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Desde el 1º de Marzo de 2004

 ISSN 1688-2075

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004. Tratamiento de Urgencias de las Intoxicaciones más Frecuentes en Perros y Gatos. Parte II

M. LUENGO*, J. GUTIÉRREZ-ARAGÓN**

* Licenciada en Veterinaria. Málaga.

**Licenciado en Veterinaria. León.

Continuando con el artículo comenzado en el anterior número de Información Veterinaria finalizamos la exposición de los tóxicos más frecuentes que nosotros hemos encontrado en la práctica clínica veterinaria de los animales de compañía.

5. Ácido acetilsalicílico

- Modo de acción: Es mucho más tóxico para gatos que para perros puesto que presentan un déficit de la actividad glucuronil-transferasa, necesaria para su detoxificación y excrección. Los efectos tóxicos consisten en supresión de la médula ósea, inhibición de la agregación plaquetaria, acidosis metabólica, hepatitis tóxica, enfermedad renal y ulceración gástrica. Dosis tóxica: Perros 50 mg/kg/día, gatos 25 mg/kg/día. La aspirina® tiene 500 mg por comprimido y 125 mg la aspirina infantil®. La dosis terapeútica en perro es de 10 mg/kg cada 12 horas y en gato 6 mg/kg cada 48-72 horas.

- Signos clínicos: Tras la intoxicación aguda, a las 4-6 horas puede aparecer depresión, anorexia, hipertermia, vómitos, hematemesis, taquipnea, insuficiencia renal aguda, debilidad, ataxia, coma y muerte. Las dosis repetidas pueden producir una intoxicación crónica con úlceras o perforaciones gástricas, hepatitis tóxica y supresión de la médula ósea (anemia).

-Tratamiento:

Eliminación del tóxico (útil si no han transcurrido más de 6-12 horas desde la ingestión): inducir el vómito, lavado gástrico, administración de carbón activado y catártico salino.

Diuresis para acelerar la eliminación: Suero Ringer lactato IV y diuréticos (furosemida) tras restablecer la hidratación normal.

Controlar la acidosis: Suero R-L IV, bicarbonato sódico (si se comprueba acidosis intensa: pH < 7'1 o CO2T o HCO3 < 12 mEq/L) y puede controlarse la concentración plasmática de bicarbonato o medir la pCO2 total. Además el bicarbonato sódico favorece la eliminación del medicamento.

Diálisis peritoneal, si existe insuficiencia renal.

Administrar protectores gástricos: misoprostol (0'7-3 mg/kg PO cada 8 horas) o sucralfato (0'5-1g PO cada 6 horas).

6. Paracetamol

- Modo de acción: La intoxicación está provocada por un metabolito activo que reduce la concentración de glutatión en hígado y eritrocitos, dañando a ambos. Los perros padecen sobre todo necrosis hepática. Los gatos desarrollan principalmente lesiones eritrocíticas, en forma de metahemoglobinemia. Dosis tóxicas: Perros (150 mg/kg), gatos (50 mg/kg). El Gelocatil® contiene 650 mg por comprimido, con lo que medio comprimido ya es tóxico para un gato o perro de pequeño tamaño. Muchos otros productos contienen paracetamol.

- Signos clínicos:

En perros aparece depresión progresiva, vómitos (horas después de la ingestión), dolor abdominal, orina y suero de color oscuro, muerte en 2-5 días.

En gatos los efectos aparecen 1-2 horas tras la ingestión, y son anorexia, salivación, vómitos, depresión, desarrollo rápido de metahemoglobinemia y hemoglobinuria potencialmente mortal, mucosas marrones o cianóticas aunque no existe disnea, sangre y orina de color chocolate, edema en cara y patas, muerte en 18-36 horas.

El pronóstico es grave en gatos, más favorable en perros.

- Tratamiento:

Si han transcurrido menos de 4 horas desde la ingestión, se debe intentar eliminar el tóxico mediante inducción del vómito, lavado gástrico y administración de carbón activado.

Administración de grupos sulfhidrilos (protegen al hígado de los metabolitos tóxicos y sirven como sustrato para su eliminación): Acetilcisteína IV o PO, a dosis inicial de 140 mg/kg y después 70 mg/kg, cada 4 horas, 4 o 5 tratamientos. Por vía IV prepararla al 5% e inyectarla lentamente. El carbón activado inactiva la acetilcisteína empleada oralmente. En su defecto se puede emplear sulfato sódico al 1'6%: 50 mg/kg IV, repitiéndolo cada 4 horas un total de 5 veces.

También puede utilizarse azul de metileno IV a dosis de 1'5 mg/kg, o combinaciones de azul de metileno + acetilcisteína. En la bibliografía consultada se recomienda no utilizar azul de metileno en machos.

Vitamina C (ácido ascórbico), 125 mg/kg PO cada 6 horas o en líquidos IV, para combatir la metahemoglobinemia.

Bicarbonato sódico: corrige la acidosis y facilita la excrección urinaria.

Tratamiento de apoyo: Fluidos IV (dextrosa al 2'5% en NaCl al 0'45% o en ringer lactato), oxígeno, transfusión sanguínea, etc. Evitar el estrés en gatos pues puede llevarles a la muerte por metahemoglobinemia intensa.

7. Veneno de sapo

- Signos clínicos: Salivación ligera a profusa, sacudida de cabeza, manoteos en boca, arcadas y vómitos, de aparición inmediata ya que el veneno es muy irritante. También pueden aparecer las mucosas inyectadas, disnea, cianosis, convulsiones, arritmias ventriculares e incluso la muerte.

- Tratamiento: No existe antídoto para el veneno de sapo.

Lavar la cavidad oral con cantidades abundantes de agua.

Administrar corticoides.

La atropina reduce el volumen de saliva y el riesgo de aspiración, por lo que puede ser empleada.

Sueroterapia con Ringer-Lactato vía IV.

Sedación, si es necesaria (convulsiones, etc): acepromacina, diazepam o pentobarbital.

Controlar la aparición de arritmias cardíacas con 0'02-0'04 mg/kg de propanolol en inyección IV lenta.

Tratamiento de apoyo (oxígeno, ventilación asistida, etc).

8. Agentes corrosivos

a) Ácidos (clorhídrico, sulfúrico, nítrico y fosfórico). Se encuentran en productos químicos para piscinas, limpiadores, productos para limpiar letrinas, compuestos antióxido, líquido para limpiar el cañón de armas de fuego, baterías de automóviles y material para soldar.

- Modo de acción: Provocan la necrosis por coagulación de los tejidos con los que contactan (frecuentemente boca, faringe y mucosa gástrica).

- Signos clínicos: Lesiones necróticas en cavidad oral, espasmo laríngeo, edema laríngeo, obstrucción de las vías respiratorias superiores, edema pulmonar, shock, emesis, hematemesis y dolor ocular intenso y blefarospasmo en caso de exposición ocular.

- Tratamiento:

1- En caso de ingestión:

Está contraindicada la inducción del vómito.

Los antiácidos alcalinos y compuestos carbonatados están contraindicados debido a las quemaduras térmicas que pueden producirse por la reacción exotérmica resultante.

En caso de lesión esofágica mínima, el tratamiento de elección es el lavado gástrico y la administración oral de compuestos de hidróxido de aluminio.

El carbón activado resulta ineficaz.

Tratamiento de apoyo con fluidoterapia IV u otras medidas si se considera necesario.

Los corticoides están indicados para reducir la constricción de las lesiones circulares esofágicas.

Deben administrarse antibióticos de forma profiláctica.

Está indicada la endoscopia para determinar la extensión de las lesiones.

2- En caso de exposición dérmica:

Lavar la piel abundantemente con agua, durante 10-20 minutos.

Aplicar medicación tópica.

Prevenir las automutilaciones adicionales (colocar collar isabelino o bozal).

En casos graves puede ser necesario realizar desbridamiento quirúrgico.

3- En caso de exposición ocular:

Lavar abundantemente los ojos con solución salina isotónica templada estéril.

Tratar las lesiones resultantes adecuadamente.

b) Alcalis: lejía (carbonato sódico o potásico, hidróxido sódico o potásico), permanganato potásico e hidróxido amónico. Se encuentran en desatascadores de tuberías, limpiadores de letrinas, amoniaco, detergentes de lavavajillas y baterías alcalinas de "botón".

- Modo de acción: Provocan una necrosis tisular por licuación que no cesa hasta que no se neutraliza el exceso alcalino de la base. Las quemaduras por alcalis tienden a ser más intensas que las inducidas por productos ácidos.

- Signos clínicos: Tialismo, irritación de la mucosa oral, dolor torácico, convulsiones, muerte rápida y queratitis en caso de exposición ocular.

- Tratamiento:

1-En caso de ingestión:

Están contraindicados la inducción de vómito y el lavado gástrico.

No permitir la ingestión de comida ni agua hasta determinar la extensión de la lesión esofágica.

La administración de ácidos está contraindicada y puede llegar a empeorar la lesión tisular.

Es importante diluir inmediatamente el caústico mediante la administración oral de agua o leche.

2-En caso de exposición dérmica:

Enjuagar abundantemente la piel expuesta, durante 10-20 minutos.

Tratar sintomáticamente cualquier lesión cutánea.

Prevenir automutilaciones adicionales.

Las lesiones graves tal vez requieran desbridamiento quirúrgico.

3- En caso de exposición ocular:

Irrigar abundantemente el ojo con solución salina isotónica templada estéril.

Tratar sintomáticamente las lesiones oculares y perioculares.

Los productos oftálmicos a base de petróleo están contraindicados.

9. Productos de limpieza doméstica

a) Jabones y detergentes:

Pueden no provocar toxicidad si son ingeridos o causar irritación gastrointestinal y aparecer vómitos y diarrea. Los jabones para ropa y los de fabricación casera pueden causar lesiones gastrointestinales corrosivas debido a su alto contenido en álcalis libres.

- Tratamiento:

Administrar leche o agua por vía oral.

Tratar de forma sintomática los vómitos y la diarrea.

En caso de productos corrosivos ver el capítulo anterior.

b) Detergentes no iónicos (alquiletoxilato, alquilfenoxipolietoxietanoles y estearato de polietilenglicol). Se encuentran en detergentes para vajilla, champús y en algunos detergentes para ropa.

- Signos clínicos: generalmente vómitos y diarrea si son ingeridos.

- Tratamiento:

Enjuagar ojos y piel con agua si ha habido contacto.

Administrar leche o agua vía oral.

Tratamiento sintomático de vómitos y diarrea.

c) Detergentes aniónicos (alquilsulfatos sódicos, alquilsulfonatos sódicos, sulfato alquil benceno lauril lineal y sulfanato bencénico tetrapropilénico). Se encuentran en detergentes para ropa, champús y detergentes para lavavajillas. Los detergentes para lavavajillas suelen ser los más tóxicos, el resto se consideran ligera a moderadamente tóxicos. La ingestión no suele resultar mortal.

- Signos clínicos: Provocan estomatitis, esofagitis y gastritis corrosivas, dermatitis de contacto y queratitis.

- Tratamiento:

Enjuagar ojos y piel.

Administrar leche o agua por vía oral.

Administrar carbón activado.

Tratar sintomáticamente los vómitos y la diarrea y las lesiones por corrosión.

d) Detergentes catiónicos (cloruro de benzalconio, cloruro de benzetonio, alquil dimetil 3,4-diclorobenceno y cloruro de cetil piridinio). Se encuentran en suavizantes para ropa, desinfectantes y germicidas.

- Signos clínicos: Provocan quemaduras corrosivas en boca, faringe y esófago. Los síntomas son muy similares a los de la intoxicación por organofosfatos: depresión, hipersalivación, vómitos, hematemesis, debilidad, fasciculaciones musculares, convulsiones, shock y coma.

- Tratamiento:

No inducir el vómito si la concentración del detergente catiónico ingerido es superior al 7'5%.

Administrar por vía oral clara de huevo, leche o agua.

Administrar carbón activado y un catártico salino.

Lavar ojos y pelo en caso de exposición tópica.

Tratar sintomáticamente vómitos, diarrea y convulsiones.

e) Lejías.

La mayor parte de las lejías domésticas contienen hipoclorito sódico, sales de hipoclorito o compuestos que originan hipocloritos. Las lejías no cloradas contienen peróxido sódico, perborato sódico o detergentes enzimáticos. Las lejías de uso doméstico son irritantes leves a moderados. La incidencia de quemaduras gastrointestinales es baja.

- Signos clínicos: Hipersalivación, vómitos, dolor abdominal, irritación de orofaringe, pelo blanqueado y olor a cloro. La inhalación de vapores puede dar lugar a tos, disnea y nauseas por irritación pulmonar.

- Tratamiento:

Administración oral de agua o leche.

Lavado de piel con agua y jabón.

Tratamiento sintomático de disnea, vómitos y dolor abdominal.

10. Plomo (pinturas, gasolina, perdigones, juguetes, aceite de coche...)

- Modo de acción: Interfiere enzimas con el componente tiol. Destruye eritrocitos e inhibe la síntesis de hemoglobina. Desmielinización de nervios periféricos.

- Signos clínicos (aparecen a los 3-15 días tras la ingestión). Produce síntomas gastrointestinales (anorexia, vómito, diarrea o estreñimiento, dolor abdominal) y neurológicos (depresión o excitación, hiperestesia, ladrido histérico, demencia, ataques de masticación ruidosa, convulsiones de corta duración, espasmos musculares, ataxia, nerviosismo, ceguera, sordera). Puede verse material radiopaco difuso en radiografías del tracto gastrointestinal. Se diagnostica por la presencia de plomo en corteza renal, hígado o sangre.

- Tratamiento: Su eficacia depende de la extensión de las lesiones, principalmente en tejido nervioso.

Inducir el vómito. Realizar lavado gástrico. Administrar carbón activado.

Administrar un catártico (sulfato de Na o Mg) 350-450 mg/kg PO en solución al 20% (elimina el plomo que quede en el sistema digestivo).

Administrar enemas.

Cirugía para eliminar perdigones, etc, del aparato digestivo.

El edetato de calcio disódico (EDTA Ca) moviliza el plomo desde los tejidos y aumenta su excreción urinaria. La dosis es de 100 mg/kg/día durante 5 días. Se prepara una solución de 1g en 100 ml de dextrosa 5%, se divide en 20 partes y se da una dosis SC 4 veces al día durante 5 días. Tal vez haya que repetir el tratamiento, pero es conveniente dejar una semana de descanso.

Administrar D-penicilamina que es un agente quelante oral. Dosis 110 mg/kg diariamente (dividido cada 6-8 horas) durante 2 semanas con el estómago vacío. Se puede utilizar en el perro, no recomendado en gatos. Puede disolverse en zumo de frutas para mejorar su sabor y enmascarar el olor. Tiene efectos secundarios desagradables (anemia, trombocitopenia, leucopenia, gastroenteritis, etc), por lo que hay que vigilar su aparición y se debe controlar la ingestión de agua y la producción de orina.

Tratar las convulsiones con manitol y dexametasona, ya que se deben a edema cerebral, además de diazepam o pentobarbital.

Tratamiento sintomático y de apoyo.

Advertir a los propietarios si hay niños en la casa pues la fuente de intoxicación puede ser peligrosa también para ellos.

11. Cobre

- Signos clínicos: En la intoxicación aguda aparece gastroenteritis severa (dolor abdominal, diarrea, anorexia, deshidratación y choque). Si el animal sobrevive aparece hemolisis y hemoglobinuria después de 3 días, con depresión, debilidad, anorexia, sed, hemoglobinuria, ictericia y elevación de las enzimas hepáticas GOT y GPT. En el envenenamiento crónico puede aparecer una crisis hemolítica provocada por estrés, gestación, etc. La muerte puede ocurrir en 1-2 días por insuficiencia hepática o renal. El Bedlington terrier tiene una sensibilidad hereditaria a la toxicosis por cobre.

- Tratamiento: Con frecuencia no tiene éxito.

En intoxicación aguda aplicar un tratamiento sintomático de choque y tratar la gastroenteritis.

Penicilamina.

Versenato de calcio.

Tetratiomolibdato de amonio IV.

12. Chocolate

- Modo de acción: Contiene teobromina (3,7-dimetilxantina) y cantidades reducidas de cafeína (1,3,7-trimetilxantina). La teobromina en grandes cantidades causa diuresis (por inhibición de la reabsorción de solutos en el túbulo proximal y el segmento diluyente de la nefrona), relajación de músculos lisos (sobre todo de la vejiga) y estimulación del corazón y del SNC. Produce dilatación de vasos periféricos y arterias coronarias pero constricción de la vasculatura cerebral. Cantidades pequeñas reducen la frecuencia cardíaca a través del mecanismo vagal. Sin embargo, dosis elevadas estimulan directamente al corazón y producen taquicardia. El efecto global es un aumento leve de la presión arterial. Dosis elevadas producen nerviosismo, inquietud, insomnio, temblores y convulsiones clónicas. También estimulan el centro respiratorio produciendo mayor sensibilidad al CO2 y el centro del vómito ocasionando náuseas y vómitos. Dosis letal: >200 mg/kg. Dosis de más de 100 mg/kg pueden producir intoxicación. El chocolate con leche contiene 45 mg/onza (1 onza, unos 30g) y el chocolate oscuro 400 mg/onza.

- Signos clínicos: En casos agudos aparecen tras 8 horas de la ingestión (se absorbe lentamente) sed, vómitos, diarrea, incontinencia urinaria, hipertermia, arritmias, bradicardia o taquicardia, nerviosismo, ataxia, espasmos musculares clónicos, convulsiones y coma, y la muerte en 12-24h.

- Tratamiento: En general con un tratamiento enérgico se recuperan, aunque cuando se ingieren grandes cantidades pueden morir. No existe antídoto específico.

Inducir el vómito (hasta 6-8 horas tras la ingestión).

Realizar lavado gástrico.

Administrar carbón activado 1g/kg, repetir cada 2-6 horas, y un catártico salino.

Vigilar el equilibrio electrolítico y la hidratación. Administrar líquidos IV.

Controlar la frecuencia cardíaca (ECG): Administrar atropina (0'02 mg/kg IV) si hay bradicardia, lidocaína si hay contracciones ventriculares prematuras y b-bloqueantes si hay taquicardia (propanolol 0'04-0'06 mg/kg en inyección IV lenta).

Cateterizar la vejiga urinaria con objeto de evitar la reabsorción. La hemivida prolongada puede requerir un tratamiento largo (72 horas).

Sedación con diazepam o fenobarbital.

13. Productos del petróleo

Gasolina:

- Signos clínicos: Afecta a los sistemas respiratorio, gastrointestinal, SNC y piel, dependiendo de la vía de entrada (cutánea, ingestión o inhalación). Produce ataxia, vómito, anorexia, hiperestesia, convulsiones, depresión, coma, arritmias cardíacas, hipo o hipertermia, ptialismo, diarrea, epífora, queratitis, edema de córnea, fotofobia, irritación dérmica y neumonía por aspiración.

- Tratamiento:

Bañar con agua y jabón en caso de exposición cutánea.

Está contraindicada la inducción del vómito y el lavado gástrico, ya que aumentan el riesgo de aspiración.

Dar un catártico salino.

Emplear antibióticos en caso de neumonía por aspiración.

Tratamiento de apoyo (oxígeno, etc).

14. Amitraz

- Signos clínicos: Depresión, anorexia, disminución de la sed y heces semilíquidas y pestilentes. Puede producir bradicardia y bradipnea, así como hiperglucemia. Los gatos son más sensibles a la intoxicación por amitraz que los perros.

- Tratamiento:

Antídotos:

Yohimbina: 0'1 mg/kg por vía oral de 3 a 5 días.

Atipamezol: 0'2 mg/kg IM.

En el caso de ingestión de collares antiparasitarios se debe provocar el vómito, administrar un laxante suave e instaurar un tratamiento sintomático.

Retirar el collar antiparasitario.

Administrar un analéptico cardiorrespiratorio en caso necesario.

15. Marihuana (hashish).

- Signos clínicos: Midriasis, ataxia, depresión, hipotermia, bradicardia, signos rápidamente cambiantes, agresividad aguda, comportamiento extraño, salivación, vómitos, temblores musculares, hiperestesia, desorientación y nistagmo.

- Tratamiento:

Inducir el vómito si no ha transcurrido más de una hora tras la ingestión.

Realizar lavado gástrico.

Administrar carbón activado y un catártico salino.

Hospitalizar para proporcionar un entorno tranquilo y vigilancia.

Atropina, si es necesaria.

En caso de depresión respiratoria administrar doxapram y oxígeno si es necesario.

Fluidoterapia IV si es necesaria.

 

Fuente: Ciencias Veterinarias

 

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