Resumen
El artículo trata de la calidad
higiénica y sanitaria de la leche desde la Reglamentación actual en Europa y
las medidas que es necesario adoptar para el control de los distintos
parámetros que intervienen en la calidad higiénica de la leche. Se trata del
control de gérmenes mesófilos, la mejora del recuento celular y el control de
inhibidores en leche.
La explicación es más amplia
para la mejora de la tasa celular, centrándose en la experiencia personal del
autor. Se detalla lo que debemos hacer desde la primera vez que visitamos una
explotación.
Reglamentación
La directiva 92/46/CEE del
Consejo del 16 de Junio de 1992 por la que se establecen las normas sanitarias
aplicables a la producción y comercialización de leche cruda, leche tratada
térmicamente y productos lácteos, trata todos los aspectos relacionados con la
calidad de la leche en sus distintas fases de producción, fabricación y
comercialización, aunque aquí nos fijemos exclusivamente en la producción.
La leche procederá de vacas
libres de brucelosis y tuberculosis, que no tengan enfermedades contagiosas
para el hombre; que no puedan transmitir a la leche características
organolépticas anormales; que no tengan alterado el estado general; que no
padezcan alteraciones del aparato genital con flujo, enteritis con diarrea
acompañada de fiebre ni inflamaciones perceptibles de la ubre; que no
presenten ninguna herida en la ubre; que den más de 2 litros de leche al día;
que no haya sido tratada con sustancias que puedan transmitirse al hombre, que
sean peligrosas o puedan llegar a serlo para la salud humana.
Además, la leche cruda de vaca
destinada a la producción de leche de consumo tratada térmicamente deberá
cumplir las siguientes normas:
Contenido de gérmenes a 30º
(por ml) < ó = 100.000 (a)
Contenido de células somáticas
(por ml) < ó = 400.000 (b)
Media geométrica observada
durante un período de 2 meses, con 2 muestras por lo menos al mes.
Media geométrica observada
durante un período de 3 meses, con una muestra por lo menos al mes
Existe una reglamentación que
permite que la leche que no cumple estas condiciones sea separada en el ordeño
y después transportada en vehículos sobre los que se detalle "no apto para el
consumo humano".
Esta normativa es importante,
ya que nos permite separar la leche de aquellas vacas problemáticas y cumplir
la normativa. Habrá que considerar el precio de la leche "no apta".
CONTROL DE GÉRMENES MESÓFILOS
Como ya hemos definido, la
Normativa Europea exige menos de 100.000 células por ml. No parece muy difícil
llegar a cumplir esta normativa, aunque en España todavía los niveles no son
muy aceptables.
Fuentes de contaminación
Pezón:
El canal del pezón es un sitio
privilegiado de retención de gérmenes de origen exógeno: Stafilococo aureus,
Streptococos spp, Enterobacterias, Bacilos y Pseudomonas. En general la carga
bacteriana en este tramo está entre 1.000 y 3.000 gérmenes por ml. La piel del
pezón es un reservorio importante de gérmenes que son fiel reflejo de la
higiene de la estabulación y la limpieza de ubres. Los pezones sucios y mal
lavados aportan cifras de hasta 100.000 bacterias.
Ubre
Una ubre sin mamitis es fuente
de leche estéril ( sin ningún microorganismo), pero en el caso de presencia de
infección, el número de gérmenes es bajo.
Maquinaria de ordeño
Una mala limpieza de la
ordeñadora o un fallo en la refrigeración es la fuente más común de
contaminación de la leche.
Diagnóstico de contaminación
Generalmente, niveles de
contaminación cercanos a 100.000 gérmenes por ml son producidos por una mala
higiene de las ubres, y niveles muy altos son producidos por un defecto de
refrigeración.
A partir de un análisis
microbiológico de una muestra de leche es posible orientarnos en el
diagnóstico. Se clasifican los gérmenes en tres grupos: los gérmenes
termoresistentes, las pseudomonas y las bacterias coliformes. Los primeros,
seleccionados por el tratamiento con calor, son los responsables de una
limpieza defectuosa del material de ordeño.
Las pseudomonas, a la
temperatura de conservación recomendada (4ºC) constituyen la flora sicrotrofa
dominante. A esta temperatura se multiplican cada día según un factor 10. Si
el análisis específico revela una tasa de multiplicación superior, deberemos
vigilar la conservación (temperatura de refrigeración) de la leche. Una
presencia excesiva de bacterias coliformes revelan también un fallo de
refrigeración o que la máquina de ordeño está mal desinfectada. Este método lo
propone el INRA francés.
También se puede utilizar el
análisis de gérmenes totales de las muestras de leche que vamos tomando
secuencialmente antes de la entrada de la leche al tanque.
Las muestras las iremos tomando
del tubo de descarga de leche cada 10 minutos aproximadamente.
Si todas las muestras antes de
entrar en el tanque dan un recuento bacteriano bajo, es evidente que la culpa
de una mala bacteriología la tiene el tanque.
Si las muestras son más altas
al principio del ordeño que al final, el responsable de una mala calidad
bacteriológica será la instalación de ordeño.
Si la secuencia de muestras se
mantiene constante durante todo el ordeño, o sufre altibajos frecuentes,
estarán ante una deficiente limpieza de ubres.
Medidas correctoras
Para reducir la contaminación
del pezón el pre-dipping es una solución eficaz.
En un estudio realizado por el
Institut de l´Elevage en Francia obtuvieron la influencia sobre los gérmenes
totales por el método de limpieza:
Métodos % disminución comparado
con ninguna preparación
Preparación en seco - 4
Servilletas mojadas - 40
Limpieza+servilletas mojadas -
40
Servilletas mojadas+secado - 77
Toallas+limpiezas+secado - 85
Pre-dipping+secado - 85
Limpieza del material de ordeño
Son necesarias tres fases de
limpieza, con una primera de enjuague con agua fría, una segunda con agua
caliente y una tercera de enjuague con agua fría.
Hacen falta de 7 a 8 litros de
agua por puesto de ordeño y fase, una temperatura de 65ºC para circular el
agua con el detergente y una concentración de detergente de 0,5 a 1%.
La acción mecánica producida
por la entrada de aire y reflejada por la turbulencia es también importante y
lo mediremos por la velocidad de circulación, preferiblemente de 8 m/segundo.
Refrigeración
La leche debe conservarse a 4ºC
y el tiempo de enfriamiento debe ser inferior a 3 horas para el primer ordeño,
aunque es deseable que no pase de las 2 horas.
Para verificar el
funcionamiento del tanque, el aparato "Hamster" nos da buenas posibilidades.
Es un aparato que registra las temperaturas cada un cierto tiempo que lo
programemos. Lo regulamos para que registre las temperaturas cada 2 minutos y
el tiempo de memoria es de 11 días. De esta forma tenemos la temperatura a
todas las horas del día y el tiempo de enfriamiento.
CONTROL DE LA TASA CELULAR DE
LA LECHE
Los contajes celulares de la
leche permiten saber el nivel de mamitis de una explotación. La presencia de
un número de células alto indica que muchos cuartos de muchas vacas se
encuentran infectados.
Una ubre sana tiene un contaje
celular bajo, por debajo de 100.000 células/ml. Las cifras altas revelan la
infección por un patógeno mayor (Stafilococo aureus, Streptococos). Las
células pueden modificarse por variaciones ambientales como edad de la vaca,
momento de lactación, estación, fracción de leche y variación a lo largo del
día, pero estas fluctuaciones son siempre bajas comparadas con las que se
producen por la infección de la glándula mamaria.
Importancia higiénica de la
tasa celular
Acompañando a un número alto de
células somáticas nos encontramos con bacterias potencialmente patógenas para
el hombre. Los estreptococos agalactiae y uberis provocan infecciones humanas
aunque después de haber sido tratadas térmicamente es difícil que lo hagan.
En cuanto al Stafilococo aureus,
el número de colonias que debe ser ingerido para provocar una toxinfección
alimentaria humana es muy alto, cercano al millón de gérmenes por gramo, y en
una mamitis aguda o subclínica no llegan a 50.000, por lo que también es poco
probable la infección humana.
La presencia de residuos de
productos de tratamiento también aumenta como consecuencia del aumento de la
terapia.
La composición de la leche
varía sobre todo en cuanto a la cantidad de caseína y nitrógeno no proteico.
La caseína disminuye y el nitrógeno no proteico aumenta. Este factor es muy
importante para ver el rendimiento quesero de una leche.
Como conclusión, el efecto de
un contaje celular alto no es muy significativo a la hora de valorar el
peligro para la salud humana y el rendimiento y transformación de los
productos lácteos. Si es muy importante para determinar las pérdidas de leche
y económicas que tiene el ganadero.
ANÁLISIS DE LAS MAMITIS POR EL
CONTAJE CELULAR
La tasa celular del tanque
depende del % de cuartos infectados y de la intensidad de la reacción
inflamatoria de los cuartos infectados. Con sólo el análisis celular del
tanque no se puede concluir nada de una explotación sobre su situación de
mamitis, ya que la distribución de estos contajes es muy variable. Así,
podemos tener una mayoría de vacas entre 400.000 y 600.000 células, infectadas
por un patógeno menor y el contaje celular puede ser de 550.000 células; con
esta misma cifra, podemos tener una mayoría de vacas sanas y un grupo pequeño
de vacas con contajes muy elevados de 5 a 6 millones, producidas por patógenos
mayores (Stafilococo aureus, Streptococo agalactiae).
Generalmente, una tasa celular
alta implica la presencia de mamitis subclínicas producidas por Stafilococo
aureus o Streptococo agalactiae. El Streptococo uberis, debido a que produce
muchas mamitis clínicas, así como el Escherichia Coli no suben mucho las
células, ya que el tiempo de infección es muy corto por los continuos
tratamientos y la eliminación de la leche que lleva consigo.
La tasa celular del tanque la
tomaremos como una normativa que tenemos que cumplir sin preocuparnos mucho de
su significación.
Contaje celular individual
El contaje celular vaca a vaca
nos sirve cuando tengamos un problema de mamitis contagiosas, ya que los
contajes permanecen elevados durante más tiempo debido a la cronicidad de las
infecciones. En mamitis ambientales no son válidos, puesto que la duración de
las infecciones es muy corta, y por lo tanto no identifica bien la vaca
infectada, y además no nos interesa, ya que son bien conocidas por la
presentación de mamitis clínicas.
Un contaje celular de un mes no
nos sirve de mucho, ya que lo importante es ver la evolución a lo largo de una
lactación.
El umbral para determinar una
vaca sana está en 300.000 células/ml fijado por diversos autores.
Una vaca está enferma cuando
repite continuamente por encima de 800.000 células/ml las cifras intermedias
entre 300.000 y 800.000 células/ml; entonces es necesario ver el estado de
lactación y la edad de la vaca para comprobar la importancia de esa cifra.
EXPERIENCIA PERSONAL DE CONTROL
DE MAMITIS
El trabajo que voy a presentar
contiene pocas referencias bibliográficas, ya que no es una revisión general
de mamitis, sino la experiencia de la aplicación del programa de control de
mamitis del N.I.R.D.
Todos sabemos cuáles son los
puntos clave de control, pero lo difícil es diagnosticar el problema de
mamitis de una explotación y su solución. En mamitis, dos y dos no son siempre
cuatro, puesto que un mínimo cambio, sobre todo en técnica de ordeño, trastoca
toda ella.
Mi exposición empezará por los
índices y factores en los que nos tenemos que fijar en una primera visita a la
explotación, y las soluciones que deberemos adoptar según el tipo de mamitis
que tengamos.
PRIMERA VISITA A UNA
EXPLOTACIÓN
En primer lugar se realiza el
C.M.T. a todas las vacas lactantes en ese momento. Se tomarán muestras de
leche para el análisis microbiológico y realización de antibiogramas.
Las muestras es mejor tomarlas
de pezones normales, sin verrugas y de vacas jóvenes, sobre todo las
primíparas. Esto es así porque lo que nos interesa es diagnosticar la
problemática de una explotación, no la de una vaca en concreto. Los pezones
con verrugas pueden tener cualquier tipo de mamitis, porque los microbios se
acantonan en esas neoformaciones. Las novillas nos darán una idea de cuáles
son las nuevas infecciones que están produciendo.
El ganadero nos irá diciendo
qué vacas han pasado mamitis clínicas en el último mes y de esta manera
valoraremos la curación que está teniendo, así como el tipo de mamitis
presente en la explotación. Si la mayoría de las vacas que han pasado mamitis
dan C.M.T. negativo, seguramente estaremos ante un problema de mamitis
medioambiental, y el ganadero está haciendo los tratamientos correctamente. Si
los C.M.T. dan positivo en esos cuarterones y éstos presentan lesiones
importantes, seguramente estaremos ante un problema de Stafilococo aureus.
Debemos palpar todas las ubres
después del ordeño para ver qué tipo de lesiones presentan. En una estadística
que he realizado entre el tipo de lesión y la etiología de la mamitis
presente, han dado los siguientes resultados:
Inflamación de cisterna
Stafilococo aureus 66.0%
Streptococos 22.0%
Stafilococos coagulasa
negativos 4,5%
Klebsiella 5.0%
Pseudomonas 2,5%
Inflamación de Alveolos
Stafilococo aureus 17.0%
Streptococos 65.0%
Stafilococos coagulasa
negativos 8,5%
Bacillus 6,4%
De la relación obtenida podemos
concluir que la mayoría de las inflamaciones de cisterna son producidas por
stafilococos aureus, pero además también nos da una idea de la cronicidad de
la infección, ya que tanto stafilococos como klebsiellas y pseudomonas son muy
difíciles de curar.
También nos interesa ver el
estado de los pezones después del ordeño. Si hay reversiones, si están
congestionados o hay anillos de compresión, nos están revelando que hay un
problema de ordeño. Nos debemos fijar en la propia técnica de ordeño: lavado y
preparación de ubres, tiempo de puesta, tiempo de ordeño total, apurado, si
existe retención de leche y la realización del baño de pezones.
Con todos estos datos tendremos
un retrato de la problemática de mamitis de la explotación, que la
expresaremos en:
1.- Nº de infecciones totales
2.- Nº de nuevas infecciones y
naturaleza de las mismas
3.- Tasa de curación
4.- Lesiones en las ubres y
tipo
5.- Estado de pezones ¿Hay
irritación?
1.- Nº de infecciones totales
Se puede saber por contaje
celular a nivel de tanque o individual vaca a vaca. También es el porcentaje
de cuartos que presentan mamitis clínicas o reaccionan al C.M.T.. Si el
porcentaje es muy bajo, habrá que saber si existen problemas de mamitis
clínicas: si esto no fuera así, y la situación de buen estado de mamitis
persiste, habrá que pensar bien cualquier cambio a realizar en la explotación.
Es recomendable no cambiar nada en la técnica de ordeño, tan solo ampliar las
medidas de higiene.
2.- Nº de nuevas infecciones
Es el factor más importante a
determinar. Lo podemos diagnosticar por C.M.T. y por contaje celular.
En el conteo de células el
porcentaje de vacas de primer parto infectadas será el índice tomado. Se cifra
como normal que las novillas estén sanas en un 90%, lo que daría un 10% de
infección anual.
Por otro lado, la repetición de
un C.M.T. completo a todas las vacas a los 15 días de haber realizado el
primero, nos dará rápidamente el nivel de nuevas infecciones. Estas vacas
infectadas entre el primer y el segundo C.M.T. son las que de verdad nos
interesan para muestrear y ver qué tipo de infecciones son.
3.- Tasa de curación
Es un índice con el que, como
ya he explicado, nos podemos hacer una idea aproximada en la misma sala de
ordeño. Si el ganadero nos apunta las mamitis clínicas obtendremos el
porcentaje de vacas curadas valorando por el test realizado.
Indices de curación altos
siempre son posibles por la presencia de mamitis medioambientales y una buena
terapia. Indices de curación bajos normalmente son debidos a Stafilococos
aureus.
Diagnóstico del problema de
mamitis
Los análisis microbiológicos
nos dan una información importante para el diagnóstico del tipo de mamitis,
pero es necesario hacer algunas consideraciones. Muchas veces no es posible
tomar todas las muestras necesarias para realizar un diagnóstico, ya que los
análisis cuestan dinero, hay vacas tratadas a las que no podemos analizar y es
imposible coger muestras de todas aquellas vacas infectadas.
También los análisis nos pueden
determinar un porcentaje variable de Stafilococos y Streptococos dentro de la
misma explotación, pero las nuevas infecciones casi siempre se producen por un
mismo germen.
Si nos encontramos en una
explotación con contajes celulares elevados, con pocas mamitis clínicas y en
la que el número de ubres con lesiones a nivel de cisterna es importante,
estaremos ante una problemática de mamitis stafilocócicas. El caso opuesto de
una explotación con muchas mamitis clínicas, contajes celulares bajos y ubres
con pocas lesiones se presentaría en mamitis ambientales producidas por
Streptococo uberis o Escherichia coli, aunque éstas últimas por su
presentación sobreaguda nos determinará inequívocamente el diagnóstico.
En las granjas que existen los
dos tipos de mamitis lo normal es que las nuevas infecciones se produzcan por
Streptococos y luego terminen en mamitis por stafilococo, por una mala higiene
en la terapia y también porque los cuartos que sufren mamitis quedan
atrofiados y luego sufren un fuerte sobreordeño sobre ese pezón. Es necesario
considerar el momento en el que hacemos la visita, ya que un problema
exclusivo de stafilococos en una situación ocasional de mala higiene puede ser
enmascarado por la presentación puntual de mamitis colibacilares o
streptocócicas.
La historia y el seguimiento
continuo de una vaquería son fundamentales para diagnosticar un problema de
mamitis. En una primera visita se puede diagnosticar correctamente algunos
problemas, pero siempre deberemos dejar la puerta abierta para reconocer un
mal diagnóstico.
CONTROL DE MAMITIS
MEDIOAMBIENTALES
Como su propio nombre indica,
lo principal es el control del medio ambiente; para streptococo y colibacilos
el control de la cama habitual del ganado y para actinomices piogenes el
control de las moscas.
El streptococo uberis,
principal responsable de las mamitis streptocócicas, se controla
principalmente en el lavado de ubres. En un ordeño en el que se lava y no se
secan las ubres siempre surgirán problemas de mamitis. Otro factor muy
importante es el tiempo entre la preparación y la puesta de pezoneras; en este
tipo de infecciones es mejor retrasar el tiempo de puesta para que la bajada
de leche sea total y en el acto de colocar pezoneras no introduzcamos nosotros
mismos bacterias.
El pre-dipping es una buena
técnica para controlar este tipo de mamitis, no así problemas de stafilococos
aureus. Entre 1990 y 1991 estudié el efecto del pre-dipping en explotaciones
con ambos tipos de mamitis. Las medias geométricas y aritméticas y las
desviaciones típicas de los valores de recuento celular por meses, tipo de
microorganismo presente y tratamiento, se muestran en las Tablas nº 1 y 2. En
la Tabla nº 3 se reflejan las medias geométricas y aritméticas y las
desviaciones típicas de los valores de recuento celular según tratamientos,
diferenciando además por tipo de microorganismos presentes. Las diferencias
entre tratamientos que se observan a nivel de medias se reducen sensiblemente
en el caso de explotación con presencia exclusiva de stafilococos aureus (que
coinciden además con los valores más altos de recuento celular), acentuándose
en cambio para el resto de explotaciones.
Tabla nº 1 Medias geométricas y
aritméticas y desviaciones típicas de los recuentos celulares, según el tipo
de microorganismo presente (miles de células por ml)
|
Tipo |
Media Geométrica
|
Media Aritmética
|
STD DEV |
Casos |
|
Strep |
350.80 |
421.29 |
235.5406 |
73 |
|
Staph. |
631.32 |
677.00 |
271.1179 |
23 |
|
Ambos |
399.42 |
427.72 |
173.3384 |
11 |
Tabla nº 2 Medias geométricas y
aritméticas y desviaciones típicas de los recuentos celulares, antes y después
de cambiar el sistema de limpieza de ubres
|
Tratamiento |
Media geométrica
|
Media aritmética
|
STD DEV |
Casos |
|
Sin pre-dipping
|
459.13 |
520.38 |
222.4005 |
50 |
|
Con pre-dipping
|
360.08 |
438.79 |
282.9823 |
57 |
El pre-dipping es el lavado de
ubre con una solución desinfectante en base a yodo o clorhexidina y después
realizar un secado de la ubre. Yo lo realizo de dos formas:
1.- Usando trapos individuales
2.- Spray
El sistema de trapos
individuales se hace con una bayeta para cada vaca que va impregnada en la
solución desinfectante; con ese trapo se lava y, luego escurrido, se seca la
ubre. El método por Spray se hace con un spray manual o con el pulverizador
automático de baño de pezones que pulverizan una solución al 10 ó 15% de
producto comercial en agua, después se secan las ubres con un papel
desechable.
Las concentraciones de yodo que
se alcanzan son de 100 a 150 ppm ó de 300 a 400 ppm en la clorhexidina.
Control de la zona de reposo
Si la estabulación es libre de
cama caliente hay que tener muy en cuenta el espacio por vaca; como mínimo
cada vaca dispondrá de 5 m2.
En cuanto al tipo de cama, yo
no he encontrado diferencias de mamitis si ésta es de paja o serrín. Existe
algún estudio que sí relaciona estos dos materiales. El boletín de IDF nº 217,
en una estadística realizada, observó lo siguiente:
|
Cama |
Nº rebaños |
% de mamitis en 2 años
|
|
Sin cama |
2 |
66 |
|
Serrín |
62 |
53 |
|
Paja |
11 |
30 |
Pero yo no he encontrado brotes
de mamitis colibacilares en camas de serrín. El contaje celular no sería un
buen método para valorar diferencias en cuanto al tipo de cama, ya que estas
mamitis dan muy pocas células.
El uso de Superfosfato dos
veces a la semana es fundamental para controlar el crecimiento de bacterias en
la zona de reposo. La desinfección con fenoles o cresoles dan un resultado
excepcional para controlar brotes de mamitis colibacilares.
Es recomendable siempre que se
levante la cama caliente desinfectar con estos dos sistemas, ya que en ese
momento es cuando más problemas se producen.
En las estabulaciones libres
con cubículos es muy importante el diseño del mismo.
Lo mejor es que sea la cama de
paja o serrín ya que cuando entran con las patas sucias éstas se limpian en el
material de la cama y la zona de reposo permanece limpia. Además las colas
quedan siempre dentro del cubículo al quedar la cama más baja que el nivel más
alto del cubículo.
En los cubículos de goma o
cemento las patas mojadas ensucian la zona de reposo y las colas quedan
colgando en el pasillo de limpieza que luego ensucian a todo el animal.
En las estabulaciones trabadas
es mejor que existan separaciones entre vacas para evitar pisotones. Las
estabulaciones que disponen de emparrillado son mucho más limpias, pero existe
un grave problema con las heridas en los pezones.
Todo lo comentado sobre
desinfección anteriormente hay que practicarlo en todo tipo de estabulaciones.
Control de Streptococos
contagiosos
El Streptococcus agalactiae es
el principal responsable de este tipo de mamitis.
Las mamitis por Streptococcus
agalactiae son muy contagiosas y se presentan de formas variadas.
Hay cuadros en los que se
presentan causando un problema agudo de mamitis clínica; en otras sólo dan
mamitis subclínicas y en otras sólo mamitis crónicas. El único factor común en
todos los casos es que un porcentaje muy elevado (90 ó 100%) de los
cuarterones están infectados.
Es una mamitis erradicable del
rebaño ya que son muy sensibles a la Penicilina y haciendo tratamientos
generalizados del conjunto de todo el rebaño y después una eliminación de
aquellos que no se han curado, la mejoría es rápida y no suele haber
recidivas.
El tratamiento al secado y el
baño de pezones son muy efectivos en el control de este tipo de mamitis.
Tratamiento estreptococos
El tratamiento de elección es
la penicilina, ya que la sensibilidad tanto in vitro como en vivo es muy
buena. En general, son mamitis de presentación clínica aguda (inflamación,
alteración de la leche, sin sintomatología general) que solamente necesitan el
tratamiento intramamario, aunque en mamitis por Streptococo dysgalactiae es
recomendable el uso de penetamatos por vía intramuscular.
Tanto la fitoterapia como la
homeopatía dan resultados aceptables en este tipo de mamitis, así como el
masaje con revulsivos por fuera de la ubre.
Son mamitis que se curan con
"cualquier cosa".
Tratamiento colibacilares
Las medidas del apoyo son de
beneficio innegable en el tratamiento de mamitis colibacilares. La infusión
intravenosa de soluciones de suero, antitérmicos y antiinflamatorios
restablecen el estado general de la vaca, ya que estas mamitis cursan siempre
con alteraciones del estado general y toxemia.
Dentro de las medidas de apoyo,
además de las que ya son conocidas, suelo usar la inyección intramuscular de
hierro, ya que en las mamitis del tipo E coli el nivel de hierro en suero
disminuye mucho y la muerte de animales con mamitis colibacilares se debe al
descenso brutal de este ion.
Los tratamientos antibióticos
más utilizados son las combinaciones de enrofloxacina vía parenteral con
cefalosporinas por vía intramamaria, y sulfamidas vía parenteral con
cefalosporinas vía intramamaria.
No es recomendable el uso de
gentamicina en la presentación de los primeros síntomas de una mamitis
colibacilar, ya que la destrucción masiva hace aumentar mucho los niveles de
endotoxina y por lo tanto empeorar el estado de la vaca.
Se puede usar gentamicina por
vía intramamaria en mamitis crónicas de Escherichia coli en los últimos
síntomas de este síndrome.
Control de estafilococos
Es primordial la separación de
vacas infectadas por este tipo de mamitis.
En explotaciones pequeñas o
cuando el ganado se ordeña en plaza deben ordeñarse las últimas. En
explotaciones grandes es necesaria la realización de un lote de mamitis que se
ordeñen también al final.
En segundo lugar para contar
las nuevas infecciones hay que tener en cuenta:
1.- Funcionamiento de la
máquina
2.- Técnica de ordeño
Maquinaria de ordeño
Los factores de la maquinaria
de ordeño que influyen directamente en la presentación de mamitis por
Stafilococo aureus son: nivel de vacío, relación de la pulsación y velocidad
de la misma, estado de las pezoneras.
Un nivel de vacío alto provoca
irritaciones en el esfínter y en toda la piel del pezón, que facilita el
acantonamiento de estafilococos en las heridas de la piel y la instauración de
nuevas infecciones intramamarias.
La pulsación, sobre todo por
ritmos excesivamente rápidos (más de 60 por minuto) y la relación de pulsación
en las que el masaje sea demasiado corto produce una congestión del pezón. Lo
adecuado es la relación 60/40, aunque en vacas con ordeño rápido haga que éste
se alargue un poco.
Actualmente se está
recomendando relaciones 65/35, con 65 de velocidad para aumentar el flujo de
leche, pero este tipo de pulsación conlleva una preparación exquisita de las
ubres. En caso contrario, nos llevará a problemas de telitis y nuevas
infecciones por Stafilococo aureus.
Técnica de ordeño
Toda técnica o rutina de ordeño
que favorezcan la agresión del pezón es favorecedora de infecciones de
Stafilococo aureus.
El tiempo de ordeño y el
apurado manual es un factor muy importante.
Si existen sobreordeños
superiores al minuto y medio estamos en una explotación con grave riesgo de
presentar este tipo de mamitis, ya que la ordeñadora cuando la ubre no tiene
leche provoca una eversión de pezones importante. Esto se produce porque la
columna de leche que se encuentra en el tubo de evacuación de la misma evita
que el nivel de vacío de ordeño llegue en los mismos niveles al pezón.
Por otro lado, los apurados a
mano hacen que el tiempo de ordeño se alargue. El apurado en sí no es malo
para la vaca a la que se está realizando, es malo para el resto que están con
la ordeñadora puesta y no están dando leche.
¿Esto quiere decir que una
explotación con problemas de Stafilococos aureus y que tengan estos fallos en
la técnica de ordeño debe dejar de realizarlos?. No. Las vacas infectadas por
S. Aureus si no son apuradas a fondo dan continuos problemas de mamitis
clínicas. Esta técnica de ordeño es necesario realizarla en las vacas jóvenes
o no infectadas.
El baño de pezones es
imprescindible para controlar un problema de estafilococo. Sin él será
imposible atajar las nuevas infecciones.
La eliminación de animales
crónicos es muy importante para la reducción de contajes celulares y las
mamitis de S. Aureus derivan en un porcentaje muy elevado de los casos en
mamitis incurables. La realización de lotes de mamitis facilita la eliminación
de estos animales, ya que son reformados cuando presentan otro problema
añadido (mala fertilidad, cojeras o problema patológico, o si son malas
productoras).
La búsqueda de animales
crónicos es difícil, ya que un animal se encuentra en esta situación
fundamentalmente por la persistencia de su infección; de esta forma, hará
falta bastante tiempo y tratamientos sucesivos en lactación y en el secado
para determinar que una vaca es crónica, aunque la presencia de lesiones a
nivel de la cisterna de leche casi siempre indica animales que van a responder
mal a la terapia antibiótica.
Tratamiento al secado
Del tratamiento al secado con
productos convencionales poco hay que comentar.
Es una medida para el control
de estafilococos y estreptococos contagiosos. Es necesario recomendar la
máxima higiene al realizarlo y que es mejor hacerlo de forma brusca, ya que el
espaciado de los ordeños es siempre peligroso. Todas aquellas mamitis
subclínicas con el espaciado de ordeños se convierten muchas de ellas en
clínicas, con el consiguiente peligro para la realización del secado.
En casos de mamitis ambientales
recomiendo el uso de secados a base de penicilinas, ya que muchos
estreptococos son resistentes a Cloxacilina, y el 100% son sensibles a
penicilina.
Tratamiento de estafilococos
La terapia en lactación contra
este tipo de mamitis la mayoría de las veces está destinada al fracaso.
La sensibilidad in vitro nos da
una resistencia de un 70-80% a Penicilina-Ampicilina y una buena sensibilidad
a Enrofloxacina, Cefalosporina y Macrólidos. Es recomendable el uso de terapia
vía parenteral combinada con la vía intramamaria. Por vía parenteral la
Espiramicina da unos buenos resultados, así como la Enrofloxacina, pero desde
luego siempre con éxitos inferiores al 50%.
La combinación de macrólidos (Lincomicina)
con la Espiramicina parece la más aconsejable, siendo también muy compatible
la de Cefalosporinas con Enrofloxacina.
Lo más importante es que los
tratamientos sean muy largos y la detección pronta de la mamitis, para
instaurar una terapia lo más rápido posible.
El tratamiento al secado con
Cloxacilina es la elección para el tratamiento de estafilococos.
CONTROL DE INHIBIDORES EN LECHE
Inhibidores son aquellas
sustancias capaces de inhibir a baja concentración los procesos vitales de los
microorganismos; la presencia en la leche puede retardar o bloquear
fermentaciones necesarias en muchos procesos de fabricación.
Se clasifican en:
1.- Inhibidores naturales
2.- Residuos de Medicamentos
3.- Antisépticos y
desinfectantes
Dentro de los inhibidores
naturales están el sistema lactoperoxydasaa-tiocianato-peróxido de hidrógeno,
inmunoglobinas, etc. No prestaremos mucha atención a éstos, ya que no
conllevan mucho riesgo para la salud y fabricación de productos.
Dentro de los residuos de
medicamentos están los antihelmínticos y los antibióticos y sulfamidas. Estos
son los que más riesgos tienen y en los que más nos detendremos.
Los antisépticos son utilizados
en el momento del ordeño, como el yodo y la clorhexidina. Los desinfectantes
son utilizados en la limpieza del material de ordeño, como los hipocloritos,
cloraminas y clorofenoles.
Consecuencia de la presencia de
inhibidores
Es un riesgo para la salud
humana, aunque es difícil que se produzca una alergia o se desarrollen
resistencias, porque las cantidades son muy bajas.
Existe un riesgo para la imagen
de los productos lecheros, así como un riesgo comercial, pero lo principal es
el riesgo tecnológico, ya que la inhibición del crecimiento de bacterias
lácticas impiden la modificación del ph y la consiguiente coagulación de la
caseína.
Factores de variación de la
excreción mamaria
El principio activo: el paso a
la leche de una molécula administrada por vía parenteral es muy variable y
depende de la disponibilidad en sangre, de su estado de ionización y de su
liposolubilidad.
Para las inyecciones
intramamarias dependen de la afinidad de las moléculas al tejido mamario.
El excipiente: los
excipientados en aceite tienen un período de eliminación mucho más largo que
los acuosos en inyecciones parenterales.
La dosis: al aumentar la dosis
en inyecciones parenterales aumenta mucho el período de espera, pero esto no
es así siempre en las infusiones intramamarias.
La vía de administración: las
inyecciones intravenosas e intraperitoneales tienen menor tiempo de espera que
las intramusculares e intramamarias.
Reglamentación y tiempo de
espera
La reglamentación está
evolucionando continuamente y se está revisando la noción de presencia posible
en los límites de tolerancia admitidos (Directiva 92/46/CEE del Consejo del 16
de junio de 1992). Están evolucionando las técnicas de detención que son más
sensibles.
La tolerancia admitida es el
Límite Máximo de Residuos (L.M.R.), que es un valor oficial determinado para
cada molécula, y reconocido por las instancias Europeas y Mundiales.
Todos los medicamentos deberán
tener un tiempo de espera y un L.M.R. para los conocidos que deberá estar
establecido para finales del año 1996.
Origen de la contaminación
Mamitis en lactación: Según una
encuesta del GTV, el 87,5% de los casos de presencia de inhibidores se debe a
antibióticos, y éstos provienen en su mayoría de tratamientos de mamitis en
lactación.
Errores cometidos por ganaderos
La mala utilización del
medicamento, principalmente la infusión intramamaria de productos no
preparados para esa vía.
No respetar el tiempo de espera
y la mala identificación de las vacas tratadas son los errores más
importantes.
Errores cometidos por ganaderos
No respetar el tiempo de espera
3,30%
Mala identificación de vacas
tratadas 0,90%
Mal uso del medicamento 7,90%
Contaminación por material de
ordeño 4%
PREVENCIÓN
Una represión con multas y
descuentos en la leche es imprescindible para rebajar los niveles de
contaminación de la misma. Esto irá acompañado de una buena educación del
ganadero sobre la utilización de medicamentos y una buena salud de mamitis.
Fuente:
Exopol
www.exopol.com