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037. Cómo prevenir y detectar cólicos.
Dr. Genoud. 2002.
Asociación Argentina Criadores de Caballos de Polo
Anuario 2002.
La aparición de estos dolores
agudos e intensos, originados en el aparato gastrointestinal –si no son tratados
a tiempo– pueden ocasionar hasta la muerte del equino. Es importante realizar
las medidas adecuadas para evitar que se produzcan y reconocer los síntomas.
EL EQUINO es la especie
doméstica que sufre con mayor asiduidad las variadas consecuencias que ocasionan
los cólicos gastrointestinales. Las personas que están relacionadas con los
caballos, ya sea en el trabajo, el deporte o la reproducción entre otras
actividades, conocen perfectamente las graves secuelas de los cólicos por
haberlos padecido anteriormente su animal o por haber sido reconocido como el
causal de la muerte de un caballo, dado que en esta especie es un motivo
frecuente de mortalidad.
El cólico puede ser definido
como la aparición de un dolor agudo, intenso y agotador en algunos casos, cuyo
origen se encuentra en el aparato gastrointestinal. Las Ciencias Veterinarias
conocen actualmente la percepción del dolor por parte de los animales y su
respectivo tratamiento. En el caso del cólico equino se reconoce que el dolor va
acompañado de un conjunto de signos anormales que comprometen al aparato
circulatorio, al aparato respiratorio, al equilibrio hidroelectrolítico y, al no
contar con una rápida y efectiva solución a este padecimiento, conducen
directamente a un estado de deshidratación, shock y posterior muerte.
El motivo principal para que el
episodio sea común en esta especie animal se encuentra íntimamente relacionado
con múltiples y variadas causas, de las cuales las más importantes se consignan
a continuación:
-
Características anatómicas de los caballos: el aparato digestivo
está compuesto por un intestino con una longitud aproximada de 30 a 35 metros y
una marcada variación en su tamaño. A esta particularidad debe sumársele la
existencia de un estómago de reducida capacidad (8 a 15 litros), caracterizado
por un rápido tránsito gástrico, lo que ocasiona que durante un día tenga que
vaciar varias veces su contenido estomacal formado por alimentos, agua, saliva y
jugo gástrico, enviando al intestino algunos alimentos con insuficientes grados
de digestión.
-
Errores en la alimentación: fundamentalmente relacionados con la
calidad y la cantidad de la ingesta suministrada a los caballos. Además, deberá
tenerse precaución en no realizar cambios bruscos de la alimentación
proporcionada como sucede, por ejemplo, con aquellos caballos que estaban siendo
alimentados en una pastura y de repente se encuentran con una ración de granos.
-
Factores de manejo tales como realizar ejercicio excesivo,
enfriamientos o administración de agua fría.
-
Suelen presentarse como consecuencia de la existencia de otras
dolencias en el animal, es decir como enfermedades infecciosas o como
enfermedades localizadas en el sistema urinario, reproductor, cardiovascular,
nervioso, respiratorio o musculoesquelético.
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Enfermedades parasitarias.
-
Trastornos intestinales que provoquen obstrucción del tránsito
intestinal normal, como por ejemplo torsión o vólvulos.
-
Trastornos estomacales, como dilatación o ruptura.
-
Defectos en la masticación, la que debe ser lenta y cuidadosa,
llevada a cabo por una cavidad bucal sana y con todos sus dientes en perfectas
condiciones. Una masticación eficiente y completa es esencial para la posterior
digestión y absorción de los alimentos.
COMO DETECTARLO
Las personas que se encuentran en contacto con los
caballos deben saber reconocer el conjunto de signos y síntomas que se presentan
en esta enfermedad, pues la demora o dilación en el tratamiento está muy
relacionada con el pronóstico desfavorable del caso.
Como primer paso es importante la observación del
equino durante algunos minutos, prestando especial atención a su estado general
y al comportamiento o las actitudes que adopta, ya que el animal con un cuadro
de cólico demostrará inquietud, dirigiéndose de un lado a otro del box o piquete
donde se encuentre, escarbando o rascando el suelo. Por lo general, efectúan
cambios frecuentes de la posición en que se hallan (acostarse y levantarse), el
dolor es expresado a través de miradas angustiosas orientadas hacia los flancos,
y en otros casos presentan tendencia a echarse, ya sea con cautela o
bruscamente, y suelen revolcarse.
Otros signos para tener en cuenta durante la
observación del paciente con cólicos son el tamaño que presenta el abdomen
(aumento en uno o ambos lados), heridas y traumatismos en la cabeza o cadera
ocasionados contra el piso o contra el box como consecuencia del intenso dolor,
presencia de comida sin consumir en el comedero, ausencia de orina o materia
fecal en la cama del box, modificaciones en la consistencia de la materia fecal
y sudoración. Esta a veces es intensa y manifiesta, con importante pérdida de
agua y electrolitos, que si no se reponen conducen a un estado de shock.
PASOS A SEGUIR
Una vez instaurado el proceso
doloroso, "detectado" el mismo por los síntomas y reconociendo la importancia
que desempeña para la vida del animal, sólo resta llamar con urgencia al
veterinario. Es importante la intervención temprana del profesional para
prevenir y adelantarse a posibles complicaciones, pues es bien sabido que a
medida que progresa el dolor, es acompañado de variados trastornos en el
organismo, por lo tanto, la intervención temprana va acompañada generalmente de
un mejor pronóstico.
El veterinario determinará
luego de un exhaustivo examen clínico, el diagnóstico y tratamiento respectivo,
sea éste médico o quirúrgico, de acuerdo a la necesidad del caso. Además,
evaluará el estado general del paciente, su grado de deshidratación y sus
complicaciones, calmará el intenso dolor y tratará de restablecer el normal
funcionamiento digestivo.
Existen ciertos trastornos del
aparato gastrointestinal, cuyo tratamiento es estrictamente quirúrgico, puesto
que si dicha cirugía no fuera efectuada, corre serio peligro la vida del
caballo. La evaluación clínica y la decisión del tratamiento quirúrgico
realizado en un estado precoz de la dolencia están íntimamente relacionadas con
el éxito en los resultados obtenidos en la cirugía. El equino con un cólico
presentará signos que se acentuarán a medida que transcurre el tiempo desde que
comenzó el proceso y que configuran factores determinantes en la decisión de la
remisión quirúrgica del animal.
MEDIDAS PREVENTIVAS
Se deben disminuir las causas
principales que predisponen a desencadenar dicho cuadro, como, por ejemplo, se
procurarán corregir las alteraciones en los dientes para facilitar una buena
masticación, deberán efectuarse tratamientos periódicos contra los parásitos
gastrointestinales y se proscribirán las bebidas frías. También, deberá
controlarse estricta y seriamente el racionamiento, recordando que los equinos
son muy sensibles a los desequilibrios en la calidad y cantidad de los alimentos
suministrados. En el caso del caballo estabulado, conviene repartir en varias
tomas diarias la cantidad de alimento calculado en relación a la actividad
realizada (energía).
Los caballos, por las
características anatómicas y fisiológicas de su aparato digestivo, se encuentran
impedidos de evacuar el contenido estomacal a través del vómito. Como mecanismo
compensador ante tal imposibilidad, el estómago aumenta de tamaño (semejante a
un "globo"), dilatándose reiteradamente con el consiguiente riesgo de la ruptura
del órgano y la caída de ese contenido a la cavidad peritoneal, llevando a una
muerte segura del animal.
PRONOSTICO
El pronóstico de un caballo que
sufre de un cólico abdominal dependerá de la existencia de varios factores,
entre los que se encuentran:
1) La causa: ya que si se debe a un aumento leve
en la movilidad intestinal, el pronóstico será muy diferente de aquel enfermo
que posea una obstrucción o torsión en el intestino.
2) La rapidez con que se reconocen los primeros
signos o síntomas.
3) La implementación inmediata de un adecuado
tratamiento, ya sea médico o quirúrgico, de acuerdo a la necesidad del caso.
4) La respuesta favorable al tratamiento
efectuado.
5) La existencia de complicaciones generales que
afectarán la evolución, como la deshidratación o el shock.
6) El restablecimiento de la normal fisiología
gastrointestinal del animal.
EPÍGRAFES
La observación detallada del caballo y sus
actitudes anormales, como escarbar o rascar el suelo (arriba) o acostarse y
levantarse (izquierda), son distintos síntomas que hacen presuponer la
existencia de un cólico.
Otras actitudes que merecen ser observadas son las
miradas a los flancos (izquierda), el aumento del tamaño del abdomen (derecha) y
la inquietud constante del animal (abajo).
En forma regular conviene revisar la forma de
comer del equino porque al masticar la ración de alimentos en forma deficiente
puede ocasionar el origen de un nuevo cólico.
El agua y las alteraciones en la alimentación del
caballo (calidad, cantidad y errores en la administración) son también causas de
cólicos.
Fuente: www.produccionbovina.com
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