118. Rabia y murciélagos.
Dr. Horacio Delpietro. 2002.
Información Veterinaria, CMVPC,
Córdoba, 132:15-17.
Tal como fuera informado a los matriculados y a los responsables del área Salud
Pública del municipio capitalino y los del Gran Córdoba, el día 22 de Noviembre
próximo pasado se llevó a cabo una conferencia sobre la problemática de los
murciélagos y su rol en la epidemiología de la rabia.
Esta Jornada nació de lo inquietud de nuestra institución
debido a la presentación de casos de rubia en murciélagos en la ciudad de
Córdoba, tal como fuera notificado por el colega Dr. Omar Roboti M.P. 1309 y
confirmado por el Instituto Antirrábico.
Este evento, organizado por nuestra institución contó con la
participación del Dr. Horacio Delpietro, Jefe del Programa de lucha contra la
Rabia del SENASA, quien disertó ante numerosos colegas de capital e interior.
Igualmente se contó con la participación del Dr. Juan Carlos
Zalloco, del Departamento de Zoonosis del Ministerio de Salud Pública de la
provincia, quien hizo hincapié en la necesidad de que los colegas remitan todo
material sospechoso al laboratorio de dicho Departamento (Santiago Cáceres 1885,
Tel. 434-4112113-Córdoba) y a la necesidad de que el veterinario se encuentre
inmunizado contra la Rabia. Tanto los exámenes de los cerebros de animales
sospechosos como la vacunación de los profesionales sujetos a riesgo, como somos
nosotros, son totalmente gratuitos.
A continuación transcribimos un resumen de la disertación,
cuyo texto fue posible transcribir gracias a la gentileza de los colegas
Patricia Romagnoli y Luis Pico, quienes entregaron a esta redacción los
completos apuntes tomados durante la mencionada conferencia.
Murciélagos: anatomía y fisiología
Son los únicos mamíferos que vuelan. Se diferencian de las
aves en que éstas evolucionaron a partir de los reptiles, en cambio los
murciélagos se originan de mamíferos adaptados al vuelo para capturar sus presas
más habituales, los insectos. Otra diferencia es que los murciélagos no vuelan
igual que las aves, es como si "nadaran" en el aire gracias a que sus miembros
anteriores están cubiertas con extensiones de piel.
Los murciélagos se dividen en hematófagos (vampiros) y no
hematófagos. Todos los murciélagos son útiles en él ecosistema ya sea para
controlar insectos dañinos, otros se alimentan de polen y ayudan a la
fertilización, otros son fructívoros y ayudan a diseminar las semillas, los hay
pescadores, etc. Aquí en Argentina hay aproximadamente 57 especies de
murciélagos, todas son útiles menos el vampiro mordedor que es el único
hematófago que hay.
La mayoría de los murciélagos come insectos, a tal punto de
que si no fuera por estos animales en la ciudad de Córdoba y mucho mas al sur no
podríamos vivir por la cantidad de insectos.
Son elementos muy eficientes dentro de los ecosistemas, tanto
rurales como urbanos, para el control de los insectos. Son animales utilísimos,
muy distinto a lo que es la rata y el ratón que son animales tan dañinos
constituyendo plagas que deben ser combatidas. Los murciélagos, por el contrario
y en general, debe ser preservados.
El único perjudicial, desde el punto de vista sanitario y
productivo, es el murciélago mordedor que es el conocido como vampiro y que sólo
se alimenta de sangre. Los murciélagos no hematófagos viven en las ciudades, los
hematófagos o vampiros en áreas serranas o mineras, donde encuentran cuevas para
vivir.
Hematófagos y no hematófagos presentan diferencias
morfológicas que permiten en la práctica rápidamente diferenciarlos.
La diferenciación se hace por las "3 M":
1) Morfología
2) Materia Fecal
3) Mordedura
1. Morfología
El hematófago o vampiro (Desmodus rotundus),
presenta una dentadura muy afilada, sobre todo los incisivos superiores, las
muelas están absolutamente atrofiadas, siendo prácticamente invisibles. La
mordedura que produce mide aproximadamente 1 cc, es circular, en forma de
sacabocado, perforando la piel y el subcutáneo, llegando hasta el músculo,
dejando un sangrado en napa y manteniendo la hemorragia gracias a un
anticoagulante contenido en la saliva; y lame la herida como si fuera un gato.
Cada uno absorbe aproximadamente 30 cc de sangre y queda la herida sangrando
casi una hora, produciéndose una pérdida de otros 30 cc.
Los dientes más filosos son los incisivos
superiores y los caninos superiores e inferiores. Esta dentadura no la tiene
ningún otro animal en la naturaleza, aparte tienen un autoafilado en el roce con
los caninos inferiores y siempre mantienen el filo porque en los animales muy
peludos logran cortar en un solo bocado los pelos de un vacuno o un caballo para
facilitar después la mordedura.
El murciélago hematófago no tiene cola y
presenta labio leporino -lo que le permite sacar la lengua rápido, lamer rápido
e ir recogiendo la sangre- , posee orejas bien paradas y tienen una excrecencia
sobre la nariz que recuerda, remotamente, al hocico de un cerdo. Finalmente
debemos señalar que el vampiro tiene el dedo pulgar muy desarrollado. Son
animales muy longevos, pudiendo superar los 17 años.
Los murciélagos no hematófagos tienen
dentadura con muelas bien desarrolladas, adaptadas para triturar los alimentos
duros de los que se nutren (insectos, frutos, etc.) y presentan cola.
En cuanto al hábitat, los murciélagos
insectívoros viven en ramas huecas o en árboles chicos, mientras que los
vampiros habitan grandes huecos, cavernas o minas abandonadas.
2. Materia Fecal
El murciélago hematófago desde el momento en que se alimenta
exclusivamente de sangre produce una materia fecal pastosa, semilíquida, de
color negro debido a la oxidación de la hemoglobina, de olor hediondo y que
chorrea por las paredes de la cueva.
En cuanto al murciélago insectívoro, la materia fecal
presenta un aspecto muy diferente a la de los hematófagos, es una materia fecal
dura, segmentada que recuerda en cierta medida la del ratón.
Tomando un segmento de esta materia fecal y rompiéndolo
enseguida se va a dar cuenta de qué es lo que comen: van a encontrar patitas de
insectos, restos de quitina, cáscaras de semillas, etc.
3. Mordedura
La mordedura de un murciélago insectívoro se caracteriza por
ser punzante, mientras que la del murciélago hematófago es circular (1 cm de
diámetro) y en donde la piel y el subcutáneo han sido desprendidos como con un
sacabocados.
Es importante destacar que todos los murciélagos, hematófagos
y no hematófagos pueden transmitir la rabia, y que ambos pueden morder, sobre
todo cuando están atontados, aunque el murciélago no hematófago generalmente
sólo muerde cuando está atontado. Morder al hombre es una situación extrema. Las
pérdidas económicas que producen los vampiros es mayor por la absorción de
sangre que por la transmisión de la rabia. Nosotros hemos hecho cálculos que en
la Argentina el daño económico a la ganadería es 3 a 4 veces mas grave por la
mordedura del vampiro de por sí que por la transmisión de la Rabia Paresiante.
La mordedura de un vampiro sano causa perdidas en kilos mucho mayores que las
perdidas en kilos que causa la mortalidad por rabia, que en promedios anuales es
de alrededor de 3000 cabezas por año que se pierden por rabia.
Aspectos sanitarios de la rabia
En la Argentina se encuentran murciélagos
hasta en Tierra del Fuego y hasta en ese lugar pueden aparecer casos de Rabia.
El caso de Rabia en murciélagos más austral ocurrió en Esquel (Chubut), a los
42º de latitud sur, mientras que a partir del paralelo 34, hacia el norte,
empieza el área de distribución del murciélago hematófago (Desmodus rotundus).
Sin embargo el área de distribución de la Rabia Paresiante se encuentra al norte
del paralelo 29 y al este del meridiano 76.
La razón por la que no coinciden el área de
distribución del vampiro con la de la enfermedad que transmite se debe buscar en
la baja densidad de estos animales, lo que impide la difusión de casos
epidémicos. Esta es la situación de la Provincia de Córdoba, esperando que la
situación del ecosistema no se altere y que no se produzca una sobrepoblación de
murciélagos hematófagos, lo que conllevaría una mayor probabilidad de Rabia.
Una diferencia para tener en cuenta en la
mayor difusión de la rabia entre murciélagos hematófagos que entre murciélagos
no hematófagos es que los primeros son más agresivos y se muerden con mayor
asiduidad.
Si bien hay informes sobre enfermedades
transmitidas por los murciélagos (Ej. Histoplasmosis) la única y más importante
es la Rabia. El problema de la Rabia en murciélagos no hematófagos (los más
comunes en Córdoba) se ha empezado a estudiar hace pocos años, todavía no se
conoce muy bien la epidemiología ni la sintomatología de la Rabia en estos
animales. Se puede asegurar que es un problema latente, no sólo en nuestro medio
sino en aquellos países que han erradicado la Rabia Urbana, pero que pueden
sufrir algún episodio transmitido por los murciélagos (Ej. Gran Bretaña,
Uruguay, etc.)
Entonces, la Rabia de los murciélagos
insectívoros generalmente es un fenómeno que se observa mas en áreas urbanas,
dado que en éstas áreas existe una densidad de población mayor de murciélagos
que en las áreas rurales.
Esto es debido a la mayor proliferación de
insectos atraídos por el acumulo de basura y por la gran iluminación de nuestras
urbes. A ello se suma la mayor posibilidad de encontrar refugios en las
viviendas (cielos rasos, tapaderas de cortinas, etc.). Un hecho que también ha
favorecido la multiplicación de los murciélagos es la desaparición de sus
predadores naturales, como por ejemplo las lechuzas.
Pueden ser molestos por cuestiones
higiénico-sanitarias, pero lo importante es que, en estos casos, se los debe
espantar y nunca exterminar.
El murciélago problema es el que se encuentra
durante las horas del día, incapaz de volar y que se deja atrapar fácilmente por
un niño o por un perro. Estos son los casos en que se sospecha Rabia y en donde
la mordedura del animal enfermo, especialmente en los labios del perro que lo
atrapa, puede ser muy grave.
El virus de la Rabia se replica in situ,
dentro de la mordedura, en todos los huéspedes susceptibles a la rabia y de ahí
por vía nerviosa avanza hacia el Sistema Nervioso Central, en donde se replica
masivamente. Posteriormente se lleva a cabo una distribución centrífuga, a
través de las lágrimas y la saliva, sobre todo, y es a través de ésta que se
produce la transmisión de la enfermedad.
El animal que más riesgo tiene de entrar en
contacto con un murciélago rabioso es el gato, ya que éste puede trepar, caza
murciélagos instintivamente y los devora empezando por la cabeza, lo que implica
el riesgo cierto de recibir una mordedura en los labios (órganos muy inervados)
o ser lastimado por los huesos del cráneo, en donde el cerebro es una fuente
primaria de virus.
Por más cercanía que tenga el hombre con los
murciélagos, estos rehuyen su presencia, por ende difícilmente se los encuentra
y mucho menos durante el día. Cuando se encuentran estos animales en horas
diurnas, incapaces de volar y lo arrastrándose es una señal de enfermedad, como
puede ser la Rabia y es en ese momento que se tienen que extremar las medidas de
seguridad.
Cualquier tipo de murciélago puede morder (ya
sea por defensa o por rabia), por lo que su manipulación debe ser realizada con
guantes gruesos e instrumental adecuado para examinar la cavidad bucal y hacer
la identificación entre murciélagos insectívoros y hematófagos.
Existe riesgo también para los animales
domésticos, especialmente el gato que es predador de los murciélagos. Si este es
mordido puede contraer la rabia, pero la ingestión del murciélago rabioso no
conlleva peligro, ya que los jugos gástricos inactivan al virus rábico.
En caso de encontrar un murciélago cerca de un
animal doméstico se envía el murciélago al laboratorio y se revisa bien animal
para ver si presenta mordeduras. En caso de dudas se vacuna al animal como si
fuera una persona (5 dosis seguidas con un intervalo de 3 días entre vacuna y
vacuna) y se realiza la vigilancia del mismo por un término de 6 meses. Si no se
le tiene confianza al propietario del animal de que realizará los controles
apropiados y el murciélago no fue encontrado hay que sacrificar al animal.
Es raro que el período de incubación dure más
de 30 días. Si alguna persona estuvo en contacto con este animal o con el
murciélago hay que vacunarla también. El hombre puede trasmitir la rabia por
saliva como cualquier otro mamífero.
Con respecto a las medidas que debe tomar una
persona mordida por un murciélago (o por cualquier otro animal) del cual se
sospecha el padecimiento de la Rabia, quedan a consideración del médico
actuante, quien debe atenerse a las medidas estipuladas por la O.M.S.
Síntomas de la rabia en el murciélago
No existen portadores asintomáticos, los murciélagos sufren
la rubia como cualquier otro mamífero y cuando están infectados terminan
muriendo. Los mordidos por un animal rabioso que no mueren es porque son
resistentes a la enfermedad y no la contraen, el virus es repelido por sus
propios defensas. Los enfermos eliminan el virus por saliva y por lagrimas. La
hiperexcitabilidad los lleva a morder con más frecuencia por eso son muy
peligrosos tanto los murciélagos como los vampiros encontrados en el suelo o
fuera de su hábitat. Tienen un periodo de eliminación más largo que en el perro
e incluso eliminan virus 10 días antes de manifestar síntomas. Los murciélagos
rabiosos son apartados de su grupo, quedan aislados y pierden capacidad de
volar.
Pérdidas económicas
El daño que sufre lo producción pecuaria a través de la
pérdida de peso por la debilidad consecuente o la anemia, la mortandad de
terneros por la anemia y por los miasis a consecuencia de los mordeduras, es
mucho mayor que la mortandad por la mismo Rabio Paresiante.
Sospecha de rabia en bovinos
Excitación, problemas posturales, mirada perdida, opistótono.
Envío de muestras al laboratorio
Cerebro o cabeza enfriado con hielo o congelado sin ningún
conservante. Manipular con guantes.
Los procedimientos diagnósticos se basan en las pruebas de
inmunofluorescencia y la inoculación en ratones, procedimiento que tarda 21 días
en dar un resultado definitivo.
Vacunas en humanos
En número de 5, 1 por día durante 3 días seguidos y luego 1
cada 3 días hasta completar las 5.
Vacunas en animales
En animales domésticos mordidos por un murciélago que no se
pudo enviar el laboratorio esté o no vacunado se realizan 6 o 7 vacunas con un
intervalo de 3 días y se les realiza el control durante un término de 6 meses
siempre y cuando los propietarios sean bien dispuestos y con todos los recaudos
del caso.
Controles de animales mordedores
De acuerdo a la legislación provincial puede ser realizado
por el veterinario que designe el dueño del animal mordedor o, en caso
conflictivos, en el Instituto Antirrábico.
Riesgos a la salud pública debido a los murciélagos urbanos
Como hemos señalado, los murciélagos que conviven con el ser
humano en las grandes ciudades son extremadamente beneficiosos y salvo los casos
de hacinamientos masivos, no producen ningún tipo de problema higiénico
sanitario. Normalmente no son agresivos y en caso de estar afectados por la
Rabia, la misma no se difundiría mas allá del animal o persona mordida, ya que
por razones de especificidad hacia el huésped, el virus del murciélago no se
propagaría en la población humano o de los animales domésticos.
Por ello, sin desestimar las más elementales normas de
control sanitario y prevención de lo Rabia, no debemos caer en un alarmismo
desproporcionado y, por el contrario, debemos tomar conciencia de que la
convivencia hombre-murciélago no solo es inevitable sino altamente beneficiosa.
Fuente: Circulo de Médicos
Veterinarios del Sur de Santa Fe
http://www.veterinariosursf.com.ar
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