Artículo
038: Patologías del Vellón
Ginés Santigo Gea
Fuente: Producciónbovina.com
1- ASOCIADAS AL COLOR
La lana como materia prima textil
necesariamente debe ser blanca.
Cada raza especializada en la
producción de lanas, produce fibras de distinta tonalidad de blanco. Así, las
lanas Merino son de color "blanco mate", mientras que las cruzas finas y
medianas lo son de color "blanco crema".
De tal manera que cualquier cambio
de color en la lana, le plantea al comprador serios interrogantes, por el
peligro potencial de que ese cambio de color permanezca inalterado después del
lavado.
Los procesos que afectan a las
lanas imprimiéndoles coloraciones amarillas diversas, pueden dividirse en 2
grandes agrupaciones:
a) Coloraciones anormales de origen
infeccioso (Amarillo infeccioso).
b) Coloraciones anormales de origen
no infeccioso (Amarillo no infeccioso).
El amarillo infeccioso se
desarrolla solamente en ambientes propicios de humedad y temperatura. No
existe en regiones muy frías o secas, como en el sur del país. Su incidencia
es variable. En zonas bajas y húmedas resulta más severo que en zonas altas y
secas. El tiempo húmedo, persistente, lo favorece, mientras el tiempo bueno y
seco lo perjudica.
AMARILLO INFECCIOSO
El amarillo infeccioso de la lana
integra un conjunto de procesos causados por agentes cromógenos que trasmiten
a las mismas, el color particular del pigmento que secretan al multiplicarse.
La atención se ha fijado en el
amarillo por ser el de mayor incidencia y además porque constituye un serio
problema económico por la depreciación en los valores del textil (Riet,
1989), aunque con cierta frecuencia aparecen lanas azules, así como lanas
verdes, producidas por bacterias del tipo Pseudomona,
o por mohos u hongos, o de color rosado, en presencia de levaduras.
Otra alteración interesante de
color en las lanas, de origen infeccioso, la constituye el negro de la
superficie de los vellones, producido por el hongo cromógeno
Peyronellaea
glomerata .
El amarillo infeccioso comprende
dos grandes agrupaciones:
a- El Amarillo infeccioso fijo,
indeleble, que no es removido con los lavados.
b- El Amarillo infecciosos
removible, que sale con los lavados industriales.
Los exámenes bacteriológicos
efectuados sobre lanas coloreadas, han revelado procesos infecciosos a cargo
de gérmenes cromógenos.
Con mayor frecuencia se han
identificado especies pertenecientes a hongos y mohos; en algunos casos se
comprobó la presencia de levaduras y en algunos otros, fueron aisladas
bacterias del género Pseudomonas.
En ciertas oportunidades el proceso
está a cargo de una sola especie, pero en otras, se encuentran más de una
especie actuando simultáneamente.
A veces se presentan en regiones
diferentes del mismo vellón, produciendo distintas tonalidades de color. Otras
veces se les encuentra en la misma mecha, produciendo coloraciones
intermedias.
Bajo condiciones favorables, los
agentes cromógenos se multiplican entre las hebras de lana sobre la superficie
de la piel, donde disponen de temperatura apropiada. En ningún caso se ha
comprobado infección en la intimidad de la estructura de la hebra.
Los cromógenos, según la forma de
elaborar el pigmento se agrupan en dos categorías: cromóforos, o
microorganismos que elaboran el pigmento y lo retienen en el protoplasma y
cromógenos, o microorganismos que elaboran el pigmento que rebasa la
estructura bacteriana y difunde al medio impregnándolo con su color.
Teniendo en cuenta la tonalidad del
color amarillo, se pueden anotar algunas diferencias bien características:
AMARILLO
INFECCIOSO CANARIO
Es el de mayor incidencia y produce
un color amarillo intenso muy vistoso.
Extraordinariamente firme ante los
lavados y disolventes, constituye el mayor problema para la industria.

a) Amarillo infeccioso
atacando lana en crecimiento b) Amarillo infeccioso en punta y base de la
mecha
AMARILLO
ROSADO
Configura una tonalidad frecuente
del amarillo y se comporta también como resistente al lavado.
AMARILLO
OCRE
Tonalidad entre ladrillo y
herrumbre, su presencia es menos frecuente que los anteriores.
COLORACIONES
MIXTAS
La lana afectada y a veces la misma
mecha, presenta más de uno de los colores descriptos.
BANDAS
AMARILLAS O FLEECE ROT O VELLÓN PODRIDO
Se trata de una coloración anormal
del vellón en bandas horizontales amarillas o grises amarillentas o marrones,
que eventualmente afectan todo el largo del vellón, siendo mínimo su efecto
sobre la piel .
Generalmente se presenta en el
cuello y la cruz, extendiéndose hacia los costillares, hasta invadir todo el
cuerpo. Muchas veces se inicia en las partes bajas, vientre y costillares.
El agente responsable es la
Pseudomona
aeruginosa,
normalmente
presente en los vellones, quien concomitantemente con elevada humedad ambiente
durante períodos largos de tiempo, produce un proceso inflamatorio
exudativo, con liberación del pigmento
piocianina, que tiñe la lana en forma indeleble
(No removible al lavado).
AMARILLO NO
INFECCIOSO
El color de los vellones está
determinado por la cantidad y calidad de su suarda
(cera y sudor).
El color está dado por el pigmento
Lanaurín, que se encuentra en una proporción
aproximada del 2 % en el suint y forma con el agua
del vellón (humedad), una solución en forma de compuesto
fenólico, que se convierte en leucocromo
por auto-oxidación.
Este pigmento es el responsable de
la coloración que presentan algunos lotes de lanas almacenadas por mucho
tiempo.
A su vez, y como consecuencia de
altas temperaturas y humedad, algunas lanas pueden teñirse de un color
amarillo intenso.
El color proviene, además, del
azufre liberado por la descomposición de los aminoácidos de la lana, asociado
al lanaurín.
Este fenómeno que es frecuente en
el noreste del país (Mesopotamia), tiene el
inconveniente de no ser removible al lavado.
Las lanas con estos defectos son
castigadas en la comercialización, al no poder saber el comprador, de
antemano, su comportamiento frente al lavado.
2- OTRAS PATOLOGíAS
LANA SISAL O STRINGY YOLK
Esta enfermedad se caracteriza por
la hiperactividad de las glándulas sebáceas que acompañan al folículo.
La excesiva cantidad de
suarda producida recubre y cementa las fibras con
un color blanco tiza característico.
La enfermedad ha sido observada
frecuentemente en majadas Merino de la provincia del
Chubut.
Su incidencia es mayor en las
categorías que están en mejor condición corporal, como carneros, capones y
ovejas secas y evoluciona con la edad.
Se observa cierta predisposición en
animales de gran densidad, arrugados y en aquellos que poseen mayor cantidad
de suarda (Heinken,
2001).
La etiología no está aún claramente
establecida. Las lesiones en el animal afectado son identificables por estar
circunscriptas en forma de aureola simétrica sobre el lomo y flancos.
La coloración típica de las
lesiones en el animal esquilado es blanco tiza, aunque a las pocas horas se
oscurecen por el agregado de tierra.
En los animales lanudos las mechas
están completamente tomadas por una serosidad blanca y abundante, lo que le da
el típico aspecto de pabilo de vela.
Las zonas afectadas del vellón se
ven hundidas y la piel se observa sana, aunque con abundante descamación
epitelial.
Por otra parte, en zonas de
producción cálidas, como la Mesopotamia y en
animales de lanas tipo cruza (Corriedale,
Romney Marsh), es
frecuente encontrar ejemplares que producen mayor cantidad de
suarda de color amarillento. Estos, llamados "suardudos",
incluso son preferidos por algunos criadores porque tienen mayor peso de
vellón sucio.
Si bien, desde el punto de vista
industrial, por lo general tales vellones no tienen inconvenientes en el
lavado porque "lavan blanco", es necesario estar alerta, porque un vellón con
abundante cantidad de Yolk, siempre está más
expuesto a sufrir cualquier patología asociada con el color de la lana.
DERMATITIS MICóTICA, LANA DE PALO O LANA DE MADERA
La dermatitis es una infección
exudatíva de la piel de los animales, que afecta
indirectamente a la lana.
El exudado producido en el curso de
la enfermedad aglutina las fibras, dándole a la mecha una apariencia cementada
y de extrema dureza.
La lesión es causada por el
Dermatophílus
congolensis
que se
desarrolla bajo condiciones ambientales propicias. Puede aparecer en cualquier
momento del año, especialmente en épocas húmedas y afectar animales de todas
las edades, siendo más frecuente en los jóvenes.
El control resulta engorroso,
porque es difícil identificar a los animales con infecciones leves y además
abordar la piel con los tratamientos,
por la dureza de la masa de lana.
Los microorganismos son sensibles
al sulfato de cobre y al sulfato de zinc a bajas concentraciones, por lo que
se recomienda retirar los animales afectados en el momento de la esquila y
aplicarles una de las soluciones mencionadas, en una concentración de 1/500.
Son efectivas también las bases de
Amonios cuaternarios, en una concentración de 0,5 %.
Los tratamientos deben realizarse
después de la esquila, para facilitar su penetración.
FALSA GARRAPATA DEL OVINO (Melophagus ovinus, L.1758)
El melófago es un parásito
permanente y obligado del ovino, limitado a las áreas del país con clima más
frío, con especial difusión y altas cargas en la
Patagonia.
Este ectoparásito mide de 3 a 6
mm de longitud y presenta un color rojo-marrón,
tres pares de patas desarrolladas y alas rudimentarias.
Nace de una larva blanca encerrada
en una membrana suave que se endurece y se pega a la lana con una sustancia
muy dura de la cual emerge el parásito adulto dentro de los 19 a 24 días. Este
vive aproximadamente unos tres meses, alimentándose de sangre (hematófago) y
produciendo una intensa irritación.
Aunque reconocido en el país hace
50 años, no ha generado campañas de control ni ha sido incluido en programas
sanitarios de los establecimientos, probablemente porque las lesiones causadas
y los daños económicos han sido subestimados (Bulman,
2001).
El impacto económico en ovinos
parasitados es enorme. Se citan casos de
disminuciones en los pesos de vellón sucio por mordisqueo del orden del 12 % y
hasta un 10 % de menor desarrollo en los animales afectados.
Entre los métodos de tratamiento
más eficaces se reconocen a los baños por inmersión o aspersión con
piretroides sintéticos luego de la esquila y a la
administración por vía parenteral de
endectocidas (Ivermectinas,
Closantel).

Daños por melófago ovino en lanas merino.
CONTAMINACIóN DE LAS LANAS
Las características de calidad de
una lana están relacionadas con las condiciones en las que es producida; sin
embargo, por diferentes razones se pueden producir contaminaciones con
elementos de la más diversa índole, que la deprecian en mayor o menor medida.
Durante el proceso de producción
puede ocurrir algún tipo de contaminación natural, como son las "puntas
quemadas" o por la materia vegetal de las pasturas o por el uso de algún
producto químico necesario para el cuidado de la salud de la majada.
Por otra parte, las lanas pueden
ser objeto de otro tipo de contaminación llamada contaminación evitable,
por ser producto de la negligencia del hombre, como son las producidas por
fibras sintéticas de envases, yute, por fibras animales o por el uso de
pinturas no apropiadas.

a) Lana en un envase de
plastillera rota; b) El
deshilachamiento del envase contamina la lana.
PUNTAS QUEMADAS
Las puntas quemadas no son
propiamente una contaminación, sino una circunstancia natural en la vida de
los animales.
La orina y las heces manchan o
pigmentan la lana de un color marrón oscuro o casi negro, que es más grave en
las hembras por afectar la región perineal, que en los machos, en donde está
limitada a la barriga.
Si no se toman medidas para separar
estas lanas de las partes del vellón que no están afectadas, se perjudica toda
la lana vellón, ya que en el lavado, cardado y peinado, se mezclan las fibras
oscuras con las blancas.
La solución para este problema
consiste en realizar previo a la esquila un correcto
descascarriado.

Borrega antes y después del
descascarriado
MATERIA VEGETAL DE LAS PASTURAS
La lana puede verse contaminada con
material vegetal proveniente de las pasturas y los montes. La flechilla (Stipa
spp) o espartillo, es el fruto más común y grave
de contaminación con material vegetal de las pasturas.
Este fruto puede herir el cuero de
los animales, especialmente de los corderos, perjudicando su valor y en casos
extremos afectando la productividad de los mismos.
La flechilla es muy difícil de
remover y provoca problemas en la calidad del hilado y de los tejidos.
La manera de evitar esta
contaminación es no haciendo pastorear animales con lana en los
flechillales en los momentos previos al
desprendimiento de los frutos o esquilando la majada antes que comiencen a
desprenderse (segunda esquila).
Otro tanto ocurre con los abrojos,
sobre todo el grande (Xanthium
cavanillesii), cuyas
semillas son difíciles de remover, salvo por medios manuales, por lo que las
lanas contaminadas prácticamente carecen de valor.