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Tumores Orofaringeos.
Dr. Roque. Lagarde
“ Nunca se debe subestimar la
capacidad del perro y el gato en ocultar un gran tumor bucal, incluso con
propietarios cuidadosos”.
La cavidad oral es la cuarta ubicación
más frecuente de neoplasias en el perro y una localización corriente en el gato.
Signos clínicos:
De acuerdo a su localización y
evolución, los signos clínicos pueden ser: dolor o dificultad masticatoria,
disfagia, infarto linfoglandular satélite, halitosis, hemorragias bucales
ligeras, pérdida espontánea de alguna pieza dentaria, que puede desorientar el
diagnóstico hacia una enfermedad periodontal, o modificación del perfil de la
cara en mejillas o madíbulas.
En un examen clínico superficial de la
cavidad bucal, las enfermedades proliferativas incipientes pueden ser no
descubiertas o bien confundidas.
La cavidad bucal de todo canino
geronte, debe ser minuciosa y rutinariamente inspeccionada, por visualización o
palpación de cada uno de sus componentes.
En pacientes no cooperatiavos, se
puede efectuar una anestesia o narcosis ligera.
La incidencia de los tumores malignos
es mayor que la de los benignos, descartando el Epulis.
Los machos son 2,4 veces más
vulnerables que las hembras y la edad promedio de presentación es entre los 8 y
10 años.
Los tumores malignos más frecuentes de
la orofaringe de los caninos son el Melanoma Maligno (MM), el fibrosarcoma (FS)
y el carcinoma celular escamoso (CCE), y entre los benignos, el Epulis.
En los felinos, el CCE, es el más
común. Existen preferencias tumorales por ciertas razas:
Los MM, en el Cocker Spaniel, Scottish
Terrier, el Labrador y el Caniche.
Los FS en el Ovejero Alemán y el CCE,
sin predilección racial.
Los Epulis e Hiperplasia gingivales,
en los Boxer y Bulldog.
Diagnóstico:
Si bien la grosera apariencia de una
masa y su localización, pueden inducir la sospecha del tipo de tumor, la biopsia
histopatológica es esencial.
La biopsia excisional está indicada
para ciertos tumores sospechosos, (MM) mientras que para el resto, (CCE, FS) se
prefiere la incisional.
Con el reconocimiento del tipo de
tumor, el cirujano oncólogo, propone un tratamiento, elabora un pronóstico, e
informa al propietario el curso apropiado de la terapia.
La semejanza entre los tumores
benignos y malignos es grande.
Todo diagnóstico sin confirmación por
biopsia es poco confiable.
TODO TUMOR QUE NO
SEA UN EPULIS Y NO PAREZCA UN PAPILOMA, DEBERA SER CONSIDERADO SOSPECHOSAMENTE
MALIGNO, HASTA QUE HISTOPATOLOGICAMENTE NO DEMUESTRE LO CONTRARIO.
El Melanoma Maligno es generalmente de
crecimiento rápido, de temprana invasión local y frecuente metástasis. El MM
puede ser pigmentado o no ambos deben ser considerados malignos.
Es raro es gatos.
El Fibrosarcoma tiende a ser más común
en perros de gran talla. Aunque lento en metastizar, puede ser extremadamente
invasor de los tejidos blandos vecinos y del hueso subyacente. Su remitencia
temprana, es la norma. Ocasionalmente afecta a los felinos.
El Carcinoma Celular Escamoso tiene
baja tendencia a metastizar.
Es localmente muy agresivo, e invade
frecuentemente el tejido óseo subyacente. Es frecuente en los felinos.
Generalizando, y con respecto a su
localización, se observa que los tumores malignos desarrollados más rostralmente,
tienden a ser menos agresivos que aquellos situados más hacia aboral.
Los Epulis son tumores benignos de
origen periodontal.
Se los clasifica, de acuerdo a su
estructura en Fibromatoso, Osificado y Acantomatoso.
No metastizan.
El Epulis Acantomatoso es una forma de
Ameloblastoma que se origina del epitelio gingival o del hueso.
Suele observar más en mandíbula y
causa destrucción ósea, siendo de esta manera un tumor con conducta Biológica
maligno, debiendo ser llamado AMELOBLASTOMA ACANTOMATOSO para diferenciarlo de
los dos restantes.
La Gingivo-estomatitis Linfo-plasmocitaria
felina (Faucitis), es una enfermedad de etiología desconocida, caracterizada por
la presencia de densas y exuberantes formaciones proliferativas de la mucosa y
submucosa de la orofaringe que acompaña a severas periodontitis.
Los gatos afectados no manifiestan
manifestaciones de edad, sexo o raza.
Los signos clínicos consisten en
:estomatitis, anorexia, disfagia, halitosis, ptialismo y en casos avanzados,
intenso dolor al aumentar maniobras de apertura de la cavidad bucal.
Algunos pacientes ingieren solamente
alimentos líquidos o semiblandos, y es frecuentes que interrumpan su comida
cuando éstos son algo más sólidos, con exteriorizaciones de dolor agudo.
Tratamiento:
Examen clínico minucioso de la cavidad
bucal
Descubrimiento temprano de las
lesiones primarias localizadas.
Tratar agresivamente las lesiones de
menos a los 1,5 cm ( según su localización, · extensión y tipo de tumor).
La radiocirugía permite la reducción
de la masa tumoral por resección laminar o total de la misma.
La aplicación crioquirúrgica se
practica en la zona de implantación tumoral, con un “margen de seguridad” de 0,5
a 0,8 cm, de acuerdo a su localización
Ventajas:
-
Cavidad bucal, fácilmente abordable.
-
Escasa molestia al paciente.
-
El tratamiento puede ser repetido, con
mínima preparación previa.
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Excelente, en pacientes de alto riesgo
quirúrgico
-
Mínima hemorragia.
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Anestesia ligera.
Fuente:
Oncología Veterinaria -
www.oncologiaveterinaria.com
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