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FRAGOSO, R.: Algunas observaciones que apoyan el origen precolombino de la "enfermedad de Robles" en América. Sal. púb. Méx. XXI: 697·706, 1979.
Resumen.
En el presente estudio se describen varios aspectos que apoyan el origen precolombino de la "enfermedad de Robles" en América, entre los cuales se mencionan los relacionados con vocablos zapotecas, como iria con el que se refieren al padecimiento, no obstante que en la actualidad en algunos lugares se le llama por su propio nombre.
Se describen las características de dos cráneos lesionados del Museo Nacional de Antropología e Historia, uno de ellos con una perforación que aparentemente fue reparada en sus bordes, y de otro más de una persona que en vida fue oncocercosa, con un hundimiento, siendo las tres lesiones semejantes entre sí.
Se hace mención de las estelas de Monte Albán que representan figuras antropomorfas a las que se les llama "danzantes", (lue en opinión de algunos autores más (lue danzantes representan enfermos, algunos con manifestaciones que podrían ser edemas faciales por oncocercosis, o sea lo que conocemos como "erisipela de la costa".
Una de estas figuras parece como si se rascara con dolor, que pudiera interpretarse como la fase de prurito del padecimiento.
Asimismo se menciona un posible arribo, por el río Papaloapan hasta llegar a Monte Albán, de navegantes procedentes del sudeste de Asia y del norte de Africa, lo que explicaría. las características de los vestigios arquelógicos olmecas que existen en estas áreas.
INTRODUCCION
La oncocercosis en América se localiza en zonas ecológicas semejantes entre sí, pero diferentes a las regiones en donde se presenta en Africa.
No obstante que en ambos continentes los trasmisores son moscas del género simúlido, hay diferencia de especies.
Conviene
mencionar que en Mesoamérica existió una civilización olmeca que desapareció
en su totalidad sin conocerse la fecha o causas, pero que dejó vestigios muy importantes
como las cabezas de
A pesar de que han sido enunciadas muchas teorías relacionadas con el origen de la oncocercosis en América hasta hoy no ha quedado esclarecido del todo su origen: algunos autores opinan que data de fechas recientes,1,3,4,6-8 y algunos otros han opinado y aportado evidencias de que data de épocas precolombinas.
La importancia del origen de la "enfermedad de Robles" en América radica en varios aspectos 1) histórico; 2) epidemiológico; 3) étnico, y 4) antropológico.
1. Importancia histórica: actualmente se han hecho descubrimientos y se tienen evidencias de que existieron personas que viajaron por América, antes de su descubrimiento por Cristóbal Colón; incluso es probable que se hayan hecho viajes rutinarios o bien, como se supone, se hayan extraviado naves provenientes de Africa, llegando accidentalmente a las costas del Golfo de México, lo que explicaría las características así como el estilo egipcio de las ruinas de Palenque las que, tomando en cuenta los recursos de ese, lugar y época, cabe imaginar como una réplica en nuestro medio, de los túmulos imperiales egipcios.
La importancia histórica radica en que la oncocercosis podría ser una evidencia de la relación con pueblos provenientes de áreas oncocercosas del Africa que, al llegar a América, habitaron regiones ecológicas que permitieron que se continuase el ciclo biológico del parásito.
2. Uno de los aspectos importantes desde el punto de vista epidemiológico, radica en que la endemia del padecimiento durante muchos años se ha mantenido en cifras semejantes, aun cuando los medios de comunicación y los métodos técnicos de control hayan mejorado.
Por otra parte, las manifestaciones clínicas son parecidas y probablemente sea una sola especie de Onchocerca la causa de este padecimiento, tanto en América como en Africa.
3. Desde el punto de vista étnico, cabe la posibilidad de relacionar factores de susceptibilidad, resistencia, características clínicas de la enfermedad, etc., en América, con las observadas en grupos africanos.
4. En el aspecto antropológico cabría estudiar el influjo negativo que sobre el individuo pueda ejercer una enfermedad ancestral.
ANTECEDENTES
Se han propuesto varias hipótesis en relación a la existencia de oncocercosis en América.
La
mayoría de ellas sugieren que este padecimiento tiene un origen posterior a
Los primeros trabajos que han tocado el tema en relación a su origen datan de los años 1917 y 1925 Y relacionan la existencia de oncocercosis en América con el tráfico de negros, a partir de los criaderos de negros de Jamaica, tesis apoyada posteriormente en 1946 y 1951 por quienes opinan que la presencia de este padecimiento se desconocía antes de 1905, y que probablemente haya tenido su origen entre 1903 y 1907 por el tráfico de esclavos jamaiquinos.
Se ha mencionado la posibilidadl:' que su inicio en América haya sido alrededor del año 1885.
Los criaderos de negros de Cuicatlán y del Valle de Oaxaca,13 también han sido referidos como focos de infección.
Se ha mencionado la posibilidad de que su origen haya sido por medio del tráfico de esclavos a partir de Belice,14 apoyando esta hipótesis en el hecho de que no se detectaron manifestaciones en informes o en las crónicas de los conquistadores.
MAZZOTTI, dice: " ... es posible que haya llegado al través del Valle del Papaloapan, que fue una zona esclavista y es una prolongación geográfica de la zona oncocercosa de Oaxaca; dicha vía es la más factible para su arribo a América, sea en la época precolombina, o se haya importado durante la conquista ... "
Esta hipótesis apoya en parte la idea de que la oncocercosis haya sido importada por un batallón durante la intervención francesa: "en el cual venía un g~upo de negros procedentes del Sudán francés; este batallón llegó a México a mediados del siglo pasado ... ", el que se supone (el dato preciso se desconoce) que se haya disuelto por Villa Alta, y que a partir de ahí, se haya diseminado el padecimiento a Chiapas.
La hipótesis de MAZZOTTI también enuncia la posibilidad de que, si fue precolombino, su origen haya sido a partir del Valle del Papaloapan; esta sugerencia está apoyada por el hecho de que la prevalencia mayor del padecimiento sea precisamente en esta región, ya que existen pueblos como Tiltepec en el cual casi el 100% de los adultos se encuentran parasitados.
Se ha sugerido la posibilidad de que la oncocercosis sea un padecimiento precolombino,4·6,7,16,17 proporcionando datos, entre los cuales se encuentran la presencia de cráneos con perforaciones, figurillas precolombinas con características de oncocercosis, las estelas de Monte Albán IR y la similitud en las especies de Onchocerca volvulus de América y de Africa
MATERIAL Y METODOS
1. Se hacen comentarios a las diferentes hipótesis dando los puntos de vista, en relación a la factibilidad de las mismas.
2. Se presenta material fotográfico de las estelas de Monte Albán y de cráneos del Museo Nacional de Antropología e Historia.
3. Se comentan algunas hipótesis que refieren la posibilidad de que haya existido comunicación previa entre el antiguo y el nuevo mundo.
Las
teorías relacionadas con la importancia de la "enfermedad de
Robles" en América a partir de
Fecha de inicio: algunos autores coincidenl-3,8 en que fue entre 1903 y 1907; otros, como PARDO,5 se remontan a fechas anteriores a 1885
ORTIZ
MARIOTTEI comenta que es probable que la enfermedad haya llegado a Oaxaca
durante la época de
Se ha supuesto como vía de llegada las costas del Golfo de México y de ahí a través del Papaloapan llegar a Villa Alta, Tiltepec, etc., en Oaxaca.
En cuanto al origen de los esclavos de Africa y su arribo a América existen varias hipótesis, una de ellas menciona que un batallón (o parte de él) de negros procedentes de Africa posiblemente llegó a Villa Alta, Oaxaca, radicando en este lugar personas afectadas y que a partir de ahí se diseminó la enfermedad.
Estas hipótesis, como se menciona anteriormente, son las más factibles; sólo resta comentar que la fecha que se marca en relación con la llegada del ejército francés es muy reciente y que el grado de parasitación de los pacientes reportados en 1925 no coincide con el de otros lugares de los cuales se tiene actualmente conocimiento, que es un lapso mayor.
Aspectos e hipótesis que apoyan el origen precolombino de la "enfermedad de Robles" .en América
a)
Hay autores que sostienen que sea de importación posterior a
Tenemos un ejemplo reciente: el foco Chamula, descubierto hace poco tiempo, en el que observamos que el padecimiento no se ha diseminado explosivamente como podría pensarse, sino que ha crecido poco a poco, sin que hasta el momento alcance tasas de ataque como se presenta en la zona oncocercosa del Soconusco en Chiapas y en la región de Talea de Castro y Villa Alta en Oaxaca.
Es
necesario recordar que aun cuando oficialmente la esclavitud no había sido
eliminada en los años 1800-1825, el tráfico de esclavos ya casi había
desaparecido y el cura Hidalgo en 1810 dictó una carta de abolición de la
esclavitud; y, con fecha 11 de marzo de 1824, según Cédula Real de la corona
de España quedó abolida la esclavitud en
Sin embargo, el tráfico de esclavos en América continuó efectuándose después de este tiempo, aun cuando haya sido en una magnitud mucho menor.
b) RAMOS, 1943,6 hace el siguiente comentario: " ... No poseemos documentos exactos de los focos de captura de los esclavos de Africa, por lo que la teoría de que la oncocercosis fue introducida al Continente Americano por el tráfico de esclavos no es totalmente aceptable ... "
e) RUIZ REYES, 1952,4 al igual que RAMOS opina: " ... Los datos de la oncocercosis en Chiapas y Guatemala son más recientes que los de Oaxaca ... " Comenta: " ... actualmente no contamos con datos exactos de los focos de captura de los esclavos en Africa, pero lo cierto es que fue de seis a doce millones entre los años 1807 y 1917 ... "; hace la reflexión: " ... ¿Por qué sólo en Guatemala, México y Venezuela se presentó la enfermedad a pesar de que en otros países se traficó con la misma proporción de esclavos, existiendo condiciones ecológicas semejantes para que se desarrollase el padecimiento y además por qué sólo en pequeñas regiones, poco accesibles por cierto, se desarrolló el padecimiento ... ?"
d) EROSA, en 1967, dice: " ... de la oncocercosis ya se tenían pruebas de su existencia prehispánica ... " y refiere un estudio inédito en su bibliografía relacionado con cráneos de museo.
e) Es necesario mencionar también que aparentemente existen diferencias clínicas16-18,20,22,23 de la oncocercosis africana en relación con la americana (Guatemala y México), que si bien no son base para definir que se trate o no de un tipo idéntico o diferente de filárido, nos debe hacer pensar cuál o cuáles son las causas que las determinan.
Se ha dicho que son ocasionadas porque el parásito es diferente.
Cabe meditar: ¿en un principio fue el mismo?, ¿es probable que haya sufrido una mutación?, o bien, ¿la diferencia en las manifestaciones clínicas es debido al tipo de trasmisor que en ambos continentes pertenece a una especie distinta, por lo que la mordedura se efectúa en regiones diferentes del cuerpo, acarreando consigo que la topografía de las manifestaciones, su intensidad y algunas características sean distintas?, o bien, ¿por qué los hábitos en el vestido, trabajo, etc., son diferente?; al respecto, MAZZOTTI comenta: "
... La diferencia en las manifestaciones de la enfermedad, puede ser porque se trate de un padecimiento producido por dos filarias distintas, que probablemente haya diferencia entre las dos oncocercosis, la que se produce en México y Guatemala con la de Africa y Venezuela; en estos dos últimos lugares es más benigna y los nódulos se presentan con mayor frecuencia en cadera y miembros inferiores, en contraposición con la presencia de nódulos principalmente cefálicos y costales que"se presentan en México y Guatemala ...
Las observaciones expresadas en el presente trabajo son las siguientes:
a)
THOR HEYERDAHL supone que hayan existido viajes previos al descubrimiento de América
por Cristóbal Colón y en su libro Ra, da una serie de antecedentes y razonamientos
que nos hacen suponer que ésta haya sido una vía por medio de la cual pudieron
llegar algunos de los primeros habitantes de América, los que vienen a apoyar
nuestra suposición de que, si existió la "enfermedad de ROBLES"
antes de
Por otra parte, Goonm;F supone que los olmecas hayan sido una mezcla de negros africanos con asirios o egipcios, aspecto que ya habíamos planteado en un nivel de suposición y que ha sido apoyado por muchas observaciones de los estudios del pueblo olmeca. GOODRUF, incluso, dice que existicron viajes de exploración en los cuales incluyeron habitantes de Kantum.
AYALA
ANGUIANO, nos brinda evidencias de la llegada a América, antes de
SOREL en 1968, describe: " ... y como buscar en la historia no empaüa la fama del Gran Almirante, resulta pueril que algunas personas hagan una cuestión nacional de algo que pertenece en realidad al patrimonio universal de la humanidad ... "
Continúa:
" ... en relación con América, muestra con mavor o menor certeza todavía
que miles de . aüos antes que Cristóbal Colón, llegaron a América hombres
de civilizaciones avanzadas del Viejo Mundo, más o menos por este orden:
turcos, hacia los años
... Los fenicios estaban influidos por la civilización egipcia, conocían la arquitectura de éstos, de grandes columnas y monumentos piramidales ... "
Es
posible que algunos de estos grupos se hayan trasladado en barco de vela y remo
ocupando esclavos, y después de naufragar hayan arribado a las costas de V
eraeruz y en el sur y norte del estado de Tabaseo, en donde encontramos
vestigios de una de las principales culturas de Mesoamérica representadas por
las cabezas olmeeas de
b)
Las estelas de Monte Albán son otro de los aspectos que es conveniente
enfatizar, ya que han sido mencionadas anteriormente y estudiadas con amplitud
por ALFONSO CASO, BUSTAMANTE, ARMANDO AYALA ANGUIANO Y PIOJÁN. BUSTAMANTE dice
que estas figuras pertenecen a
Refiriéndose a una figura que " ... parece estar descansando y por lo cual se pensó que se tratara de danzante ... ", se pregunta: " ... ¿por qué no pensar que se trataba de un paciente con jaqueca, o bien de un señor que estaba simplemente aburrido? .. "
"Lo que más comúnmente puede pensarse es que en estas figuras se encuentra indudablemente alguna anormalidad, probablemente eran restos de una cultura que no merecía respetar su antigüed~d, o posiblemente fueron los derrotados ...
Se
ha expresado que estas figuras representan danzantes o bien que se trata de enfermos
(figura 1) en diferentes actitudes; en esto último estoy de acuerdo, y al
revisar cada una de las estelas que se encuentran en el Museo de Antropología e
Historia de
AYALA ANGUIANO, dice: " ... de la primera época de Monte Albán queda, en el extremo occidental de la plaza, un montículo de tierra recubierto de grandes rocas planas, algunos de éstos presentan un relieve poco profundo, las figuras de individuos que parecen moverse convulsivamente, por lo que han recibido el nombre de los "danzantes" en realidad no se sabe qué representan, son figuras grotescas al tamaüo natural de hombres desnudos, enanos unos, otros jorobados, algunos con expresión de idiotas y uno que se rasca con gesto de dolor (figura 2), cual si fuera una enfermedad de la piel ..
". Desde luego que este solo hecho no puede hacer suponer que se trate de oncocercosis, pero si observamos algunas de estas figuras, veremos que algunos tienen la cara edematosa (figura 3) que puede hacer suponer que se trate de una manifestación aguda

Fig. 1. Muestra una figura antropomorfa con probable lordosis y xifosis; como se puede observar, no corresponde a una figura que pudiese ser considerada como normal.
de la oncocercosis, o bien, mixedema o cretinismo. Con los datos existentes podemos considerar que Monte Albán haya sido una ciudad-templo, en la cual se concentraban enfermos probablemente en busca de alivio; hecho deducido de la presencia de las estelas y de la cerámica antropomorfa con representación de anormalidades físicas.
e) Han sido citados con anterioridad los cráneos perforados por probable oncocercosis en el presente estudio. Se incluyen fotografías de cráneos de Monte Albán existentes en el Museo de Antropología e Historia (figuras 4 y 5), en los que podemos observar:
1. En la figura 4 la reconstrucción de una perforación, la que, si bien pudiera tratarse de una trepanación, creemos que presenta más semejanza con la horadación que deja un oncocercoma que ha lesionado la tabla externa y media, con debilitamiento de la interna.

Fig. 2. La presente figura representa una persona en actitud de rascarse con gestos de dolor o angustia.
2. La figura 5, corresponde a un cráneo olmeca (del Museo de Antropología e Historia de México), también de cultura de Monte Albán 1, en el cual se nota una depresión que al comparada con la figura 6, que corresponde al cráneo de una persona que en vida fue oncocercosa, podemos sugerir la posibilidad de una lesión semejante.
3. En la figura 4, se observa que en la reconstrucción se rellenó la depresión periférica, la que aparentemente es una depresión y no precisamente un corte de bisel,

Fig. 3. La presente figura muestra una persona sentada al estilo indígena, en actitud de hablar, con un jeroglífico frente a la base, como si se rascara, pudiéndose observar lo que podría ser edema facial, con la lengua en protusión que bien pudiese tratarse de un enfermo o bien que esta actitud se deba a que está hablando como se ve en la reconstrucción de la pieza, y las depresiones en media naranja las vemos presentes en las figuras 5 y 6.
d) Con fines religiosos, comerciales, o de conquista, siempre ha existido movimiento migratorio en Mesoamérica, hecho que queda de relieve al estudiar la cultura de los primeros habitantes de Monte Albán, que tienen relación Íntima a su vez con los olmecas de Tabasco y posteriormente con pueblos venidos del sur.
e)
Se ha mencionado que la oncocercosis no se encontraba formando parte del folklore
de los pueblos y que no existían manifestaciones
en la arqueología; sin embargo, se han reportado algunas piezas que podrían
representar pacientes oncocercosos, y lo mismo podemos decir de las estelas de
Monte Albán y de algunos otros datos, como lo es la existencia de vocablos
zapotecas en los pueblos del Rincón Ixtlán, Villa Alta, Oaxaca, México, que
identifican a la oncocercosis con un nombre propio en dialecto, voces sobre
las que he investigado. En una comunicación personal, Aurelio RamÍrez Carcía,
en ese tiempo diputado a

Fig.
4. Cráneo de Monte Albán del Museo de Antropología e Historia de

Fig.
5. Cráneo de Monte Albán del Museo de Antropología e Historia de

Fig. 6. Cráneo de una persona de Huixtla, Chiapas, que en vida fue or,cocercoso, mostrando una concavidad en el hueso frontal que fue nicho de un oncocercoma.
"Con relación a la pregunta que me hace del nombre de la oncocercosis en dialecto, y el primer nombre que usted me da, "veraguii", según he averiguado, éste es el nombre que dan en algunas partes de la región a cierta fruta que tiene alguna relación con chipotes, porque parece que es tecojote o guayaba; con respecto a los otros nombres que me da, "wiliria", en dialecto de la zona del Rincón, el nombre que dan al mal es "wiiria", y generalizado en dialecto de Ixtlán, y sus alrededores le llaman "belulu", igual nombre se da, cuando por algún golpe en la cabeza haya alguna inflamación".
CONCLUSIONES
1.
En el dialecto zapoteca existe el nombre de oncocercosis, que es
"veraguii" que actualmente casi está en desuso, probablemente por la
información que han tenido por parte del personal de
Estos tres nombres que se le dan a la oncocercosis corresponden a tres regiones diferentes, y es de suponer que si la oncocercosis fuera tan reciente, se le llamaría por otro nombre más castizo y no precisamente que acuñaran neologismos que en poco tiempo desaparecieron, a pesar de que la enfermedad continúa presentándose casi con la misma intensidad con que se localizó originalmente; debe tomarse en cuenta que los indígenas de esta región aún permanecen en las mismas condiciones culturales y una gran cantidad hablan solamente dialecto zapoteca.
Por otra parte, la palabra veraguii la relacionan con la ingestión de una fruta y la aparición de "chipotes" que bien podría ser oncocercosis.
El nombre de "wiiria", como dice Aurelio RamÍrez CarcÍa, es el nombre que se le da a este padecimiento y probablemente la palabra "belulu", tenga menos que ver con la oncocercosis y la utilicen indistintamente para denominar "chipote", oncocercoma o cualquier otro tipo de tumoración presente, principalmente en la cabeza.
2. Los zapotecas tuvieron contacto con muchas civilizaciones de su época, con los teotihuacanos del siglo I, lo que se pone de manifiesto por el auge de las grandes construcciones, y a partir del siglo V, se observan influencias mayas en la cultura zapoteca, como son el juego de pelota, piezas de jade, etc.; tuvo asimismo este pueblo contacto con la cultura del Tajín, representada arquitectónicamente por los techos de dos vistas y los glifús zapotecas que se encuentran en este lugar.
AYALA ANGUIANO dice: "En varias regiones de Mesoamérica hay también piezas de cerámica de inconfundible estilo zapoteca".
Como podemos deducir, este pueblo tuvo tal movimiento migratorio que en sus piezas arqueológicas encontramos manifestaciones de todas las culturas y de él encontramos manifestaciones en casi todos los pueblos de Mesoamérica, hecho que nos hace suponer su gran movilidad y la posibilidad
de
que a partir de algunos pueblos zapotecas se haya diseminado la oncocercosis a
Chiapas y Guatemala; esto se deduce por la mayor antigüedad de los pueblos
zapotecas que se calcula a partir del año
3. Con base en los documentos de los conquistadores mencionados po{ Figueroa Marroquín, la presencia de las estelas de Monte Albán, juntamente con las figuras antropomorfas de cerámica precolobina, la presencia de cráneos olmecas perforados, y por último, la existencia actual de un vocablo en dialecto zapoteca en la región del Rincón de IxtIán, Oaxaca, que se identifica únicamente como oncocercosis, nos permite sugerir la posibilidad de que la "enfermedad de Robles" en América tenga un origen precolombino.
FRAGOSO, R.: Some observations to suppor the precolombian origen of Robles' disease in America. Sal. púb. Mex. XXI: 697-706, 1979.
Summary.
In the present study various aspeds are describedwhich support the Precolombian origen of the Rohle's Sickness in America, among which, there are mentioned the related to Zapotecas' s terms (wiiria), same that have not disappeared even though in the present time the suffering in some places is called by its own name.
There is the description of the characteristics of two cranÍums from the National Museum of Anthropolgy and History, one of them with a total perforation which apparently was repaired in its borders and others with a sinking very much alike to cranium sinking of a person who in life was oncocercose and in who such sinking corresponded to an oncocercome; at the time of comparing such lesions it was observed that they are similar among them.
There is a mention of the Estelas de Monte Albán, that represent anthropomorphous figures that have been called "dancers" ant that in opinion of some authors, more than representing dancers, they represent sick people, some with manifestations that cbuld ',rery well be facial edema by oncocercosis or what we know as "coact's erycipelas", one of this figures seems as if it scratched itself with pain, or otherwise by prurience that in the other hand is one of the manifestations of this phase of the suffering.
Thus it is mentioned the probable arrival by Tabasco, via rio Papaloapan to reach Monte Albán, of Navigators probably coming fram Southwest of Asia and from the North of Africa, to this nations could belong the Olmecas's archealogical vestiges that exist in these areas.
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Fuente: VET-UY
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