143. Causas, control y efectos de la enfermedad parasitaria.
Dr. Carlos Entrocasso
Con el destete en otoño se debe pensar en los planes sanitarios de prevención,
¿Qué debe hacer el
productor?
El otoño es la época donde los parásitos causan mayores pérdidas. La
coincidencia con el destete de un animal tan susceptible requiere, en el inicio
de este período de recría, un plan sanitario que va desde las vacunaciones
profilácticas comunes, que se tienen en la zona, a las estrategias de control
parasitario.
Las enfermedades parasitarias tienen en el área templada una incidencia en la
producción de 40 a 50 kilos de pérdida de peso por animal, que está relacionada
con la parasitosis gastrointestinal, algo de mosca de los cuernos (que hace
perder 6 ó 7 kilos) y en algunas circunstancias, en la cuenca del salado,
tenemos también problemas de sarna. Todo esto implica un riesgo de pérdida de 40
a 50 kilos de peso por animal.
La mayoría de los productores aplican tratamientos y esos tratamientos, si bien
no están muy vigilados hacen que se evite la pérdida de 20 a 30 kilos de peso,
pero queda pendiente como pérdida subclínica, o sea sin síntomas, entre 25 y 30
kilos, lo que hace prácticamente inviable económicamente la producción si
estamos con este riesgo.
Lo que nosotros le pedimos al productor es que discuta con su veterinario los
controles preventivos de enfermedades parasitarias, ya que hay abundante
información generada por los INTA y las Facultades (como ejemplo se menciona que
el INTA Balcarce ha sido pionero en esto y también la Facultad de Ciencias
Veterinarias de Tandil trabaja mucho en el tema).
Hay una definición muy clara del fenómeno de parásito para esta época otoño
invernal con planes que involucran, según las enfermedades, la tarea de reducir
la infección parasitaria de las pasturas de las cuales los animales van a
levantar las larvas y luego presentar la enfermedad.
Ser estrictos en los tratamientos de otoño e invierno nos permite poner menos
cantidad de droga en el medio ambiente y ser más exitosos en el control de la
enfermedad, no sólo en un año de producción sino dejar un menor pie de infección
para el año siguiente.
Si hacemos las cosas bien hoy, también lo estamos haciendo para la próxima
temporada de producción de terneros, si hacemos las cosas mal dejamos un pie de
infección más alto para que la enfermedad sea peor el año siguiente.
Hay que tomar con mucha responsabilidad un programa estricto de control en esta
época del año cuando el ternero no tiene defensas y requiere ayuda, si el
sistema pastoril está infectado.
Puede haber distintas opciones si hay manejo con verdeos o pasturas nuevas.
Hay que diseñar un plan estratégico de intervención para controlar las pérdidas
producidas por los parásitos, de esto se debe encargar el profesional de
confianza del productor. Si no lo tuviera, hubiera dudas o una problemática
especial, el Servicio de Diagnóstico Veterinario Especializado, que pertenece al
Grupo de Sanidad Animal del Area de Producción Animal de la Estación
Experimental del INTA Balcarce, puede ayudar al profesional y productor, a
diseñar el programa de control específico para su campo.
¿Qué consecuencias
le trae al productor no hacer las cosas bien en el control de los parásitos?
Cuando el productor comienza a ver síntomas de la enfermedad parasitaria ya se
han arriesgado 40 kilos de peso de cada animal.
Para tener una idea, con 30 kilos de pérdidas de peso del animal el productor
dice: "No le caerá bien el pasto. La calidad del pasto cayó por ser invierno" y
no es eso. Con una probabilidad altísima es un problema de parásitos que no
dejan asimilar el alimento. Entonces una enfermedad parasitaria que no muestra
síntomas son unos 30 kilos de pérdida de peso.
Cuando empiezan a aparecer síntomas, es alrededor de los 40 kilos de pérdida de
peso. Si llega a haber animales muertos, estamos entre 60 a 70 kilos de pérdida
de peso. Los kilos perdidos no se van a compensar, porque se perdió desarrollo.
No hay compensatorio sanitario con respecto a la enfermedad parasitaria, lo que
se perdió se perdió, lo que se requiere después es más tiempo y en vez de ser
músculo, que es lo que se arriesga con los parásitos en los terneros de destete
y recría, vamos a tener que poner grasa con un costo muchísimo mayor en alimento
y tiempo.
Las pérdidas de kilos son dinero que no va a llegar al productor, ¿cómo podemos
saber qué incidencia está teniendo en el rodeo la enfermedad parasitaria?
Los parásitos externos se ven, mosca de los cuernos o sarna es fácil de observar
y los productores pueden reaccionar rápidamente.
Los parásitos internos son mucho más difíciles de detectar porque no los vemos y
lo único que podríamos llegar a medir es una parte de su ciclo, en la que ponen
huevos, y por cuenta de huevos en materia fecal se puede advertir la presencia
de parásitos adultos dentro del animal.
Según el número de H.P.G., como se le llama a la cuenta de cantidad de Huevos
Por Gramo en materia fecal, uno puede saber que está ante el riesgo de presencia
de larvas parásitos en las pasturas y seguramente va a tener un daño el animal.
Aunque el H.P.G. no es un indicador directo de la cantidad de parásitos internos
que tiene el animal, es de mucho valor en la primera parte del año cuando no
tienen defensas. En la segunda parte del año, después de la primavera ya hay
respuesta inmune y pierde valor de interpretación, pero en la primera parte el
H.P.G. es un indicador importante de cómo se está infectando la pastura.
El otro sistema sería lavar pasto, así podemos medir la cantidad de infección
que hay en la pastura que el animal va a comer.
Si tenemos opciones de potreros de buena calidad para estos terneros podemos
saber cuál es el potrero de menor riesgo.
Con la necropsia de animales muertos podemos saber qué parásitos están actuando,
pero en ese momento ya es tarde y está todo el rodeo infectado.
La otra forma de diagnóstico es hacer comparaciones de ganancia de peso de
animales tratados con antiparasitarios sistemáticamente, con otro de control que
espera una diferencia de peso con el primer lote para empezar a administrarle
antiparasitarios. Se llama control vigilado. Esto nos da mucha información del
establecimiento. Requiere de la formación de lotes de animales muy parejos del
cuerpo de parición, que son animales de buena sensibilidad a los parásitos.
No hay que usar la cola de parición, por ser muy débiles, ni tampoco hay que
usar la cabeza de parición porque son animales que responden muy bien y esconden
la información de que otros animales podrían estar sufriendo la enfermedad sin
que este grupo lo demuestre.
Con estos métodos ya tenemos un esquema de seguimiento y diagnóstico.
Sabiendo que hay parásitos en el rodeo y cuánto hay, ¿cómo los controlamos?
Para poder controlar a los parásitos es importante conocer la calidad de las
drogas.
Hay que utilizar drogas de laboratorios serios, que siempre mantienen un
estándar de calidad porque están vigilados. Y llamo la atención sobre este tema
porque hay muchos productos que no tienen control de calidad y de acuerdo a los
vaivenes del mercado la calidad puede variar. No hay un control oficial de la
calidad de los productos, solamente cuando se presentan los certificados para la
venta por primera vez hay un control, y después raramente se controla.
Hay diferencias importantes de calidad. Entonces la primera recomendación es
dosificar con un producto de primera calidad, después si tenemos problemas de
parásitos internos y/o externos elegimos los productos a utilizar: los orales,
conocidos también como lechosos, se dan por boca y tienen una acción de drogas
de dos a tres días, en el mejor de los casos, con productos buenos. Por lo tanto
habría que repetirlos con cierta frecuencia alrededor de 22 a 23 días desde
principios del otoño al principio de invierno. Seguir con supervisión
profesional recordando que 21 días es el período de crecimiento de las larvas.
Si usamos endectocidas, los que tienen buena calidad de droga, tienen una acción
de 25 a 28 días y los de larga acción, también de marcas muy conocidas, pueden
llegar a los 40 a 45 días de acción de protección. Estos pueden repetirse a los
60-70 días.
Esto hace que cuanto más larga sea la residualidad del producto, menos
movimientos de hacienda tendremos que hacer por los controles contra parásitos.
Todas estas recomendaciones son siempre que estemos sobre pasturas infectadas.
Si tenemos un verdeo, que viene de agricultura y está limpio, podemos usar una
droga más barata, pero siempre de buena calidad, por que no necesitamos efecto
residual.
Si se utilizan pasturas nuevas de campo ganadero, verdeos o pasturas nuevas
realizadas con siembra directa, sigue habiendo posibilidad de infección de
parásitos ya que no se rompe la materia fecal que es el "hotel" de las larvas.
Hay que tener mucho cuidado en el diseño del programa, usar productos de
calidad, y de acuerdo a la problemática del campo.
Fuente: Circulo de Médicos
Veterinarios del Sur de Santa Fe
http://www.veterinariosursf.com.ar
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