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Artículo
041: El
esquilado.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que al
cortar o esquilar a nuestro caballo estaremos haciendo algo que en
principio es totalmente antinatural. El pelo del animal nace y crece
con una función importante: salvaguardar al individuo del frío durante
el invierno y mantenerlo caliente durante el verano.
A pesar de eso, el esquilado de un caballo es algo habitual y
necesario en muchos casos, de los que luego hablaremos.
Sea como sea, siempre deberemos tener en mucho cuidado a la
hora de realizar cortes adecuados, no pasándonos nunca de lo marcado para cada
raza.
Esquilar es, sin dudas, una tarea que nos llevará largas
horas y para la que se requiere paciencia; en este artículo intentaremos
comentar los puntos más importantes de esta actividad que sin duda le
facilitarán la labor.
LA NECESIDAD
DE ESQUILAR
Existen múltiples razones por las que un caballo debe de ser
esquilado; todas ellas son de gran importancia:
-
El
animal bien esquilado trabajará mejor, sin el estrés que sin duda le produce
el pesado pelaje.
-
La no
presencia de pelo evita el sudor, y todos los problemas que éste puede
originar; entre ellos y como uno de los más importantes, el frío: la gruesa
capa de pelo retiene el sudor y tarda mucho tiempo en secar, lo que sin duda
puede causar enfriamientos cuando las temperaturas son bajas.
-
Razones higiénicas: las zonas cercanas a heridas deben encontrarse
perfectamente limpias de pelo, para evitar cualquier tipo de infección.
-
Razones estéticas: un caballo bien esquilado resulta, sin lugar a dudas, mucho
más estético.
Cada una de estas razones por sí misma resulta más que de
peso para decidirnos a esquilar a nuestro animal.
LA MÁQUINA DE
ESQUILAR
La máquina de esquilar es, sin lugar a dudas, el elemento
principal del equipo que precisaremos para esquilar a nuestro caballo; aunque no
el único, puesto que además deberemos disponer de otros productos como mantas,
vendas de descanso, cepillo, esponja, raspeta...
La máquina suele ser eléctrica; dentro de las cuales existen
gran cantidad de diferentes modelos que se comercializan en el mercado. Como con
cualquier aparato eléctrico hay que leer previamente y con atención todas las
instrucciones y comentarios realizados por el fabricante. En las máquinas de
esquilar es imprescindible que prestemos especial cuidado con los tipos de
cuchillas que deben ser utilizadas así como el método de fijación de las mismas.
Sin lugar a dudas la cuchillas son el elemento principal de
la máquina y éstas deben encontrarse siempre en perfectas condiciones;
decantarse por cuchillas no aconsejadas por el fabricante, simplemente porque
resultan algo más económicas no es una buena idea.
Resulta fundamental controlar que la máquina se encuentre
perfectamente limpia antes de proceder a esquilar a nuestro animal, lubricada y
funcionando correctamente. Para lubricarla utilice aceite de máquina y cepille
los dientes de las cuchillas con la máquina siempre en marcha.
Ponga cuidado en que la tensión de la tuerca de ajuste sea la
correcta: para ello fíjese en el ruido que realiza la máquina; si es bajo y
forzado será porque esta tuerca se encuentra demasiado tensa y por el contrario
si el sonido resulta alto y rápido será porque está demasiado floja.
Antes de comenzar a esquilar debe comprobar que tanto el
cable como la clavija se encuentra en perfectas condiciones. Y mientras está
esquilando deberá evitar que el animal pueda morder o pisar el cable ya que
puede correr riesgo de electrocutarse.
Cada cierto tiempo a lo largo del proceso del esquilado
vigilaremos el estado de las cuchillas, poniendo cuidado en que no se caliente
demasiado. En caso de que observemos un calentamiento excesivo pararemos la
máquina y la dejaremos enfriar.
CONSEJOS PARA
EL ESQUILADO
Si va a esquilar usted a su caballo, le recomendamos que
tenga en cuenta los siguientes puntos:
-
El
día antes del esquilado, intente que su animal realice bastante trabajo; pero
no el mismo día del esquilado puesto que no podrá cortar una capa sudada.
-
Antes
de esquilar, cepille su cuerpo a fondo, tenga en cuenta que si la capa está
limpia será mucho más fácil de esquilar.
-
Pruebe
siempre la máquina antes de ponerse manos a la obra (debajo del cuello es una
buena zona). La máquina funcionará correctamente siempre y cuando las
cuchillas se deslicen por el pelo cortando con facilidad, sin necesidad alguna
de hacer fuerza.
-
Si
nota que la máquina no está cortando con suavidad, pare de inmediato: las
cuchillas que se enganchan pueden dañar al caballo.
-
Corte
siempre a contrapelo.
-
Trabaje
el cuerpo del animal desde delante hacia detrás. Procure ir tapando la zona
esquilada con una manta (a ser posible de yute, ya que en las mantas de lana
los pelos recién cortados pueden engancharse).
-
Corte
a tiras, que irán de forma paralela.
-
Mantenga
las cuchillas siempre planas. Esto es muy importante, puesto que si inclina
las cuchillas demasiado hacia la piel del caballo puede producirle un severo
corte en la piel.
-
Si
se encuentra en una capa gruesa, pase dos o incluso tres veces sobre la misma,
profundizando poco a poco.
-
Si
nota que el caballo muestra signos de cansancio, déjelo descansar y aproveche
para hacerlo usted también.
-
Sobre
todo en el momento de esquilar la parte interior de las piernas, ponga cuidado
en que el caballo no se mueva, ya que podría producirle una lesión de
importancia. En caso de que se de cuenta de que va a moverse, procure
detenerlo sujetando la cola.
-
Tenga
en cuenta que las zonas más sensibles del animal son: la cabeza, el bajo
vientre, y la parte interior de las extremidades. Es fundamental que proceda a
su corte con las cuchillas de la máquina en frío.
-
Para
las zonas difíciles de alcanzar (pelo de la garganta, entre los remos
anteriores y entre las piernas), estire la piel sobre el hueso o la carne de
debajo con la mano que le queda libre; esto le facilitará el acceso de la
máquina.
-
Cuando
finalice el proceso de esquilado, cepille de nuevo al caballo y póngale una
manta por encima.
-
Limpie
la máquina a fondo y déjela siempre con las cuchillas sin montar
EL ESQUILADO
ENTERO
Este tipo de esquilado, el entero, es el que suele realizarse
sobre caballos que trabajan fuerte o que compiten a lo largo del invierno.
Para realizar este tipo de esquilado hay que tener en cuenta
todos los puntos antes comentados, pero además deberán seguirse las siguientes
pautas de actuación:
-
Comience a cortar por la quijada inferior. Hágalo lentamente y siempre a
contrapelo.
-
Continúe
por la crin. Para ello primeramente deberá cepillarla hacia el lado contrario,
procediendo después a cortar a lo largo de la cresta a un centímetro de la
raíz de la crin. Deberá intentar dejar una línea continua bien definida.
-
Tras
la crin pasaremos al flanco. Debe saber que en esta zona el pelo crece como en
remolino, por ello además de cortar a contrapelo deberá hacerlo en
semicírculos, extendiendo la piel suelta desde debajo.
-
Como
ya hemos dicho, las zonas esquiladas se irán cubriendo con mantas.
Continuaremos por el exterior, sin dudas la parte más sencilla, si bien
deberemos poner cuidado en esquilar con una presión constante para evitar que
aparezcan rayas.
-
Cuando
alcancemos la cola, realizaremos un triángulo sobre la misma; haciendo dos
líneas transversales de aproximadamente 15 cm. desde el extremo de la cola
hasta la columna vertebral del animal. Se trata de un triángulo que por
tradición suele dejarse sin esquilar.
-
Para
continuar precisaremos de la ayuda de otra persona, ya que nos toca la zona
del codo y su interior. Necesitaremos que otra persona mantenga la mano del
caballo estirada hacia delante, de manera que la piel existente debajo del
codo quede lo más lisa que sea posible, sin pliegues.
Nosotros nos ayudaremos además de la mano que nos queda libre para asegurarnos
de que así sea (de otra forma podríamos dañar sin querer al caballo).
-
Para
el esquilado de la parte interior de las piernas, debe tener en cuenta que
muchas veces resulta más fácil hacerlo desde el lado opuesto.
ESQUILAR LA
CABEZA
No cabe duda de que la cabeza es una de las zonas más
comprometidas a la hora de esquilar a nuestro animal. No sólo supone la
necesidad de saber las formas concretas en que debe producirse cada corte, sino
que además debe ponerse muchísimo cuidado evitando que un movimiento repentino
del caballo pueda producir una herida que, sin dudas, será peligrosa.
Los pasos a realizar a la hora de esquilar la cabeza son los
siguientes:
-
Comenzaremos
desde el surco de la barbilla hasta la garganta. Aquí notaremos como el pelo
nace en diferentes direcciones.
-
Continuaremos
con las mejillas, poniendo especial cuidado en las zonas de hueso, en las que
esquilaremos con suma suavidad para reducir al máximo la vibración.
-
Pasamos
a la zona frontal, comenzando entre los ollares y terminando en los remolinos
de la frente, esquilando con sumo cuidado, sobre todo alrededor de los ojos.
-
Seguimos por la frente, por encima de los ojos y la base de
las orejas.
OTROS CORTES
Muchos cuidadores optan por no realizar un esquilado completo
del animal, pasando a otro tipo de cortes, seleccionado en función del tipo de
trabajo realizado por el caballo.
Podemos hablar de los siguientes
cortes:
1.
DE CAZA: debido al trabajo que realizan los caballos de caza, son esquilados por
completo a excepción de las patas y de la montura. El motivo es evitar los
numerosos cortes y golpes que puede recibir en las extremidades, y en el caso de
la montura, hacer que actúe como sudadero. Para ello se esquila al caballo con
la montura puesta.
2.
EN MANTA: se trata de dejar la forma de una típica manta de invierno en el
dorso, los riñones y la grupa del animal. No debemos pensar que este tipo de
esquilado evita que el animal pase frío, puesto que no es así.
3.
CORTE SEÑALADO: el corte puede ser de diferentes formas (alto, medio, bajo, muy
bajo...); adaptándolo a las zonas en las que más suda cada ejemplar. Este tipo
de corte se usa tradicionalmente en caballos de enganche.
Fuente:
http://herraje.todocaballos.com/
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