INTRODUCCION
La Giardia es un protozoario flagelado parásito del
tracto intestinal, afecta varias especies animales incluyendo el hombre. Se
localiza en intestino delgado, presenta una forma de trofozoito móvil y una
quística inmóvil. Los datos sobre su prevalencia en perros son muy variables,
van desde 10.46 % en Cuba (Meneses y cols, 1995) hasta 36.5 % en los Estados
Unidos tanto en animales de compañía como de criadero según Horejs (1994).
En México Bravo y cols, (1996) sostiene que esta
enfermedad se encuentra subdiagnosticada debido a las técnicas de exámen
coproparasitoscópico empleadas rutinariamente, coincidiendo con otros autores en
que la flotación en sulfato de zinc es la de elección.
La signología clínica de giardiosis incluye diarrea,
que puede ser aguda y de corta duración, intermitente o crónica. Las
deposiciones con frecuencia son pálidas, fétidas y esteatorréicas, también puede
presentarse anorexia, vómito y pérdida de peso. El tratamiento de elección
contra la giardiosis en perros ha sido el metronidazol en dosis de 10 mg/kg cada
8 horas durante 7 días, sin embargo este fármaco presenta algunos efectos
adversos como nauseas, vómito y anorexia, además de su sabor desagradable.
Por tales razones algunas investigaciones recientes
se han avocado a la búsqueda de fármacos que posean un mínimo de efectos
adversos pero buena eficacia terapéutica contra la giardiosis, siendo los
benzimidazoles los mas estudiados. Así, Horejs (1994) demostró que el ornidazol
a dosis de 25 mg/kg /día durante 5 días presentaba una eficacia cercana al 100%
en perros.
Por otro lado, Barr y cols (1994) demostró que la
eficacia del fenbendazol a 50 mg/kg/día durante 3 días era del 100%, contra un
67% del metronidazol a 10 mg/kg cada 8 horas durante 5 días. En otro estudio,
Barr probó el albendazol a dosis de 25 mg/kg/día durante 3 días encontrando un
90% de eficacia.
Estos resultados son muy similares a los reportados
por Lihua Xiao y cols (1996) en bovinos, quien establece que los benzimidazoles
a dosis doble de la recomendada para nemátodos pueden ser efectivos contra la
giardiosis.
En la literatura consultada no se encontró ningún
dato sobre el uso de oxibendazol contra Giardia, aun cuando su efecto
nematodicida es similar al de los otros benzimidazoles, y que su utilización en
las pequeñas especies se ha incrementado en los últimos años, incluyendo a
México.
Debido a esto, es importante conocer si el
oxibendazol al igual que los otros benzimidazoles que han sido probados,
presenta efecto terapéutico contra Giardia canis.
OBJETIVOS El objetivo del presente estudio es
demostrar que el oxibendazol es efectivo contra Giardia canis.
MATERIALES Y METODOS MATERIALES
18 perros criollos 18 jaulas individuales de metal
18 bebederos 18 comederos 1 báscula romana de 100 kg 1 báscula electrónica (mg)
50 g de oxibendazol puro 1 tubos de nutri plus gel (*Virbac) 360 ml de cepa MVS
de Giardia canis 1 microscopio 1 centrífuga 1 hemocitometro solución de sulfato
de zinc 300 kg de alimento comercial Pedigree-puppy (*Waltham)
El presente trabajo se realizó en la unidad
experimental del área de pequeñas especies de la Facultad de Medicina
Veterinaria y Zootécnia de la Universidad Autónoma de Sinaloa en la ciudad de
Culiacán, Sinaloa. Se utilizaron 18 perros criollos, 9 adultos y 9 cachorros los
cuales fueron divididos en 2 grupos.
Un grupo compuesto por 10 animales, 5 adultos y 5
cachorros, al que se identificó como grupo A (tratados) y un grupo de 8 perros,
4 adultos y 4 cachorros identificado como grupo B (testigo o no tratados), todos
fueron alojados en jaulas de metal individuales.
Se dio un período de adaptación de 2 semanas con el
fin de acostumbrar a los perros al manejo diario y la alimentación a base de
dieta seca, además de probar que todos estuvieran clínicamente sanos antes de
iniciar la fase experimental.
Antes de colocarlos en las jaulas, previamente
lavadas y desinfectadas con cloruro de benzalconio todos los perros fueron
bañados con amitraz para eliminar ectoparásitos. Asimismo se les practicó exámen
coproparasitoscópico y hemograma, encontrandose positivos en su mayoría a
Toxocara canis, Ancylostoma canis e Isospora canis, mientras que en hematología
no se encontraron cambios clínicamente significativos. El tratamiento contra
endoparásitos fue a base de pirantel 5 mg/kg, fenbendazol 25 mg/kg y
prazicuantel 5 mg/kg (Vermiplex plus *Holland) durante 3 días, además de 25 mg/kg
de sulfametoxasol/trimetoprim (Bactrim *Roche) realizando exámenes
coproparasitoscópicos consecutivos durante 3 días posteriores encontrándose
todos negativos.
La dieta suministrada fue la misma para todos, y
consistió en alimento comercial seco para cachorros (Pedigree-puppy *Waltham) el
cual se servía a las 9:00 am y a las 3:00 pm. Concluido el período de adaptación
se realizaron 4 inoculaciones cada 4 días con cepa MVS de Giardia canis, cada
inoculación fue de 90 000 quistes (3 ml) por perro, independientemente de la
talla y peso.
A partir de la primera inoculación se tomaron
muestras para exámen coproparasitoscópico diariamente mediante enema
directamente de el recto para comprobar que existiera liberación de quistes, la
técnica empleada para la observación fue la de flotación en sulfato de zinc
(técnica de Faust). El conteo de quistes se realizó en hemocitómetro.
Una vez que la liberación de quistes se uniformizó
(dos semanas después de la primera inoculación) se procedió a administrar el
oxibendazol a los perrros del grupo A en dosis única de 30 mg/kg, para lo cual
el oxibendazol en polvo se mezcló con Nutri plus gel* empleado únicamente como
aglutinante.
Los perros del grupo B no recibieron tratamiento
alguno. La recolección de muestras fecales continuó durante 3 días posteriores
al tratamiento con la misma técnica tanto de obtención como de procesamiento. La
información obtenida se analizó mediante pruebas descriptivas, como media y
desviación estándar, además de la prueba de ji cuadrada utilizando un alfa de
0.05 (p[0.05).
RESULTADOS Y DISCUSION
La eliminación de quistes por perro posterior a la
primera inoculación fue de 29,189 +-689.2 , en la segunda inoculación fue de
30,828 +-922.6 en promedio, y para la tercera y cuarta fueron de 24,058 +-326.2
y 16,152 +-862.4 respectivamente.
Estos datos muestran una tendencia a no presentar
respuesta a inoculaciones sucesivas, probablemente porque el huésped desarrolla
resistencia al parásito, o porque como lo señala Barr (1995) el estado de
inmunodepresión ocasionado por el estress cada vez es menor en animales
cautivos.
El promedio general de eliminación de quistes por
perro (grupos A y B) un día previo al tratamiento fue de 16,156 +-862.4 mientras
que posterior al tratamiento fue de 15,543 para el grupo B (testigo) y de 44
para el grupo A (tratados).
En el grupo B todos los animales continuaron
eliminando cantidades altas de quistes, mientras que en el grupo A solo 1
continuó con eliminaciones bajas y 9 resultaron negativos, esto significa una
eficiencia terapéutica superior al 99.5 % lo cual coincide con los reportes de
Bravo y cols (1996), Horejs (1994), Barr y cols (1994) y Lihua Xiao (1996) para
albendazol y fenbendazol. Grupo A Grupo B (tratados) (no tratados) Eliminación
de quistes 16,156 16,156 pretratamiento
Eliminación de quistes 44 15,543 postratamiento
Fuente: http://www.uasnet.mx/centro/profesional/
Fuente: MEVEPA - www.mevepa.cl
Autorizada la reproducción por Gustavo Contreras