Artículo
041:
Factores que Influyen sobre la Producción de Lana.
Ginés Santiago de Gea
Cada
lanar es una fábrica biológica diseñada para producir lana, carne y leche.
El peso de lana
limpia producida por un ovino en el año, está en función del número de fibras en
el vellón y el peso promedio de estas fibras.
La producción de
fibra por los folículos tiende a ser continua en la mayoría de los ovinos; sin
embargo la tasa de producción no es constante, por lo que tampoco es constante
el crecimiento diario en longitud y diámetro, aunque la relación entre ellos
tiende a serlo (Downes, 1971).
La actividad de los
folículos se ve influida por diversos factores ambientales y fisiológicos.
El más importante
de los factores ambientales es la cantidad y calidad de nutrientes que llegan a
los folículos, aunque también pueden influir sobre la producción de los
folículos distintos factores fisiológicos como la preñez y lactación en las
ovejas, el sexo, la edad, la sanidad y el clima (Kennedy, 1985).
Todos estos
factores actúan sobre la producción de lana diaria de los folículos, y por lo
tanto, sobre el peso del vellón, como así también sobre la longitud, el diámetro
promedio y la resistencia a la tracción de las fibras.
NUTRICIÓN
La vinculación
entre nutrición y crecimiento de lana ha sido demostrada en numerosos estudios,
la mayoría de los cuales ha concluido que existe una relación lineal entre el
consumo de materia seca digestible y la producción de lana. El crecimiento de
lana es, por lo tanto, directamente proporcional al consumo de nutrientes
digestibles.
En la práctica,
ello se pone en evidencia al comparar los pesos de vellón limpio en grupos de
ovinos similares, pero en distintos años, en diferentes potreros, con dotaciones
diferentes y en distintos tipos de pasturas.
De esa manera se
pueden verificar diferencias en el largo de mecha, el diámetro promedio de la
fibra y la resistencia a la tracción.
Las diferencias
entre años son más pronunciadas en regiones donde las precipitaciones varían
ampliamente de un año a otro.
Asimismo, cuando la
dotación aumenta entre años, la variabilidad en peso de vellón promedio también
aumenta.
En estudios
realizados con diferentes rangos de dotaciones, se comprobó que el peso de
vellón limpio disminuye cuando aumenta la dotación (Robards,
1979). Esta disminución va acompañada por una reducción en el diámetro de la
fibra y el largo de la mecha.
Se sabe, por otra
parte, que los ovinos en pastoreo, independientemente de la composición de la
pastura, no producen lana a un ritmo constante, debido principalmente, a la
variación a lo largo del año de la disponibilidad de la pastura.
Si bien la proteína
es la fracción más importante en la síntesis de lana, una suficiente cantidad de
energía disponible es necesaria para este proceso. Black
y col. (1973), encontraron que a igual nivel de consumo proteico (100
gr/día) la producción de lana se incrementó de 7.3
gr/día a 11.1 gr/día,
cuando el nivel energético pasó de la mitad de mantenimiento al doble de
mantenimiento.
PREÑEZ Y LACTACIÓN
Se ha comprobado
que el ciclo completo de ovejas que crían un cordero, comparado con ovejas
vacías, reduce el crecimiento anual de la lana entre un 10 y un 14 %. La mayor
parte de la disminución del crecimiento proviene de reducciones del largo y el
diámetro, aunque la resistencia a la tracción también se ve disminuida.
Fitzgerald
et al (1984), demostraron que variaciones en la alimentación de ovejas
Romney en la mitad de la preñez, produjeron
diferencias significativas en la resistencia de la mecha. Igualmente encontraron
que las ovejas que criaron un cordero, produjeron lana más resistente que
aquellas que criaron mellizos.
Estas diferencias
se pueden subsanar mediante la alimentación suplementaria durante la preñez y
lactación.
La influencia de la
preñez y lactación sobre el peso del vellón y la resistencia, puede verse
aumentada en estaciones pobres o cuando la disponibilidad de forraje disminuye
en coincidencia con el último tercio de gestación y la lactancia.
SEXO
Los machos producen
lanas más gruesas, "fuertes", así como más largas y pesadas que las hembras.
La eficiencia de
producción de lana está fuertemente relacionada con el peso vivo,
independientemente del sexo.
La mayor producción
de lana de los machos enteros, por lo tanto, está en función de su mayor tamaño
corporal y peso vivo, productos de una adecuada actividad testicular y un buen
equilibrio endocrino.
Los machos
castrados (capones), producen lana de finura intermedia entre los carneros y las
ovejas. Al no verse sometidos durante el año a las demandas crecientes a las que
es sometida la oveja de cría, por la baja utilización de sus reservas
corporales, producen lana levemente superior en longitud de mecha, uniformidad y
peso de vellón, que la oveja.
La lana producida
por las ovejas, por último, es las más fina de la majada y por lo general la más
desuniforme y sufrida.
EDAD
Numerosos estudios
han demostrado que el crecimiento de la lana y las dimensiones de las fibras se
alteran sustancialmente a medida que aumenta la edad de ovinos de igual sexo (Corbett,
1979).
El peso de vellón
limpio, en general, aumenta hasta un máximo entre los tres y cinco años de edad
y luego declina, mientras que a partir e la primera esquila como borrego, el
diámetro de la fibra tiende a aumentar y el largo de la mecha a disminuir.
Otro aspecto a
considerar es la capacidad y comportamiento maternos, hecho más notable en las
borregas, posiblemente por deficiencias hormonales, cambio de dentición, etc.
Es frecuente que
las borregas cuando paren, por falta de desarrollo de su instinto materno,
abandonen la cría o la amamanten deficientemente; por lo tanto ese cordero, en
el futuro, producirá menos lana con respecto a su potencial genético real.
Este comportamiento
es raro en ovejas adultas que paren un cordero, pero si paren mellizos, puede
presentarse, salvo que cuenten con una alimentación adecuada.
Las ovejas adultas
que no han gestado o que han perdido la cría en la etapa de G1, mientras tanto,
poseen muy buenos vellones, pesados y de excelentes características respecto al
resto de la majada.
SANIDAD
Una de las mayores
causas de enfermedad en los ovinos son los parásitos.
Las parasitosis
internas pueden reducir sustancialmente el crecimiento de la lana,
particularmente en ovinos que soportan la primera infestación previa al
desarrollo de resistencia, y también en ovejas pariendo (relajación
periparturienta).
En estas
circunstancias, se reducen tanto el diámetro como la resistencia.
Por el contrario,
disminuyendo la carga parasitaria en ovinos destetados, se incrementa el
crecimiento de la lana, el diámetro de la fibra y la velocidad de crecimiento de
la mecha, en cada estación a lo largo del año.
CLIMA
El crecimiento de
la fibra a lo largo del año sufre variaciones estacionales.
Su mayor tasa de
crecimiento en longitud y diámetro, se da en primavera y verano, reduciéndose en
otoño, para ser mínima en invierno.
En un ensayo con
borregas Corriedale en Tierra del Fuego, sometidas
durante todo el año al mismo nivel de alimentación, se verificaron variaciones
importantes en el crecimiento de la lana en longitud y diámetro (Minola
y Goyenechea, 1975).
Por otra parte,
está demostrado el efecto del fotoperíodo sobre el
crecimiento de la lana. Variaciones de las horas luz de los días a lo largo del
año, explicarían a través de un complejo control hormonal, aún no comprendido
totalmente, las variaciones en la producción de lana.
Se ha señalado que
el control fotoperiódico de la producción estacional
de lana, proviene de un arcaico patrón de comportamiento de los ovinos, que
pierden una vez al año su lana (Hutchinson y
Wosdzicka, 1991).
Este factor
inherente al ovino, aún se observa en algunas razas de montaña, que pierden su
lana ("shedding" o "pelecho") a la salida del
invierno.
Fuente: Produccionbovina.com