FALTA DE UNIFORMIDAD
La
desuniformidad se refiere a las diferencias
existentes entre los diámetros de las lanas de las distintas regiones del
vellón, o de la misma mecha, o entre ejemplares de una misma majada, o al
conjunto de la lana que se produce en una determinada zona, que ocasiona serios
inconvenientes en las prácticas comerciales e industriales.
La industria textil
procura grados específicos de finuras en las partidas, a fin de evitar
clasificaciones, subdivisiones y mezclas. Por lo tanto, las lanas uniformes que
se ajustan a sus necesidades manufactureras, son las de mayor demanda y a su vez
acreditan las mejores cotizaciones.
El defecto es común
en ecotipos diferentes dentro de una misma raza, en
cruzamientos entre razas realizados sin objetivos definidos y en majadas poco
seleccionadas.
DENSIDAD Y LONGITUD ANORMALES
Cada raza porta
vellones con densidades foliculares y longitudes de fibras específicas.
Se sabe que a mayor
densidad folicular, el diámetro y la longitud de las fibras son menores. Así,
mientras las lanas Merino tienen una alta densidad folicular (relación S/P 25:1)
y un diámetro y tiro de mecha menor, las lanas gruesas (Lincoln),
presentan densidades inferiores (relación S/P 3:1), pero diámetros y longitudes
mayores. (ver animales SRS).
El número de fibras
del vellón es una característica gobernada por varios pares de genes.
La herencia
establece el potencial para la producción de lana, pero la concreción de este
potencial depende de varios factores.
Los cambios
favorables en el nivel de alimentación pueden aumentar 4 o 5 veces la cantidad
de lana producida. La respuesta al cambio es más o menos inmediata y se expresa
principalmente por incrementos en el diámetro de las fibras y en su tasa de
crecimiento longitudinal.
En algunas
circunstancias inclusive, pueden existir cambios en el número de folículos
lanosos activos.
Por el contrario,
frente a restricciones nutricionales severas, la producción de fibra por parte
de los folículos decrece tanto en diámetro como en longitud e inclusive muchos
folículos pueden inactivarse.
En consecuencia, en
dichos animales el vellón se presentará con características atípicas para la
raza, en cuanto a densidad y longitud (vellones flojos).
LANAS QUEBRADIZAS
Este defecto,
conocido también como "1anas miseria" o "finura de hambre", es el más
frecuente e importante que se produce en la Patagonia
y es a su vez el principal motivo de desvalorización de la lana.
El estrangulamiento
de las fibras se debe a la interacción de diversos factores, como la baja oferta
forrajera (bajo nivel nutricional) que se registra en invierno, asociada con los
altos requerimientos de la oveja, propios de su condición fisiológica de preñez
avanzada en esa época (período G2), o la lactancia.
Se sabe también que
en los procesos febriles se produce un menor ritmo de crecimiento de la fibra
con estrangulamiento marcado, de manera que el fenómeno es común en animales que
estén padeciendo enfermedades intercurrentes, como las parasitosis
gastrointestinales o las enfermedades podales.
Aunque ciertos
cambios en la tasa de crecimiento de la !ana están
asociados con la estación del año, una disminución importante en el nivel de
alimentación reduce el crecimiento longitudinal de la fibra en un 50 % y el
diámetro en un 30 % aproximadamente, dando por resultado una disminución de la
resistencia a la tracción del orden del 50 %.
Como consecuencia,
en los primeros pasos de la industrialización, especialmente durante el cardado,
una gran cantidad de fibras se rompe.
En casos severos la
proporción de fibras que son removidas puede exceder el 50 %, determinando un
alto porcentaje de fibras cortas (blousse o
noil), que no son aptas para el peinado.

Estrangulamiento
marcado
FIBRAS MEDULADAS O PELOS
La presencia de
fibras con médula en un vellón supone un problema importante para la
industrialización, especialmente el teñido, por modificar los tonos de color y
el reflejo de la luz.
Su presencia está
en relación con la raza: a mayor diámetro de fibra, mayores posibilidades de
presentación.
Las fibras
meduladas son más largas que las no
meduladas y se presentan generalmente en los cuartos
traseros de los animales en forma de "chillas" (britches),
como elementos opacos y ásperos al tacto .
El potencial de un
animal para producir fibras meduladas es heredable,
aunque puede activarse por diferentes factores externos, como la sobre
alimentación, que promueve un ritmo de crecimiento rápido de la lana.
Cuando los vellones
contienen menos de un 2 % de estas fibras híbridas, resulta difícil su
identificación a simple vista, siendo necesario recurrir a la
Prueba del Benzol,1
para
detectarlas.
Es posible reducir
en forma efectiva la incidencia de este problema en las majadas, a partir de
adecuados criterios de selección en su contra.
LANAS AFIELTRADAS
Este defecto,
llamado también "Lanas Capacho" o "Capa", común en algunas lanas de Tierra del
Fuego y de la Mesopotamia, se presenta en forma de
un severo entramado de fibras, que le confieren al vellón un aspecto de fieltro
compacto.
El
afieltrado, además de dificultar la esquila, afecta
la ventilación normal del vellón, lo que facilita la proliferación de los
microorganismos responsables de las patologías asociadas con el color.
Actualmente se le
atribuye mucha importancia a la arquitectura del vellón, especialmente en
relación con la uniformidad y regularidad de las ondulaciones, su longitud y su
salud.
En ese sentido, se
ha comprobado que los vellones con "buena arquitectura", son más refractarios a
este tipo de defecto.
El
afieltrado o acapachado
se presenta por la interacción de varios factores como son la muda de fibras, el
estrés nutricional por gestación y / o lactancia y la edad, sobre una pobre
arquitectura del vellón.

Dibujo adaptado de
Helman (1965)
La imbricación de
las fibras se favorece por la disposición particular de las células escamosas de
la capa cuticular y por su capacidad higroscópica, que aumenta su elasticidad.
El defecto es
irreversible y causa serios inconvenientes en la industrialización.
MECHA LÁPIZ
En muchos animales
jóvenes, borregas y borregos, procedentes de majadas inferiores, es común
encontrar vellones livianos, formados por mechas con escasa cantidad de fibras,
que adoptan la forma de la punta de un lápiz.
La falta de
densidad manifiesta, deja que se perciba claramente la piel, cosa que
normalmente no ocurre en los vellones compactos.
Es un defecto
corregible por selección.
DEFECTO PUNTA
Este defecto, común
en zonas calurosas y húmedas, se conoce también como
"Lanas
Correntinas",
Se produce por la
interacción de los rayos ultravioletas, con elevadas temperatura (35º C) y
humedad ambiente sobre la punta de la mecha.
Esta reacción
fotoquímica conduce a la formación de ácido sulfúrico naciente, por ruptura de
los enlaces di-sulfuro de los aminoácidos azufrados de la lana.
El ácido sulfúrico
tiñe la punta de la fibra y altera sus propiedades físicas, de tal forma que
durante el teñido industrial se produce un efecto diferencial de tinción (EDT),
entre la zona dañada y el resto de la fibra.
BARRIGAS ALTAS
La producción de
lana de un animal se paga conforme a la región corporal de la que provenga.
La lana de mayor
valor es la que corresponde a las paletas, costillares, flancos, cruz, dorso,
lomo y grupa, que en lenguaje lanero se conoce como "1ana
vellón".
Son lanas
inferiores, por lo tanto, el resto de las lanas, que corresponden a la barriga,
el cogote, la cabeza y los miembros (garreo).
La lana de la
barriga es algo más fina, de mecha más corta y generalmente se encuentra
apelmazada y / o cargada de impurezas.
La lana de la
barriga no debe sobrepasar el límite imaginario trazado entre las articulaciones
del codo y la babilla. Sin embargo, en algunos ejemplares, es común observar la
invasión de ésta por encima de esos límites, con lo cual se afecta seriamente la
calidad de la "lana vellón".
Este defecto es
fácilmente controlable a través de una rigurosa selección, que ha de hacerse
tanto en carneros padres, como en borregas de reemplazo.
ASPEREZA
La suavidad o
aspereza de una lana es una característica racial hereditaria, asociada a su vez
a las condiciones de crianza del animal.
Se sabe que las
lanas finas están protegidas por una mayor cantidad de
suarda, como producto de la mayor relación entre folículos secundarios y
primarios (25/1), lo que hace que sean más suaves respecto a las lanas medianas
y gruesas.
Sin embargo, esa
condición en ciertas circunstancias puede obedecer a otras causas, como una mala
arquitectura del vellón con mechas desuniformes, una
insuficiente cantidad de suarda, a la presencia de
"chillas", a la acción del medio ambiente, como ocurre en zonas extremadamente
secas a pesar de tratarse de animales de lanas finas (valles
precordilleranos de las regiones centro y noroeste
del país) o a la mala aplicación de baños antisárnicos.
Por lo tanto, su
corrección va a depender tanto de la selección como del cuidado de las
condiciones de explotación.
LANAS DE COLOR
Las razas ovinas
laneras del mundo han sido seleccionadas durante cientos de años para producir
lanas blancas. Así, desde el punto de vista industrial, las lanas se cotizan por
su color blanco que, por otra parte, es una característica con un alto
componente étnico o racial.
Sin embargo, en la
mayoría de las razas laneras aparecen con frecuencia ejemplares de color.
Dado que el alelo
para el color blanco es dominante, para que este fenómeno se manifieste, el
animal necesariamente debe ser
homocigota.
La lana de estos
ovinos se utiliza fundamentalmente para ser hilada y tejida en forma manual. Su
demanda es creciente y el interés por su explotación ha llegado a tal punto, que
en EE.UU. y Australia, existen asociaciones que
promueven su explotación y mejoramiento. (www.
ncwga. org)
La aparición de
fibras de color -marrones o negras- se debe a la presencia de gránulos de
melanina y su intensidad está relacionada con la edad (canas).
Las alteraciones en
el color del vellón están relacionadas con el nivel tisular de determinados
elementos como el cobre, que es necesario para la síntesis de melanina y algunas
vitaminas liposolubles, como A y D.
Si un animal con
vellón de color recibe un aporte inadecuado de cobre en su dieta, la
pigmentación disminuye (acromotriquia).
Por otra parte, en
animales con vellón blanco, las deficiencias de vitaminas A y D, determinan que
las fibras blancas presenten secciones coloreadas.