Foto Adriana Boess
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Introducción
Muchas personas, aún
estando bajo tratamiento homeopático, no han pensado en atender a sus caballos,
mascotas o animales de granja con este tipo de medicina, a pesar de ser
pacientes homeopáticos y haber tenido experiencias benéficas. Simplemente porque
no se les ocurre o por falta de información
¿Cómo podemos
comprender qué es la Medicina Homeopática?
La homeopatía es una
medicina vitalista, no mecanicista, cuyo punto de vista sobre lo que es el
estado de salud, enfermedad y la curación, es diferente. Tanto el Médico
homeópata como el Veterinario homeópata enfocan estas situaciones con una óptica
cuyo objetivo es curar el cuerpo y el ánimo, LA UNIDAD.
A principios del siglo
XIX, el Doctor Samuel Hahnemann, desarrolló los principios de esta medicina en
base a ciertas leyes naturales, verificadas y verificables; con un método
científico para comprobar la acción de los medicamentos; y, con una técnica
precisa para determinar el diagnóstico y el pronóstico.
¿Quién fue Samuel
Hahnemann?
S. Hahnemann nació en
Alemania en 1755 y murió en París en 1843. Logró expresar en la Doctrina
Homeopática – Organon -, una serie de conceptos planteados desde la época de los
griegos, pero que estaban desordenados. Su trabajo lo llevó a reunir y ordenar
estos conocimientos que se encontraban separados, leyes descubiertas por otros
médicos, sabios e investigadores – árabes entre otras; y recuperó el sentido
trascendente de la medicina y de la tarea del médico, al enfocar a la Medicina
como un "arte de curar", pues volvió a unirla con el sentido de
trascendencia que existe en los seres humanos. (Vitalismo e Intención) Además le
dio un sentido trascendente a la salud, al darle a ésta el sentido de dotar al
hombre del libre uso de sus instrumentos para que éste pueda usarlos para
cumplir con el alto fin de su existencia. Estos mismos principios son aplicables
a los animales.
¿Cuáles son los
conceptos de: "Enfermedad", "Salud" y "Curación"?
La enfermedad es un
desorden dinámico que el animal enfermo experimenta en los distintos niveles de
su organismo: tanto en sus aspectos vegetativos como en los sensitivos, haciendo
que se afecte desde el estómago hasta el estado de ánimo o viceversa, y que por
esta razón no pueda rendir al máximo de su potencial, o dicho de otra manera,
que no pueda usar sus instrumentos con la mayor eficiencia.
Este desorden lo
veremos a través de las distintas maneras de reaccionar frente a los estímulos,
y también veremos en qué circunstancias aparecen estas reacciones. Por ejemplo
en los cambios de conducta como apatía, indiferencia, irritabilidad hasta
cólera, o fastidio. Los verdaderos homeópatas estamos entrenados para
"percibir", es decir, ver en profundidad y con detenimiento, estos
cambios del ánimo antes que se manifiesten los síntomas clínicos funcionales y
lesionales; pero a veces los dueños de los animales por no conocer que estos
cambios (que no son tan perceptibles al ojo no acostumbrado), son importantes,
no les dan importancia y recién cuando el animal presenta signos clínicos más
groseros hacen la consulta.
Entonces, durante la
consulta, recuerdan que hacía un tiempo notaban que su caballo trabajaba
desganado, o que no saludaba como siempre, o no quería comer la zanahoria
acostumbrada con tantas ganas, o dejaba algo de comida en el comedero a pesar
que habitualmente comía muy bien, o que en los concursos estaba un poco asustado
o transpiraba más que lo acostumbrado.
Una de las llaves de
la Medicina Homeopática, es la "prevención". Hahnemann propuso una
observación distinta de los seres vivos, a la manera de los médicos de la
antigüedad como Hippocrates, Paracelso, Avicenna, Rhazi. Cuando se refiere a los
"cambios inmateriales" en la manera de ser y de obrar del paciente, habla sobre
el modo de observarlo, es decir: verlo en profundidad. ¿Cómo se
manifiestan estos cambios, con qué signos y síntomas se expresan para que los
podamos ver; en síntesis: ¿"Cómo
nos habla el enfermo?"
En estado de salud, el
animal se encuentra equilibrado y conserva todo el organismo de manera armónica,
tanto en las funciones de la vida vegetativa como en la instintiva y anímica. De
este modo el animal puede utilizar libremente sus instrumentos, sin esfuerzo ni
dolor, y rendir con eficiencia en el máximo de su potencial.
Sabemos que los
animales tienen memoria sensitiva y sentido común por medio del cual evalúan lo
bueno y lo malo: por ejemplo el caballo que huye de su predador. Además como
nosotros tienen pasiones: tristeza, alegría, cólera; y apetitos: deseos y
rechazos, por lo medio de los cuales buscan lo bueno y rechazan lo malo; y por
estos medios podemos conocer cómo está cuando se siente bien o como está cuando
se siente mal. No es raro que alguna vez el peón nos haya dicho, hace unos días
que está triste, se aísla en el box, o no sale contento como siempre.
En los siglos VI y V
antes de Cristo, en la franja colonial de la magna Grecia - Sicilia, Costa
Jónica oriental y la Isla de Cos, nació la técnica médica basada en un
conocimiento científico de la naturaleza, con cimientos en la fisiología -physis-.
Este conocimiento científico fue impulsado por Hippocrates de Cos, nacido en el
año 460 a.C., y a esta medicina posteriormente se la llamó: "Medicina
Hipocrática". A Hippocrates le decían "El Observador", porque
introdujo el arte de la observación clínica como base necesaria para el
diagnóstico patológico. Fue el primero en tratar pacientes y no enfermedades.
Definió claramente el principio de interacción del hombre y sus circunstancias y
decía que el médico para ser un buen médico primero debía ser una persona amable
y buena. Además habló sobre el poder curativo de la naturaleza, entre otras
cosas.
En aquella época
tenían presente la idea de UNIDAD, entre todos los seres del universo. Eran
médicos humanitarios y humanistas, conscientes de su misión y su destino.
Hahnemann se nutrió de este conocimiento. Hablaba con precisión ocho idiomas y
conocía la obra de los griegos desde muy joven (daba clases de griego a los 12
años). Él también atendió animales y tuvo discípulos directos que se entendían
con los animales de distintas especies.
Los animales son parte
de nuestro mundo y nos muestran un aspecto de éste; enseñándonos, compartiendo,
cuidando, alegrándonos, hasta dando su vida por la de su amo; por lo que merecen
nuestra mejor atención y amor.
Esta medicina se
aplica a todos los animales. Funciona muy bien en el destete de los potrillos y
los terneros, como en todos los diferentes ciclos de la vida de todos los
animales.
Entre otros
beneficios la Medicina Homeopática es suave, permanente, no agresiva, y con
menos efectos colaterales y secundarios. Es rápida, efectiva y se complementa
muy bien con otros tipos de enfoques terapéuticos.
Continuará con otros
artículos.
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