Artículo 050:
Fistula Perianal (Caso Clínico)
Dra. Mariela Goich Dra.
Marcela Faya
Residentes Medicina de
Animales Pequeños
Clínica de Animales Pequeños
Facultad de Cs. Veterinarias y Pecuarias Universidad de Chile
El paciente es un canino, macho,
pastor alemán, de coloración estándar negrocafé, de 4 años de edad y 30 Kg. de
peso, de nombre "Quilmo". Llegó a la clínica de la Facultad el día 7 de abril de
2003, referido de otra Clínica Veterinaria.
En la anamnesis remota, se describía
que fue comprado hace 4 meses. El paciente había sido alimentado con alimentos
comerciales, y tanto el plan de desparasitación, como el de vacunación estaban
vigentes al día de la consulta.
El día de la consulta, se informó que
el paciente actualmente presentaba tenesmo, buen apetito y buen ánimo, y el
médico tratante estaba realizando curaciones con agua oxigenada, además de
realizar un cambio de dieta.
Al examen físico el paciente
presentaba frecuencia cardíaca de 100 lat/min, T° 39,2°C, mucosas rosadas,
linfonódulos normales, tiempo de llene capilar de 1 seg, sin signos de
deshidratación. Se observó la presencia de una fístula perianal de 3 a 4 cm de
diámetro, con presencia de secreción purulenta (Fig. 1).

Fig. 1: fístula perianal, día 7/4
La fístula perianal es una enfermedad
crónica, progresiva, debilitante, inflamatoria y ulcerativa de las glándulas
perianales. La patogénesis de la enfermedad no está clara aún, pero se sugiere
que el riesgo del ovejero alemán de presentar esta enfermedad es mayor por
varias causas, entre los cuales se cita la inserción baja de la cola, lo cual
provoca una ventilación inadecuada, predisponiendo a acúmulos de humedad,
bacterias fecales y secreción de los sacos anales, además de la presencia de
gran densidad de glándulas apocrinas en la zona del canal anal.
Se ha propuesto como causa una
disfunción inmunológica y tiroidea. La literatura indica alternativas médicas y
quirúrgicas de tratamiento. Entre las alternativas médicas se encuentra el uso
de corticoides a dosis inmunosupresoras, ciclosporina oral, y antibióticos
sistémicos para el control de la infección bacteriana secundaria. También se ha
indicado el uso de implementos para provocar un levantamiento de la cola,
favoreciendo así la ventilación. Como tratamiento quirúrgico se indica la
escisión de los sacos anales, cauterización y criocirugía, sin embargo, se han
descrito múltiples complicaciones post quirúrgicas sin la completa resolución
del problema.
El pronóstico de esta enfermedad es
reservado, sin embargo, según las últimas investigaciones, existiría una mejor
respuesta al tratamiento médico con ciclosporina oral a dosis de 1,75‑5 mg/ Kg
/BID al menos por 4 semanas hasta su remisión total, pero tiene como desventaja
su alto costo.
El efecto de la ciclosporina sería
inhibir la activación temprana de los linfocitos T, y no se ha reportado
citotoxicidad o mielotoxicidad. En la actualidad, también se ha descrito el uso
de ciclosporina tópico en las lesiones.
En este caso, el día 7 de abril se
inició una terapia con prednisona a dosis de 2 mg/ Kg/SID por 2 semanas,
Flucloxacilina a dosis de 20 mg/Kg /TID por 2 semanas. Además se indicó la
realización de curaciones con clorhexidina al 4% diluída, tres veces al día.
Durante este periodo el paciente se presentó de buen ánimo, buen apetito, sin
presentación de tenesmo, fecas grado 4‑5, y constantes fisiológicas normales.

Sin embargo, con este tratamiento no
hubo remisión de las lesiones (fig 2).
El día 15/4 se comenzó una terapia con
Enrofloxacino (5mg/Kg/BID) por 3 semanas. El día 28/4 se redujo la dosis de
prednisona a 1 mg/Kg/SID.
Debido a la pobre respuesta a este
tratamiento, el día 12/5 se adicionó a la terapia Ciclosporina en ungüento al 5%
(Recetario Magistral, Farmacias Ahumada), 1 vez al día después de realizar la
limpieza de la lesión (Fig 3).

En la actualidad, el paciente continúa
con el siguiente tratamiento: prednisona 1 mg/Kg/48hrs, Ciclosporina ungüento
una vez al día y curaciones con clorhexidina diluída una vez al día. Con este
tratamiento se produjo una remisión casi total de las lesiones, sin
contaminación bacteriana secundaria.

Por lo tanto, es posible afirmar que
la respuesta se produjo luego de la administración de Ciclosporina ungüento,
mientras que con altas dosis de corticoides no se observó respuesta al
tratamiento. Este fármaco es de menor costo y podría usarse como una alternativa
o complemento al tratamiento convencional inmunosupresor por vía oral.
Fuente: MEVEPA
www.mevepa.cl
Autorizada la reproducción por Gustavo
Contreras