Artículo
037: Tipos de fibras producidos por los folículos
Ginés Santiago de Gea
LANA
La fibra de lana es
una escleroproteína -queratina-, que en los ovinos domésticos crece en forma
continua, desde los estadios fetales hasta el final de la vida.
Su aspecto físico
es el de un fino cilindro, macizo, incoloro, translúcido y de brillo variable,
siendo su número tan grande que alcanza millones en la piel del ovino.
Desde el punto de
vista histológico, la
fibra Lana
es un
cilindro córneo compuesto por dos capas de células.
La capa exterior,
de apariencia escamosa, formada por
células
cuticulares,
recibe el nombre
de cutícula, y la interna, una sucesión de husos o células corticales muy
alargadas, se denomina corteza.
La fibra Lana, por
lo tanto, en su sentido más estricto, carece de médula.
En ocasiones, sin
embargo, aparecen fibras que al no tener algunas células corticales, forman un
canal medular discontinuo o continuo, que es ocupado por aire o detritus, en
cuyo caso la fibra se llama heterotípica, medulada o híbrida.
Células
cuticulares:
Son de apariencia
escamosa, duras, poliédricas, sin núcleo, con bordes ligeramente ondulados. Su
cara externa convexa, presenta numerosos y diminutos poros.
Estas células,
independientemente del tamaño que tenga la fibra, son de tamaño similar, por lo
tanto, en lanas finas, una sola es suficiente para envolver la hebra, mientras
que en lanas gruesas, son necesarias más de una para ello.
Histológicamente,
en la capa cuticular, se distinguen tres zonas: epicutícula, exocutícula y
endocutícula.
Las células
cuticulares están unidas por cemento intercelular y su disposición en forma
superpuesta, con los bordes celulares superiores salientes, le confiere la
apariencia de escamas de pescado o tronco de palmera.
La cutícula tiene
un brillo característico, que está relacionado con el diámetro de la fibra y con
la cantidad de células que sean necesarias para envolverla.
En caso de que sea
una sola célula la que envuelve la fibra, el brillo es poco; si en cambio son
muchas, como ocurre en las fibras gruesas, la mayor superficie de reflexión de
los bordes libres de las células, le otorgan mayor brillo a la fibra (Lanas
Lincoln).
Células
corticales:
Son células
alargadas, de tipo fusiforme, dispuestas en sentido longitudinal y forman el
verdadero nervio de la fibra. Sus medidas son variables en ambos sentidos, según
la fuerza a la que estén sometidas.
En cortes
transversales y mediante microscopios de gran resolución, se observan como
apretados conjuntos circulares, envueltos por la capa cuticular.
Tienen una compleja
constitución interna. Cada célula cortical está compuesta por una serie de
fibrillas concéntricas, unidas por sustancia cementante, que reciben el nombre
de macrofibrillas, microfibrillas y protofibrillas.
Las protofibrillas,
que en número de 11 se reúnen para formar una microfibrilla, a su vez, están
constituidas por tres cadenas alfa y beta hélice de aminoácidos azufrados,
unidos por puentes disulfuro.

Estructura de una
fibra de lana

PELO
El pelo es una
fibra gruesa, de alrededor de 50 micrones o mayor, que tiene su origen en los
folículos primarios. Presenta el aspecto de un cilindro hueco, provisto de un
potente canal medular.
Los pelos tienen su
superficie lisa y sus escamas son apenas visibles o no existen.
Sus propiedades
físicas, por lo tanto, son totalmente diferentes a las de la lana.
La presencia o
ausencia de pelos en una muestra de fibra se puede poner en evidencia a través
de la sencilla prueba del "Benzol Test".
Esta consiste en
colocar en una placa de Petri o cubeta negra, cubierta con benzol o nafta, una
muestra de fibras problema y observar el índice de refracción. La diferencia de
índice de refracción entre las distintas fibras que componen la muestra, pone en
evidencia la presencia o ausencia de pelos, que son los únicos que se presentan
como filamentos blancos.
La presencia de
pelos en un vellón puede ser fácilmente descubierta si éstos son abundantes.
Ello ocurre, generalmente, en la región de los cuartos traseros, conociéndose
con el nombre de "chillas" o "britches". Se reconocen fácilmente por su
rigidez característica, la ausencia de ondulaciones y su mayor longitud respecto
a las fibras de lana.
Su presentación en
un vellón es perjudicial porque indica baja calidad y por su alta heredabilidad.
Su aptitud textil, por tanto, es muy baja.
Los pelos son
frecuentes en razas de lanas medianas (Romney Marsh) y gruesas (Lincoln y
Criollas), aunque también pueden encontrarse en casi todas las conocidas, aún
las razas de lanas finas y gran pureza racial, como el Merino.
A la luz de los
actuales conocimientos, se supone que, además de la herencia, el medio ambiente
expresado en una deficiente alimentación, puede contribuir a la formación de
fibras híbridas, con queratinización incompleta.
Se sabe que si el
aporte de azufre en la dieta está reducido y por lo tanto el contenido de
cistina en la sangre es bajo, el folículo no dispone de la totalidad de los
elementos necesarios para formar una fibra normal, de modo tal que se forma un
cilindro parcial o totalmente hueco, según las condiciones genéticas del animal
lo predispongan y el medio ambiente sea capaz de determinarlo.
KEMPS
Se conocen como
"kemps" o "birth coat", a una cantidad variable de pelos rígidos, muy cortos
y de color blanco, que con cierta frecuencia se observan en los corderos hasta
los 3 a 4 meses de edad.
Al conjunto más o
menos difuso de estas fibras, cuya función principal es la de proteger al
cordero del frío durante sus primeras horas de vida (termorregulación), se lo
conoce con el nombre de "halo al nacimiento."
Este tipo de
elementos nacen en los folículos primarios, que como se señaló, en la vida
adulta del animal son potencialmente activos para producir los cuatro tipos de
fibra que se pueden encontrar en un vellón y no necesariamente lana. Por lo
tanto, sí un corderito nace con abundante cantidad de kemps, si bien es cierto
que estará más protegido en sus primeros días de vida de las contingencias
climáticas, es probable que en su vida adulta sea portador de un vellón de baja
calidad, con alta proporción de fibras híbridas o pelos (folículo primario).
Por eso, si los
kemps persisten después de los seis meses de vida y particularmente si se ven
con facilidad en la cruz, cuello y cuartos o llegan a formar un penacho o pincel
en la punta de la cola, es muy probable que en el futuro esos animales sean
portadores de un vellón de inferior calidad, con abundante cantidad de pelos.
La señalada, en ese
sentido, es la instancia indicada para observar cuidadosamente a la corderada
que se va a dejar para reposición y eliminar los animales potencialmente
peligrosos.
VELLÓN
DEFINICIóN Y COMPONENTES
Puede definirse
como vellón a una compleja asociación de distintos tipos de fibras, secreciones
glandulares, descamaciones epiteliales, impurezas naturales o agregadas (tierra,
arena, semillas, detritus) y agua (humedad ambiente), cuya principal función es
la de actuar como elemento termorregulador.
AISLACIóN TÉRMICA DEL VELLóN

La unidad del
vellón es la mecha o guedeja, constituida por un conjunto de fibras
unidas por las secreciones glandulares (suarda), por la estructura escamosa de
la fibra y por las ondulaciones o "rizo", característicos de cada raza.
SUARDA
La secreción de las
glándulas sebáceas y sudoríparas conforman lo que se conoce como "suarda"
o "jubre".
Su principal
función consiste en lubricar a la piel y a la fibra, protegiéndolas de la acción
de los agentes externos. Su mayor concentración se encuentra en la región
superior del vellón.
Al tener las lanas
finas una mayor dotación folicular y estar tanto los folículos primarios como
los secundarios provistos de glándulas sebáceas, la cantidad de suarda en las
lanas finas es proporcionalmente mayor a la del resto de las lanas.
VELLÓN IDEAL
Un vellón de
calidad debe ser de color blanco puro, con mechas de buen tiro, suave al tacto y
protegido por abundante cantidad de cera fluida.
Una de las
principales características que debe tener un vellón ideal es una adecuada
arquitectura.
Una buena
arquitectura de vellón permite una rápida ventilación y secado después de ser
mojado.
Además, sus mechas
han de ser "carnudas" con puntas planas o romas en las lanas finas y cilíndricas
en lanas de mayor grosor, separadas entre sí, pero sin perder densidad. Sus
ondulaciones o rizos deberán tener regularidad uniforme desde la punta hasta la
base de la mecha.
Estos tipos de
vellón producen lana de calidad
superior o supra,
que es
un producto o materia prima blanca, suave (con buen toque o tacto), limpia y
enérgica (con buen nervio o resistencia), que es la que demanda el mercado.

Espléndido vellón
cruza fina en el que se aprecian su color, uniformidad de finura y limpieza.
VELLóN INFERIOR O INDESEABLE
Por lo general, la
estructura de estos vellones suele ser desordenada e irregular (mala
arquitectura), de poco carácter y/o estilo indefinido.
La lana comúnmente
es áspera y pegajosa al tacto, debido a la baja calidad de sus secreciones. La
ventilación es pobre y el secado lento.
Se sabe que cuanto
más tarda el vellón en secarse, mayor es la predisposición a diferentes
patologías asociadas con el color, por proliferación de bacterias y hongos
cromógenos (que forman color).
Por otra parte,
como las mechas suelen terminar en punta y tener médula, este tipo de
arquitectura defectuosa, ofrece una mayor superficie de exposición a daños
ambientales.
Fuente:
www.produccionbovina.com