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 ISSN 1688-2075

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003. Tratamiento de urgencia de las intoxicaciones más frecuentes en perros y gatos. Parte I

M. LUENGO*, J. GUTIÉRREZ-ARAGÓN**

* Licenciada en Veterinaria. Málaga.

**Licenciado en Veterinaria. León.

Introducción

De sobra es por todos conocida la dificultad que entraña en la clínica el diagnóstico etiológico de las intoxicaciones. Todos hemos sufrido más o menos frecuentemente aseveraciones del tipo a mi perro lo han envenenado o creo que mi gato se ha intoxicado. La presente revisión no pretende ser un compendio de diagnóstico diferencial, puesto que en el caso de las intoxicaciones, o las sospechas de intoxicación, esta empresa requeriría tal cantidad de información que la extensión de esta revista no lo permite. Por ello nos centraremos en aquellos casos en los que tenemos la inmensa fortuna de poder emitir un diagnóstico etiológico preciso. Queremos que este artículo sirva de guía rápida para el tratamiento, siempre de urgencia, de las intoxicaciones más frecuentes en los perros y los gatos. Dado que el número de sustancias potencialmente tóxicas es muy elevado, deberíamos tener siempre a mano el número de teléfono del Instituto Nacional de Toxicología (91 562 04 20) ya que siempre nos van a prestar una ayuda inestimable.

Protocolo general

A) Instrucciones telefónicas. Cuando llama una persona porque su animal está envenenado o ha ingerido o ha estado en contacto con algún tóxico se debe averiguar la naturaleza del producto, cuándo lo ingirió o contactó y el estado en que se encuentra el animal (si está normal o ha aparecido algún síntoma). Se le debe aconsejar provocar el vómito si está indicado (ver más adelante) o lavar al animal si el contacto ha sido cutáneo, o la administración de leche o agua para diluir el tóxico. Una vez hecho esto se debe recomendar que acuda lo antes posible a la clínica y que traiga consigo el envoltorio o prospecto del producto si es que se conoce.

B) Pasos a seguir cuando se presenta en la clínica un animal con sospecha o certeza de haberse intoxicado:

1. Estabilizar al animal. Si el paciente se presenta con síntomas de coma, dificultad respiratoria, estado convulsivo, *otros que hagan peligrar su vida, el primer paso será intentar estabilizar su estado antes de realizar una anamnesis completa.

  • Establecer y mantener una vía de aire para el paciente.

  • Proporcionar ventilación.

  • Restaurar la función cardíaca.

  • Colocar catéter IV para administración de fluidoterapia, antídotos y otros fármacos.

  • Proporcionar soporte respiratorio y cardíaco.

  • Tratamiento anticonvulsivo:

- Administrar 5-20 mg de diazepam IV (5 mg en gatos). Repetir cada 5-10 minutos si aún siendo eficaz recurren las convulsiones. Administrar un máximo de 3 dosis.

- Si el diazepam es insuficiente o las convulsiones recurren después de las 3 dosis: administrar una dosis de pentobarbital IV lenta hasta efecto con detención de toda la actividad convulsiva visible (dosis aproximada de 5-15 mg/kg). Se debe tener en cuenta que los barbitúricos producen depresión respiratoria que puede empeorar la producida por algunos tóxicos.

- Tan pronto como se estabilice el paciente, mantener una vía aérea permeable y vigilar la respiración, controlar la temperatura corporal (si es mayor de 41'5ºC enfriar con agua fría y administrar fosfato sódico de dexametasona 1 mg/kg).

- La colocación del animal en un entorno tranquilo y oscuro es a menudo una medida anticonvulsiva eficaz.

- Los sedantes fenotiacínicos (acepromacina y clorpromacina) están contraindicados en algunas intoxicaciones que producen convulsiones como en el caso de los organofosforados, y además producen depresión respiratoria.

  • Alivio del dolor: El dolor puede producir stress que dificulte seriamente la recuperación. Se pueden administrar analgésicos como morfina y meperidina, aunque hay que tener en cuenta que pueden producir depresión respiratoria.

2. Anamnesis. Ante la sospecha de intoxicación se debe preguntar al propietario sobre el posible contacto con tóxicos. En caso afirmativo, si han sido ingeridos, en qué cantidad y qué producto, cuánto tiempo ha pasado desde la ingestión, síntomas que han aparecido (vómitos, diarrea, convulsiones, etc.) y cuándo ha sido la última vez que ha comido. Si el contacto ha sido cutáneo, qué producto, qué cantidad, si se ha lavado y con qué y los síntomas que se han presentado. También si se ha administrado alguna medicación al animal (con o sin prescripción veterinaria): aspirina, paracetamol, etc.

Hay que sospechar envenenamiento en aquellos casos en que no tengamos un diagnóstico claro y existan síntomas compatibles o acceso del animal a tóxicos, sin olvidar que algunos medicamentos también pueden producir intoxicación o reacciones adversas en el animal, bien por medicación por parte del propietario, equívocos en cuanto a las dosis o duración de tratamiento recomendados o efectos secundarios propios del medicamento en concreto.

3. Examen físico. La información a obtener en el examen del paciente debe estar en sintonía con la gravedad del proceso y la urgencia en la instauración de tratamiento, tal y como señalamos anteriormente en referencia a la anamnesis. Una vez que se consiga la estabilización del paciente, si ha sido necesaria, se podrá y deberá hacer un examen lo más exhaustivo posible.

4. Prevenir una mayor absorción del tóxico:

a) Exposición cutánea:

- Lavar abundantemente la piel del animal con agua templada y jabón para retirar los restos del tóxico.

- Si se trata de pegamento puede ser útil emplear aceite de oliva en lugar de otros disolventes como acetona, etc., que pueden ser causa de una nueva intoxicación.

- Retirar collares insecticidas si han podido ser la causa.

b) Exposición oral:

1. Inducir el vómito:

- Si la ingestión ha sido reciente (menos de 3 horas).

- Contraindicado si se trata de agentes corrosivos (ácidos y bases fuertes) o derivados del petróleo o hidrocarburos volátiles, el paciente está semicomatoso o inconsciente o presenta convulsiones.

- Eméticos:

  • Apomorfina (sólo en perros): 0'02 mg/kg IV o 0'04 mg/kg IM, SC.

  • Xilacina (gatos): 1 mg/kg IM, SC.

  • Agua oxigenada: 2 ml/kg PO, repetir a los 10 minutos si es necesario.

  • Agua con sal: 1-3 cucharadas diluidas en un vaso de agua.

2. Lavado gástrico:

- Cuando no se ha conseguido inducir el vómito o éste está contraindicado.

- Si la ingestión ha sido reciente (menos de 2 horas).

- Es necesario que el animal esté inconsciente o bajo anestesia ligera.

- Se debe colocar un tubo endotraqueal, así como mantener la cabeza del animal más baja que el resto del cuerpo.

- Se coloca una sonda gástrica del mayor tamaño posible.

- Se administran 5-10 ml/kg de un líquido de lavado (solución salina o agua templada), se recupera el líquido administrado y se repite este procedimiento unas 10 o 15 veces o hasta que el líquido procedente del estómago no muestre presencia de tóxico.

- Será más eficaz si se añade carbón activado a la solución de lavado.

3. Tratamiento adsorbente:

- Consiste en fijar el tóxico a una sustancia adsorbente para evitar su absorción.

- Tras el lavado gástrico se dejan 2-8 g/kg de carbón vegetal activado a la concentración de 1g/5-10 ml agua en el estómago, administrados mediante el tubo gástrico. A los 30 minutos se administra un catártico (ver 4.).

- Si el tóxico es liposoluble puede emplearse aceite mineral, que no es absorbido por el cuerpo pero se mezcla bien con el tóxico. Los aceites vegetales están contraindicados porque pueden ser absorbidos y por tanto favoreceríamos la absorción del tóxico (es frecuente que los propietarios administren aceite de oliva si hay sospecha de ingestión de tóxicos).

4. Laxante (catártico):

- Sulfato sódico (1g/kg PO): acelera el tránsito gastrointestinal del tóxico.

5. Enemas: con agua jabonosa o solución salina isotónica. Se pueden utilizar para acelerar la eliminación de los tóxicos del tubo intestinal.

5. Administración de antídotos, en el caso de tener identificado el agente causal de la intoxicación y tener la fortuna de que existan.

6. Aumentar la eliminación del veneno absorbido:

a) Diuresis. Para compuestos que normalmente experimentan reabsorción tubular, una mayor velocidad de flujo urinario puede incrementar la depuración del compuesto.

- Perfusión IV de fluidos (aumenta el gasto urinario).

- Manitol 2g/kg/h.

- Furosemida 3-4 mg/kg IV cada 6-8h.

- Es fundamental mantener la función renal y la producción de orina.

b) Modificación del pH de la orina:

- La alcalinización de la orina favorece la eliminación de los ácidos débiles (aspirina y barbitúricos). Emplear bicarbonato sódico (5 mEq/kg/h IV).

- La acidificación favorece la eliminación de bases débiles (anfetaminas, estricnina). Emplear cloruro de amonio (200 mg/kg/día IV en 2-3 dosis).

7. Observación y terapia de sostén: Control de temperatura corporal, funciones respiratoria y cardiovascular, del dolor y síntomas nerviosos.

8. Seguimiento: Siempre es recomendable mantener un control de estos casos con valoración a lo largo del tiempo de las posibles secuelas. Tras el tratamiento de urgencia puede ser necesario un tratamiento ambulatorio, la realización de analíticas sanguíneas, etc.

Tratamiento específico de las intoxicaciones más frecuentes

1. Raticidas anticoagulantes (warfarinas y otros).

- Modo de acción: Inhibe la regeneración de vitamina K, lo que implica que no se produzcan ciertos factores de la coagulación (II, VII, IX y X).

- Signos clínicos (pueden aparecer hasta 4-5 días tras la ingestión, dependiendo del tipo de raticida): con la ingestión de dosis masivas puede producirse una intoxicación aguda que provoque muerte repentina por colapso vascular, o hemorragia cerebral, pericárdica o torácica, sin signos previos. En otros casos (intoxicación subaguda) hay síntomas de un fallo de coagulación, como son: petequias o equimosis en piel y mucosas, melena, hematuria, epistaxis, hemotórax, hematemesis, hemorragia pulmonar, etc.; membranas mucosas pálidas o cianóticas, pulso rápido y débil, debilidad, disnea, postración, cojera por hemorragia articular, síntomas neurológicos por hemorragia cerebral o medular. Las hemorragias pueden ser generalizadas o localizadas.

- Tratamiento:

  • Inducir el vómito o realizar lavado gástrico si la ingestión ha sido reciente. Administrar carbón activado y un catártico de cloruro de sodio.

  • Antídoto: Vitamina K1 (Konakion"). Inicialmente administrar 5 mg/kg IM, SC o IV (en inyección IV existe riesgo de shock anafiláctico), repetir la dosis a las 12 horas y después dar una dosis de mantenimiento de 5mg/kg/día en 2 tomas durante 2-3 semanas.

  • Transfusión sanguínea si hay una hemorragia masiva (V.H. < 20%): 2 ml/kg de sangre fresca IV.

  • Toracocentesis para aliviar la disnea por derrame pleural (riesgo de provocar una nueva hemorragia).

  • Tratamiento de apoyo sintomático y fluidoterapia. No administrar furosemida ni aminofilina ya que inhiben la función plaquetaria.

2. Estricnina (venenos para ratas, cebos contra alimañas).

- Modo de acción: Inhibe de forma selectiva y reversible la neurotransmisión postsináptica mediada por glicina en las neuronas inhibidoras de la médula espinal provocando hiperexcitabilidad del reflejo extensor en perros y gatos cuando se presentan estímulos sensoriales externos. Dosis letal: Perro (0'5-1mg/kg), Gato (2 mg/kg).

Se puede llegar al diagnóstico por el hallazgo de estricnina en el contenido gástrico, en vísceras o en el vómito.

- Signos clínicos (aparecen rápidamente tras la ingestión, en un plazo de 1 a 5 horas: normalmente en 1 hora si el estómago está vacío, si hay alimento se pueden retrasar).

Inicialmente provoca ansiedad, nerviosismo y rigidez de la musculatura abdominal y cervical, especialmente ante estímulos externos. Luego aparecen crisis convulsivas violentas, de 30 segundos a un minuto de duración, inducidas por estímulos visuales, auditivos o táctiles, con periodos de relajamiento intermitentes. A medida que progresa el curso clínico, las crisis convulsivas se vuelven más frecuentes. Durante las convulsiones las pupilas están dilatadas y las mucosas cianóticas. También pueden aparecer opistótonos, tetania, risa sardónica, ojos fijos y pupilas dilatadas. Si no se trata puede causar la muerte en 1-2 horas por agotamiento o hipoxia durante un ataque.

-Tratamiento: No existe antídoto.

  • Inducir el vómito si no hay convulsiones y el animal está consciente.

  • Realizar lavado gástrico con solución salina hipertónica tibia, o permanganato potásico al 1:1000, té fuerte, o solución de ácido tánico al 2%. Después administrar carbón activado (5g/kg PO) y sulfato sódico.

  • Control de las convulsiones.

  • Facilitar la detoxificación mediante oxidación con permanganato potásico, precipitación con ácido tánico o absorción con carbón activado (esto último parece ser lo más eficaz).

  • Realizar un enema abundante con solución salina tibia.

  • Mantener la temperatura corporal.

  • Acidificar la orina (fomenta su excreción urinaria).

  • Mantener al animal en un entorno tranquilo y oscuro.

  • Tratamiento sintomático de apoyo: Dextrosa 5% en solución salina isotónica ayuda a mantener la función renal.

3. Metaldehído (veneno contra caracoles y babosas).

- Modo de acción: La hidrólisis en el estómago produce acetaldehido, que es el responsable de los síntomas, es transportado al cerebro donde disminuye las concentraciones de serotonina y norepinefrina.

- Signos clínicos (aparecen 1-4 horas tras la ingestión):

Ansiedad, sialorrea, incoordinación, hiperestesia, polipnea, taquicardia, fasciculaciones o espasmos musculares, nistagmo en gatos, acidosis metabólica, hipertermia, pérdida de consciencia, cianosis y muerte por parada respiratoria.

- Tratamiento: No existe antídoto.

  • Inducir el vómito o realizar lavado gástrico (con bicarbonato sódico).

  • Administrar leche por vía oral (reduce la absorción) o aceite mineral (es soluble en aceite).

  • Administrar carbón activado.

  • Tratar los síntomas nerviosos con sedación (diazepam) o anestesia (pentobarbital).

  • Tratamiento sintomático y de apoyo (fluidoterapia con lactato de sodio para reducir la acidosis, oxigenoterapia, baño de agua fría si hay hipertermia, etc).

4. Organofosfatos y carbamatos (insecticidas frecuentes en sprays y collares contra parásitos externos: diclorvos, fention, triclorfon, etc.)

- Modo de acción: Inhibición de la actividad acetilcolinesterasa en las uniones neurotransmisoras que causa una acumulación sináptica de la acetilcolina y una actividad neuronal persistente por sobreestimulación del sistema nervioso parasimpático. Este efecto es retardado en el caso de algunos compuestos. La inhibición de los organofosfatos es irreversible mientras que la de los carbamatos es reversible.

- Signos clínicos (pueden aparecer después de algunos minutos o varias horas tras la exposición). Pueden presentarse tres tipos de síntomas:

  • Muscarínicos, que habitualmente son los que primero aparecen: tialismo, lagrimeo, sudoración, secreción nasal, miosis, disnea, vómito, diarrea y poliuria.

  • Nicotínicos: fasciculación, debilidad y parálisis.

  • Centrales: nerviosismo, miedo, ataxia, convulsiones y coma. Puede ocurrir la muerte por insuficiencia respiratoria o, a veces, por parada cardíaca.

- Tratamiento:

  • En caso de exposición cutánea, lavar rápidamente al animal y retirar collares insecticidas.

  • En caso de ingestión inducir el vómito o realizar lavado gástrico.

  • Administrar carbón activado y catártico salino.

  • El aceite mineral por vía oral disminuye la absorción intestinal.

  • Control de las convulsiones. No emplear sedantes fenotiacínicos.

  • Antídoto: Atropina (bloquea la acetilcolina acumulada en la sinapsis. Controla o anula el efecto muscarínico, aunque no influye sobre el efecto nicotínico). Dosis: inicial 0'5 mg/kg (administrar un cuarto de la dosis IV y el resto SC) y repetir cada 20-30 minutos a 0'02-0'05 mg/kg hasta que se produzca mejoría clínica, es decir, hasta que se consiga la atropinización (pupilas dilatadas, cese de la salivación, el animal está más alerta).

  • Pralidoxima (2-PAM) (reactivador de la colinesterasa fosforilada ya que se une al insecticida y lo bloquea): 50 mg/kg vía IM o IV lenta, repetir según sea necesario. También sirve para disminuir la cantidad de atropina necesaria y acelerar la recuperación clínica. Es más eficaz con algunos organofosfatos que con otros y está contraindicada en caso de intoxicación con carbamatos ya que puede exacerbar su acción. Es más eficaz si se administra poco después de la exposición, en las primeras 24-48 horas, ya que luego pierde eficacia.

  • Tratamiento de apoyo (oxígeno, respiración asistida, etc).

  • No emplear succinilcolina al menos hasta 10 días después de la ingestión.

5. Organoclorados (insecticidas: lindano, DDT, etc.).

- Modo de acción: Depresión o estimulación del sistema nervioso central. También pueden producir hepatotoxicidad, toxicidad renal y miocárdica. Estos agentes se metabolizan y eliminan del cuerpo lentamente, dando como resultado su persistencia en los tejidos durante periodos de tiempo extremadamente largos. Son también muy resistentes a la degradación ambiental.

- Signos clínicos: Generalmente provocan excitación extrema, aunque también puede ocurrir depresión profunda. Fasciculaciones y temblores musculares que comienzan en la cabeza y el cuello y progresan hacia atrás. Pueden producirse periodos de convulsiones violentas seguidos de depresión. Sialorrea, anorexia, diarrea.

- Tratamiento:

  • Si la exposición es cutánea bañar al animal.

  • Si la exposición es oral inducir el vómito o hacer lavado gástrico.

  • Fenobarbital (15-60 mg PO) para controlar la hiperactividad y aumentar la degradación del insecticida al inducir el incremento de enzimas microsómicos hepáticos.

  • Control de las convulsiones.

  • Tratamiento de apoyo.

6. Piretrinas (insecticidas: permetrina, remetrina, fenvalerato, deltametrina, cipermetrina, tetrametrina).

- Modo de acción: Incremento de la conducción de iones sodio a través de la membrana nerviosa.

- Signos clínicos: Temblores, fasciculaciones musculares, incoordinación, hiperactividad, desorientación, opistótonos, convulsiones, vocalizaciones, agresividad, depresión, estupor o coma, salivación excesiva, vómitos, anorexia, dolor abdominal, bradicardia, aumento de los ruidos pulmonares húmedos, disnea intensa, tos, jadeo, hipotermia en gatos, irritación cutánea, pérdida de pelo, emaciación, dilatación o constricción pupilar, deshidratación y aumento de la sed.

- Tratamiento: No existe antídoto.

  • Lavado del animal en caso de exposición cutánea.

  • Lavado gástrico, administración de carbón activado y sulfato sódico, si la exposición fue oral. Repetir la administración de pequeñas cantidades de carbón activado cada 6 horas durante 24 horas.

  • No administrar aceite ya que puede favorecer la absorción.

  • Atropina a dosis preanestésicas, no es un antídoto pero puede aliviar algunos signos clínicos.

  • Tratamiento sintomático y de apoyo.

7. Etilenglicol (anticongelantes, soluciones de revelado de fotografía, etc).

- Modo de acción: Se oxida en el hígado dando glicoaldehido (neurotóxico), glicolato y oxilato (nefrotóxico) y glioxilato (acidosis metabólica).

- Signos clínicos: Suelen comenzar una hora tras la ingestión, y son similares a los de la intoxicación alcohólica. Aparecen síntomas neurológicos como depresión leve, ataxia, convulsiones, neuropatía periférica, hiperexcitabilidad, estupor e incluso coma y muerte con dosis altas, junto con otros signos como vómitos, hipotermia, poliuria, polidipsia, deshidratación. Luego puede haber signos cardiorrespiratorios (12-24 horas tras la ingestión): taquipnea y taquicardia. Suele haber una recuperación momentánea y luego aparecen los signos renales (24-72 horas tras la ingestión): depresión acentuada, anorexia, vómitos, diarrea, hipotermia, dolor abdominal, encefalopatía, oliguria, coma y muerte por insuficiencia renal.

- Tratamiento (si se inicia el tratamiento habiendo pasado más de 24 horas de la ingestión el pronóstico es muy desfavorable)

  • Inducir el vómito (si han pasado menos de 2 horas de la ingestión) o hacer lavado gástrico (antes de las 3 horas de la ingestión). Administrar carbón activado y catártico salino.

  • Líquidos IV: cloruro sódico al 0'45%, a dosis diurética (2-3 veces la dosis de mantenimiento), para combatir la deshidratación y facilitar la excrección.

  • Bicarbonato sódico: reduce la acidosis metabólica y aumenta la excreción urinaria. Controlar que el pH urinario se mantiene en 7'5.

  • Antídoto: Etanol al 7% IV a dosis de 0'6g/kg, seguido de una dosis de mantenimiento de 100 mg/kg/h IV como mínimo durante las 10 horas posteriores. Otro protocolo es: Para perros, 5'5 ml/kg etanol al 20% en solución salina IV y 8 ml/kg Bicarbonato sódico al 5% IP, ambos 5 veces a intervalos de 4 horas y luego 4 veces al día durante 5 días y 3 veces al día durante 4 días; para gatos, etanol 20% 5 ml/kg IV y bicarbonato 6 ml/kg IV, igual frecuencia que en perros.

  • Vitaminas del complejo B (B1 y B6), que favorecen la detoxificación, vía IM y en líquidos IV (contribuye a derivarlas a distintas rutas metabólicas): 25-50 mg/día IV.

  • Diuréticos osmóticos: manitol 20-25%. Controlar la cantidad de orina.

  • Diálisis peritoneal con solución de bicarbonato sódico.

  • En animales con insuficiencia renal oligúrica no administrar etanol sino instaurar un tratamiento sintomático de la insuficiencia renal, corrigiendo la deshidratación, las alteraciones electrolíticas y ácido-básicas e iniciando y manteniendo la diuresis. El tratamiento de la insuficiencia renal puede tardar hasta 3-4 semanas, y a veces el daño renal llega a ser severo e irreversible.

BIBLIOGRAFIA

Humphreys DJ. Toxicología veterinaria. 3ª ed. Mc Graw-Hill-Interamericana de España. Madrid. 1990.

Moraillon R, Legeay Y, Fourrier P, Lapeire C. Diccionario práctico de terapeútica canina y felina. Masson S.A. Barcelona, 1994: 297-301.

Piñeiro Noguera C, Gorraiz Martín JM, Martín Gómez N, Amigo González JM. Green Book del veterinario 95. Editorial Marban. Madrid, 1995: 99-103.

Plunkett SJ. Urgencias en pequeños animales. Mc Graw-Hill-Interamericana de España, S.A. Madrid, 1995.

Ynaraja Ramírez E, García Fernández JR. Pink Book del veterinario 95. Editorial Marban. Madrid, 1995.

 

Fuente:  Ciencias Veterinarias

 

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