Richard Wolfson, Ph.D.
Consejero de Salud del Partido de la Ley Natural de Canadá.
Los alimentos transgénicos (resultado de la ingeniería genética) están ya en las tiendas canadienses, mezclados con otros alimentos. Y puesto que no están
etiquetados como tales, no hay forma de saberlo con seguridad.
Nadie conoce los efectos a largo plazo de comer alimentos transgénicos, que contienen genes procedentes de bacterias, virus, peces, animales e incluso de seres
humanos. Estos y muchos otros están en el tablero de diseño y los problemas previsibles incluyen nuevas enfermedades, alergias y otros efectos tóxicos. Para aquellos que deseen evitar estos alimentos experimentales, les ofrezco aquí algunas orientaciones:
En primer lugar, los alimentos integrales de cultivo biológico certificado son todavía seguros. Sin embargo, los alimentos procesados, aún estando etiquetados como
orgánicos, pueden contener un cierto porcentaje de ingredientes no-orgánicos. El Consejo de Normas Orgánicas permite que los alimentos procesados orgánicos contengan hasta un 5% de ingredientes no-orgánicos. Estos podrían estar genéticamente diseñados.
Por tanto, lea las etiquetas de los alimentos procesados. Cualquier ingrediente no etiquetado como orgánico puede estar mezclado con versiones transgénicas. Busque
ingredientes como soja, maíz y aceite de canola porque versiones transgénicas de estos alimentos han sido aprobadas para su uso en muchos productos. Por ejemplo, el helado "orgánico" puede contener leche orgánica, crema orgánica, y endulzante orgánico, pero también
lecitina de soja transgénica.
El aceite de canola, usado en muchos productos, es especialmente sospechoso porque Canadá es el mayor productor de canola, ahora genéticamente alterada. La soja
transgénica puede estar en: harina de soja en artículos de panadería, carne vegetal, tofú, leche de soja, alimentos para bebés, batidos de dieta y proteínas, pastillas de proteína, chocolate, barras de caramelo, margarina, helado, aliños para la ensalada, salsa de
soja, lecitina,..... ¡hasta en 30.000 productos!. El maíz transgénico puede encontrarse en el aceite de maíz, endulzante de maíz en la soda (incluso en marcas de alimentos de salud) y prácticamente en todos los productos endulzantes, en el almidón de maíz, que está
incluso en el yogur y la aspirina, y en productos de comida de maíz incluyendo los cereales y las patatas fritas. Las patatas pueden ser también transgénicas.
Coma queso sin cuajo. Se usan diferentes clases de cuajo para hacer queso, incluyendo versiones transgénicas llamadas quimosina o quimax, así como también cuajo
animal. El término "enzima microbiana" sobre un paquete de queso puede referirse al cuajo vegetal (una enzima natural de un moho), pero este término se usa también para el cuajo genéticamente diseñado. "Los quesos vegetarianos" pueden contener cuajo transgénico o cuajo
vegetal. Usted no podrá saberlo con seguridad.
Reduzca todos los alimentos procesados, puesto que la levadura, las enzimas y los aditivos transgénigos pueden ser usados para producir pan, alimentos para bebés,
azúcar, zumos de fruta, cerveza y muchos otros alimentos procesados. En los artículos de panadería evite el "acondicionador de la masa," una mezcla de aditivos y enzimas diseñadas genéticamente. Compruebe con sus fabricantes aquellos suplementos alimenticios de salud
que contengan enzimas o ingredientes de soja, que pueden ser transgénicos. Nutradulce, que se usa ampliamente en bebidas no alcohólicas, se ha hecho usando biotecnología genética.
Evite productos lácteos procedentes de Estados Unidos. Pueden contener rBST, una hormona transgénica inyectada en las vacas para aumentar la producción de leche.
Esta hormona produce en las vacas mastitis, lo que da lugar a niveles más altos de antibióticos y carcinógenos (IGF-1) en la leche. Evite la calabaza amarilla de cuello aplastado procedente de Estados Unidos (usada en alimentos para bebés), dado que las versiones
transgénicas contienen genes de virus. Los productos con tomate de Estados Unidos pueden ser transgénicos, aunque el tomate Flavr-Savr está fuera del mercado. Después de todo el despliegue publicitario, resultó no ser viable. Sin embargo, centenares de otros productos
transgénicos están en proceso de aprobación. Haga saber a su representante parlamentario que quiere que los alimentos diseñados genéticamente estén etiquetados como tales.
Para más información, póngase en contacto con la Campaña para Prohibir los alimentos. Diseñados Genéticamente, Partido de la Ley Natural, 500 Wilbrod Street, Ottawa,
ON K1N 6N2. Tel. 613-565-8517, o envíe un mensaje electrónico a rwolfson@concentric.net