Linfonódulos:
En los pacientes considerados
oncológicos por la presencia de algún tipo de masa abominal, mamaria, cutáneas
etc, es de fundamental importancia realizar una minuciosa evaluación de los
linfonódulos. Infimas variaciones de tamaño y ecogenicidad pueden ser detectadas
frente a procesos inflamatorios o neoplásicos. Los linfonódulos normales son
isoecogénicos con respecto al tejido circundante lo que dificulta su
identificación en estado normal. Para poder identificarlos es necesario utilizar
transductores de frecuencias altas (7,5 MHz-10 MHz).
LNN ILIACOS MEDIALES
Con el paciente en decúbito
lateral derecho comenzaremos las maniobras necesarias para encontrar estos
linfonódulos que se hallan entre la A. ilíaca externa y la ilíaca Circunfleja.
Para ello será necesario en primera instancia visualizar la A.Aorta Desde el
riñón izquierdo en corte longitudinal se ubicará la pelvis renal y desde allí la
vasculatura que nos llevará hacia la A. Aorta. El corte realizado es
longitudinal al paciente. Sobre la arteria se verá otra imagen tubular que
corresponde a la V.Cava.
En este lateral la vena se
localiza hacia dorsal por lo que en la pantalla la veremos hacia abajo (La parte
superior de la pantalla corresponde a Ventral y la inferior a dorsal).
Una vez que encontramos la
arteria nos dirigimos caudalmente en busca de la bifurcación.
Para evaluar el lado derecho colocamos al paciente en decúbito lateral izquierdo
y realizamos la misma maniobra tomando como referencia el riñón derecho.
LNN AORTOLUMBARES
Pre y Pos renales:
Desde el decúbito lateral
derecho y con la maniobra ya descripta para los I.Mediales trataremos de ubicar
estos LNN; a partir del riñón izquierdo y su pedículo vascular prestaremos
especial atención hacia craneal y caudal del mismo lugar de asiento de estos Lnn.
Colocando al paciente en decúbito lateral izquierdo se efectuará igual maniobra
desde el arco costal o último espacio intercostal, en relación con el riñón
derecho.
LNN ESPLENICOS
Se puede trabajar con el
paciente en decúbito dorsal o lateral derecho. Ubicando el transductor 2 a 4 cm
por detrás del cartilago xifoides y levemente hacia la izquierda en busca del
bazo. Una vez logrado el objetivo pondremos énfasis en la localización de la
vasculatura. En relación con la cara visceral de este órgano se encuentran los
vasos esplénicos, zona donde se pueden identificar los linfonódulos que nos
ocupan.
LNN HEPATOPORTALES Y
PANCREATICODUODENALES
Con el paciente en decúbito
dorsal colocamos el transductor inmediatamente caudal al cartílago xifoides. En
un corte transversal al abdomen se obtiene la imagen hepática. partir de aquí se
busca la vesícula desplazando el transductor hacia la derecha. Una vez obtenida
la imagen se sigue el colédoco, el duodeno y el píloro, movilizando el
transductor con lentitud. Debe prestarse especial atención en la
localización de los linfonódulos en relación con el colédoco ,V. Porta y primera
y segunda porción duodenal.
LNN MESENTERICOS
Los encontraremos en un barrido
abdominal, en relación con el intestino. Se debe prestar atención en no
confundirlos con neoplasias intestinales.
Consideraciones Generales
Los linfonódulos ilíacos
mediales pueden encontrarse aumentados en casos de prostatomegalias neoplásicas,
piómetras ,etc. Siempre será la histopatología quien determine la naturaleza de
la lesión. Los tamaños que podemos encontrar variarán desde pocos cm a valores
que muchas veces superan el tamaño de la pantalla.Su ecoestructura puede ser
homogénea, hipoecogénica o de moderada a notoriamente heterogénea con zonas hipo
o anecogénicas que corresponden a áreas de necrosis o hemorragias. Los
inconvenientes con los que nos encontramos son prostatomegalias,
esplenomegalias, colectas o masas de gran volumen que no permiten una correcta
identificación de los linfonódulos a menos que estos tengan gran tamaño. Por la
presencia de gas en intestino es difícil la ubicación de los LNN gástricos que
se encuentran escondidos en la curvatura menor. Una forma de mejorar la imagen y
tener una guía es administrar pequeñas cantidades de agua al paciente: el
burbujeo de la misma nos permite tener un punto de referencia. Para una correcta
evaluación de los linfonódulos debemos utilizar frecuencias altas a excepción de
perros mayores de 40 kg. Frente a un paciente oncológico debemos realizar
un seguimiento continuo , a manera de estudio secuencial que permita no solo
evaluar la evolución de la enfermedad sino también ver los resultados de los
tratamientos quimioterápicos ,lo mismo en procesos inflamatorios o infecciosos.
Debe quedar bien claro que con la ultrasonografía solo se determina la presencia
de la linfoadenopatía sin lograr la especificidad neoplásica. También debemos
considerar que la ausencia de LNN no da seguridad de falta de compromisos
oncológico.
Masas abdominales
Frente a un paciente con masas
abdominales debe como primera medida realizarse una correcta evaluación del
abdomen para posteriormente determinar a que órgano corresponde o en relación a
que estructuras se encuentra. Dentro de las masas que con más frecuencia se
examinan mencionaremos
Bazo
Las patologías esplénicas
pueden ser focales o difusas. Focales : abscesos, infartos, necrosis neoplasias
que se manifiestan como áreas hipo o anecogénicas de ubicación variable, aunque
con más frecuencia se encontrarán próximas a los vasos. Difusas :
hemangiomas/sarcomas, linfomas etc. En el caso específico de los caninos es
importante destacar la particular estructura que adquiere en el linfoma este
órgano. Veremos un tramado granular grueso semejante a la trama de un panal,
esto estará acompañado por una variable cantidad de linfonódulos. En el caso de
los hemangiomas/ sarcomas la estructura homogenea del bazo se encuentra
reemplazada por estructuras hipo o anecogénicas de distribución difusa.
Hígado
Patologías focales: abscesos,
necrosis, metástasis, quistes. Resulta difícil diferenciar ecográficamente las
tres primeras imágenes dado que son estructuras de contorno irregular,
heterogéneas, generalmente hipoecogénicas. Los quistes se presentan con contorno
definido y es el refuerzo posterior el que permite confirmar el diagnóstico.
Deben buscarse quistes hepáticos en casos de cistoadenomas renales o de riñones
poliquísticos en felinos. Patologías primarias: colangiocarcinoma,
carcinomahepatocelular etc. Metástasis: carcinomas, adenocarcinomas, linfomas,
provenientes de neoplasias pancreáticas ,esplénicas o duodenales.
Independientemente de encontrarnos frente a procesos focales o difusos será
siempre la biopsia quien indique la naturaleza de la neoplasia. En los casos
donde encontramos líquido libre una citología del mismo puede orientarnos.
Estómago intestino:
No es el método de diagnóstico
ideal, un estudio contrastado confirmará en muchos casos el diagnóstico
ecográfico. Para realizar una correcta evaluación del estómago es necesaria la
presencia de líquido el cual podrá ser administrado durante el estudio. Las
patologías más frecuentes son los carcinomas, leiomiomas y en el caso de felinos
los linfomas intestinales. La imagen que nos llevará a la sospecha de una
neoplasia intestinal es la pérdida de estratificación la cual con el uso de una
frecuencia adecuada puede ser fácilmente identificada. En un paciente normal
veremos : contacto de mucosa, mucosa submucosa muscular y serosa. La presencia
de líquido acompañada de una masa también es un signo de obstrucción o neo.
Aparato genital femenino
Los tumores más comunes del
ovario son adenocarcinomas, tumores de células de la Teca , teratomas,estos
pueden estar acompañados por formaciones quísticas y áreas de necrosis .En los
casos de ovarios con una imagen ultrasonográfica sospechosa de poliquistosis se
deberá siempre remitir la pieza para su análisis histopatológico. Tanto los
adenocarcinomas como los de las células de la Teca pueden provocar ascites
hemorrágica, es por ello de suma importancia el análisis del líquido ascitico.
Las neoplasias que se pueden encontrar en útero son adenocarcinomas, leiomiomas
y tumores de Sticker, siendo todas poco frecuentes . Los Tumores de Sticker se
presentan como zonas hipoecogénicas en el cuello o cuerpo uterino. Las imágenes
son similares a los granulomas por lo que podemos valernos de una citología
vaginal para llegar al diagnóstico.
Aparato genital masculino
Las neoplasias testiculares
producen un bajo índice de metástasis, los más frecuentes son seminomas, tumores
de células de Sertoli, Tumores de células de Leydig.
Próstata:
Los adenocarcinomas, linfomas,
etc son algunas de las neoplasias más frecuentes.
No necesariamente
encontraremos una glándula aumentada de tamaño marcadamente heterogenea .
En los casos de pacientes orquidectomisados que presentan poca disminución del
tamaño prostático post castración es imprescindible la realización de una
biopsia para descartar la presencia de una neoplasia.
Vías urinarias:
Riñones:
Dentro de las neoplásias la más frecuente en felinos corresponde al linfoma
donde veremos un aumento de la ecogenicidad cortical con una ecoestructura en
algunos casos nodular.
Los nefrobastomas, adenocarcinomas, hemangiosarcomas son más frecuentes en
caninos, la pérdida de relación cortico medular y la alteración de la
arquitectura normal del órgano dificultan en muchos casos la identificación del
riñón.
Será la biopsia la encargada de determinar la naturaleza de neo.
Uréteres no es un buen método de diagnóstico, solo podremos determinar si está o
no dilatado y en la mayoría de los casos no se podrá evaluar en todo su
recorrido dado su tamaño y posición anatómica.
Vejiga:
Para una correcta evaluación
debe estar distendida, para ello solicitaremos al propietario la retención de
orina 2 hs antes del estudio o mediante una sonda inyectaremos solución
fisiológica. Si el contenido es escaso la pared se verá siempre engrosada. En
algunos cuadros en que la cistitis produce irregularidad de la pared vesical ,
puede realizarse una biopsia guiada para diferenciar un proceso netamente
inflamatorio de una neoplasia .En algunos casos el propietario no acepta en
primera instancia la biopsia, procederemos entonces a un control post
tratamiento , si las imágenes persisten debe biopsiarse. Las neoplasias más
frecuentes son carcinomas de células de transición y los hemangiosarcomas.
Fuente:
www.oncologiaveterinaria.com