
Los sistemas primarios a monitorear
en pacientes críticamente enfermos incluyen el sistema
cardiovascular, respiratorio, nervioso y urinario, una disfunción
en cualquiera de estos 4 sistemas puede conducir a la muerte del
paciente
Las claves
importantes para prevenir el acceso del paciente son, monitorear
efectivamente a los pacientes críticos, evaluar el curso de la
enfermedad, evaluar el estado del paciente y rever la terapia
adecuadamente).
Las complicaciones que ponen en peligro la vida del animal
deberían ser anticipadas y corregidas antes que ocurran.
SISTEMA CARDIOVASCULAR
A.
Color de las membranas mucosas,
tiempo de llenado capilar, frecuencia cardiaca. calidad del pulso:
Estos parámetros son importantes para evaluar si la perfusión del
animal es la adecuada. En los estados de shock la vasoconstricción
periférica ocurre y la sangre es desviada desde las extremidades,
piel y músculo hacia el corazón y el cerebro. Además la frecuencia
cardiaca aumenta en los estados de escasa perfusión. Los signos
tempranos del shock reflejan hipermetabolismo e incluyen pulso
saltarín, frecuencia cardiaca aumentada y membranas mucosas
inyectadas o de un color rojo ladrillo con un rápido tiempo de
llenado capilar (< 1 segundo). Estos signos son particularmente
advertidos en las etapas tempranas del shock séptico debido a la
vasodilatación periférica que acompaña a este síndrome. Si los
animales no son atendidos, el shock hipermetabólico progresara a
un estado hipometabólico en el cual la escasa perfusión es
evidenciada por la observación de membranas mucosas pálidas o
decoloradas, tiempo de llenado capilar demorado (>2.5 segundos),
taquicardia y pulso débil. Los signos de shock justifican un
diagnóstico agresivo para determinar la causa subyacente que
ocasiona la escasa perfusión (hipovolemia, disfunción cardiaca o
sepsis). Los signos de shock en un paciente previamente estable
pueden indicar hemorragia interna, excesiva pérdida de fluidos en
comparación con el ingreso de los mismos al organismo, desarrollo
de sepsis o descompensación de la función cardiaca. El shock
cardiogénico es usualmente acompañado por signos de angustia
respiratoria asociados al edema pulmonar, y debería ser tratado
con diuréticos, oxigeno vasodilatadores y drogas que mejoren la
función cardiaca. El shock hipovolémico debe ser tratado
agresivamente reemplazando el volumen perdido mediante el uso de
soluciones cristaloideas o de coloides. El shock séptico es
tratado con fluidos y antibióticos mientras se realiza la búsqueda
del foco séptico.
B. Auscultación cardiaca-
Es importante evaluar el estado cardiovascular del paciente
mediante la auscultación del corazón para descubrir murmullos o
alteraciones del ritmo. Murmullos no detectados previamente pueden
indicar endocarditis bacteriana en pacientes que evidencian signos
de shock. El ritmo cardiaco irregular debería ser evaluado con la
palpación simultánea del pulso periférico. Si se detecta un
déficit de pulso (mis latidos auscultados en relación a los
palpados), estamos en presencia de una arritmia. Las causas de
arritmia en pacientes críticos incluyen hipoxia, contusión o
isquemia Miocárdica, anormalidades en el equilibrio ácido / base o
electrolítico, y enfermedad cardiaca subyacente.
C. El monitoreo
electrocardiográfico (ECG) permite evaluaciones más precisas del
ritmo cardiaco y de alteraciones en la conducción, reflejando la
actividad eléctrica del corazón. Las arritmias ventriculares son
comunes en perros que son atendidos por traumatismos, shock, o
síndrome de dilatación gástrica-vólvulo, pero usualmente no
aparecen hasta 12-24 horas después del ingreso al hospital. Los
animales que tienen riesgo de padecer arritmias pueden ser
monitoreados con un ECG continuo. El tratamiento puede incluir la
suplementación con oxígeno, corrección del desequilibrio ácido /
base, tratamiento del dolor, reemplazo de volumen, y agentes
antiarrítmicos.
D. La presión sanguínea
puede ser medida directa o indirectamente.
La medición indirecta requiere un manguito con un diámetro
aproximado al 40% de la circunferencia del miembro, el cual es
inflado para ocluir el flujo sanguíneo. Instrumentos doppler (Parks
Electronics, Aloha OR) detectan el flujo sanguíneo a través de un
cristal piezoeléctrico que se ubica sobre la arteria y lo
convierte en un sonido audible. Cuando el manguito es desinflado,
el primer sonido audible indica la presión sistólica, diastólica,
presión sanguínea media y la frecuencia cardiaca. El monitoreo
indirecto de la presión sanguínea es menos exacto en condiciones
de vasoconstricción, hipovolemia e hipotensión.
La medición directa de la presión es más precisa y permite un
monitoreo continuo, pero requiere un catéter arterial, un
osciloscopio y un transductor. Las presiones sistólicas,
diastólicas y la presión media son de 100- 160, 60- 100 y 80- 120
respectivamente. Presiones sistólicas < de 80 mmHg o una presión
media < de 60 mmhg son indicativas de perfusión inadecuada y
necesitan una terapia.
E. La medición de la
presión venosa central es una manera efectiva de monitorear la
terapia de fluidos en pacientes con falla cardiaca congestiva,
ralla renal oligúrica y shock séptico. La medición de PVC requiere
un catéter yugular, un manómetro de agua, una llave de tres vías y
un tubo de extensión. El catéter debería colocarse en la vena cava
anterior. Cuando este esta adecuadamente colocado el menisco
fluido en el manómetro mostrará pequeñas fluctuaciones con el
latido del cardiaco y grandes movimientos con la respiración. Para
medir la PVC, los fluidos son retirados del paciente, permitiendo
al manómetro llenarse. Entonces la lave es posicionada para
detener el flujo proveniente de la bolsa de fluidos, permitiendo
que el fluido del manómetro ingrese al paciente hasta que se
equilibre con la PVC del paciente. El punto cero es determinado.
El paciente debe estar siempre en la misma posición cuando la
medición es realizada. Monitoreando la evolución de la PVC los
problemas de sobre hidratación o de hidratación insuficiente
pueden ser detectados tempranamente y ser revertidos. Los rangos
normales de la PVC de -1 a +5 cm de H2O. Si la PVC se incrementa
en msa de 3 cm de H2O o si el valor total excede 8-10 cm de H2O,
los fluidos endovenosos deben ser interrumpidos. Valores de PCV
altos (>10 cm H2O) son asociados con sobrecarga de fluidos, falla
cardiaca, efusión pericárdica, neumotórax y presión de ventilación
positiva. Valores bajos indican hipovolemia o vaso dilatación.
Se obtendrán valores falsos su hay un pliegue o un coágulo en el
catéter.
F. Hematocrito, sólidos
totales- En orden de un apropiado manejo de la fluido terapia y
para detectar problemas de anemia, deshidratación o
hipoproteinemia, la evolución de estos parámetros debería ser
monitoreada por lo menos dos veces al día en los pacientes
críticos y más frecuentemente en los pacientes inestables.
G. Electrolitos séricos (Na+,
K, Ca+)- Debido a los efectos sistémicos potenciales,
particularmente en el corazón estos valores deberían ser
monitoreados en los pacientes críticos para poder corregir los
desbalances mediante la suplementación endovenosa de fluidos.
SISTEMA RESPIRATORIO
A. Frecuencia y esfuerzo
respiratorio- Los animales con respiración laboriosa deberían ser
suplementados con oxigeno ( mediante máscaras, jaula de oxigeno, o
catéter nasal), y no deben ser estresados.
La taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria) puede indicar
hipoxia, hipertermia, dolor, hipercapnia, sepsis temprana, o
acidosis metabólica. La bradipnea (disminución de la frecuencia
respiratoria) puede observarse en lesiones del SNC o en la sobre
dosificación con algunas drogas).
B. Auscultación ,
caracterización del patrón respiratorio- Cinco patrones
respiratorios pueden ser observados en los pacientes críticos. La
obstrucción de las vías respiratorias superiores se caracterizan
por una respiración ruidosa y con disnea inspiratoria. La
enfermedad del espacio pleural (neumotórax efusión pleural) es
caracterizada por respiraciones rápidas y superficiales y por
sonidos cardiacos y pulmonares encubiertos ventralmente. La
enfermedad de las vías aéreas menores, tal como el asma bronquial
felino, están caracterizadas por disnea espiratoria (respiración
forzada con presión abdominal), incremento de los sonidos
bronquiales y tos. La enfermedad del parénquima pulmonar, como el
edema pulmonar o la contusión pulmonar está caracterizada por una
inspiración y espiración laboriosa y chasquidos y silbidos durante
la auscultación. La taquipnea puede ser secundaria al dolor,
ansiedad, trauma, excitación, fiebre, anemia o acidosis.
C. El análisis de los gases
sanguíneos es útil en la evaluación de los problemas pulmonares.
Una muestra de sangre arterial es necesaria para evaluar la
función pulmonar.
La jeringa debe estar embebida con heparina y todas las burbujas
de aire deben ser expulsadas de la muestra. La aguja es ocluida y
la muestra es colocada en un baño de hielo hasta que pueda ser
evaluada. Los niveles incrementados de dióxido de carbono (Pa C02>
60 mmHg) indican hipo ventilación. La intubación y la respiración
asistida pueden ser necesarias. La disminución del oxigeno
arterial (Pa02< 60 mmHg) indica una hipoxia significativa y la
suplementación con oxigeno debe ser realizada.
D. Oximetría -Es un método
rápido de evaluación de la hipoxia clínica. Mide la saturación de
oxigeno de la hemoglobina, la cual normalmente varia entre
95-100%. Si este método arroja lecturas menores del 90% esto puede
asociarse con una hipoxemia significativa (Pa02< 60 mmHg) y
deberla ocasionar la evaluación cínica del paciente.
Desafortunadamente, esta técnica es menos precisa en pacientes con
escasa perfusión, anemia o arritmias y no sustituye al análisis de
gases sanguíneos. El movimiento o los temblores pueden crear
artefactos de movimiento los cuales pueden ser causa de error. La
oximetría ha sido un control muy efectivo cuando fue utilizada en
la lengua de pacientes anestesiados.
SISTEMA NERVIOSO CENTRAL
A. Nivel de conciencia
(NC)- Es importante establecer un nivel basal y monitorear la
evolución. Los niveles de conciencia descriptos en los animales
incluyen: 1) Normal- alerta, despierto, responde a los estímulos
circundantes, 2) Embotado- deprimido y adormecido pero fácilmente
estimulado, 3) Estuporoso- en un sueño profundo pero con respuesta
a los estímulos dolorosos, 4) Comatoso- no responde a los
estímulos externos, incluyendo al dolor.
B. Respuesta pupilar - El
tamaño de la pupila y la respuesta a la luz debería ser evaluados
y sus variaciones registradas.
C. Sensación de dolor- Los
animales con trauma de la médula espinal deberían ser
periódicamente chequeados para determinar la pérdida de
sensibilidad, alteración de los reflejos o empeoramiento de los
signos neurológicos.
SISTEMA URINARIO
A. Producción de orina- Es
un excelente reflejo de la perfusión tisular. El flujo urinario
normal es de 1-2 ml/kg./hora. Menores cantidades pueden indicar
una perfusión escasa, hipotensión o una falla renal inminente. La
producción de orina puede ser cuantificada por medio de una
cateterización vesical estéril y su recolección en un sistema
cerrado, pero la cateterización predispone a la infección. Otros
métodos de recolección urinaria incluyen caminatas y recolección
de orina en un bowl, jaula metabólica, pesaje de los pañales
descartables antes y después de la micción. Es importante
monitorear la producción de orina en animales con poliuria
entonces, esta incrementada necesidad de fluidos puede ser
suplementada.
CONSIDERACIONES GENERALES
A. Entorno del paciente-
debería estar sujeto a cambios. Esto permite al veterinario
discutir los casos, revisar la historia del paciente, la repuesta
al tratamiento y responder algunas preguntas al respecto del
futuro monitoreo y tratamiento del paciente.
B. Examen físico básico- al
inicio deberla ser realizado para establecer un punto de partida,
esto incluirá TPR, auscultación, control del sensorio, palpación
de la vejiga, control de las vías de administración de fluidos y
sitos de colocación de catéteres.
C. Fluido terapia- El
ingreso de fluidos debería ser registrado cada hora en cada
paciente.
D. Cuidado de los
catéteres- Las enfermeras deberían estar habituadas a controlar
los sitios de colocación de los catéteres en búsqueda de humedad,
dolor eritema, calor, o hinchazón. Los catéteres periféricos no
deberían permanecer colocados más de 72 horas, y los yugulares no
más de 5 días.
E. Pacientes recumbentes
-Debe ser rotados cada 2-4 horas para prevenir las úlceras por
decúbito en los puntos de presión y la atelectasia pulmonar. El
ejercicio pasivo (manipulación de las extremidades) debería
realizarse para mejorar el tono muscular a menos que este
contraindicado.
F. Medidas de higiene - las
infecciones nosocómicas son infecciones adquiridas en el hospital.
Para prevenir su ocurrencia, las manos deben ser lavadas
frecuentemente y entre cada paciente. Los sitios de inyección
deberían ser desinfectados antes de la administración de
medicamentos endovenosos en los pacientes inmunocomprometidos.
G. Registros- El preciso
mantenimiento de los registros es vital los registros de los
pacientes deben ser ordenados en una ficha que las variaciones
sean fácilmente reconocidas.
Palabras claves:
cuidado, monitoreo, cuidado intensivo, infecciones hospitalarias,
oximetría, arritmias cardiacas, canino, felino.