fase previa al vólvulo abomasal es la dilatación derecha, pero debido a que el
vólvulo se produce en varios planos del espacio y que puede englobar también
al omaso, es difícil adivinar qué sucede en las primeras fases de la dilatación.
Con
el ánimo de conocer qué es lo que hace el cuajar en las primeras fases de la
dilatación derecha se voltearon animales diagnosticados de desplazamiento a la
izquierda de abomaso, para inmediatamente ser intervenidos quirúrgicamente
mediante una laparotomía paracostal derecha.
Materiales
y métodos
Entre
enero de 1999 y julio de 2002 se rodaron 146 vacas que presentaban
desplazamiento a la izquierda de abomaso.
Para
ello se derribaron con cuerda, mediante el método de cuerda larga de Hertwig, y
se colocaron en decúbito lateral derecho, para después, atando separadamente
las extremidades delanteras y traseras voltearla hasta dejarla en decúbito
lateral izquierdo, procurando que el cuajar pasara al lado derecho, maniobra que
se comprobaba por medio de la auscultación.
Después
se levantaba al animal y se intervenía quirúrgicamente, por el método
habitual de omentopexia paracostal derecha.
Resultados
De
146 vacas volteadas, en 91 casos el cuajar quedó en su posición fisiológica
con el píloro ventral y ladeado a la derecha, aproximadamente a la altura de la
vena mamaria.
En
29 casos el cuajar giró en el sentido de las agujas del reloj, mirando a la
vaca por su lado derecho, colocándose en tres casos el píloro, algo por debajo
de la herida quirúrgica, levantándose unos 45 grados.
En
14 animales el píloro se levantó unos 90 grados, quedando en la propia herida,
o como en otros 12 casos, terminando cercano al librillo, habiendo girado 180
grados respecto a la posición fisiológica.
En
todos estos casos descritos, la curvatura mayor siempre terminaba en posición
ventral, o caudoventral en el caso de los 180 grados de giro con el píloro
cercano al librillo.
En
14 casos permaneciendo el píloro en posición ventral, la curvatura mayor del
cuajar se desplazó dorsalmente, pegada a la pared lateral derecha del abdomen,
girando en el sentido contrario a las agujas del reloj vista la vaca desde atrás.
En
otros dos animales ésta se levantó 90 grados y en otros 12 casos 180 grados,
quedando entonces la curvatura mayor en posición dorsal y la curvatura menor en
posición ventral.
En
5 casos el cuajar se desplazó cranealmente al librillo.
En
3 casos el cuajar se levantó girando 180 grados en el sentido de las agujas del
reloj viendo la vaca desde atrás, quedando el abomaso dilatado colocado entre
el rumen y el omento mayor.
En
4 casos las adherencias existentes en la cavidad abdominal no permitieron el
paso del cuajar al lado derecho.
También
se produjeron 3 torsiones de mesenterio, una de las cuales no pudo ser resuelta
por falta de experiencia muriendo la vaca 12 horas después.
El
paquete intestinal en estos casos gira unos 180 grados en el sentido contrario
de las agujas del reloj, viendo la vaca desde atrás.
También
se intervinieron 5 vacas gestantes de más de 5 meses, abortando sólo una de
ellas.
Discusión
Creemos
que con esta experiencia quedan determinadas las distintas formas que tiene el
cuajar de dilatarse en el lado derecho con lo que la patogenia de la dilatación
abomasal al lado derecho quedaría descrita.
En
lo referente a las causas por que lo hace de distintas maneras, nosotros sólo
podemos imaginar algunos motivos.
Entre
los factores de importancia que creemos, puedan influir consideramos los
siguientes:
El
grado de dilatación del cuajar.
El
contenido de éste (gas, liquido, comida o arena)
El
grado de llenado del rumen.
El
tamaño de la cavidad abdominal, la profundidad corporal.
Si
se consigue o no tránsito de gas del abomaso al duodeno.
Si
se ingurgita el duodeno proximal.
Si
el gas puede pasar la flexura hepática del duodeno y llenar el duodeno
descendente.
Si
el gas escapa hacia yeyuno.
La
motilidad del cuajar y el intestino.
La
evolución siguiente a la fase de dilatación del abomaso derecho es la de
producir un vólvulo, variando el plano de giro con relación a los
anteriormente expuestos.
Bibliografía
Habel
RE, Smith DF. Volvulus of the bovine abomasum and omasum. J Am Vet Med Assoc
1981; 178: 447-455.
Robertson
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StJean
G, Constable PD, Hull BL, Rings DM. Abomasal volvulos in cattle following
correction of left displacement by casting and rolling. Cornell Vet 1989; 79(4):
345-351.
Fuente:
Exopol - www.exopol.com
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