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Comportamientos Patológicos - Alojamiento y
Cuidado Inadecuados.
Prof. Dr. F.O.
Ödberg
Universidad del Estado de Gante y Universidad Libre de Bruselas
Bélgica
Durante la conferencia,
presentaremos ilustraciones y comentarios más detallados.
En la tradición hípica se les
llaman “vicios” como si hubiera falta moral del caballo. De hecho,
comportamientos como el tic aerofágico, balancearse, pasear dando vueltas,
rascar el suelo con un anterior, sacar la lengua, etc. pueden ser reacciones a
un estrés crónico inducido por una frustración larga que se llaman
estereotipias (ES).
Hay que recordar también que en
muchos libros sobre el caballo se hace una mezcla entre los comportamientos
que molestan al hombre y las psicopatologías verdaderas.
Primeramente hay que decir algo
sobre estas patologías en general. ¿Qué sabemos por la investigación
fundamental? Dividir las ciencias fundamentales y aplicadas es un
reduccionismo absurdo. La clínica se queda en el empirismo y la pseudo-ciencia
sin el conocimiento fundamental de los mecanismos causales. La ciencia
fundamental necesita la clínica para escoger las direcciones de investigación
más urgentes o las relaciones, a veces escondidas, más importantes
(epidemiología).
Cuando una motivación para
efectuar un comportamiento particular es muy fuerte, y que un factor interno
(conflicto entre 2 motivaciones) o externo (“thwarting”; p.ej. ausencia del
substrato adecuado, barrera) lo impide, el comportamiento se repite.
Normalmente según las leyes del aprendizaje, el comportamiento particular
debería parar si no hay recompensa.
Lo curioso es que a veces un
esquema motor aumenta, se repite, se vuelve más sencillo en su forma, se
ejecuta según un ritmo fijo, aunque -aparentemente- no sirve para nada. Las ES
encuentran su origen en las actividades de desplazamiento y en los movimientos
de intención. Si las ES no están producidas por un traumatismo, un tumor, o
psicofarmacología, las ES son un buen índice de que el organismo está pasando,
o ha pasado, por una frustración crónica.
Tradicionalmente las ES han
sido “tratadas” de manera sintomática, es decir, sin buscar su causa,
impidiendo de manera mecánica que el caballo las ejecute (hilos eléctricos,
collares que impiden el movimiento, verjas especiales encima de la puerta,
cortar quirúrgicamente nervios o músculos, collares eléctricos, etc.). Ahora,
veterinarios empiezan a usar más la psicofarmacología.
El conocimiento es todavía
empírico. Diferentes drogas bajan el nivel o paran las ES, pero no de manera
permanente. Como en la psiquiatría humana, algo tiene también que cambiar en
la vida del paciente, o por lo menos, la percepción del ambiente por el
paciente.
Encontrar la razón precisa
causal de una ES en un individuo particular puede ser muy difícil. Hay que
descubrir qué motivación se frustra. Esto es más fácil con animales cuyo
comportamiento se conoce bien.
La epidemiología puede ser muy
útil. Entre 5 y 15% de las populaciones estudiadas mostraban ES. Diferentes
estudios han encontrado correlaciones significativas positivas con los
factores siguientes: ausencia de paja, poco o ningún contacto social, poca
comida fibrosa, mucha comida concentrada, número de caballos por entrenador.
Una correlación no es sinónimo de causalidad.
En una segunda fase, hay que
descubrir el mecanismo causal. A veces, se encuentran correlaciones curiosas:
en Inglaterra se encontraban más ES en empresas con menos de 75 purasangres.
Quizás pequeñas empresas tienen menos empleados y los caballos reciben menos
entrenamiento.
Comer madera merece un
comentario particular. Puede ser una ES, pero puede ser también un
comportamiento de ingerir normal que molesta. En un estudio en Suecia, no
hemos encontrado las mismas correlaciones con comer madera y con aerofagia o
balancearse.
El temperamento juega un papel
importante: las ES son más frecuentes en purosangres que en trotones. También
en sementales, pero éstos son más aisladas. Un número de caballos menores de 2
años muestran ES, y muchas veces muy deprisa después del destete. No sabemos
si es el estrés del destete mismo o las condiciones de vida posteriores del
potro (aislado o jugando con otros).
Algunos autores piensan que
existen predisposiciones genéticas en caballos. Hay pocos estudios buenos y
debemos recordar la diferencia entre un efecto genético y un efecto maternal o
del ambiente pre- o postnatal. Hay más posibilidades que un efecto genético
pase por el temperamento y no por un efecto directo.
No tenemos pruebas de que el
factor imitación pueda ser importante. De todas maneras, es difícil imaginarse
que un individuo va a imitar a otro si no está él mismo en condición de
frustración.
El acondicionamiento es
posible. Por ejemplo cuando un caballo patea la pared o su puerta oyendo las
señales de la distribución de comida, el hecho de dar de comer recompensa este
comportamiento. En este caso hay que esperar y dar de comer cuando el animal
ha parado.
Es importante recordar que una
ES puede emanciparse de la situación causal. Es decir que los factores
causales han desparecido pero que el comportamiento permanece. Cuando un
animal empieza una ES, hay que cambiar lo más rápidamente posible su ambiente
(alojamiento o relaciones con el hombre). Hay personas que pretenden que el
alojamiento tradicional del caballo no es responsable de las ES, porque se ven
caballos con aerofagia pasando todo su tiempo en el prado. Una anamnesis
muestra normalmente que la ES ha empezado antes en el establo.
El caballo pasa la mayor parte
de su tiempo pastando. (Las vacas tienen la ventaja de la rumia.) Lo que falta
a la mayoría de animales cautivos es la parte “apetitiva” en la secuencia
comportamental. Reciben su comida (fase de “consumo”) sin buscarla y comen muy
deprisa. La conclusión principal es que el mejor tratamiento contra las ES es
que el caballo tiene que ocuparse: pastar o trabajar. No necesita cambio, pero
ocupación. Al lado de la doma incompetente, pienso que todo lo descrito es el
mayor problema de bienestar del caballo moderno. Muchos caballos de silla
pasan su tiempo toda la semana encerrados y los propietarios los montan una o
dos horas el fin de semana y exigen que se quede tranquilo.
Cuando el prado o el trabajo no
son posibles, hay que intentar cualquier cosa para que tengan más tiempo para
comer. Por ejemplo dar heno en redes con pequeños agujeros. Las ramas ocupan
caballos durante horas. El “Equiball” baja mucho la frecuencia de ES, pero a
veces hay caballos que se vuelven más agresivos cuando quieren proteger esta
fuente de comida.
Al principio, hemos dicho que
las ES “aparentemente” no sirven para nada. No tenemos pruebas, pero
diferentes estudios indican que algunas ES, en algunas especies, quizás tengan
una función homeostática de adaptación al estrés.
McGreevy et al. han demostrado
que caballos con aerofagia no ingieren aire de verdad. El bolus de aire baja
en el esófago y vuelve. No llega al estómago. La dilatación del esófago esta
conocida por inducir una estimulación parasimpática. Por otra parte, hemos
observado que el ritmo cardíaco baja al momento que un caballo empieza la
aerofagia.
Se ve una contracción del
diafragma. Quizás otro mecanismo sea que el caballo ejecute una maniobra de
Valsalva. Es una técnica de respiración usada por personas con taquicardia. No
es parasimpática, pero funciona por un cambio de presión sobre el corazón.
Si es verdad que las ES son
mecanismos de adaptación, puede ser peor tratar de manera sintomática.
Fuente:
AAVE - www.aave.org.ar